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jueves, 29 de septiembre de 2011

"Zapatero ingresa en la cárcel"


Este es el titular que la mayoría de los españoles deseamos ver en la primera página de El País, El Mundo, ABC o Público. En estos momentos somos miles de españoles los que nos hemos propuesto que a los socialistas no les salga gratis lo que le han hecho a este país. No es cuestión de venganza, sino de justicia. No se puede haber obrado con tanta desmesura, estupidez y soberbia, y esperar que no pase nada.

Quien dice socialista, puede decir peperos, nacionalistas y minoritarios que han estado en la pasada legislatura en el Parlamento Español, no se puede soportar tanta mendacidad sin exigir responsabilidades jurídicas, no sólo políticas, sin llevar a la cárcel a la inmensa mayoría de los que han participado en el suicidio asistido de España. Ellos son los autores intelectuales y no los movimientos siniestros de la mano invisible de Adam Smith, porque mientras que en España, Italia, Grecia o Portugal nos han estrangulado a los ciudadanos hasta la asfixia, en otros países de Europa ya están saliendo de la crisis hace un año, y si tienen dificultades, es por mantener su solidaridad con la Europa del Sur.

¿Cómo se puede tener la desfachatez de exigir a la Unión Europea que resuelva los problemas que han creado los estúpidos políticos socialistas, acompañados de los impresentables conservadores del PP y los iluminados nacionalistas, que autorizaron en el Parlamento las leyes más sectarias de Europa durante la pasad legislatura?

Para resolver el problema que los ciudadanos españoles tenemos con los políticos que se representan a sí mismos en nuestro nombre, en primer lugar tenemos que cobrar conciencia diáfana que vivimos en un régimen de opresión política, que bajo el nombre de democracia, funciona como una tiranía pletórica de demagogias.

Si después de lo que ha hecho el PSOE no logramos expulsarlo del Parlamento o dejarlo reducido a una mínima circunstancia como la UCD en su día, es que no tenemos dignidad, ni agallas para enfrentarnos a la opresión política. Según el número de diputados que obtenga el PSOE en las Elecciones del 20-N, sabremos la capacidad de reflexión de este país. Si obtienen más de cien, podemos decir que somos esclavos, si obtienen alrededor de 50 diputados podemos decir que somos siervos y si obtienen menos de 20 diputados podremos decir que hemos recobrado la libertad.

Evidentemente si la alternativa es votar al PP que no ha movido un dedo ante la catástrofe en la que nos hemos ido metiendo durante los dos últimos años, mientras Rajoy leía El Marca tampoco puede ser solución, si el PP obtiene más de 100 diputados es que este país no se respeta a sí mismo. Y que decir de los nacionalistas, que prefieren recortar el dinero de la asistencia social o la sanidad con tal de mantener sus gastos en hacer la nación de sus sueños. ¿Cómo se puede votar por CIU en estas circunstancias?.

Bien es cierto que pocas alternativas hay en el escenario, porque todos los partidos adolecen de los mínimos criterios de librtad, democracia y honestidad que se requiere en política, para ser aceptados como alternativas racionales. Hay algunos que cumplen con más criterios que otros entre los minoritarios. Pues entre ellos habrá que decidirse y cuanto mayor sea la diversidad, mejor para los ciudadanos.

Ni el PP, ni el PSOE, ni los nacionalistas garantizan la democracia en España, hay otras alternativas a las que se puede votar, pero para eso los españoles tendríamos que ponernos de acuerdo, más allá de la abstención o del voto en blanco, hay algún partido que pueda servir de palanca para mover a los grandes dinosaurios de la política española hacia su extinción.

Sólo así, podremos ver a Zapatero en la cárcel, alguien que se ha reido de todos los españoles, que nos ha mentido permanentemente y que nos ha arruinado, y que se disuelva el PSOE de paso, y también el PP y los nacionalistas, merece la pena intentarlo. No votes PSOE, no votes PP, no votes nacionalistas. Vota por los demás y a ver que pasa. Exijamos responsabilidades políticas con nuestro voto.

Enrique Suárez

martes, 27 de septiembre de 2011

Foro en Madrid: una voz de esperanza


Se informa a los residentes en la capital del Reino, Villa y Corte, que en el día 26 de septiembre de 2011, festividad de los santos Cosme y Damián, el partido político nacido en Asturias a comienzos de este mismo año ya dispone de sede en la calle Hilarión Eslava número 49, (Zona final de Princesa), donde podrán acudir todos aquellos que lo deseen, para firmar los avales correspondientes, que permitan que FORO DE CIUDADANOS pueda presentarse por Madrid, pues según las últimas leyes de restricción política, cualquier formación que quiera presentarse por la capital de España, requerirá al menos de 5.000 firmas para poder hacerlo.

Foro es un partido que nace con vocación de regenerar la democracia en este país y devolverle a la política la seriedad y el rigor que algunos le han arrebatado de forma inícua, creando unas desigualdades insoportables entre los que deciden y los que son decididos. En palabras de uno de sus fundadores, Francisco Alvarez Cascos, actual Presidente del Principado de Asturias, es “un movimiento cívico de rebelión democrática”, una reunión de ciudadanos indignados con las cosas que han ocurrido en España durante los últimos años, con el despilfarro, con la corrupción, con la incapacidad y el sectarismo, que se han agregado colectivamente con el objetivo de cambiar esa realidad que nos está asfixiando poco a poco.

Llevamos muchos años tratando de que los problemas que crea el PSOE los resuelva el PP y los que crea el PP, los resuelva el PSOE, y hemos llegado a una conclusión: ¿por qué buscar soluciones sucesivas de distinto signo político, si lo que ser requiere son soluciones inmediatas que resuelvan los problemas que tenemos?. España tiene un grave problema con el maniqueismo político en el que vivimos azuzado puntualmente por los nacionalismos rampantes, que tienen como único interés barrer para su casa, creándose más desigualdad entre los españoles y distintos rangos de libertad según las comunidades autonómicas en las que se residan. Creemos que eso es un anacronismo a superar en los tiempos actuales.

Por eso las ideas de Foro son transversales y moderadas, guíadas económicamente por el cumplimiento de criterios de la Gobiernanza europea. No se trata de dar vueltas a los problemas, sino de resolverlos; no se trata de predicar sobre el crecimiento del empleo, sino de crear empleo; en fin, no se trata de ofrecer nuevos discursos para los mismos problemas, sino de resolver los problemas sin tantos discursos, con hechos. Hace falta más pragmatismo en la política española y menos idealismo vácuo, porque las iluminaciones de los gobernantes se acaban pagando con los impuestos de los ciudadanos, y eso, termina repercutiendo en el deterioro de nuestra calidad de vida y de nuestro bienestar social.

Queremos políticas eficaces con políticos eficaces, rigor en el trabajo y cumplimiento de lo ofrecido, por eso Foro es una alternativa esperanzadora, que se opone a todo lo existente. Queremos políticas que se aproximen a los problemas reales de los ciudadanos, y no a las desmesuras mesiánicas de algunos gobernantes. Queremos estar orgullosos de ser españoles y dejar de sentirnos un país en construcción permanente.

El símbolo de Foro es un hormiguero, la reunión de muchos que fundamentan en el trabajo y el esfuerzo compartido el logro de sus objetivos, por oposición al parasitario mundo que se ha creado en la política, donde los que deciden por los demás terminan viviendo a su costa, hagan las cosas bien o mal, perjudicándonos o beneficiándonos, para ellos no hay más sanción que perder el poder, y pasar a la oposición, mientras que los demás estamos condenados a pagar sus errores como si fueran aciertos.

No se puede permitir que haya castas de políticos ajenas a las mismas condiciones que imperan para los ciudadanos, que actúen de forma impune y además sean inmunes a la ley común, que no admitan sus equivocaciones, ni ofrezcan explicaciones de sus fracasos, cuando tenemos que pagarlos los demás. Es hora de que muchos de los que nos han representado y pretenden volver a representarnos, rindan cuentas y se dejen de cuentos.

Madrileños y madrileñas, contamos con todos vosotros para hacer posible que Foro de Ciudadanos, que se presenta por Asturias y Madrid, obtenga en las elecciones del próximo 20-N un grupo parlamentario propio en el Congreso, para lo que se necesitan cinco actas de diputado.

FORO. TU VOZ EN EL PARLAMENTO. UNA VOZ DE ESPERANZA

miércoles, 21 de septiembre de 2011

La misteriosa heráldica española del País Vasco


Acabo de leer que la cofradía de Bildu no asistirá a la inauguración del Basque Culinary Center por los Príncipes de Asturias, porque según dicen son: “el símbolo de la negación de este pueblo”, cuando alguien se arroga, como en este caso, la representación de un pueblo en una democracia, tal vez no haya entendido que la democracia es la representación del gobierno del pueblo, no la representación del pueblo, que no es lo mismo, la rueda, que su mecanismo.

Si un partido que gobierna en minoría, gracias al apoyo cómplice de sus “supuestos” adversarios se declara representante del pueblo por haber obtenido una mayoría en unas elecciones, se supone que el lehendakari que gobierna en Euskadi con el apoyo del PP también será representante del pueblo vasco. Mejor se dejarían de chanzas y grandilocuencias y podrían decir que los Príncipes de Asturias son el símbolo de que Bildu-ETA no se salga con la suya, lo que sería más acertado. Fundamentalmente porque el nacionalismo secesionista vasco tiene un grave problema, o no sabe a quien representa, o se cree que representa lo que no representa.

En Euskadi, para sorpresa del respetable, cuando se consulta la presencia de apellidos de los vizcainos, donostiarras y alaveses, resulta que, en Bizkaia los 30 primeros apellidos son los siguientes: García, Fernández, González, López, Rodríguez, Pérez, Martínez, Martin, Sánchez, Gómez, Ruiz, Alonso, Bilbao, Alvarez, Gutierrez, Hernández, Díez, Jiménez, Díaz, Vázquez, Muñoz, Blanco, Uriarte, Ortega, Aguirre, Peña, Ortiz, Iglesias y Domínguez.

En Gipuzkoa varían un poco, per los 30 primeros apellidos de sus residentes son los siguientes: García, González, Rodríguez, Fernández, Sánchez, Pérez, Martínez, López, Martín, Gómez, Hernández, Garmendia, Larrañaga, Alonso, Jiménez, Ruiz, Alvarez, Aguirre, Alberdi, Echevarría, Etxseberría, Mendizabal, Aramburu, Lasa, Zabala, Gutierrez, Muñoz, Moreno, Díaz y Blanco

En Araba/Alava, también cambian las cosas ciertamente, los 30 primeros apellidos por frecuencia son los siguientes: García, Fernández, Martínez, González, Pérez, López, Rodríguez, Sanchez, Gómez, Martín, Jiménez, Ruiz, Alonso, Hernández, Díaz, Alvarez, Gutierrez, Moreno, Muñoz, Gil, Blanco, Aguirre, Salazar, Díez, Ortiz, Ramos, Ibáñez, Dominguez, Saez y Ortega.

Resulta extraordinariamente extraño, que los García, Fernández, y González de Euskadi, por haber nacido en esta tierra, sean diferentes a los García, Fernández, y González nacidos en Madrid, Barcelona, La Coruña, Almería, o Badajoz.

Como decía Max Weber, una nación siempre es un resultado, no un propósito, lo que viene a decirnos que para que algo sea posible no basta con proponérselo y mantener a la población sumergida en la ignorancia correspondiente con un burka con los colores de la ikurriña, sino que es el pueblo el que debe decidir en libertad, condición inexistente en Euskadi desde hace muchas décadas..

Euskadi, como mucho y como poco, es un país con unas diferencias culturales, como cualquier otra de las comunidades españolas, pero su población es tan indistinta y homogénea a las demás como la de cualquier otra comunidad española. Ante la realidad no caben mitologías, ni engaños, ni baladronadas. El día que todos los españoles residentes en Euskadi puedan manifestarse en libertad y no bajo la coerción de la amenaza implícita y la sospecha de pureza de sangre, que en España se acabó con los Reyes Católicos, hace quinientos años, creo que las cosas cambiarán considerablemente. Tal vez, entonces, podramos descubrir que los que impiden la expresión en libertad del pueblo vasco no son los Príncipes de Asturias, sino los seguidores de Bildu-ETA.

Una cosa es lo que se deja ver desde la política y se muestra con intención y otra muy diferente, la realidad que se oculta con insidia.

Fuente: INE

Enrique Suárez

martes, 20 de septiembre de 2011

Vivir de representar a los demás


¿Son los representantes políticos que tenemos en España los mejores que podemos tener?. Evidentemente, si así fuera, no estaríamos como estamos, luego no va a ser, más bien lo que ha ocurrido en este país es que se ha producido una selección negativa en la ocupación del poder: son posiblemente los peores los que nos han representado y piensan seguir haciéndolo. La famosa aristocracia política denunciada tantas veces en este blog o la kakistocracia de García Venturini: el gobierno de los peores con las peores políticas. Ciertamente es un problema grave para este país tener una representación política tan miserable.

Sin duda el problema tiene numerosas causas y motivos, de las que algunas son las siguientes, aunque seguro que hay muchas más: un pueblo incrustado en el analfabetismo político, tanto en la dictadura como en la democracia, inducida al servilismo desde la política y no a la ciudadanía responsable; una clase política degenerada, sin criterio, sin formación, sin capacidad y afincada en la vida fácil que supone trabajar cada cuatro años en la campaña electoral y durante cuatro años lamer la nuca del poderoso designador de turno que dirige su partido para no apearse de la poltrona; una justicia polítizada y dependiente que ha permitido que los más infames corruptos se hayan librado de penas por robar millones de euros que se le conceden a un ladrón de coches reincidente; unos medios de comunicación vendidos y subyugados al poder, en los que la profesión periodística se ha extinguido, al igual que toda reflexión sobre las noticias que reproducen, que suelen ser los comunicados que les dicen que tienen que divulgar, y una intelectualidad independiente laminada por la depredación y la infamia, mientras que se promociona a cualquier papanatas que le regale rosas a los que detentan el poder.

Por otra parte, el estallido de la era de la comunicación, a pesar del avance indudable que ha supuesto para la libertad de expresión la llegada de internet, ha convertido las noticias en espectáculo, desviando la atención de lo realmente importante para los ciudadanos, convirtiendo la comunicación de los hechos en una invitación al olvido de que las cosas que hacen y deshacen los políticos, se pagan con sus impuestos y a costa de su bienestar. La frivolidad está servida, no es importante saber en que se han gastado el dinero los que gobiernan, pero sí que una gallina ha puesto un huevo de color marrón. Se ha sustituido el conocimiento por la anécdota, el criterio independiente por la mirada compartida, elevando el esfuerzo a idiotez y el subsidio a gloria.

Pocos ciudadanos están tan alienados, anómizados y desposeidos como los españoles en esta democracia, que sirve para que unos desaprensivos organizados de forma sectaria disfruten de lo que no merecen, mientras los demás padecemos sus errores cada día. ¿Por qué no se instaura en este país una ley con criterios restrictivos para obtener el carnet de idoneidad para ejercer cargo político cuando se han establecido leyes numerosas para ocupar cualquier puesto de trabajo dentro de la administración del Estado?. ¿Por qué los políticos no se examinan como hacen los profesores, los médicos, los funcionarios, o los trabajadores de cualquier organismo del Estado?. Las urnas no son suficiente para determinar el elenco que debe representarnos, además, los políticos tienen que ser seleccionados, no por sus partidos, sino por las leyes y criterios, que sólo permitan el acceso a los mejores a la dolce vita de la representación. ¿Si no se ha dado la talla en la vida común, que damos los ciudadanos que no vivimos de la política cada día, como va a poderse ocupar un cargo que nos represente?. ¿Si para jugar al fútbol en nuestro equipo, la fontanería, la cirugía, o la defensa de nuestros derechos buscamos a los mejores, como no vamos a exigirlo a los que viven de representarnos? ¿Viajarían ustedes en un autobús conducido por un chofer que no tuviera carnet de conducir, aunque nos dijera que se le da de fenomenal conducir autobuses y nos va a llevar de maravilla?

Por último, ¿cómo se puede permitir que un Presidente de Gobierno haya mentido a los ciudadanos diciendo que iba a lograr pleno empleo, habiendo conseguido cinco millones de parados; que haya negado la crisis económica en la que vamos a vivir las próximas décadas, para triunfar en unas elecciones; que haya dicho y hecho las mayores chorradas de la historia de este país y no le pase absolutamente nada?. ¿No existe igualdad entre los españoles?, pues por mucho menos, cualquier ciudadano de a pie, hubiera perdido su trabajo y posiblemente tendría que pagar por daños y perjuicios a la empresa que lo tuviera contratado. ¿Cómo puede pretender el PSOE presentarse a unas elecciones como si todo el desastre que han provocado hubiera ocurrido por el cambio climático? ¿Cómo se puede tener tanta ignorancia, soberbia e irresponsabilidad para seguir con cuentos cuando ni siquiera han rendido cuentas de su obra?

Pero si miramos al PP, no mejora la situacion, ¿cómo se puede pretender acceder a la Presidencia del Gobierno sin mover una ceja, tras haber sido oposición al peor gobierno de la historia de España y haber ejercido de Tancredo, sin saber coartar las barbaridades que nos han hecho vivir los socialistas? ¿Cómo se puede aspirara a gobernar sobre los errores de los demás sin haber mostrado capacidad alguna para el acierto?. ¿Acaso no es cómplice y corresponsable el PP de todo lo que ha ocurrido con el PSOE por no saber hacer su trabajo?. ¿No ha sido un irresponsable Mariano Rajoy permitiendo que la ineptitud de sus colegas del PSOE nos haya llevado a la ruina sin haber hecho nada desde la oposición a la que le habían alzado once millones de votos?

El PSOE y el PP están muertos políticamente y todavía no lo saben, los indignados que han salido a la calle sólo son una pequeña representación de los indignados que hay en España, porque hasta el 85 % de la población, en la última encuesta del CIS piensa que no se han hecho las cosas bien en política, ni en el gobierno, ni en la oposición. ¿Cómo se puede premiar al PP, sólo por qué el PSOE es un desastre?.

España no tiene buen pronóstico, hasta que los ciudadanos españoles decidan dar un paso al frente y exigir a los políticos que les representan que den la talla para poder recibir sus votos, vienen tiempos difíciles, pero no sólo para los ciudadanos, sino también para los políticos. Los del PSOE tendrán que rendir cuentas de alguna forma sobre lo que han deshecho, pero los del PP tendrán que mostrar a los españoles algo más que la especie de que los del PSOE son muy malos para gobernar. Al final, siempre nos quedará votar por todos los que actualmente no están en el Parlamento, si realmente queremos cambiar las cosas y salir del voto cautivo de las ganaderías electorales de izquierdas y derechas con las que nos han traido hasta tan infausto porvenir.

Castiguemos con nuestro voto al PSOE y al PP, votando a otros partidos, sólo de esa forma podremos liberarnos de la cochambre política en la que nos han instalado. Estamos a tiempo de reflexionar. El 20-N vota contra el PPOE, a quien sea, antes que a los autores intelectuales y sus cómplices en el desastre que estamos viviendo. Es hora de rebelarse, y no seguir pagando por bueno, lo que es pernicioso y tóxico para nuestra vida, con nuestro voto de corderos mansos camino del matadero de una nueva legislatura con impresentables.

Enrique Suárez

lunes, 19 de septiembre de 2011

Lo que no es política

"Los buenos gobiernos se conocen cuando lo que hacen vale más que lo que sus opositores dicen". Antonio Maura y Muntaner.

En esta ceremonia de la confusión en la que, políticamente, Zapatero no acaba de morir y Rajoy no acaba de nacer, estamos asistiendo al penúltimo esperpento público, tanto en la gestión de la realidad por los políticos como en su sesgada interpretación por los medios de comunicación, que no se apartan de lo que se dice desde el poder, ni para coger resuello. Como sigan adhiriéndose tanto los periodistas a las “verdades” que nos ofrecen los políticos, llegará un día en que se convertirán en portavoces del Gobierno de turno, más que en mensajeros de la realidad.

Siempre hay una excepción que confirma la regla, como es el caso de Asturias, porque en el Principado los medios de comunicación más que hacer coba al Gobierno de Álvarez Cascos, que ha sido elegido democráticamente en las urnas, se dedican, en su inmensa mayoría, a socavar cualquier acción o gesto que surge en el Palacio de la calle del Marqués de Santa Cruz.

Las razones pueden ser dos: que Cascos lo esté haciendo tan penosamente que su trabajo en el Gobierno no admita ni un día de confianza, o que los intereses de los medios de comunicación, coincidan con los de los partidos de la oposición y se hayan sumado a la guerra sin cuartel contra Foro, que al fin y al cabo, es extensión de la campaña de difamación y desprestigio que realizaron desde el primer día que Cascos decidió presentarse a candidato a la Presidencia de Asturias por un nuevo partido, y que no han cesado a pesar de que la mayoría de asturianos le ha concedido su confianza en las urnas.

Realmente las cosas están cada vez más claras en Asturias, en un escenario de corrupción infinita que afecta a la mayoría de las instituciones políticas, así como a sus portavoces mediáticos y posiblemente a los intereses financieros de los que han vivido a la sombra de la construcción del duerno, un partido, un presidente y unos asturianos se han propuesto descubrir a los demás asturianos, la auténtica realidad en la que han vivido y sacarlos del engaño a que han sido sometidos.

Los medios de comunicación de Asturias, los mismos que miraron para otro lado cuando los gobiernos del PSOE-IU ha hundido este país y el PP no ha sabido impedirlo desde la oposición, los mismos que han callado sobre todo lo ocurrido, en perjuicio de los asturianos; los mismos que han difundido propaganda sin fin, sin hacer una mínima reflexión sobre lo que estaba ocurriendo, tienen un objetivo compartido con el PP-PSOE-IU en Asturias: que se desconozca la realidad pasada, pero también la presente y para ello no cesarán en su alianza con la oposición a Foro, ni en su complicidad con los precedentes, tal vez tratando de ocultar que participaron en los privilegios y beneficios de malos gobiernos que perjudicaron a Asturias, pero beneficiaron a los mensajeros-portavoces, y a los políticos sin escrúpulos, ni conciencia, ni vergüenza que estuvieron gobernando en Asturias a lo largo de los últimos treinta años. Esa es la lógica del asedio-acoso contra Foro, independientemente de que no todo se haga a la perfección, pero es lamentable que cuando se hacía mal, los que hoy no dejan de gritar, permanecieran callados. Las consecuencias de su silencio de entonces están sobre la mesa, a los ojos de los sufridos contribuyentes.

Al fin y al cabo es lo mismo que ha ocurrido en España, un Gobierno del PSOE ha destrozado el porvenir de España, unos medios de comunicación le han hecho la ola, y una oposición del PP se ha pasado dos legislaturas mirando a la luna de Valencia, mientras todo se derrumbaba a su alrededor. ¿Alguien se cree que Zapatero podría haber arruinado el país con unos medios de comunicación ecuánimes y rigurosos, y una oposición que supiera hacer su trabajo? Por eso resulta tan extraño, ahora, precisamente que surge un partido como Foro, que se enfrenta a los intereses inconfesables de todos los que se han beneficiado de nuestra regresión, surja una reacción tan vehemente, cuando ayer, ante un desastre, del que todavía se están evaluando las consecuencias (y van dos meses), mantuvo un escrupuloso silencio.

Creo que las fuerzas reaccionarias del Principado, son las mismas que en el resto de España, los que defienden el “status quo” de corrupción, ignorancia y soberbia, que nos ha conducido a donde estamos. A los ciudadanos les queda decidir a quienes conceden su confianza. A los autores del desastre o a los que tratan de resolverlo, porque por mucho que le demos vueltas, la realidad no admite más cuentos y requiere que se presenten cuentas. No, no es política engañar a la gente, eso es estafa pública, y la estafa pública es un delito.

Enrique Suárez

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