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miércoles, 15 de abril de 2015

Sin Partidos





Cada día son más numerosos los ciudadanos que se preguntan cómo superar la situación de degeneración política que se vive en  este país y que ha sido organizada por la delincuencia o la negligencia de los diversos partidos políticos que se arrogan la representación de los españoles, cuando en realidad sólo representan a aquellos ciudadanos que les han votado, que en las últimas elecciones europeas, por ejemplo, fueron minoría, en relación a los que no acudieron a las urnas, votaron en blanco o nulo.

En cualquier democracia, un sistema político representativo debería quedar deslegitimado en el momento en que fueran más los ciudadanos que no lo apoyaran, que aquellos que confían en las diversas siglas. Pero no ocurre así, derogando de facto el principio representativo de los partidos políticos que ya no pueden considerarse el gobierno del pueblo en una democracia, sino el gobierno de aquella minoría que representan entre todos. La mayoría de los ciudadanos no están representados por ninguno, pero son anulados como si no pagaran impuestos o no fueran ciudadanos, por no querer apoyar obligatoriamente aquello que detestan y abominan.

Sin embargo es difícil cambiar la realidad representativa de un país, en el que se han creado numerosas barreras electorales para encauzar la democracia hacia los intereses de los partidos, alejándolos de los intereses y la voluntad de los ciudadanos que deciden no apoyarles, y que como se está viendo, si no son mayoría, algún día próximo lo serán.

Durante años he seguido la política de este país a través de diversos partidos políticos, llegando a la conclusión de que no existe en España actualmente ningún partido que se pueda considerar democrático, cuando las listas electorales son establecidas por las cúpulas de los partidos y no democráticamente por los militantes. Quedando a los ciudadanos reducido el derecho a elegir a sus representantes políticos de forma restringida en  la elección de siglas, es decir, entre partidos. ¿Se imagina alguien que se pudiera hacer una lista abierta con los candidatos que se presentaran en distintos partidos políticos? ¿no ayudaría, esa forma de elección, a reducir los intereses partidarios y hacer prevalecer los intereses generales? Hay países más democráticos que el nuestro, en los que se eligen representantes políticos en formas mucho más democráticas que en España.

No obstante, como dudo que desde los partidos políticos surja en alguna ocasión alguna fórmula que abogue realmente por la democracia, en contra de sus intereses sectarios, voy a proponer una forma de llevar este país a la democracia sin partidos políticos, para hacerlo posible sólo se requiere el compromiso de ciudadanos independientes, hartos de seguir manteniendo un sistema que abusa de su poder en nombre de la democracia.

El modelo que propongo está fundamentado en un movimiento que surgió en España en el siglo XIX y que se conoció como Juntismo, en aquella ocasión, ante la invasión napoleónica se crearon juntas locales en este país en la mayoría de los ayuntamientos, que a su vez se agregaron para elegir representantes provinciales posteriormente.

Esta propuesta es democrática y ataja de raíz el problema de la representación política en la impostura de los partidos políticos.  La expongo con brevedad a continuación.


1)      Reunión de ciudadanos dispuestos a cambiar las cosas, que serán agrupados en una lista cada uno con un número asignado según su inscripción.
2)      Creación de agrupación electoral, que se presentará a las elecciones correspondientes, municipales, autonómicas o generales
3)      Para evitar elecciones arbitrarias, la lista de la agrupación electoral estará formada por sorteo entre todos los ciudadanos que se hayan inscrito en el proceso, desde el primero al último de sus miembros.
4)      Con el fin de evitar la adscripción a los órganos representativos, a los dos años los electos abandonarán sus cargos representativos y darán paso al mismo número de aquellos que les suceden en las listas. De esta forma, los elegidos al comienzo de la legislatura, no serán los mismos que la concluyan.
5)      Para control y seguimiento del proceso, promoción y desarrollo de este modelo, y evaluación de propuestas se creará una Junta local de la misma forma y procedimiento que se ha explicado anteriormente, que tendrá entre sus funciones las que decidan en asamblea los miembros de esta opción política en relación a sus diversos representantes. La asamblea de inscritos será convocada cada seis meses para que determine el funcionamiento operativo de representantes políticos y representantes electorales.



Evidentemente no es la única fórmula que se puede establecer para eludir la representación política partidaria en este país, pero es una de las posibles que pueden ser viables, efectivas y eficaces.

Se ha creado un grupo en facebook para aquellos que estén interesados en esta propuesta 


Enrique Suárez

14 comentarios:

fractalio dijo...

Enrique, si en alguna parte del proceso, para sumarse a la iniciativa deja de ser conditio sine qua non tener perfil en Facebook, ya lo dirás.

No es que tenga fe en un proceso que vaya en contra de los intereses de los que están por encima de los partidos y que no tenga como principio fundamental el diseño de un sistema económico alternativo al gran capital global, pero también es verdad que el camino no emprendido nunca lleva a ninguno de los posibles destinos.

Enrique Suárez dijo...

El "gran capital globla" fractalio, ha existido siempre, la cochambre de la política española actual, no. Asociar ambos como creencia es de respetar, pero más bien el millón de colocaos innecesarios en las administraciones públicas de este país, tras el impacto tecnológico que ha acabado con 3,5 millones de trabajos en el sector privado, no tiene nada que ver con el "gran capital global", sino con su contrario, el "gran socialismo de partidos" local

Enrique Suárez dijo...

Como usted sabrá, ese "millón de colocados" fundamentalmente en las autonomías, para que se mesen los recursos piliformes de las partes pudendas, nos cuestan 60.000 millones de euros anuales, lo que viene a coincidir con el montante que cada año se incrementa nuestro déficit y deuda pública. En un sistema orientado por el "gran capital global" estarían en la puta calle, así que no veo yo que la causa vaya a ser el pobre Adam Smith de nuevo, sino el Keynes Club de toda la vida, que nos está salvando desde el Estado Providencia

fractalio dijo...

Enrique, la cochambre en lo público no sólo es perfectamente compatible con la mafia en lo privado, sino que forman una simbiosis perfecta y se han intercambiado sus putrefactos mecanismos. Ambos ámbitos son maravilloso caldo de cultivo para la corrupción, pero la interdependencia que tienen ahora multiplica por mucho los efectos nocivos en los menos culpables por activa, pero los más culpables por pasiva, que somos el común de los mortales.

Corruptibles son las personas, pero corruptor es el dinero. Cuanto más acumulado esté, menos manos lo controlarán, y mayor capacidad de corrupción tendrá en todos los ámbitos. Nada ni nadie lo puede detener, salvo su limitación, por común acuerdo de los esquilmados.

El Estado Providencia no existe. Los Estados no dan nada, porque no tienen nada. Tienen que administrar lo de todos, sencillamente. Lo que existe es el Estado Ladrón, que roba a manos llenas porque para eso tiene la impunidad garantizada por el capital salvaje multinacional, que es el que realmente manda. Y esa impunidad es el sueldo que pagan a los políticos a modo de comisión por legislar exclusivamente a favor del gran capital. Eso sí, con el permiso de todos los pringaos, renovado cada cuatro años.

fractalio dijo...

Mira, Enrique, como anillo al dedo la viñeta de El Roto en elpais.com de hoy :

http://elpais.com/elpais/2015/04/14/vinetas/1429034346_335917.html

Enrique Suárez dijo...

Lo de El Roto está bien. La corrupción pública es cosa de los políticos de todos los partidos, echarle la culpa al gran capital de lo que hacen los chorizos, es como echarle la culpa al cambio climático de lo que hace Rajoy. Sigo sin ver la relación

fractalio dijo...

Pues hombre, Enrique, yo veo la relación muy sencilla. Son los grandes lobbies los que dictan a los legisladores cómo tienen que legislar, y a los gobiernos cómo tienen que gobernar para que nada se oponga a la marcha de sus inmensísimos negocios. Y lógicamente, a cambio les tienen que facilitar el saqueo de las arcas públicas con la debida impunidad. Les es barato comprar jueces, fiscales y forenses. Y si no tienen precio, pues se les chantajea y se les amenaza.

¿O es que nada tiene que ver el sector bancario con las evasiones y blanqueo de dinero? O el sector del armamento con los conflictos bélicos. O el sector alimentario con el mirar para otro lado de los ministerios de sanidad y con las especulaciones con las commodities, cultivos intensivos y transgénicos. O el financiero con los créditos subprime y los mamoneos con las deudas públicas. O el de la construcción con recalificaciones de terrenos. O el farmacéutico con la especulación con la salud pública. O las energéticas con la contaminación y los mamoneos con las subvenciones. O el tecnológico y el de las comunicaciones con el tráfico de información privada y pública. O el textil con la explotación laboral. O el de la distribución con la deslocalización del consumo y con todos los anteriores. O el del tráfico de drogas con los terrorismos.

No sé, a lo mejor es que veo fantasmas.

Enrique Suárez dijo...

Depende como lo mires, también está lo del Estado con permitirlo, al fin y al cabo, con políticos ejemplares seguro que esas cosas no ocurrían. A mí lo que propones me recuerda a la película de el Candidato Manchuria, un aspirante a presidente USA que era robotizado por un microchip. Creo que es la relación de ambas la que crea el problema, fractalio, pero la iniciativa privada debe ser regulada por las leyes del Estado y los que las hacen son los primero que las incumplen

fractalio dijo...

Claro que es la relación de ambas la que crea el problema. Por eso dije en mi segundo comenetario: “la cochambre en lo público no sólo es perfectamente compatible con la mafia en lo privado, sino que forman una simbiosis perfecta y se han intercambiado sus putrefactos mecanismos”.

Y claro que la iniciativa privada debe ser regulada por las leyes de Estado, eso es lo que vengo defendiendo siempre. Y por supuesto que los que las hacen son los primeros que las incumplen, amparados en la impunidad que tienen garantizada gracias al blindaje que les otorgan los que les colocan ahí, con alguna que otra cabeza de turco de vez en cuando, pero sin devolver ni un céntimo de lo robado.

Y añado: para que un Estado regule la economía, debe de ser más fuerte que ésta, y no al contrario, como sucede con el sistema que venimos padeciendo, en el que los Estados y los Gobiernos no son más que títeres de los que tienen la pasta acumulada. ¿O no es notorio que cada generación de “representantes” supera con mucho el analfabetismo y la falta de escrúpulos de la anterior?

Y no te engañes, Enrique. La inmensísima parte de lo esquilmado a los bolsillos de los “pringaos” está en manos de las supermultinacionales. Y encima se lo damos sin la menor resistencia, y para colmo, votando a los que hacen las leyes a su medida para que ni siquiera tengan que incumplirlas.

Enrique Suárez dijo...

Las Multinacionales de los EREs, Pujol, Gürtell, Urdangarín, etc, fractalio, mientras sigas viendo el enemigo en el "gran capital" no hay nada que hacer, el gran capital acumula pasta porque ese es objetivo, pero el problema es que gracias a un Estado de chanchulleros, lo hace a costa de la supervivencia de sus súbditos, vestidos de ciudadanos con su camisita y canesú. Si fueras alemán y hablaras desde Alemania te aceptaría el discurso, pero estamos en España, tierra de farsantes faraónicos, y no es lo mismo :)

Concha de la Cruz dijo...

Lo del Juntismo en teoría está muy bien pero me parece inaplicable en la España actual. ¿Ha asistido D. Enrique a alguna Junta de Comunidad de vecinos? Pues si lo ha hecho comprenderá porqué digo lo que digo. En la España de nuestros días funciona el "Me opongo, ¿de qué se trata?". No hay salida los de siempre tienen la sartén por el mango y ningun cambio puede esperarse de ellos.

fractalio dijo...

Enrique, los ERE’s, Pujol, Gürtell, Urdangarín, etc., son parte de los sueldos y las comisiones que se cobran a nuestra costa los intermediarios entre el capital y el Estado.

El problema es precisamente el hecho de que la acumulación de capital sea un objetivo en sí mismo, como tú dices. Eso es lo vergonzante, y si no fuera por las dramáticas consecuencias, te diría que hasta lo ridículo de este sistema económico, que estaba claro que una vez globalizado no tendría más recorrido.

Enrique Suárez dijo...

fractalio, echarle la culpa de lo que hacen los corruptos representantes políticos al gran capital, es echar balones fuera sobre el problema que estamos tratando.

Si los partidos en la democracia son los que crean problemas y se corrompen, lo que sobran son los partidos, no la democracia, y eso no tiene nada que ver con el gran capital o el cristianismo

fractalio dijo...

Enrique, los corruptos representantes políticos, que son todos, por acción o por omisión, se corrompen porque se venden, o porque silencian la venta de sus colegas, que lo hacen por un mayor o menor precio, dependiendo del nivel del cargo y de la ausencia de dignidad, obteniendo unos beneficios que proceden, por una parte, del bolsillo del contribuyente, y por otra, de los pagos de las empresas a las que obedecen con su repugnante actitud servil y reptil, con perdón de los reptiles. Y esas empresas, son lo que son y están donde están gracias a esos servicios de sus súbditos en todo el mundo. Es bastante evidente que la mayor parte del flujo de capital que corre a través de los pasillos de la mafia económica de este sistema para comprar voluntades, procede de los macrobeneficios empresariales obtenidos gracias a las legislaciones a su favor, de ahí que puedan permitirse el lujo de dar comisiones suculentas, y de chantajear y amenazar a todo bicho viviente si opone la mínima resistencia. Esta es la realidad del sistema, unida al permiso cómplice y grotesco -si no fuera por lo trágico- que cada cuatro años les da la mayoría de la población a los unos y a los otros. Ignorarla sí que es echar balones fuera. Y llamar democracia a lo que tenemos es de una inocencia infinita. Está claro que no nos pondremos de acuerdo, ni en la detección de los culpables ni en su ámbito de actuación. Mientras yo veo tres grupos de culpabilidad (gran capital, políticos y votantes) y un solo ámbito de actuación (el mundo mundial), tú sólo ves un grupo (los políticos) y un ámbito (España).

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