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miércoles, 27 de octubre de 2010

Leyes contra la Propaganda Política


“En su propaganda, los dictadores de hoy confían principalmente en la repetición, la supresión y la racionalización: la repetición de las consignas que desean que sean aceptadas como verdades, la supresión de hechos que desean que sean ignorados y el fomento y la racionalización de las pasiones que puedan ser utilizadas en interés del Partido o del Estado.” Aldoux Huxley.

Carecemos los españoles, entre otras muchas cosas, de plataformas para la defensa colectiva de las Libertades Civiles. Ni siquiera la mayoría de la gente sabe lo qué es tal cosa, gracias a la gran tarea pedagógica de instrucción en el analfabetismo político realizada por el franquismo y sus sucesores, es decir, los actuales partidos políticos con representación pública.

Las libertades civiles son previas a los derechos, porque la libertad emerge de los ciudadanos, mientras que el derecho proviene del poder. La relación entre libertad civil y derecho fundamental no es precisamente sinérgica, sino en muchas ocasiones siniestra. Tener un derecho es nada, no así una libertad. En España todos los españoles tenemos derecho constitucional a un trabajo digno, pero sin embargo hay 4 millones seiscientos mil parados a los que se conculca su derecho y se impide su libertad de trabajar. Fundamentalmente, porque las regulaciones establecidas desde el poder, en compañía de los “guardianes sociales del más de lo mismo”, que son sindicatos y organizaciones empresariales, restringen las posibilidades laborales como si fueran las actividades agrícolas de su cortijo andaluz, convirtiendo a los ciudadanos en siervos de sus designios e invectivas. La defensa de las libertades civiles es la forma de exigir a los Gobiernos el cumplimiento de los derechos que fabrican al gusto del consumidor, para no ser respetados, ni cumplidos.

De la propaganda política se han beneficiado todos los partidos políticos con representación pública en España y lo han hecho de forma inmisericorde, gracias a las estrategias urdidas por los inquisidores del presente, organizados en equipos de manipulación e intoxicación informativa, subvencionados con el dinero de los españoles, cuya única función era ocultar la realidad, mostrando las cosas a su conveniencia, para recaudar confianzas electorales, y por supuesto, más impuestos con los que alimentar su aparato de persuasión organizado.

El último ejemplo que tenemos sobre la mesa es el Gobierno de Rubalcaba, auténtico paradigma del arte de la retórica intencionada, capaz de convertir en tema de prioridad nacional los morritos de Leire Pajín o el color de los calzoncillos de José Blanco, que pronto nos inducirá a la creencia de que todos los españoles descendemos de Zapatero y que el espacio social solo puede ser socialista y todo el que no sea socialista será considerado un criminal público. No tiene gracia, ninguna gracia, porque un gobierno así es una afrenta a los españoles, una declaración de guerra contra la razón y una propuesta de opresión deleznable.

Cierto es que su comportamiento denota la decadencia y agonía de un régimen que trató de hacernos comulgar a los españoles con ruedas de molino con ese desparpajo que ilumina a los desalmados cuando defienden sus privilegios contra cualquier ética y moral, aunque sea creando un daño irreparable a los gobernados.

Es hora de que los españoles nos pongamos en el lugar que nos corresponde, que no es otro que el de ser soberanos y no siervos de un sistema político corrupto y oprobioso. Y para conseguir ese objetivo es imprescindible que en este país se creen leyes contra la propaganda política e institucional, por las que todo aquel político que sea atrapado en una insidia, engaño, o falacia, sea obligado a abandonar su cargo representativo primero por un mes, y si vuelve a reincidir en su conducta de forma definitiva, pasando a formar parte del listado de estafadores políticos, haciendo constar en qué lugar y momento ha tratado de engañar al pueblo que dice representar.

Es hora de que en España se hagan leyes contra la propaganda política que limiten el poder de engaño de los políticos y que nos muestren la talla humana de la inmensa mayoría de los que viven cómodamente de representarnos. Tenemos que limitar el poder de los Gobiernos, porque están aplastando nuestra vida y libertad.

El problema no es que los políticos hayan dejado de respetar a los ciudadanos y nos traten como borregos, no, el auténtico problema es que dejemos de respetarnos a nosotros mismos, aceptando que el engaño, la propaganda y la mentira forma parte del juego político, porque no es así, y si es así es por qué lo consentimos y asumimos como “normal”. Cuando veamos un listado de políticos mentirosos que tratan de engañarnos por enésima vez, tendremos la oportunidad de saber que si nos dejamos timar es bajo nuestra exclusiva responsabilidad y por tanto, no podremos quejarnos de que nos engañan.

Atentos a Rubalcaba, todo lo que diga y haga puede ser utilizado en contra de los ciudadanos, es el principal sospechoso de que este Gobierno más que gobernar, repartirá mierda por doquier para que no se vea su auténtica calaña y el estado de ruina en que han dejado España.

Biante de Priena

5 comentarios:

Anónimo dijo...

“…una declaración de guerra contra la razón (¿contra qué “razón”????) y una propuesta (¿qué “propuesta”????) de opresión deleznable.”

Conforme a hechos hace años visibles, hoy día mucho más notoriamente palpables, la frase anterior se puede sustituir como irrefutablemente realista o clamorosamente verídica, redactándola por ejemplo así:

“…una continuación de la GUERRA hace tiempo declarada, contra la VIDA INDIVIDUAL y nacional española, y una REALIDAD OPERATIVA opresiva, deleznable y abyecta contra la población de España”.

Atentamente,
M. Meyer
Abogada Laboral

Carlos Fernández Ocón dijo...

AMÉN, al artículo

profesor jubilado dijo...

Enrique por lo visto eres uno de esos escasos españoles, si es que consideras que haya alguno mas, que posees el don de la credibilidad absoluta, según tu, todos los políticos son analfabetos, ¿se puede ser mas narcisista?, quizás no te lo creas, pero de veras, ya son muchos mas los que leen tus artículos como método de "descojono general", todos te agradecen esta "terapia" y están deseosos de que escribas tus memorias para tratar de aprender de tus "lecciones" de provocador, aunque creo que tienes una contrincante seria en la persona de Belén Esteban, formaríais un buen dúo, tu de guionista y ella de interprete, así podría llegar el descojono a los millones de "cerebritos" que ven Telecinco, ¡¡Ah!! y podrías tener a Cascos de promotor de la serie. ¡¡GENIAL!!
Una sola pregunta Enrique, ¿tu le "pegas" mucho a los "alucinógenos"?
Paz y amor.

Anónimo dijo...

...Continua


Cuando pregunta ¿se puede ser mas narcisista? me entra la duda sino confundirá, la denuncia de la realidad con el narcisismo o ¿Es el pago, obligado moralmente, a la secta? ya que con el seudónimo de profe no tendría sentido.

Es calificatorio-(se hace lo que se es)- el poner a Belén Esteban como competidora de Enrique, es clarísimo que saldrá perdiendo Enrique, ya que Belén Esteban tuvo profesores de tu misma calidad.(Suposición)

Para terminar, dos preguntas, profe ¿Cuántas neuronas, no sectarias, sanas te quedan? y ¿Has perdido interés por aprender? Si a la segunda pregunta la respuesta es negativa….creo que puedes seguir visitando el sitio, certifico que el dueño del lugar es un LIBERAL de los de la PEPA.

Sin acritud…….como diría tu Mr.X o morros.

PD

No ofende quien quiere, sino el que puede.

Anónimo dijo...

Sé que D. Enrique no necesita a nadie que lo defienda y no es mi intención hacerlo. Ahora, como español, bloguero de esta comunidad, considero tener derecho hacer algunas observaciones, a fin de evitar, dentro de mis posibilidades, que se rebaje la calidad del sitio.

No es la primera vez que he estado tentado en contestar al profe Jubilado, y hoy me ha parecido el día. No sé si sabrá que el que hace se hace, y se hace lo que se es.

A tenor de lo que le leo, desde mi cortedad de estudios, sin título universitario, con sólo mi lógica natural y la experiencia que me ha proporcionado la vida, digo:
Que me alegro enormemente que esté jubilado. Es evidente que ya no mal educa a alumno alguno. Ud., junto con la fauna de creadores de opinión que hablan de democracia, dentro de una mal llamada constitución tan legal como ilegítima, son rémoras culpables de no educar a los jóvenes en la LIBERTAD individual. No sé si es por ineptitud o por egocentrismo; buscando un protagonismo que ahora no debe tener. No soy contrario a la crítica, sino todo lo contrario; siempre que se argumente y no se base en juicios personales de valor.

Es de aurora boreal, argumentar:
Enrique por lo visto eres uno de esos escasos españoles, si es que consideras que haya alguno mas, que posees el don de la credibilidad absoluta, según tu, todos los políticos son analfabetos,
De los escritos de D. Enrique no se desprende que “todos los políticos son analfabetos”. Se desprende que la gran mayoría “son analfabetos funcionales” ejerciendo de “políticos profesionales”. Cuyo relativismo moral hace que estén en la cosa pública, no para cambiar lo que es; por lo que debe ser, sino por espurios intereses.
(Sigue arriba, no cogia todo)

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