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jueves, 4 de diciembre de 2008

El mercado se desentiende de la política

Quién lo iba a decir hace un par de años, cuando las cosas aún funcionaban por las viejas reglas, en los viejos escenarios. Hoy, 4 de diciembre de 2008, el Banco Central Europeo ha establecido la mayor disminución de los tipos de interés de su historia, un 0,75 %, hasta dejarlos en el 2,5 %,... y las bolsas han bajado.

Los índices han quedado como sigue:

FTSE 100 (Reino Unido) : - 0,2 %
DAX (Alemania) : - 0,1 %
CAC 40 (Francia): - 0,2 %
S&P/MIB (Italia): - 0,1 %
IBEX 34 (España): - 0,5 %

También el Dow Jones iba perdiendo un 1,2 % a las 20 horas, lo que augura pérdidas para mañana.

Francia anunciará medidas económicas por valor de 25.000 millones de euros, en días anteriores lo hizo España. En Reino Unido van a disminuir 2,5 puntos el IVA, en Italia harán algo intermedio, y Alemania se ha decantado por resolver sus problemas de forma independiente; el petróleo está a 45 euros el barril y el mercado financiero permanece en atonía.

Cierto es que se ha anunciado la recesión europea con una contración de 0,2 % sobre su PIB en la euro zona, también las cifras del paro que se han incrementado, especialmente en España (hasta los 3 millones).

El sistema de mercado occidental sabe que el dinero que se va a invertir desde el Estado es fundamentalmente para aligerar las presiones sociales, una ducha gigante para enfriar los ánimos de los ciudadanos, que asisten perplejos al despertar del sueño de bienestar eterno que les habían vendido los políticos, mientras urdían su afortunamiento.

Los políticos europeos, de los que los españoles son un ejemplo esencial, no se acaban de enterar de que el sistema de mercado lo que está haciendo es desregular la intervención de los estados sobre los sistemas financieros. Con las cargas impositivas que se imponen resulta cada día más difícil hacer negocio, por eso los mercados se paralizan, a la espera de alguna circunstancia que les haga cambiar de decisión, poco a poco los estados están haciendo devoluciones de lo que se habían llevado de más. Paradójico es, el fortalecimiento del primer banco español, el Banco de Santander, con la mayor ampliación de su historia que en época de crisis ha sido suscrita en su totalidad.

El sistema de mercado quiere libertad, no la contención a la que se le quiere someter desde la política, con gobiernos metiendo las narices en sus negocios. Los negocios son como las relaciones íntimas, no un show de Truman que es en lo que pretenden convertirlos los políticos.

Las constructoras en España se han ido al cuerno por la intervención del Estado, concediendo obra pública a los afines y negándoselas a los rivales, financiando a los propios y extorsionando a los ajenos. El Estado no es un productor de riqueza, es el mayor de los consumidores. Las subvenciones de todo tipo, lo único que hacen es incrementar a la larga la pobreza. La competitividad española va camino de ser la más baja de Europa, precisamente por las posiciones proteccionistas del Estado –a empresas y trabajadores-.

La riqueza que genera el Estado es mucho menor que la pobreza que redistribuye. La carga total de impuestos sufre una importante desviación cuando alcanza la realidad de sus resultados, es como el dinero invertido en las ONG, del que sólo llega un pequeño porcentaje a los afectados, porque la mitad se queda por el camino.

Los estados se han hecho tan acaparadores, quieren controlar tanto la realidad, que las posibilidades de negocio se han deteriorado. Evidentemente, entre el mercado salvaje y el estatalismo interventor, hay un gran abanico de posibilidades, y las posiciones equilibradas son las más aconsejables. La mano invisible de Adam Smith tiene su paralelo en la mano invisible de Lenin, entre ambas representaciones del poder nos están estrangulando.

La sociedad permanece de testigo absorto ante el penúltimo combate del poder, la única certeza que podemos tener, es que al final, seremos los ciudadanos los que tendremos que pagar el entierro de nuestra forma de vivir. Y eso, que es lo más importante, es lo que no quieren reconocer los políticos, como Zapatero con la crisis, porque saben que en la próxima escena de esta película de terror lo que viene es el fin de sus días de vino y rosas.

La única solución posible pasa por que los seres humanos, antes que clientes del mercado o deudores de las entidades financieras, antes que contribuyentes, ciudadanos o consumidores de servicios estatales, seamos capaces de recuperar nuestra propia identidad humana. Eso requiere un clima de libertad e igualdad, y no uno de opresión y privilegios inmerecidos. Sin justicia, no hay futuro. Los bancos y los estados forman parte del mismo problema: la administración de la injusticia en sus diversas representaciones: miseria, mezquindad, usura, ambición, codicia, privilegio, explotación, expolio, discriminación, esclavitud, abuso de poder, y mentiras, muchas mentiras.

La solución a nuestros problemas pasa exactamente por lo contrario, somos los ciudadanos los que debemos controlar el Estado, no el Estado a los ciudadanos y somos los ciudadanos, quienes debemos afrontar la especulación financiera, retirando cuentas, consumiendo diferencialmente, poniendo límite a nuestra explotación e impidiendo que quienes quieran exprimirnos más de lo admisible, lo acaben consiguiendo. La solución está en nosotros, en nuestras decisiones libres e incondicionadas por el bienestar de unos y otroe, no en ellos.


Erasmo de Salinas

9 comentarios:

Anónimo dijo...

pero la política no se desentiende del mercado ni fumigando

Anónimo dijo...

(...)Tanto los Estados –en España estaditos- como las empresas del “libre mercado”, tratan de devolver parcialmente sus “beneficios”. En los USA dan dos coches si te llevas uno a interés cero patatero, lo mismo que compras dos pisos por el precio de uno suculentamente rebajado o igual que te dan paro aunque seas autónomo; todo en el excelso camino de que llegue el helicóptero soltando los moraos de 500 que nadie ve y cuando apenas sirvan.

El lampedusiano príncipe de Salinas lo dijo en su Gatopardo, cambiar algo para que nada cambie, en su actual glosa: devolver algo para que el atraco continúe.
Como la Ley de la Gravedad y su fórmula de velocidad crecientemente acelerada se visualizan los efectos de esta hecatombe planetaria; los datos y los hechos que señala el acontecer económico, muestran que la economía ha fracasado, que su ciclo ha concluido, que su motor se ha parado, que su diseño está derogado e incluso que las medidas empleadas para su remedio vuelven a producir las mismas causas por la que la red mundial se ha fundido.

Desde la política solamente se notician vaguedades y tranquilizantes, cuando no desesperación, engaño y desconcierto. Los dueños del mundo no aciertan con la pócima imposible, ni con palabra precisa, ni con acciones convincentes, ni tienen futuro alguno, porque las fuerzas convocadas bajo su dominio le vienen demasiado grandes incluso a ellos. Los ciudadanos destruirán este nefasto estado que ha mostrado como Juno su otra cara de “mercado libre” y elegirán un estado ciudadano que mejor se adecue a sus intereses y con el menor coste común posible. En el intermedio está la guerra y su duración entre una y otra parte para obtener el triunfo de su organización, mando y dominio social.
(...)
4 de diciembre de 2008 18:40:00 CET

Ciudadano en la Red dijo...

Tampoco hay que unirse a la cofradía del dramatismo y la sangre venidera.

Hay unas cuantas cosas en el aire depurador, que pasan por:

Separación absoluta entre Estado y Mercado.

Separación absoluta entre Gobierno y Justicia

Separación de medios de comunicación y poder, por Ley.

Nuevo contrato social, en el que el poder soberano, no sea delegado ni representado. Los políticos serán trabajadores contratados, no dueños de la situación.

Control de las acciones políticas -pajas se pueden hacer las que quieran -por ciudadanos no partidarios. Todo partido que no cumpla criterios democráticos demostrados será disuelto por Ley.

En resumen, desaparición del gran juego virtual que se han inventado unos cuantos aprovechados para vivir sin dar golpe. Hay que volver a la realidad.

Y donde el anónimo pone guerra y dramas, servidor pone cultura y criterio, y evidentemente, todo desarrollado en un clima de libertad asegurado por Ley.

Y un poquito de regreso a las auténticas autoridades sobre la cuestión, autoridad que proviene de los conocimientos y las experiencias, como toda la vida, tampoco nos vendría mal, mejor que manden los padres que los hijos, y en su defecto que nadie deprede a nadie.

Saludos Liberales

Erasmo

Ciudadano en la Red dijo...

Y se me olvidaba, acabar con la depredación del ser humano rompiendo su unidad, y haciéndolo rentable en sus partes: usuario, consumidor, cliente, contribuyente, ciudadano, etc.

El ser humano es la medida de todas las cosas, de las que son y también de las que no son (como decía Protágoras) y no una función del mercado, del estado, de la sociedad, de la ley, de la ciencia, o de la madre que los parió.

Integridad humana para recuperar la identidad propia, y dejar de servir a las identificaciones ajenas.

Saludos Liberales

Erasmo

Anónimo dijo...

...también hay cofradías de varita mágica: nada por aquí nada por allá y voilá el conejito de la suerte.

Anónimo dijo...

El conejito de la muerte, habrá querido decir, jajajaja

Anónimo dijo...

-Hay personas que aborrecen las violentas armas y otras que detestan la sangre y si alguien notifica el accidente le tachan de sangriento y dramático.
-Hay jugadores de tute que se quedan sin asesinado y buscan un comodín.
-Hay espectadores de partidas que miran para otra parte aunque quieren opinar de la jugada.
-Acaban de matar a un vasco sin que sangre ni gota, como el aborto libre y masivo nada tiene que ver con el plasma ni la violencia empleada contra niñas por los políticos.
-Hay sangres evidentes que se tornan invisibles a los ojos incapaces de contener la hemorragia. (Servet)
-La situación generada en España se repondrá con exquisita educación y estilo protocolario.(Rapel)
-Nazarenos de la procesión de los bien educados de refinados modales, perdidos todos en un mundo violento y sanguinario; poetas descolocados y sin público...
-Hay realidades que sólo se muestran a millones de personas y el resto se esconde.
-¡Qué mal está el mundo y qué pena de males!

(Comentarios para las páginas literarias de la lucha, apartado II)

Anónimo dijo...

esto me parece erasmo en su estado mas lindo. totalmente contradictorio, por humano, y muy poco util politicamente, por entrañablemente idealista.

cuanto me gustaria creer en este erasmo. dicho sin la mas minima ironia.


berenger

Ciudadano en la Red dijo...

berenger,

no crea, constate desde su propia realidad. Se ha vuelto a equivocar, no hablo de creencias como la política o la religión, hablo de alternativas.

Haga un esfuerzo, o cambie de chip, si le complace, y si no, aire.

Usted elija su papel: testigo, invitado, actor, mueble.

Saludos Liberales

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