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sábado, 3 de noviembre de 2007

A propósito de la transversalidad (¿qué no entiende Félix Ovejero?)

He leído un artículo de Félix Ovejero en El País, titulado: “Esta temporada, Sarkozy” (03/XI/2007), en el que critica el concepto de transversalidad como un elemento disruptivo en la política. Sus palabras delimitan su criterio sobre la cuestión

“La propia tesis de la "transversalidad" depende de la distinción que pretende superar. Al igual que "centro" es una noción subordinada, sin contenido propio. No hay "centro" si previamente no hay izquierda y derecha. Si en la "transversalidad" caben la izquierda y la derecha, se puede distinguir entre izquierda y derecha. Pero para escoger "lo mejor de cada casa" necesitamos un punto de vista. Ese punto de vista, al final, tiene que ver con ciertas ideas, con un ideario. No hay soluciones incondicionalmente mejores, sino mejores conforme a un conjunto de principios.”


No entiendo que es lo que no acaba de comprender el Sr. Ovejero sobre la cuestión de la transversalidad, y realmente tampoco he comprendido el argumento de Félix de Azúa en su polémica con el phisyng que le han hecho a Albert Pla, cuando se deja decir lo siguiente:

“Cada vez me parece la solución más sensata. Quiero decir, la independencia. A ver si así podemos empezar a trabajar en algo útil para el país”

Evidentemente, siendo el Sr. Ovejero uno de los intelectuales que le queda a Ciutadans, acompañado por el
Sr. de Carreras, (y al parecer por el Sr. de Azúa), sí puedo comprender cuales son sus intenciones ante la declaración de la UPyD como partido de ideología transversal: deslegitimar esta opción idieológica como un elemento de fantasía política.

Precisamente el Sr. Ovejero dice en un párrafo de su artículo algo que me ha sorprendido:

“Un partido no es un Parlamento. No todo cabe. Aunque los miembros de un partido no tienen que compartir una concepción del mundo, sí han de compartir un ideario y unas propuestas institucionales que lo precisan”.

En Ciutadans, se cambió el ideario de forma radical a poco menos de un año de su salida a escena pública, y este señor no dijo ni palabra sobre la cuestión. Precisamente el ideario de Ciutadans era de orientación transversal, no entiendo como ahora hace esta crítica, y no la hizo en su día cuando le acompañaban a presentar su libro sobre Cromagnon, los militantes de un partido transversal. ¿Justifica entonces el abandono de la transversalidad en Ciutadans?. ¿Todo es por eso?.

Por último, citaré algo que me parece de mal gusto en el artículo del Sr. Ovejero:

“En política hay pocas cosas que inventar. Lo más antiguo del mundo es la "ilusión de la novedad", de hacer las cosas "como nadie lo ha intentado hasta ahora". Podemos intentar cambiar las reglas. Pero ésa es otra liga, que exige apuestas fuertes, con éxito improbable y que, además, requiere incluso mayor cohesión ideológica. Entretanto, podemos hacer pocas cosas, muy pocas. Entre las pocas que podemos hacer, y que debemos hacer, está el de procurar conservar el exacto sentido de las palabras. Es posible que "las palabras puedan modelarse hasta volver irreconocibles las ideas que vehiculan". Es posible. Pero hay que resistirse. Eso lo dijo Goebbels y quería hacer trampas”.

Mire Sr. Ovejero, Goebbels dijo muchas cosas, pero creo que citarlo en una crítica a UPyD es un alegato que se aproxima a la ignominia, o sea que sería mejor si midiera sus argumentos un poquito. Déjese de sutilezas. No le gusta Sarkozy, no le gusta la UPyD, pues quédese en su Ciutadans del alma con el centro izquierda y el hecho diferencial catalán, que es donde debe estar seguramente; que usted no sea capaz de comprender algo, no quiere decir que eso no exista.

Y ahora vamos con la transversalidad

Precisamente del hartazgo de la ausencia de soluciones sobre los problemas más graves que presentan los ciudadanos en su vida pública, han surgido numerosos movimientos que tratan de superar el eje izquierda-derecha en la ideología política, unos lo han hecho valorando otras variables, como los ecologistas o los nacionalistas, y otros valorando la inutilidad del conflicto tradicional entre ideologías agotadas, como el centrismo.

La transversalidad es precisamente la superación de la dialéctica conflictiva que se asienta en estirar argumentos inútiles que han demostrado su incapacidad para resolver los problemas de los ciudadanos, provengan de la izquierda o de la derecha, y que se puedan seguir considerando en plena vigencia, anta la incomprensión de que solo la interacción de ambas posiciones políticas puede procurar la solución a los problemas.

La síntesis de ambas posiciones ideológicas para una nueva dialéctica es lo que se trata de establecer desde la transversalidad, porque a estas altura de la historia vivida, en pleno siglo XXI, no se puede prescindir de las cotas sociales alcanzadas por ambas; no hay camino que pase por la no agregación de las mismas hacia el futuro, o en su defecto, la síntesis.

¿Acaso se puede renunciar la igualdad que promueve la izquierda?, ¿acaso se puede renunciar a la libertad que promueve la derecha?. No Sr. Ovejero, los ciudadanos de este país, como europeos, quieren igualdad-y-libertad, precisamente lo que no son capaces de ofrecerles el PSOE o el PP, y mucho menos los nacionalistas que juegan a mantener privilegios contra la libertad y la igualdad. Veo en sus palabras reacción, como la de aquellos que dicen que las televisiones de tubo son mejores que las de plasma, solo porque no se pueden permitir la adquisición de una de las más modernas.

Por eso la UpyD no se equivoca, como no lo hizo el Ciutadans de Bellaterra y sí lo ha hecho el Ciutadans caquéctico que ha quedado tras el congreso de Hospitalet, en el que las posiciones defendidas por su amigo De Carreras (y tal vez las suyas) salieron victoriosas, haciendo que más de la mitad del partido tomara la puerta para decir adiós al proyecto.

Infórmese un poco más antes de hablar de lo que desconoce, o no llega a comprender, o no le interesa políticamente, aceptar o asumir, antes de seguir emitiendo opiniones sin fundamento político.

La transversalidad es la opción ideológica del futuro, no porque lo diga Sarkozy, que no lo dice, ni por que lo aplauda Bayrou, o lo ensalce Royal. No es una cuestión que proviene de Francia, sino de la conflictiva politica italiana, a la que tanto nos vamos pareciendo en España, pero también del posibilismo británico, y de la gran coalición alemana, en tiempos de crisis.

El transversalismo es la asunción de que la victoria de una opción política de izquierda o derecha sobre su contraria, es peor para todos, y que es necesario agregar las aportaciones positivas de ambas en un programa compartido. Nada que ver con el consenso, porque no se busca la reducción de las opciones rivales, sino la aportación de sus ofertas diferenciadas en una propuesta compartida. Queremos ser libres e iguales, no libres o iguales, no más libres por ser menos iguales, ni más iguales por ser menos libres, queremos ambas cosas, el máximo nivel posible de las dos alternativas, y no queremos menos.

El transversalismo proviene de la sociología europea, surge en Francia tras los acontecimientos del sesentayocho, con Deleuze, y su círculo, pero en la política es asumida por filósofos italianos como Norberto Bobbio o Sartori, pero también se inscribe en el pensamiento de autores tan diversos como Bauman (sociedades líquidas) o Pániker (sociedadades híbridas -que añade el concepto de retroprogresismo, para proporcionarle aún más lucidez-). Y por supuesto, por las alusiones de devolución del poder a los ciudadanos, protagonizadas por Anthony Giddens, como asesor de Blair en el Reino Unido.

Sr. Ovejero, el transversalismo en política, no es un invento de Savater, Gorriarán o Rosa Díez, ni del núcleo duro de intelectuales que prohijaron Ciutadans en su día, es sencillamente una opción política que viene pisando con fuerza en Europa, y que a algunos como usted, les ha dejado nokeados, acostumbrados como están a ser voces discrepantes (y escuchadas) en ese más de lo mismo en el que tan cómodos se han sentido y se sienten, que es el mantenimiento de los conflictos existentes.



Enrique Suárez Retuerta

15 comentarios:

1978 dijo...

Y porque el Sr. Suárez Retuerta no ha entrado a informar, que también conoce, en la actualidad, el sistema para llegar a la transversalidad económica, punto problemático en las teorías de Norberto Bobbio y Anthony Giddens, como ellos mismo reconocen en sus escritos, y que una vez superado; el camino hacia la transversalidad será de rosas.

Anónimo dijo...

Primero la tribu para de Carrereas,Ovejero,Domingo,Robles.

Son de la tribu de la izquierda.

El dogma es lo primero, las personas después, por eso, de momento, en UPyD están intentando manterner a los "sectarios" en la segunda fila, porque si se ponen en la primera ADÍOS partido.

Robles y su tribismo ha preferido, de izquierdas, aunque pequeño y catalá, que transversal y nacional.

Ahora que no llore el llorón, porque cuando pudó impidió la expansión y la transversalidad de C's, de Carrereras,Ovejero y Domingo son de su idiologia.

Yomismo dijo...

Don Enrique ¡¡felicitaciones!!
Se puede decir mas lato pero no mas claro.
Seria bueno que alguien le comunicase a UPyD la conveniencia, yo diria necesidad, de que lean este texto de ESR... al Sr. Robles, Ovejero, Domingo, Carreras... se lo impide su "religión"... ¡de izquierdas o muerto! es todo lo que da de si su ideología.
Ya sabemos que estos caballeros van de derrota en derrota hasta la derrota final, lo realmente absurdo es que tengan algún seguidor, bien es verdad que también los tienes esas sectas que afloran en los mas variopintos lugares.

Anónimo dijo...

Las víctimas de ETA, del 11-M y de la opresión por lenguas en España no son de ningún lado.

Libertad, nación, Constitución.

Serpiente Emplumada dijo...

Ja,jajajaja, que gracia, unos fanaticos arengados por el ayatolá Retuerto, acusando a unos ciudadanos de sectarios y que sólo han cometido el delito de ganar un congreso sin cambiar los fines, y el proyecto nacional que todos buscamos. Vosotros sí que sois fundamentalistas y sectarios, lo que le espera a UPD después de las eleciones con vosotros dentro, ¿ya estáis contentos con la entrada del "Liberal" racista y facha que el Señor Robles no quiso como coordinador de Ciutadans en Zaragoza y que luego fue expulsado de Ciudadanos?.

Y és que Dios los cria y ellos se juntan.

Anónimo dijo...

Serpiente de la pluma,
No sabía que había entrado Herrera(señor de Zaragoza), no conozco a tal señlor, pero me ALEGRO y mucho que le hallan dejado entrar, Robles fue un mal democrata impidiendo con mentiras y abuso de poder que ese señor no entrase.Estos son los argumentos que expuso el sr. de Zaragoza. Ahora veremos con hechos, en el transcurso del tiempo quien tgenía razón robles o Herrera.
Robles no debío ir en contra de los estatutos de C's porque ese señor de Zaragoza fuera (supuestamente) de derechas. Ahí se le vío la patita de sertario al Robles. Ahí empezé a ver que era un mal Secretario.
Y me alegra un montón que entre el señor de Zaragoza y que el Carroquino, que tan fácil lo tuvo, la tenga que sudar ahora.
Transversal Robles, transversal -Carroquino y si no os gusta pues fundar de una vez por todas el partido de IZQUIERDA LIBERAR de vuestros sectarios sueños.

Compraros un muñeco de latex de Stalin y os lo ponéis en vuestra Sede de vuestro partido de IZQUIERDAS LIBERALES.

Gemma Sanz, Anda maja tú que eres tan poco sectaria y tan afrancesada.¿Cómo se dice en francés?. Robles y su izquierda-liberal caminan hacía la TRANSVERSALIDAD!

Voces desde la tumba, dijo...

La serpiente disecada es una voz de ultratumba salida de las heces de Urquinaona y sus efluvios de purrias perdedoras. Se agarran a un congreso fruto de la manipulación, el amiguismo y los delitos, para presentar la “democracia”; si, si, muy bien, por eso están VACIOS y en el estercolero del panorama político nacional, por eso están despreciados por UPD, apestados por los intelectuales que lo montaron, y podridos desde cualquier punto de vista, incluido el biológico, ante la opinión pública.

Nombrar a Robles es hacerlo con un tipo que lleva 20 años preguntándose porqué son tan malos los nacionalistas y porqué no dejan de serlo. A ello ha consagrado sus mejores y estériles fuerzas, incluido paternosters laicos, sin haberse movido nada más que hacia el descrédito, la desvergüenza, la incapacidad y la más abyecta conducta.
Eso si, se ha colado en el Parlamento para ser domesticado por sus amos con el sueldo NUESTRO que le pagan. Por eso elogia lo bien montado que estuvo el circo nacionata en Frankfurt, para pagar el pienso que le dan.


El traidor a su palabra pública, -me voy pero me quedo-, el embustero que no había dimitido y que era una broma. Ese es el personaje mediocre que quiere montar ciudades medievales en Cataluña. Y si es un cantamañanas iletrado e iluso, ¿qué decir de sus fieles seguidores?. Pobrecitos, que tontos son.

Anónimo dijo...

¿Pablo Ballota, de dónde era?


Carroquino traga quina!

replicando, dijo...

La réplica es: "Glub, Retuerta tiene a toda España convencida, nosotros somos los "mejores", pero estamos solos como la una".

Torpes, tontos y arastrados después de llorar, buah, buah, buah,... no nos comprenden..., no nos quieren, siendo tan majos.

Si majos, progres sectarios, moñas, carcas y tontos de capirote. ¡Qué pena de tropa de carne de cañón que los engañan con un chiste!

1978 dijo...

A los noveles en este blog, LA SERPIENTE EMPLUMADA MIENTE Y LEVANTA FALSOS TESTIMONIOS cuando dice:

"Liberal" racista y facha que el Señor Robles no quiso como coordinador de Ciutadans en Zaragoza y que luego fue expulsado de Ciudadanos?.

El Sr Robles, saltándose toda la normativa vigente-(Que nos dimos en Bellaterra)- con el beneplácito de los liberales fascistas de nombre Pablo Ballota, Nasser Mouaffak, y adlateres como Jokin, Javier Gómez, Girondo, Mengibar, Perales, Salmerón etc, y después de la denuncia, por parte de Aragón al Comité de Garantías de Ciudadanos, de que no se les estaban respetando sus derechos es cuando se les dice que no por el artículo 33 que nadie sabe cual es.

¿Puedes dar el número de expediente disciplinario por el que se negó la sede de Ciudadano a Aragón?

No puedes porque nunca existió. Di conmigo que no queríais expandir el partido con personas que no fuesen de vuestra secta. Ya se estaba preparando el II-Congreso con delegados “ad hoc” con 9 miembros del Comité Ejecutivo encasaudos en los informes 017 y 020 del 2.007. Ganasteis el teatral Congreso de Hospitalet, para perder el partido.

En vez de serpiente emplumada, afirmo que se ajusta más a tu trayectoria, gusano necrófilo.

Un ex-C’s

Anónimo dijo...

¿Pablo Ballota, de dónde era?

Ciudadano en la Red dijo...

Y porque el Sr. Suárez Retuerta no ha entrado a informar, que también conoce, en la actualidad, el sistema para llegar a la transversalidad económica, punto problemático en las teorías de Norberto Bobbio y Anthony Giddens, como ellos mismo reconocen en sus escritos, y que una vez superado; el camino hacia la transversalidad será de rosas.
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Evidentemente, ubiquemos conciencias.

Sistema ADA, que no es ayuda al automovilista, sino a los pobres Asaltados por el poder.... Pero, eso es otra historia que merece capítulo propio,.....en su momento.

ESR

español ateo, dijo...

Ovejero pertenece a la tribu, cada vez menos respetada, de los que no saben decir nada y pensar menos si no tienen a mano la muletilla de izquierda o derecha. Eso es como una brújula sin la cual el pensamiento no existe, como la estrella polar de un bucle, como un programa indeleble, como un rail de tren sin el que el movimiento es reposo; y ante la actual evolución social, retroceso, reacción, disco rayado y sermón de otro siglo.

En definitiva, el síntoma más claro de la impotencia intelectual, la marca del pensamiento en conserva, el rígido tope de sus limitaciones, la vulgaridad y el lugar común hecha receta y añeja letanía.

Cualquier noticia de nueva planta, cada nueva de otro cuño tiene interés creciente en España; sólo la creatividad unida a la experiencia tiene expédito el futuro; mientras voces repetidas devienen ecos del pasado y sus emisores espantapájaros del todo a 100.

¿Izquierda?. No mire, mis derechos, mi nación, mi contrato constitucional, mis libertades, y de lo otro hablaremos cuando ganemos esta guerra, no me distraiga, pesao, rece en tierra santa.

Anónimo dijo...

Un ex de C's

Yo también abandone C's cuando C's abandono el transversalismo y ovlvió a lo de "izquierdas".

Tenian tanto, tanto, tanto pánico a salir a la calle sin el mantito de "somos de izquierdas", a no saber que responder a la Comisaria Terribas en la televisión pública del nacionalismo catalan...

Cunata razón tiene "español ateo" y que bajo, bajísimo nivel el de los líderes e intelectuales de C's. Lo de Rivera podría ser perdonable por su joventud.

Los "jefes" de un partido que las únicas ayudas que recibe es de EL MUNDO, Libertad Digital, EL COnfidencial o La Razón, llegan a la conclusión que quienes se han unido a ellos son ex-votantes del PSC o ex-nacionalistas. ¡Qúé clarividencia de análisis!

Carece de importancia si UPyD tiene éxito electoral o no; lo que realmente importante es que exista, y sea un partido que defienda (y esperemos no traicione) esa transverslaidad, sin volver a las vacías etiquetas ideológicas de izquierda.

Incluso para los que no leen, o no tienen capacidad de análisis, la propia experiencia histórica ha demostrado la grna mentira, falacia o grandísimo error que eran las estatistas y solcialistas ideas defendidas pro la izquierda, que a quienes más daño hacían y hacen es a las "clases" que dicen defender.

Con lo que ha llovido, y en pleno 2007 siguen defendiendo las subvenciones, las regulaciones, el dirigismo con funcionarios-políticos sobre una economía y mercado que prosperaría mucho más sin todo eso, precisamente para beneficio de los más desfavorecidos.

Pero aceptar esto implica una opción por la humildad intelectual (yo y mis amigos de izquierdas puede que no sepamos que es lo mejor para lo sociedad y como hacerlo, pudiera ser qeu estuviesemso equivocados, dramáticamente equivocados), y el respetar y no restringir la libertad de elección de los demás, y por esos dos puntos fundamentales no pasa ninguna persona que se defina como "de izquierdas", "socialistas" o lo que han llamado "izquierda liberal" (para intentar ocultar el hecho de que laminaron e invitaron a marchar, a menudo co nesas palabras a los liberlaes que se habían acercado a C's sin conocer lo que era).

Ciudadano en la Red dijo...

Carlos Martínez Gorriarán ha respondido esto en su blog

Pues yo no quiero ser Sarkozy
(más sobre la “transversalidad” y laicismo)



Félix Ovejero nos ha dedicado dos piezas, casi seguidas, publicadas respectivamente en Letras Libres y en El País. En ambos casos aborda el problema de la transversalidad de UPyD, aunque el fondo del asunto sea una consideración más general sobre la viabilidad de este concepto y su consistencia ideológica y política: la conclusión es derogatoria. Está claro que Ovejero no cree posible la existencia exitosa de un partido que se defina transversal, y que en cualquier caso si un partido semejante tuviera éxito habría que achacarlo –el éxito- más a los encantos del fraude y el atractivo demagógico de la inconsistencia que al mérito de la idea, pues como para Ovejero no hay idea transversal alguna, la transversalidad no es una idea. Desde su punto de vista, toda idea política es necesariamente de derechas o de izquierdas, de manera que tratar de ver la política de otro modo no sólo negaría algo de su esencia (es el transfondo aristotélico de la izquierda clásica), sino también mucho de su lugar natural (más aristotelismo), y en cualquier caso arrastraría a la recta razón fuera de las coordenadas naturales del conocer, que son dos: derecha e izquierda. Así pues, las cosas o son de derechas o son de izquierdas y lo son mucho o poco, extremada o tangencialmente, pero son lo que son y no confundamos la cosa, esa distinción básica que sobrevive a cualquier contingencia. ¿Les suena?: a mí a un pensamiento preñado de transfondo religioso, donde derecha e izquierda son formas de la trascendencia que sustituyen al Mal y el Bien tradicionales. En ética es adecuado (bien y mal moral, verdad y mentira), pero, ¿qué pinta esto en la política, reducida a una eterna querella de la izquierda contra la derecha?

Este último enfoque me recuerda al de un catedrático de Lógica que ocupó el cargo de decano de la Facultad de Filosofía de la UPV, entonces ubicada en un ruinoso hospicio sobre la verde colina de Zorroaga. Cuando el clima arrancaba un tejado e inundaba la biblioteca o cualquier otra molesta contingencia, el señor decano despachaba así a la correspondiente comisión de reclamaciones: “No tenemos dinero para un tejado nuevo. No tiene solución. Y lo que no tiene solución, no es un problema”. ¡Magnífico! Llevemos el mecanismo al razonamiento de Ovejero sobre la necesaria topología izquierda-derecha de cualquier idea política (o partido): “Las ideas de UPyD no son de izquierda ni de derecha (o eso dicen ellos). Por lo tanto no son ideas, puesto que todas las ideas son necesariamente de una u otra naturaleza. Y lo que no es una idea, es un fraude”.

Yo firmaría que el “transversalismo” es un fraude o un seudoconcepto si alguien argumentara seriamente que se trata de un ismo que pretende integrar, superar o lo que sea los idearios clásicos de la izquierda y de la derecha. Ya lo intentó Mussolini, con los resultados conocidos, y en general es el empeño de todo nacionalismo que se precie. Pero sí sé por qué UPyD –o cualquier partido similar- es “transversal”: porque la transversalidad no es un conjunto especial de ideas, sino la descripción del lugar de un proyecto político entre la oferta de partidos. UPyD pide a ciudadanos de derecha e izquierda, o que como es más corriente se muestran indiferentes a esta clasificación, que trabajen juntos en un proyecto político común que bien cabe definir como “regeneración de la democracia”. Naturalmente, en un partido así no entra todo –a diferencia del PSOE e incluso del PP en sus peores días, como estos últimos-, sino solamente aquellas personas convencidas de que la democracia en España pasa por muy malos momentos.

El problema radica en que Ovejero atribuye a la izquierda la exclusiva de las ideas fundamentales de la democracia, y le cito: “la igualdad, la extensión del control democrático y la erradicación de las diversas fuentes de despotismo”. Son, sin embargo, las ideas básicas de la república (versión latina del griego demokratia). La izquierda ha traicionado infinidad de veces ese sistema de ideas que Ovejero le atribuye en exclusiva, aunque se remontan a los sofistas (denostados por Platón y Aristóteles) y Pericles. Ideas que también sostiene y fomenta la derecha democrática, y bastante antes de que la izquierda más clásica las descubriera. ¿Necesitaron los ilustrados británicos lecciones de Rousseau –que tanto tenía que aprender- sobre la cuestión? ¿Stuart Mill aprendió el valor de la libertad leyendo a Marx? ¿O Bertrand Russel el de la igualdad en sus conversaciones con Lenin? Un poco de seriedad, por favor. Así pues, no es cierto que la izquierda sea la depositaria y abanderada histórica, en solitario, “de los ideales clásicos de (…) igualdad, la extensión del control democrático y la erradicación de las diversas fuentes de despotismo”. Si la izquierda tiene ideas valiosas que le pertenezcan en exclusiva, Ovejero tendrá que buscar otras.

Volviendo a lo nuestro, el problema político principal de la España de hoy es que la libertad, la igualdad y la ciudadanía no paran de retroceder debido al excesivo peso de los nacionalismos y, sobre todo –porque lo anterior es consecuencia de esto-, por la mala estructuración institucional de nuestra democracia, empeorada sin duda por la escasa exigencia política de la mayoría social. Solucionar esto no es tarea exclusiva ni de la izquierda ni de la derecha clásicas, sino de ciudadanos que se reúnen en un partido comprometido con ese programa común de regeneración democrática. En este sentido es, ciertamente, un programa transversal, pues enlaza izquierda y derecha a la manera de un vaso comunicante. Es además –quiero subrayarlo- un programa laico, porque no cree en la trascendencia de los idearios de izquierda y derecha tradicionales. Es decir, no acepta de modo sectario que ser de izquierdas equivalga a ser justo, inocente y solidario (o todo lo contrario), y ser de derechas signifique ser trabajador, consciente y responsable (o todo lo contrario). Esto no tiene nada que ver con querer ser como Sarkozy o Angela Merkel (aunque sí, lo admito, con no querer saber nada con Maragall o Zapatero). Ni menos con comulgar con Goebbels en la manipulación del lenguaje, como insinúa la malévola cita final de Ovejero. A quien, por otra parte y para edificación de su ideología, deseo que los Espíritus de la Izquierda Pasada, Presente y Futura le visiten estas Navidades, como en el famoso cuento de Dickens. Sin duda le harán muy feliz con sus revelaciones emancipadoras. Los demás no tenemos tiempo para cuentos.

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