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sábado, 12 de febrero de 2011

Redactivismo: la revolución cibernética


La red de redes se está convirtiendo paulatinamente en la primera fuente de información para los ciudadanos, sobretodo los más jóvenes. Pero también es un nuevo territorio en el que se pueden explorar las relaciones y las comunicaciones humanas. La ampliación de la realidad que nos ofrecen las nuevas tecnologías todavía está en sus comienzos. Posiblemente, en pocos años, asistamos a un proceso de emulación revolucionaria que tendrá como escenario el mundo virtual y se acabará materializando en la realidad, de forma tangible. Hoy se establece su urdimbre.

Los movimientos sociales de emancipación popular surgidos recientemente en los países árabes, son un ejemplo de lo que acontecerá en los países en los que un número suficiente de ciudadanos tengan acceso a la red y un sistema opresivo de poder. Una de las primeras medidas que se ejerció para sofocar la revolución de Túnez y la de Egipto, fue cerrar la red al mundo exterior, pero resultó inútil.

La revolución de los jazmines en Túnez comenzó por un hecho singular, la inmolación de un joven por la intervención intempestiva de la policía al decomisarle el carrito de frutas con que se ganaba la vida. El joven era ingeniero informático y se quemó a lo bonzo ante un edificio gubernamental, se llamaba Mohamed Bouazizi, tenía 26 años, y moría días después en el hospital de Ben Arous. Rápidamente, sus amigos y compañeros expandieron la noticia por la red, desencadenando las revueltas que han llevado a Túnez a empezar a escribir una nueva página de su historia.

El ciberactivismo ("netactivism", Net-Act) tiene diversas formas de presentación, a veces se restringe a campañas en la red, como la acometida por los detractores de la Ley Sinde en España, pero en otras ocasiones como el caso de las revoluciones del Magreb se expanden a la vida real. También se producen alternativas mixtas que comparten red y realidad. Sus derivaciones materiales conducen a formas de "terrorismo virtual" como el recreacionista o el poético

Las formas de manifestación también son diversas, pueden ser individuales o colectivas, anónimas o identificadas, legales o ilegales, agresivas o expositivas, ceñirse a un espacio o área concreta de crítica o ser generales; también pueden ser favorables a determinadas alternativas o contrarias a otras, pueden utilizar recursos para atentar contra espacios privados o públicos, como es el caso del hackerismo, pueden tener múltiples niveles de actuación. Lo que está claro es que son una reacción humana compleja, individual en algunas ocasiones, pero con más frecuencia colectiva, bien organizada o espontánea, y siempre con un elevado nivel de sofisticación.

Hay campañas en la red que se ocupan de promover determinadas acciones positivas, habitualmente colectivas, para difundir algún proyecto o acción compartida con una finalidad de acción política, pero la mayoría de las acciones son de carácter negativo. Los objetivos preferentes de los ataques cibernéticos son las instituciones públicas y las grandes corporaciones comerciales y económicas. Habitualmente, en el comienzo de la acción, siempre hay un factor desencadenante concreto que se puede identificar, sobre un lecho de opresión del poder, vulneración de la ley, o explotación de los seres humanos. A veces las campañas son realizadas por los propias víctimas, y en otras ocasiones se desarrollan de forma solidaria por parte de los expertos que apoyan a las víctimas en sus reivindicaciones y resistencia.

La revelación de datos secretos de la administración norteamerican que nos ha ofrecido la plataforma Wikileaks de Julian Assange, el performance de los "Yes Men" o las campañas organizadas de la agrupación internacional Anonymous, son ejemplos de diversas presentaciones de este movimiento social de reacción cívica, orientados al desenmaramiento del poder, pero también los hay de protesta organizada como el Partido Pirata con representación en Europa, o las diversas plataformas contra la Ley Sinde en España.

En la mayoría de las acciones realizadas se mantienen determinados códigos morales que se fundamentan en la injusticia acontecida sobre un individuo, un determinado colectivo o la población general. Los criterios de reacción provienen de la obra “Desobediencia Civil” de Henry David Thoureau, que influyó en personajes relevantes como Mathama Gandhi o Martin Luther King. En la mayoría de las ocasiones no se utiliza la violencia contra las personas, sino contra los intereses políticos o económicos de aquellos que ejercen el poder con oprobio o los que no respetan las leyes por detentar una posición de privilegio.

La red de redes se ha convertido en un bosque de conocimientos y comunicación, por eso uno de los patrones más frecuentes de conducta reaccionaria es la ofrecida por Ernst Jünger en su obra “La Emboscadura”, auténtico manual de supervivencia en una sociedad tiránica, en la que los seres humanos son tratados con desprecio por los detentadores del poder, por los usurpadores de la justicia. Esta obra se publicó en 1950, mucho antes de que internet existiera, pero en ella ya se ofrece la descripción de las técnicas para resistir en el bosque virtual de la red o de la vida real, que de forma simbólica se ha convertido en patria de los seres libres, que han decidido vivir de sus propios recursos sin explotar a nadie.

En el mundo feliz que representa la globalización y el final de la historia que anunció Fukuyama, las conductas humanas posibles se van reduciendo hasta conformar sociedades homogéneas, agregados amorfos como las denunciadas por Ortega y Gasset en “La Rebelión de las Masas”, las descritas por George Orwell en su ucronía “1984”.

El escenario colectivo se puede completar con las descripciones de algunas conductas de simulación, como las expuestas por el Premio Nóbel Czeslaw Milosz en su obra “El Pensamiento Cautivo”, en las que sugiere para la supervivencia en mundos sociales oprimidos un comportamiento utilizado por los árabes, conocido como “el ketman” que consiste en una especie de observación participante reactiva, en la que los sujetos representan asumir las normas políticas correctas públicamente, mientras de forma privada y particular conspiran contra la opresión del poder.

Por último, los destinos de estos movimentos sociales siempre se fundamentan en una utopía mística o mitológica de restitución de lo usurpado por el poder, más allá del contrato social y la democracia. Es la “hibrys” la desmesura de los poderosos, la que desencadena la reacción de los oprimidos en la búsqueda de un cambio en el poder, o en la creación de mundos utópicos, porque nos acercamos al Crepúsculo de los dioses y el Regreso de los Titanes que refirió Hölderlin o la creación de una Nueva Tierra Prometida como la propuesta en la distopía descrita por Ayn Rand en "La Rebelión de Atlas" y el nuevo mundo de John Galt, pero sin duda el objetivo último es el regreso al paraiso perdido en el que la virtud humana destaque sobre la decadencia a la que nos conduce la detentación del poder por aquellos que utilizan la fuerza de la violencia tiránica, la usurpación de la justicia, o la corrupción de los mandatos conferidos, para imponer su voluntad sobre sus semejantes de forma inadmisible.

Quizás el referente icónico más conocido de los movimientos de reacción cibernética sea el de la película V de Vendetta, basada en los comics de Alan Moore y David Lloyd, con “V” un personaje oculto tras la máscara de Guy Fawkes, que busca en su alegoría que la gente recobre la conciencia sobre su dominio desapercibido y reaccione ante la opresión a que está siendo sometida por los poderesos, con una campaña para derrocar el poder tiránico vigente. Una recreación actualizada y renovada del mito de Prometeo, que abandona el Olimpo del poder mítico para ofrecer a la humanidad el logos de la razón que da comienzo a la civilización, representado de forma simbólica por el fuego que acaba con el viejo sistema de creencias.

Ramnusia, la diosa de la venganza, se transforma en Némesis, la acción de venganza real, para recobrar el orden perdido, erradicando del poder a aquellos que lo utilizan en su beneficio para obtener privilegios, aunque sea a costa del perjuicio de todos los demás.

Enrique Suárez

6 comentarios:

se busca corruptos de un lado, solo dijo...

http://www.ppleaks.com/

Ciudadano en la Red dijo...

Aquí siempre le tuvimos cariño a nuestro maestro: Albert Boadella

Cosas de Albert Boadella

Ciudadano en la Red dijo...

Me llega una entrevista del payaso profesional Leo Bassi en el periódico Punt Diari.
El titular “Boadella se ha equivocado” Como no me han pedido mi opinión la pongo discretamente entre paréntesis.

-¿Como se puede despertar el alma dormida de las izquierdas?
He llegado a algunas conclusiones y las expongo durante el espectáculo (Ay, ay, ay, que un espectáculo de payasos no sirve para exponer conclusiones) Para mí las utopías de la izquierda no han desaparecido (Quizás se refiera a Zapatero y sus muchachos) El comunismo soviético no respondía al ideal de la izquierda (Hace muy bien aclarando esta cuestión porque no estábamos seguros de que el genocidio, el racismo y los millones de asesinatos, fueran exactamente los ideales de la izquierda) Todavía si que se mantienen vigentes los ideales del mayo del 68 (Sobretodo los resultados. La imaginación al poder y las hostias para los maestros)
-¿Que propuestas propone para levantar la izquierda?
Por ejemplo, eliminar la edad cristiana (Falta aclararnos que forma de cirugía cerebral piensa proponer para hacer los retoques pertinentes a la masa encefálica de todo ciudadano occidental) ¿Por qué tenemos que imponer 2009 años de Cristo a la sociedad China o islámica? (Creo que a los primeros les importa un rábano Cristo, y los segundos, con su Yihad, quieren montarnos precisamente un cristo y meternos a Mahoma hasta en la sopa) Yo propongo que contemos a partir de los 74000 años que es la edad que consta en la primera obra de arte, una pintura prehistórica que se proyecta durante el espectáculo (No será un Tapias esta pintura prehistórica...)
-También propone un límite de habitantes sobre la tierra
Propongo que la población mundial sea reducida hasta mil millones de habitantes que es la población de hace 150 años. Será necesario hacer una política de planificación familiar rigurosa (No debería angustiarse tanto Don Bassi, porque la naturaleza hace su propio equilibrio y cada día que amanece el número de maricones crece) Los miembros de los grupos pro vida crean una situación de explotación familiar que nos joderá a todos. No necesitamos para nada ser 7000 millones de habitantes. Los miembros de pro vida (Y dale con pro vida) son en realidad unos promotores de la muerte porque no puede sobrevivir la población que nace sin control (Esos tíos son unos fenómenos. No me hubiera imaginado nunca que ellos fueran los responsables de los 6000 millones de personas restantes)

Ciudadano en la Red dijo...

-¿No tiene demasiados años para ser todavía un convencido hombre de izquierdas?
En octubre pienso ir a la manifestación que los pro vida hacen en contra del aborto y Zapatero, para enfrentarme (O sea, a favor de Zapatero y del aborto que viene a ser lo mismo) Bajo una supuesta normalidad el estado español mantiene en estado latente el nacional catolicismo… (Ya le gustaría a Rouco que Don Bassi tuviera razón, así el pobre no tendría que ponerse las casullas de tejido sintético)

Como no podía ser de otra forma, Leo Bassi termina la entrevista despotricando de Boadella porque ha abandonado el progresismo y se ha refugiado en Esperanza Aguirre. Lo hace desde uno de los periódicos más reaccionarios, cuyos objetivos esenciales son un retorno al feudalismo catalán. El Punt Diari es una reminiscencia de la España negra del Carlismo, un libelo del nacionalismo gerundense que ha favorecido machaconamente, con decenas y decenas de artículos, que no pueda pasearme por la provincia sin que me llamen fascista. El payaso progresista y de izquierdas colabora en esta operación de acoso pues gracias a él la página lleva como titular a un servidor y mi equivocación. Obviamente, El Punt Diari no podía desperdiciar una tan buena ocasión servida en bandeja.
Cuando pienso que mi generación llamaba a Gabi, Fofo y Miliqui, los payasos del régimen, me escandalizo por nuestra ignorancia. Esta entrevista nos muestra la representación más fiel de lo que es un payaso del régimen. Bassi utiliza todos los tópicos para dirigirse a la clientela que ostenta hoy el poder en España. Como acostumbra a ocurrir, en sus representaciones la secta se ríe de los que no están en el teatro. Una operación que no necesita coraje alguno. Puro comercio… de izquierdas.

Hasta mañana… si Dios quiere

Anónimo dijo...

(Publicitado por los bits propiedad pública y privada.-)
...
Hay quienes siguen usando términos acabados en “ismos” y otros inservibles de costumbre, todos ellos derribados y pisoteados por la realidad de la vida. Son aquellos retrasados del curso de los ciudadanos y están los últimos de la clase. Lo principal y realmente grave y peligroso en estos momentos de la historia humana es que, repartidos por sus naciones, hay cientos de millones de personas están en extremo trance de extinción por hambre y otras calamidades. Todas las demás cuestiones de la política mundial, zumban molestamente como el ruido de fondo de este sinpar terremoto; y a lo sumo, son cortinas de humo a modo de banales, mediocres o siniestras anécdotas, de esta gigantesca y horripilante hecatombe planetaria.
Esos feligreses de la torpeza mental con la fe del avestruz, esos incorregibles adoquines, esos penitentes despistados, estos cobardes de criterio y visión, serán señalados desde ahora como ciegos y tontos por todo el mundo mundial. Y se lo merecen por gilipollas, cegatos,capullos floridos redomados y persistentes.

socialista de boquita piñon dijo...

¿Quién tiene un pisazo vulnerando la ley de costas?

http://i169.photobucket.com/albums/u208/ALCORAZ/PepioPup.jpg

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