desde 2.006 en Internet

Mostrando entradas con la etiqueta Disidencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Disidencia. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de octubre de 2010

Adios PSOE por Angel Gimeno


En Ciudadanos en la Red, tenemos por norma publicar lo que nuestros colaboradores nos remiten y algunos comunicados de organizaciones cívicas. Nos propusimos desde hace cuatro años que en este blog solo podrían aparecer producciones propias, dejanda a nuestro blog hermano Ciudadanos en la Prensa la difícil tarea de recobrar las noticias y opiniones que merecieran las pena, pero hoy vamos a hacer una excepción. Don Angel Gimeno, candidato a las elecciones primarias del PSOE en Madrid, que no logró reunir los avales suficientes para presentarse... se ha despedido de su partido después de 30 años de militancia. Aquí les dejo con sus palabras, que corroboran desde dentro de la partitocracia lo que venimos diciendo desde hace años en Ciudadanos en la Red, al mismo tiempo que expresamos nuestro respeto y admiración por haber protagonizado el primer acto heroico surgido en el PSOE desde que Luis Gómez LLorente y Pablo Castellano los mandaron a la mierda. Rara avis la disidencia explícita en el paraiso de los hipócritas.
------------------------

Fue un deseo utópico intentar cambiar el Partido Socialista de Madrid de los Zerolo, Segovia, Tomás Gómez, Barranco, Trinidad Rollán, Lissavetsky, etc., al igual que el PSOE de Zapatero, Alonso, Pajín, Valenciano, Aído y tantos otros, pero mereció la pena.

Hoy lo tengo muy claro. Hay que ayudar a cualquiera que pueda sacar a Zapatero de la Moncloa, llámense PP, UPyD o IU.

Hoy me voy con la conciencia tranquila, tras haber intentado aportar catarsis a un Partido en el que la mediocridad se ha instalado tanto en su cúpula como en toda la organización y en el que nadie denuncia que Zapatero se ha cargado el trabajo de los españoles a lo largo de cuarenta años.

El Sistema Político Español no puede sostenerse al haber entrado en quiebra todas y cada una de sus instituciones.

Nos hemos cargado el modelo productivo y el Estado de las Autonomías, la educación tiene perfiles tercermundistas, el Estado del Bienestar corre serio peligro y la partitocracia se ha convertido en el peor enemigo de los españoles.

El pésimo nivel de nuestros políticos con corrupción por todas partes, sumado al absentismo de la sociedad civil y la pérdida de lo todo tipo de valores pintan un horizonte negro como en ningún país europeo.

Hay que empezar un nuevo ciclo de nuestra vida política y económica antes de que sea demasiado tarde.

Habría que someter a Zapatero a un proceso de impeachment, con mayores motivos que los aducidos en EEUU contra Nixon.

Si Zapatero está enfermo, o presenta graves síntomas de estar enfermo, no puede continuar al frente del Gobierno, porque ha debilitado la unidad nacional, hace el ridículo con su política exterior y cada vez que habla es mayor el desprestigio de España.

No podemos permitir que un sentimiento de impotencia ante una pésima forma de gobernar hipoteque nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Hay que cambiar todo de nuevo, especialmente nuestra forma de participar en la vida política.

Hace falta crear la masa crítica política suficiente para reformar y regenerar nuestras instituciones cambiando nuestra forma de vivir, de trabajar y defender nuestros legítimos intereses.

Hace falta salir a todas las calles en manifestaciones pacíficas a lo Gandhi, con un fin claro: acabar con métodos democráticos con el Sistema Político que nos dimos en la Transición y empezar de nuevo a Regenerar España.

El PSOE debe entrar en el cementerio de los Partidos Políticos cuanto antes.

Todas las ideas que un día pudo tener el PSOE han muerto tras el terremoto de la mundialización. Como lo único que entienden sus cargos, es vivir de la política sin querer ver la destrucción de España como nación y el inicio de otro largo periodo de decadencia, hay que reducir su presencia en la vida política aprovechando todos los procesos electorales

El proceso de elección de los peores a los más altos cargos del Partido y el Gobierno, dirigen inevitablemente al PSOE con Zapatero al frente, al cementerio de los Partidos Políticos saturado de tumbas dónde duermen el sueño eterno organizaciones políticas que en los dos últimos siglos ilusionaron a pueblos enteros y hoy no los recuerda nadie.

¿Qué queda del comunismo, del anarquismo, de los partidos radicales? ¿Qué quedará del PSOE tras la dirección de Zapatero? Nada de nada. Ni tan siquiera el recuerdo.

Falsedades, engaños y políticas obsoletas

Por sus engaños y falsedades, por la renuncia a defender los intereses de sus votantes, por su travestismo, por desconocer y no intentar comprender la realidad, el socialismo español camina a su desaparición en el momento en el que el capitalismo ofrece su peor cara.

En la peor crisis económica de los últimos cien años, en vez de afrontarla y combatirla con planteamientos críticos, se ha dedicado a desarrollar un programa económico impuesto por los mercados financieros, que ha complementado con un programa social y de cambio de nuestras costumbres calcado del Libro Blanco del Gran Oriente Francés.

Esta desconexión con la realidad, unida a una navegación sin brújula, sin nadie preparado al frente del Partido y el Gobierno, conduce al PSOE sin remisión al cementerio de los partidos políticos que terminaron sin ideario, sin doctrina, sin orientación política alguna, pero sobre todo sin ninguna identidad.

Lo peor es que se está incubando un volcán de ira y violencia en la sociedad española al igual que sucedió hace noventa años.

No podemos permitirlo

La socialdemocracia europea y el PSOE están condenados a desaparecer

En 2002 había en Europa quince gobiernos socialdemócratas. Tras las próximas elecciones generales en Portugal, Grecia y España, no quedará ninguno.

Han sido incapaces de responder a la crisis económica y lo que es peor, se han hundido en el descrédito popular al aplicar los programas de austeridad decididos por los mercados financieros y la Unión Europea.

La conversión de Zapatero al socialiberalismo, impulsando las privatizaciones, reduciendo los presupuestos a costa del bienestar de los ciudadanos, destinando recursos a la salvación de Bancos quebrados, reduciendo salarios a los funcionarios, congelando las pensiones, preparando el aumento de la edad de jubilación y sobre todo aumentando las desigualdades y la precariedad de los ciudadanos, conducen al PSOE y a España a un callejón sin salida.

No es de recibo que el PSOE no sepa dirigirse a millones de ciudadanos en paro víctimas de la mundialización.

Es incomprensible que no busque soluciones a las multitudes de obreros desechados por las brutalidades del mundo postindustrial, que no se preocupe por los excluidos, milieuristas y jubilados en plena edad activa.

Es inadmisible que no hable tan siquiera de ese 43% de jóvenes menores de 25 años que no encuentran trabajo, ni de las ayer clases medias, hoy amenazadas por la miseria.

La socialdemocracia es culpable de que sus electores le den la espalda

Hasta mediados de los 80 cada vez que el capitalismo avanzaba, los socialistas apoyados por partidos de izquierda y sindicatos, daban respuestas originales mejorando la enseñanza, la sanidad, derecho a un empleo, Seguridad social, Estado social, Estado de bienestar...

Hoy día ya no queda lo más mínimo de aquella imaginación. La utopía social ha desaparecido de sus pensamientos.

En la mente de los dirigentes socialistas, al igual que en la de sus electores, el consumismo impera, así como el deseo de enriquecerse lo antes posible. No sólo no van a contracorriente sino que incluso lo defienden mediante la publicidad y los medios de comunicación manipulándolos a su antojo .

Si hay algo que preocupa a los dirigentes socialistas, es como conservar su puesto y vivir a costa del Partido o los Presupuestos.

Ha sido tal su dejadez que han permitido que hoy esté en peligro el Estado del Bienestar y que la sociedad empiece a sentir pánico cuando piensa en su futuro.

Para los europeos en general y para los españoles en particular la socialdemocracia está al final de su ciclo político.

No han entendido nada de lo que estaba pasando, mal podían aportar soluciones a los graves problemas de los ciudadanos.

España tiene problemas superiores a muchos países europeos, que no puede esperar le resuelvan desde fuera.

España necesita un proceso de regeneración total, una nueva Constitución, un nuevo modelo productivo y un nuevo Estado del Bienestar.

El proceso a poner en marcha es más importante si cabe que el que acometió en 1978, tras dotarnos de una nueva democracia.

La mediocridad de los dirigentes actuales del PSOE, con honrosas excepciones, les inhabilita para dirigir este proceso de transformaciones globales que hoy necesita España.

Continuar en el PSOE actual, es lastrar cualquier posibilidad de colaborar en la transformación de España.

Por eso me marcho sin acritud, pero con la conciencia tranquila, dejando a muchos amigos que desgraciadamente me comprenden, pero no están por librar esta dura y próxima batalla. Lo siento por ellos.

Saludos a todos.

Ángel Gimeno

Blog de Angel Gimeno en el que se pueden dejar muestras de apoyo a su heroico acto, yo lo he hecho en la pestaña contacto.

miércoles, 13 de enero de 2010

Disputando por la razón, mientras se llevan el dinero


Creo que va siendo hora de un cambio de marcha en la oposición crítica al Gobierno, en general a todos los políticos, que se realiza en internet. Es hora de que dejemos de hacer el pardillo.

La arena política había sido hasta nuestros días un ágora, un lugar en el que se disputaba por la razón, en el que se establecían diálogos, debates, consensos y disensos. Pero las cosas han cambiado con la llegada de las nuevas tecnologías, porque hemos descubierto que la razón no es lo único, ni siquiera lo más importante que se disputa en la política. La razón es simplemente una máscara.

Lo que se disputa en política es el poder y el dinero, y si se me permite una reducción, exclusivamente el dinero, porque el poder se utiliza para desviar dinero a unos lugares o a otros, además de permitir vivir cómodamente a sus actores.

Así dejamos que corran ríos de tinta para disputar si el Presidente del Gobierno español, tiene razón o no la tiene, como si a él le importara lo más mínimo en su impostada actuación tener o no tener razón. Como si acaso sirviera de algo que no la tenga, tras tantas veces como se han demostrado sus equivocaciones y no ha ocurrido absolutamente nada. Puede no tener razón en nada de lo que diga, y sin embargo seguirá haciendo lo que le dé la gana.

Los ciudadanos estamos atrapados por la creencia de que los políticos quieren hacer las cosas bien, y que cuando se equivocan, yerran por ser humanos, como cualquiera. Nada más lejos de la realidad, los políticos quieren imponer su criterio y lo hacen, importándoles un rábano si tienen razón o no la tienen, porque su objetivo es utilizar el poder al servicio de las ideas que les consolidan y perpetúan, no sus ideas al servicio del poder para procurar o incrementar el bienestar de sus electores.

En términos taurinos, la disputa por la razón es una capa que permite establecer el engaño a la opinión pública por el poder. Todos los días asistimos a confrontaciones que parecen anticipar la tercera guerra mundial informativa, para que al día siguiente el pescado siga envolviéndose con las noticias de ayer.

El objetivo de esta disputa mediática, sin parangón, es precisamente la alimentación de la opinión pública a la medida, es fruto de los medios de comunicación digitales, de la comunicación inmediata que proporciona internet, y posiblemente del tiempo de ocio que cada día va siendo más abundante, tanto porque hay más gente sin trabajo, como porque muchos de los que trabajan lo hacen con menor intensidad.

Las disputas sobre la razón se han convertido en un magnífico videojuego. Vamos tras la noticia como cazadores de sueños. Perseguimos con denuedo objetivos que al día siguiente abandonamos para dirigirnos hacia otros distintos. Intentamos desenmascarar al poder hasta llegar a la frustración, mientras el poder se oculta en nuevas máscaras de información. Vivimos una época de expansión de la comunicación y todavía no sabemos como manejarla, no estamos preparados para resolver la saciedad, cuando venimos de vivir en la hambruna.

Lo que está ocurriendo fue descrito por diversos pensadores como Marcuse, Camus, Bauman, Ortega y Gasset, Popper o MacLuhan. Estamos asistiendo a nuestra propia incineración, la voluntad, la intención , el juicio, el criterio, la acción, se consumen en salvas. El exceso de información, manipulada o no, nos está encadenando a la montaña del destino, como el sosias de la humanidad que fue Prometeo fue inmovilizado por Zeus (el poder) por haber robado el fuego de los dioses y entregárselo a los humanos (la ilusión de hacerse con el poder).

El exceso de información no nos libera, al contrario, nos paraliza. La disputa no puede estar en las ideas, porque eso es una batalla perdida, sencillamente porque mientras jugamos por tener razón, otros disfrutan del poder con razón o sin ella.

La disputa con el poder debe realizarse de forma inmediata en el escenario de los hechos (no de las ideas). Los hechos políticos, ahí está el rival a batir por los ciudadanos, porque tras cada hecho político hay responsables y si los hechos son erróneos, provocan un malestar, despilfarran los fondos públicos, recortan las libertades y derechos, producen perjuicio, los ciudadanos debemos exigir reparación y restitución a los autores del daño, responsabilidad, y si es necesario, destitución. Sin control, ni limitaciones de los ciudadanos a los usos y abusos del poder, la democracia se transforma en una tiranía (la información no es un control -tratamiento-, es una constatación -diagnóstico-).

Es hora de darle una vuelta de tuerca a la civilización occidental, porque los políticos nos despistan con un juego por la disputa de la razón, mientras hacen lo que les da la gana en un juego de poder, en plena irresponsabilidad e impunidad.

Queridos amigos, queridas amigas, en este blog vamos a plantarnos en esta revolución a partir de ahora, esperamos que otros nos acompañen, y la única forma es resolver la inducción al olvido a que nos someten cada día con la presencia de nuevas noticias, la actualización inmanente y permanente, nos impide atrapar con fuerza la impostura. Es hora de que no dejemos que el olvido inducido, la intoxicación informativa, la saciedad, y el desinterés que ocasiona nos impida el movimiento, la acción de liberación.

El poder se mide en hechos, tanto en sus excsos como en sus defectos, no en ideas, las ideas no son punibles, los hechos sí lo son. Exijamos responsabilidad a los políticos sobre sus hechos. Cuatro millones y medio de parados no es una entelequia.

Erasmo de Salinas

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...