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viernes, 21 de junio de 2013

Todo era mentira



Parece que nos aproximamos al final de la pesadilla que hemos vivido en España desde que aquel muchacho con buenas intenciones se fue a residir a La Moncloa, después de aliarse con los supuestos talibanes (o terroristas sin causa) tras el atentado del 11-M, contra el Gobierno de Aznar y más de la mitad de los españoles, que dejó 192 muertos en las cercanías de Madrid. Todo fue juzgado por la justicia que no mete en la cárcel a Urdangarín, Bono, Blanco, Bárcenas (y los "sobreros"), Matas, los jefes de los sindicatos de los EREs, Griñán, los consejos de administración de las Cajas de Ahorros, y excarcela a Blesa, los chicos de ETA, y no recobra un céntimo de lo esquilmado: la justicia sectaria de la casta al servicio del poder. 


Pero ahora que se acaba la pesadilla de lo ocurrido, comienza la pesadilla de lo que está por venir. Nos había advertido Jean François Revel en El conocimiento inútil y también El Roto en alguna de sus magníficas viñetas: todo era una farsa, con la intención de ocultar la depredación a que seríamos sometidos los españoles desde el poder.


No, no había intención de proteger a las mujeres con la Ley de Violencia de Género, simplemente era una propuesta que desviaría miles de millones de euros para repartir entre las compañeras del partido de todas las izquierdas. Tampoco había una voluntad de promover el trabajo en Andalucía, sino una coartada para extraer beneficios a costa de los parados por parte de los partidos de la izquierda y los sindicatos, y alcanzar la cota de paro, miseria y hambre más elevada de Europa tras 35 años de gobierno socialista. Al igual que la Ley de Memoria Histórica, otra forma de fascismo emocional para colocar a unos cuantos que vivían de de defender el asunto, lo mismo que en la Alianza de Civilizaciones. No se engañen, la sanidad pública y la educación pública son pesebres para colocar a la casta socialista de todos los partidos. Y la justicia, pobre justicia, una forma de blindar a la casta colocando fiscales y jueces al servicio del poder. De los medios de comunicación vendidos a todos los poderes mejor no hablar, ni perder el tiempo, sicarios de la información a sueldo.


No importaban las buenas intenciones en los ecoteologistas que abolieron los toros, sino la promoción de la independencia de Cataluña para ocultar los crímenes cometidos en aquella hermosa tierra, por todos los partidos durante todo el tiempo desde hace décadas. Al igual que en Euskadi, se abolió ETA a costa de cargarse la dignidad de las víctimas, con la participación de todos los partidos. Se premia a los asesinos y sus defensores con cargos representativos, que es lo mismo que haberles dado a los nazis la medalla al mérito civil después de lo de Auschwitz.

Lo público, lo social, es ese gran pesebre del que viven los que se rasgan las vestiduras mientras reciben su sueldo todos los meses, no se puede entender que el único sector en el que no ha dejado de crecer el empleo desde 2004, sea el sector público en un 25 % (más de 600.000 nuevos empleados), mientras el paro general se incrementaba en un 27 % (más de 3,5 millones de nuevos desempleados), sin comprender que ha sido el lugar para colocar a todos los familiares y amigos de los que han detentado el poder. No había ningún proyecto de crear una banca pública al servicio del pueblo con las Cajas de Ahorros, sino la voluntad de esquilmar de fondos públicos a estas entidades para repartírselo entre todas las sectas que conforman la Casta.



No se engañen, el PP de Mariano Rajoy nunca ha defendido España ni a los españoles, defiende sus pesebres a cualquier precio y sus negocios, igual que el PSOE, la casta es una y no cincuenta y una, ni diecisiete. El único hecho diferencial en este país es que hay un 1 % de depredadores con poder y gestión de recursos públicos y un 99 % de esquilmados. No es cierto que haya austeridad, ni que las medidas del gobierno de Mariano Rajoy vayan a resolver nada, porque han respetado todos los engranajes del monstruo Estado, de las administraciones públicas que sólo puede vivir con la muerte de nuestro bienestar. No es verdad que el PP vaya a perseguir la corrupción, porque el PP es sinónimo de corrupción igual que los demás partidos. Mariano Rajoy es un farsante, igual que todos los miembros de su gobierno.

Lo del 15-M fue un montaje de policías buenos y malos para jugar al gato y al ratón con la opinión pública, perfectamente representado por los socialistas de todos los partidos, de la izquierda y de la derecha, al servicio del poder. Las protestas organizadas y rápidamente sofocadas con la participación de IU, los sindicatos y otros afianzados en la representación de la protesta de la calle, como las plataformas de desahuciados.


Todo es una farsa, una representación teatral, comedia para la casta y drama para todos los demás. Mientras los de arriba se ríen de su ingenio, los de abajo lloramos por nuestra estupidez.


A los españoles se nos está cayendo la venda de los ojos, ahora que lo único que podemos contemplar es la catástrofe que nos han dejado, con una generación joven con un millón de licenciados en paro que forman parte del 56 % de parados jóvenes (tasa de paro más elevada de Europa), que van a tener que pagar más de un billón de euros de deuda que han creado entre Zapatero y Rajoy en los últimos ocho años, las pensiones y encima vivir con lo que les quede. Y dice Mariano, que ahora se alía con Rubalcaba, para finiquitar el engaño que este país tiene solución. 


¿Cómo va a tener solución si el problema son ellos, los tarugos depredadores de la casta que han acabado con la confianza de los españoles en cualquier forma de representación pública?  Hay que ser imbéciles, no sólo se cargaron el país, sino todos los recursos para levantarlo, los materiales y los humanos, condenándonos al regreso en décadas, exclusivamente por su codicia y su estupidez.

Aquí hay un español que reclama justicia y restitución, que quiere vivir en una democracia en libertad y para ello está dispuesto a enfrentarse al poder, solo, o en compañía de otros, hasta acabar con tanta mezquindad. Me parece vomitivo dejarles esta mierda de país y a estos mierdas de la casta en el poder a nuestros hijos. Esto lo vamos a resolver entre los que todavía conservamos el sentido común, y somos muchos más de los que se dejan ver. Es hora de dejar el miedo atrás, lo peor es lo que tenemos ahora mismo: el miedo a continuar como estamos, con la certeza de empeorar si no hacemos nada, es lo que debe motivar nuestro paso a la acción.


Enrique Suárez

3 comentarios:

Geppetto dijo...

Evidentemente España es una Nacion depredada por unos partidos politicos que en 1977 se hicieron con el santo y seña que abria de piernas a la inocente nacion española que creia que democracia era sinonimo de violación.
En 35 años esta gente se ha merendado toda la Nacion, la ha endeudado para muchas generaciones, ha roto sus lazos sociales, ha enfrentado a unos con otros, se ha vendido al terrorismo, ha apoyado el separatismo, ha prostituido la sociedad y ha destrozado la antigua prospera Nacion española.
NO hay nada que hacer para regenerarla, no dentro de un sistema que castra cualquier intento de pedir cuentas o de parar los delitos que cometen los partidos políticos y los sindicatos.
Ellos Gobiernan y enfrentarse a ellos sin la necesaria fuerza es simplemente suicidarse y hacerlo con la suficiente fuerza TAMBIEN.
Los españoles actuales no desean ser salvados, es mas el que lo intente sera apedreado, no por los politicos sino por los supuestos indignados con la situación.
Los españoles se han buscado esta ruina, son absurdos, poco inteligentes políticamente hablando, llenos de Tics reaccionarios que hacen que en cuanto las cosas van mal voten a lo que mas daño puede hacerles, ver el 14 M de 2004.
Ahora esta meduio de moda ser "indignado" es decir dejarse llevar por el ruinoso marxismo y el sanguinario comunismo, que destruye todo lo que toca, en vez de avanzar retrocedemos al siglo XIX, eso si con un estado del siglo XVI y unos chorizos del siglo XXI, que en eso los politicos si estan al dia.
La epoca de la regeneración paso, el PP la desperdicio absurdamente, si cuando obtuvo mayoria absoluta hubiera metido mano a las autonomías, al estado y a los robos perpetrados por unos y otros, los españoles habrían aplaudido hasta con las orejas, les votaron precisamente para eso,los del PP dejaron pasar la oportunidad y esta jamas volverá
EL PP de Rajoy a destruido las pocas expectativas de regenerar de forma pacifica el estado que tenían los españoles.
Para desmantelar esta merienda de negros hay que dar mucha leña y para darla hay que tener unas leyes serias y un poder judicial al margen del poder político y eso, en esta democracia es simplemente imposible.
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

Rafael Vicario Rodríguez dijo...

Tú puedes ayudar, te necesitamos, unamos esfuerzos, ya somos casi 14000 personas pidiendo justicia. Siempre podremos hacer algo más que lamentarnos por lo mal que lo pasamos debido a la poca vergüenza que tienen. ¿Te sientes idiotizado cada vez que hablan los políticos?, como yo, ¿te entran ganas de vomitar cada vez que les escuchas?, como a mi. Participa, firma e invita a tus amigos a hacerlo, juntos podremos conseguir que se recorte donde hay que hacerlo: www.facebook.com/events/263976900391615/

fractalio dijo...

Lo malo es que hasta anteayer no se ha empezado a ver mínimamente la mierda que hay. Y lo peor es que una vez visto el 1% de esa mierda, no queremos seguir mirando más, creyendo que eso es todo. Si hubiéramos aplicado un mínimo de inteligencia en su día, hubiéramos visto al menos el 99% de esa mierda. Y otro gallo nos cantara, porque no hubiéramos dado lugar a que los titiriteros camparan a sus anchas viendo lo sencillo que era todo al no encontrar la más mínima resistencia, y al ver cómo nos clasificábamos y enfrentábamos entre nosotros etiquetándonos unos a otros como sociatas y fachas, progres y neocons, derechas e izquierdas, libertarios y cavernarios, y no sé cuántas gilipolleces más, mientras ellos se frotaban las manos como buenos socios que son en el mismísimo negocio del eurodólar.

Era muy sencillo, porque a los títeres se les vieron las cuerdas que les sujetaban al día siguiente de proclamarse la tan cacareada como falsa democracia. Sólo había que observar los ritmos de sus movimientos para darse cuenta de que no eran propios, y de que eran exactos a los que hacían antes de estrenarse el teatro. Porque los titiriteros eran exactamente los mismos, pero con local nuevo, y con la taquilla mucho más cara. Y también era sencillo ver cómo esas cuerdas eran perfectamente paralelas y se mueven al mismo ritmo que las que sujetan al resto de los títeres de todos los países del mundo.

Y mientras no salgamos de la dinámica que nos quieren imponer para que sigamos sin ver, no hay nada que hacer. Y si quisiéramos ver y salir de ella ya, que es mucho suponer, me temo que es demasiado tarde, y que sería traumático, tanto como lo va a ser el permanecer inmóviles. Porque seguimos sin querer aplicar un mínimo de inteligencia al servicio del largo plazo, cuando sería el único ejercicio de justicia posible para con los que vienen detrás.

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