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miércoles, 7 de febrero de 2007

Las izquierdas son el opio del pueblo


Cada día comprendo menos las decisiones de los políticos de izquierdas, mientras que la ministra Salgado prepara su ley restrictiva para el alcohol, el consejero de Cataluña, Saura, propone la legalización de todas las drogas. Sin duda, estamos asistiendo a uno de los episodios más alucinantes de la política española en los últimos treinta años.

En primer lugar diré que soy partidario de la legalización de drogas, para añadir a continuación que no considero que el señor Saura tenga capacidad personal para desarrollar un proyecto de semejante envergadura. Por lo que esta propuesta solo es una provocación y la utilización instrumental de un problema muy importante en la sociedad española con finalidad electoralista de cara a los próximos comicios municipales. Patético y esperpéntico.

En segundo lugar, la ministra de sanidad, Elena Salgado es una incompetente de la misma dimensión y características que el señor Saura, en cuanto a las decisiones que ambos toman sobre cuestiones humanas. Ninguno de los dos tiene otro conocimiento que el derivado de su experiencia personal, pues su formación técnica y profesional es absolutamente insuficiente para determinar políticas de estas características que afectan a la vida privada de las personas.

La señora Salgado, se presentó para ocupar la dirección de la Organización Mundial de la Salud, que extraordinaria petulancia la suya, siendo economista e ingeniera industrial, sin haberse dedicado en su vida a temas relacionados con la salud, la psicología, la sociología, o la antropología; el puesto que dejó antes de ser ministra, era el de presidenta de la compañía que se ocupa de un conocido numero de consulta telefónica.

Todos los candidatos que se presentaron a la OMS o eran profesionales de la salud reconocidos mundialmente o tenían una larga trayectoria dentro de la propia organización. Pero llega la musa del régimen, al más puro estilo del presidente que la promociona, y se presenta, e incluso llega a finalista. Bien, pues esta señora dictamina sobre el curso de nuestras vidas, como una avezada discípula de Torquemada, y no se sonroja, siquiera.

El zurupeto Saura, que disfrazó los datos sobre su profesión cuando se presentó en pasadas elecciones, diciendo que era lo que no era, junto con su compañera, la psicóloga Mayol, auténtica artífice de su propuesta sobre drogas, se levantan al año 224.800 euros y eso procediendo de un partido, ICV, de raigambre comunista. Retirando el 20 % que dejan para la causa, les quedan todavía más de 160.000 euros (más de 26 millones de las antiguas pesetas), por decir lo que los más jóvenes de sus electores quieren escuchar.

Claro, desde esta perspectiva, no me extraña que las madres cada día les digan a sus hijos, tu no estudies niño, tu como Saura, ese hombre si que ha sido inteligente. O a las niñas, tu estudia lo que quieras que puedes llegar a ministra de cualquier cosa. Así van a salir las generaciones venideras.

Que falta de decencia y que impertinencia, tienen algunos. Es impresionante como una persona que no está a la altura de la posición que ocupa, puede llegar a deslegitimar todo lo que propone.

En cierta ocasión, hablando con el profesor Antonio Escohotado, el mayor experto y conocedor del tema de las drogas en España, al que nunca se le ha permitido asesorar las decisiones en este tema, porque tiene sus propias ideas bien formadas al respecto, consideró que toda la estructura que existe para luchar contra las adicciones en España, es poco menos que una pantomima, algo absolutamente ineficaz e inútil.

Evidentemente, no le faltaba razón, cuando en el pasado año, con una dotación económica considerable y más de cien equipos dedicados a la cuestión en todo el territorio nacional, y después de sus geniales campañas, que han costado millones de euros, descubrimos que el consumo de cocaína se ha duplicado desde 1999, y arguye que es por que la “perica” ha bajado de precio, le agradezco que no haya dicho que es una demostración de que los españoles tienen más poder adquisitivo.

El consumo esporádico de Cannabis ha disminuido (señora ministra “esporádico” es una cosa y “habitual” es otra, que en este caso ha aumentado). Nada sobre las pastillas. Nada sobre otras adicciones. Nada sobre los muertos por sobredosis. Nada sobre el narcotráfico. Nada de nada.

De la campaña antitabaco, ya ni se habla; no se dice por ejemplo que por cada euro que los españoles fumadores consumen del Estado por los problemas de tabaquismo, la hacienda pública ingresa dos vía impuestos. Por otra parte, el tabaquismo se considera una enfermedad y no recibe atención adecuada por el sistema sanitario, y para concluir, el PSOE no ha introducido la psicología, que bien podría ocuparse de muchas de estas cosas, entre las profesiones sanitarias, aunque lo llevaba bien claro en su programa electoral.

Ahora comienza la campaña contra el vino, que ya puesto en pie de guerra a los viticultores de este país. Se hace un borrador, que se transformará en ley por prescripción no facultativa. A ver que sale. El otro día leía en el blog de Arcadi Espada, que no se ha demostrado que la ley del carnet por puntos haya disminuido la siniestralidad, sino que tomando una década como referencia, sigue el descenso natural que venía produciéndose, y no hay significación estadística suficiente para decir que esta ley haya servido para lo que dicen que sirve. Pero bueno, se maquillarán los datos y al final, será magnífica.

Sin embargo, todos los días en este país se consumen medicamentos legales de forma excesiva, debido a las dificultades que tienen los profesionales de la sanidad pública de atender a sus pacientes en condiciones adecuadas, todo según los protocolos establecidos, y las grandes compañías farmacéuticas tienen “granjas de pacientes” que durante el resto de sus días cotizarán a sus arcas.

Los medicamentos que más se venden en este país son para enfermedades como la hipertensión arterial esencial, la gastritis, o las cefaleas, que posiblemente se corrigieran con medidas alimenticias, de ejercicio físico o de cambio de hábitos.

Los productos farmacéuticos que han crecido más su consumo en los últimos años son los psicotropos, que se ocupan de tratar problemas como la angustia, la ansiedad, la depresión o el estrés, y este es un indicador de la baja calidad de vida global de los españoles.

Esto es lo que hay, nada más y nada menos. Alguien dijo en cierta ocasión que cada país tiene los políticos que se merece, creo que en el nuestro no solo tenemos los que nos merecemos, sino los que nos merecen. Ya lo dijeron los romanos, Hispania, tierra de conejos, con estos políticos con los que hemos sido agraciados, ahora podemos completar la cuestión, tierra de conejos de laboratorio.

Biante de Priena

martes, 6 de febrero de 2007

No al Canon SGAE. No a alimentar a sátrapas.

La SGAE y “los compañeros” (entre ellos Ramoncín, Ana Belen,Fernando Arbex, Teddy Bautista, Bardenes varios, Victor Manuel ...), van a hacer rentable el convertirse en creador de canciones en España.
Aunque nadie los escuche ni compre sus discos.
A los datos nos remitimos. El nuevo canon que se nos prepara es abusivo, injusto y vergonzoso.

Aquí van unos ejemplos, dale las gracias a los "amiguetes enrollados de la cultura":


1 ordenador con 160gb de disco duro (22 EUR de canon)
1 regrabadora de dvd's de ordenador (16,67 EUR de canon)
1 impresora multifunción (10 EUR de canon)
1 cámara de fotos con memoria para 200 fotos (9 EUR canon)
1 reproductor de dvd de salón (6,61 EUR de canon)
1 Equipo de música de salón (0,60 EUR canon)
1 línea adsl 1 MB (35 EUR canon anuales)
200 cd's vírgenes para grabar diversos datos (50 EUR de canon)
100 dvd's vírgenes para grabar diversos datos (140 EUR de canon)

En definitiva, que cualquier familia española con un ordenador
pagará, mínimo, unos 303EUR de canon al año.

Antes no se sabía que era lo del canon, pero ahora nos vamos a
enterar sobradamente.

Señores, esto no es para paliar los daños la piratería esto es un impuesto revolucionario cobrado por unos farsantes, tan inútiles en su trabajo, que pretenden vivir sin dar golpe de sus “supuestas creaciones”.
¡¡Que expliquen que van a hacer con este dinero!!

Firma si no quieres pagar esta burrada. La ley esta debatiéndose
en el congreso y pronto vera la luz si no hacemos nada al respecto.

TU FIRMA SI ES IMPORTANTE


¡¡Pasa esta noticia, que circule!!
¡¡Si los titiriteros quieren más dinero,.. a currar, como todo el mundo, a la obra!!

Ciudadanos o el porvenir de una ilusión

Antes de que algunos compañeros del partido Ciudadanos, consideren que lo que aquí se dice no les representa, quiero manifestar que estas ideas son un resumen de otras muchas que se han debatido entre los militantes de este partido, pero que provienen exclusivamente de mi interpretación personal, por lo que lo que aquí se dice, no es más que mi opinión sobre nuestro partido, de la que participan algunos compañeros, pero nada más que eso.

Sobre el nacionalismo

Se oye un rumor que va creciendo de forma paulatina. Proviene de los ciudadanos que han dejado de creer en los políticos, pero no en la política; de los que se han decidido por representarse a sí mismos, sin intermediarios; de los que han demostrado su voluntad de cambiar el la realidad social de este país convulso que es España.

España, sí. Diecisiete comunidades autónomas y dos ciudades en la costa africana conforman el territorio español, pero no toda la población que contiene la demarcación se considera española.

Entre las gentes que habitan este país nuestro, hay una extraña transversalidad en esto de considerarse español. Desde los que se definen como antiespañoles, pasando por los que se declaran no españoles, continuando por los que la cuestión les resulta indiferente, hasta llegar a los que se sienten orgullosos de su españolidad. Esta condición determina buena parte de la política española. España lleva un siglo cargada de tensiones, pero eso no quiere decir que no exista como realidad. Aunque algunos se aprovechan bien de las indefiniciones, de la falta de determinación.

Como si el hecho de haber nacido en uno u otro lugar del territorio nacional, les confiriera estatus diferente ante el Estado, lo que vulnera evidentemente, la Constitución española por cuestiones de equidad y justicia. Todos los españoles son iguales ante la ley. Nunca he entendido cómo se pueden obtener derechos especiales para una comunidad, mientras quedan discriminadas las que no pueden disfrutarlos por una cuestión geográfica, histórica o cultural.

La política es el arte de lo posible, y lo que se ha hecho para acallar las demandas nacionalistas en este país, sobrepasa cualquier razón de equilibrio en todo el ámbito europeo. Si en la Unión Europea se analizasen las barbaridades políticas que se han hecho en España con la cuestión nacionalista, posiblemente dejaríamos de cumplir los criterios de pertenencia, por abuso de posición política.

La democracia, en cualquier nación avanzada, restringe y limita las posibilidades de segregacionismo o emancipación, pero en España ya se sabe que somos diferentes. Aquí, la libertad se entiende como adquisición de ventajas sobre los demás, en una competición salvaje, por acaparar la mayor cuota de poder posible. Aquí, los nacionalismos amenazan y chantajean al Estado y a su precursora, la Sociedad, sin rubor alguno, más allá del respeto y la dignidad.

Sigo sin entender porqué un asturiano o un extremeño, pueden tener derechos y deberes diferentes a un catalán, un vasco o un andaluz, por una decisión política de unos señores que se tragará el tiempo en una década.

Todo por una miserable rentabilidad electoral, o por alcanzar acuerdos puntuales para establecer un gobierno. Los políticos que tenemos son muy mediocres, y desde la llegada de la democracia a España han degenerado con la inflación de atribuciones.

Los ciudadanos, cada día más alejados del proceso político y desencantados con la realidad ofrecida, incrementan progresivamente la abstención electoral y se desentienden de los acontecimientos.

Esto no quiere decir que no tengan interés por lo que ocurre en su país, sino más bien, que su interés está en las cosas que no ocurren y desearían que ocurrieran, o que lo que hacen los políticos no les interesa lo más mínimo porque les asumen como un mal inevitable.

La opresión nacionalista, la estridencia de su inicuidad, la inmersión lingüística, o la invasión de las libertades públicas y privadas, ha sido una de las razones fundamentales de la emergencia del partido Ciudadanos en Cataluña, que el pasado 1 de noviembre alcanzó representación política en el Parlament catalán con 3 diputados, Albert Rivera, José Domingo y Antonio Robles.

Pero Ciudadanos no se determina exclusivamente, ni se agota, en lucha contra los excesos del nacionalismo excluyente, o los devaneos del nacionalismo desintegrador. Esta es solo una de sus múltiples facetas políticas, sino no tendría sentido su expansión a comunidades españolas donde el nacionalismo no es un grave problema.

Sobre la ciudadanía política

Quizás el lado menos conocido del partido Ciudadanos, por cuestiones de guión y momento, sean sus aspiraciones políticas más ambiciosas.

Ciudadanos quiere cambiar la forma de hacer política en este país, resolviendo los principales problemas que se presentan en el funcionamiento democrático del Estado, que son numerosos y prolongados.

La democracia ciudadana, al contrario que la política que estamos viviendo, no concluye en visitar las urnas cada cuatro años para elegir las alternativas políticas que se ofrecen, es mucho más ambiciosa. Se busca el compromiso de los ciudadanos en la vigilancia, análisis y control de las acciones políticas que afectan a sus vidas, y en el ejercicio de sus acciones ciudadanas cuando estas vulneren algún límite a su libertad o sus derechos.

Es hora de que la soberanía popular, se transforme en protagonismo ciudadano en la obra política que se representa en España. Los ciudadanos somos los auténticos propietarios del Estado, pero además somos clientes de las instituciones que lo conforman y representan, fundamentalmente en los servicios públicos que nos proporcionan.

La calidad de la oferta y el funcionamiento óptimo de esos servicios, depende de los ciudadanos, no del Estado, no del Gobierno, no los políticos, ni de los funcionarios. El poder ciudadano comienza en la exigencia de sus derechos, ante la Administración.

Otra de las grandes aventuras que hay en nuestra cartera de propósitos es la regeneración ética de la política española. Asistimos cada día a una inagotable presencia de la corrupción, el nepotismo, el tráfico de influencias, el “comisionismo”, y la degeneración del rigor de las decisiones políticas que se toman en este país.

Parece que los políticos, ni se respetan a sí mismos, ni respetan a sus atribulados electores. El control exhaustivo y permanente de las irregularidades que se cometan a lo largo de los procesos políticos relacionados con cuestiones económicas, será una de nuestras preferencias de trabajo.

Otra cuestión importante es el desarrollo institucional en numerosos frentes de decisión política. La descentralización del poder del Estado no concluye en las autonomías o los ayuntamientos, sino en los ciudadanos. El criterio ciudadano de los españoles no requiere tanta intermediación política como la que ahora tenemos, y uno de los objetivos de nuestro partido es transferir la decisión política a los ciudadanos. El contrato social debe alcanzar la reciprocidad, el político representa, pero decide el ciudadano, no cada cuatro años, sino todos los días.

He dejado para el final la cuestión ideológica, porque realmente en Ciudadanos no estamos preocupados por la misma, no consideramos que sea lo más importante, realmente nuestro ámbito quedaría ubicado en un equilibrio consecuente, derivado de la síntesis entre las ideas que han resultado más eficaces en la tradición democrática occidental, y que son las del socialismo democrático y las del liberalismo progresista, y una pizca de optimismo y buen humor, que falta nos hace.

Ahora necesitamos personas, ciudadanos, que se afilien al partido y estén dispuestos a compartir este proyecto con otros que piensan igual o parecido, con ilusión y esperanza, con ganas, con tenacidad y paciencia, porque la tarea que nos queda por delante es difícil y complicada. Acompáñanos y cambiemos juntos el futuro de este país.

En el tiempo que llevo en ciudadanos he aprendido muchas cosas, he conocido a gente muy interesante, he compartido resultados y esperanza, y he descubierto lo bien que se está al calor de la compañía de los que sueñan con el mismo proyecto.

Es una experiencia apasionante, así que si quieres disfrutarla, ahí dejo la petición de afiliación como simpatizante o militante, y serás uno de los nuestros, un ciudadano políticamente activo en un proyecto singular e inolvidable. No digas que nadie te lo propuso, forma parte del espíritu ciudadano y ya verás lo bien que te sientes entre nosotros.

Estamos en campaña contra el Estatuto andaluz, luego vienen las elecciones municipales y autonómicas, y luego, ya se verá.



Erasmo de Salinas

Afiliación a Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía

Web de Ciudadanos

lunes, 5 de febrero de 2007

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