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viernes, 28 de diciembre de 2007

Una legislatura inolvidable

Es hora de hacer balance a los cuatro años de legislatura de un gobierno socialista con un presidente irrepetible. Hay que ser positivos, echando talante para afrontar el futuro con esperanza. Es hora de agradecerle al presidente Rodríguez Zapatero todo lo que ha hecho por nosotros.

En primer lugar, gracias a Zapatero hemos podido confirmar los españoles la falta de respeto que los políticos tienen hacia los ciudadanos que los eligen, lo poco que cuentan los problemas de la gente en sus agendas, y lo fácil que les resulta vivir a costa nuestra, sin rendir cuentas ni a dios, ni al diablo. Los ciudadanos españoles somos ovejas que se trasquilan cada cuatro años del peso de sus decisiones, en un acto ritual por el que pasamos por las urnas para dejar una carta a los reyes magos en forma de voto, que nunca llega a su destino.

En segundo lugar, debemos agradecer a Zapatero el inmenso favor que le ha hecho a nuestro país al delimitar con claridad quienes son los enemigos de nuestra nación, no solo los conocidos, terroristas y nacionalistas, sino tambien los que hasta ahora nos pasaban desapercibidos, PSOE, PP, IU. Efectivamente, han demostrado no querer saber nada de España, porque no les interesa en sus planes de perpetuacion y además es el elemento que impide un futuro idéntico al pasado vivido, de grandes confrontaciones para la galería y reparto del pastel entre bambalinas.

En tercer lugar, tras la negociación con ETA a título propio, con apoyo de la corte nacionalista, Zapatero nos ha descubierto la utilidad política desde el poder de los problemas irresolubles. La organización terrorista, se ha oxigenado, saneado, y rearmado durante la tregua. Lo que ayer resultaba asequible a su destrucción, hoy es harto improbable que pueda acabarse. El diálogo, en esta ocasión, ha servido para fortalecer al enemigo, que hoy puede seguir actuando en plena impunidad desde las propias instituciones en las que se asientan sus apoyos económicos y políticos.

En cuarto lugar, tenemos que agradecerle al ínclito ocupante de La Moncloa, la modernización de la sociedad española, el claro retroceso de los estudiantes españoles en sus conocimientos, el desastre de las infraestructuras, la financiación de las operaciones de cambio de sexo a cargo del erario público, la Educación para la Ciudadanía, la Alianza de las Civilizaciones, y esa imagen de los políticos como gente asequible al humor, la chanza y el sarcasmo. España ya no puede entenderse sin la Z de Zapatero, resultaría difícil después de estos cuatro años.

En quinto lugar, el descalabro de las instituciones, la usurpación política del poder judicial desde la Fiscalía General del Estado, los bloqueos del Tribunal Constitucional, las gloriosas intervenciones desde la Audiencia (-recuérdese la instrucción del proceso del 11-M-). Pero también esas leyes sacadas para beneficio de amigos, compañeros y aliados. Esos estatutos a la medida de la negación de lo existente, con el fin de congraciarse con los que ayudan a sostenerse a Zapatero en La Moncloa, a cambio de sus favores.

En sexto lugar, con un desastre semejante, hasta la Jefatura del Estado se ha visto comprometida, con una fuerte contestación en Cataluña por parte de los extremistas y fanáticos, que lleva a su cuestionamiento permanente por los interesados en acabar con el orden constitucional existente. Y la clara indefension ante las ofensas del impresentable presidente venezolano.

Por último, hay que agradecerle a Rodríguez Zapatero lo bien que ha pilotado la política exterior española, saliendo de la guerra de Irak para permanecer en Afganistán y en Líbano, entregando la vida de soldados españoles a la misma causa, que no es otra que la lucha contra el extremismo islámico. Tambien figuran en su haber, las buenas relaciones con los países americanos de habla española, con Chávez, Castro, Morales, y toda la izquierda latina, para la que nuestro presidente es un referente incuestionable. Que nacionalicen empresas españolas, que amenacen permanentemente a las inversiones nacionales en sus paise, es absolutamente intrascendente comparado con los logros políticos conseguidos con los países hermanos.

Y para concluir, también debemos agradecerle a Rodríguez Zapatero que haya elevado la crispación en la convivencia entre los españoles a cotas jamás alcanzadas desde la guerra civil española, no solo por su ley de la memoria histórica, sino por su práctica cotidiana de exasperar a la gente de la derecha con sus cordones sanitarios y la negación de su existencia política, con la ruptura del respeto por el otro que se ha mantenido a lo largo de toda la transicion. También hay que mostrar agradecimiento por su forma de tratar a las víctimas del terrorismo, que nunca en su historia han tenido que salir tanto a la calle para que no se olvide su existencia, y el saldo moral deudor que España tiene contraído con ellos.

Zapatero ha dejado España irreconocible, su mérito es inolvidable para todos los que vivimos en este país, habiéndose convertido en el presidente que ha logrado en el menor tiempo posible la mayor destrucción real en la estructura política de nuestro país, que sin duda tendrá consecuencias sociales en un futuro próximo.

España está rota, el futuro se oscurece cada día más, tanto a nivel político, como económico o social. ETA ha conseguido sobrevivir gracias a Zapatero, y los nacionalistas han logrado su sueño: tener un colaborador de sus delirios en La Moncloa.

Gracias Zp por los favores recibidos, nunca podremos devolverte lo que has hecho por nosotros por que aún seguimos siendo civilizados, a pesar de que hayas intentado devolvernos la barbarie, todavía somos muchos los que pensamos que con que abandones La Moncloa el próximo diez de marzo, las cosas volverán a ser normales.


Biante de Priena

2 comentarios:

marzo08 dijo...

amen

En marzo-08 ¿ nuevo amanecer lleno de ilusiones, menos patrias, menos recuerdos históricos y con mas sentido común.?

Anónimo dijo...

Amennnnnnnnnnnnn

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