desde 2.006 en Internet

Mostrando entradas con la etiqueta Alarma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alarma. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de enero de 2015

Syriza o el epitafio griego


En Grecia se han celebrado hoy elecciones generales, según los resultados de los recuentos al 60 % parece que Syriza ha obtenido una magnífica victoria, quedando a cuatro escaños de la mayoría absoluta.

Sin embargo, ahora se abre una pregunta muy interesante, los griegos han decidido apoyar a un partido de izquierda radical, que por primera vez alcanza el poder, la mayoría han confiado su destino al que ha hecho el discurso más celebrado, pero ¿realmente tiene algún margen de maniobra Alexis Txipras el líder de la formación triunfadora de resolver los problemas económicos, políticos y sociales que tiene Grecia con su programa delirante?

Voy a echar un jarro de agua fría sobre la moral de los ilusionados que creen en iluminados, como Alexis Txipras, el líder de Syriza, no tiene absolutamente ninguna o menos. El porvenir de su ilusión concluye mañana. En Grecia asistimos a un fenómeno extendido por la mayoría de las democracias europeas, fundamentalmente las del sur y conocido desde hace 25 años en Japón que se mantiene en la recesión, la insuficiencia de la política para resolver los problemas de los ciudadanos, una vez que la economía ha sometido a estos países a su yugo.

La economía global puede ser muy injusta, pero no es arbitraria, sino ecuánime, quien cumple con sus deberes va bien y quien no los cumple va mal, es la regla que impera. Los países en los que se hacen las cosas bien, van habitualmente bien y en los que se hacen mal, van habitualmente mal. Y es una regla general que todos aquellos países que confían en iluminados, se acaban estrellando contra la realidad, ejemplos los tenemos en Venezuela, Argentina o ahora en Grecia.

Si Grecia no paga su deuda, y es cierto que no puede pagarla, saldrá del euro, si sale del euro entonces podrá pagarla aún menos y además se expondrá en el futuro a acreedores chinos, musulmanes, rusos, bolivarianos y fondos buitre, que todavía agravarán aún más las condiciones. Grecia está atrapada en una espiral muy peligrosa en la que la reducción del Estado a su más mínima existencia, es decir del gasto público, es su única posibilidad de salir adelante dentro de una década, sin embargo, el líder de Syriza se ha propuesto crear 200.000 nuevos trabajos públicos, cuando en realidad no puede sostener ni la tercera parte de los empleados públicos que actualmente tiene. 

Es decir, a la quiebra económica en la que está se sumará la quiebra del Estado y las instituciones públicas, ningún inversor internacional arriesgará su dinero en Grecia, salvo los especuladores que impondrán unas condiciones leoninas, que chocarán con la soberbia del pordiosero en la que se ha instalado el pueblo griego, yo no necesito limosna, sino justicia, pues con sus deseos van a terminar en la miseria, la degradación de su bienestar hasta cotas inimaginables y posiblemente la mayoría de los jóvenes griegos vuelvan a emigrar como hicieron sus abuelos.

Crecerá la inseguridad en todos los planos, los servicios públicos se deteriorán sin fin, los ingresos turísticos se reducirán porque Grecia se convertirá en un destino peligroso y caro, sus exportaciones se reducirán al igual que sus importaciones, habrá escasez de productos, cerrarán aún más empresas y habrá más paro, también habrá más crímenes, más muertes y más problemas. Dentro de pocos meses veremos a la gente en las calles al borde de la revolución protestando contra el gobierno de Syriza, posiblemente esto provoque graves conflictos y tal como están las cosas de enconadas, graves enfrentamientos entre los griegos que pueden tensar la cuerda hasta una guerra civil. El problema al que se enfrentan los griegos es que la cuestión no es tener buenas intenciones, sino inteligencia y fondos para poder pagarlas, porque los demás europeos no lo van a hacer. Así que los programas humanitarios están muy bien, pero sin fondos para hacerlos posible, se quedarán en un brindis al sol

Lo que nadie les contará a los griegos es la abstención, voto en blanco y nulo que se han producido en estas elecciones, aproximadamente del 41,9 %. Lo que quiere decir que sobre el censo electoral el auténtico triunfador ha sido ninguno, pues el partido que ha triunfado sólo ha sido apoyado por 1 de cada 5 griegos convocados a urnas, es decir, 1 de cada 5 griegos decidirá por los 4 restantes, los no representados por Syriza, gracias al sistema electoral de la casta griega, del que Syriza no se quejará a partir de ahora.

Y Europa tiene que decidir si arroja al cubo de basura de la historia a Grecia y a los griegos, algo que no podrá evitar, porque en caso de condonar la deuda pública a los griegos, parcial o totalmente, tendría que hacer lo mismo con otros países del sur de Europa y esto no puede ocurrir, porque el bienestar de los europeos del norte depende de que los europeos del sur paguen su deuda.

Así que Grecia terminará saliendo del euro, posiblemente pasen a ser una colonia china, islámica o rusa, o de algún fondo buitre, que no sólo impondrá sus condiciones económicas más allá de la austeridad, sino sus condiciones políticas, así Grecia perderá además de su soberanía económica, también su soberanía política.

Realmente, no sé qué pueden celebrar hoy los griegos en la plaza de Omonia de Atenas, no hay nada que celebrar, salvo su final como un país europeo y civilizado. Grecia hoy pertenece ya al tercer mundo, ha comenzado su camino hacia el Tártaro y Syriza es su epitafio como nación independiente.

Enrique Suárez


sábado, 4 de diciembre de 2010

El Estado la arma


Los hechos son, más o menos, que un colectivo de 2300 controladores aéreos soportan desde hace ocho meses el acoso ininterrumpido de un Gobierno, con una campaña de infamia y crispación, induciendo a la ciudadanía a su desprecio y escarnio, fundamentalmente porque cobran demasiado, cuando hay algunos políticos que cobran más que la media del colectivo, se quedan tan frescos, sin admitir críticas de nadie.

El detonante, un decreto-ley impuesto por el Gobierno contra todo proceso de acuerdo y negociación al más puro estilo bolivariano; la estupidez, hacerlo el viernes anterior al puente más largo del calendario, en una prueba de fuerza, pensando que los controladores no se atreverían a moverse, perjudicando a más de 600.000 ciudadanos y ofreciendo la imagen de estado de alarma permanente que se vive en España en los últimos tiempos, gracias a un gobierno sobrepasado y derrocado por la realidad.

En la huida desesperada del Gobierno hacia delante, la última genialidad ha sido la declaración de Estado de Alarma con militarización de aeropuertos y acusación de sedición para los desertores-controladores que se han ido para sus casas con la baja médica correspondiente. Algo que no había ocurrido en la democracia española ni en el 23-F, ni en el 11-M.

La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) ha solicitado a sus afiliados que acudan a los aeropuertos, algo que han hecho la mitad de los controladores, pero negándose a trabajar por la situación de estrés que están atravesando con el conflicto abierto y que podría repercutir sobre su trabajo y la seguridad de los pasajeros de los vuelos cancelados. A ningún trabajador de un país occidental se le puede obligar a trabajar en las condiciones que se han provocado contra su voluntad, si no se encuentra a sí mismos, con actitudes físicas y psíquicas para hacerlo. Ningún médico va a asumir esa responsabilidad, ningún militar va a obligar a nadie a trabajar contra su voluntad, cuando en sus manos están vidas humanas, si el sujeto se declara incompetente.

El resumen del despropósito, 600.000 ciudadanos tirados en los aeropuertos, un Gobierno incompetente que no sabe resolver la situación porque ha roto cualquier posibilidad de acuerdo unilateralmente al imponer un decreto-ley de forma fascista, una situación extravagante con un Estado de Alarma decretado y toma militar de los aeropuertos, una imagen de quiebra absoluta de cualquier orden transmitida al resto del mundo. Sin duda, alguien más que los controladores se ha equivocado en este maremagnum desconcertante. Cuando un gobierno en su soberbia, arriesga la seguridad de los ciudadanos, imponiendo medidas más propias de una república bananera, es que ha perdido por completo el sentido de la gestión de los intereses públicos generales, condenándose a sí mismo a abandonar el poder.

Esto era lo que nos faltaba, la guinda del pastel, después de arruinar el país económicamente ahora también se han cargado el Estado de Derecho, porque les sale de las narices. Que se vayan de una puta vez y dejen de hacer daño al país y a sus ciudadanos. Por la misma razón que aducen para militarizar a los controladores, hace tiempo que habría que haber echado a este Gobierno para evitar el daño que han hecho a los ciudadanos. Lo de los controladores no es nada comparado con lo que nos han hecho a los españoles los gobiernos de Zapatero.

Biante de Priena

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...