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sábado, 1 de enero de 2011

Podemos


Hoy, tras la decisión de Francisco Álvarez Cascos de abandonar el PP tras 34 años de militancia, habiendo constituido durante muchos años su auténtica columna vertebral, fundamentada en principios, creencias, valores e ideas claras sobre lo que es España, la democracia, la libertad, la justicia, la política y la vida de los ciudadanos; hoy, el PP de Mariano Rajoy, convertido en maquinaria electoral sin alma, vacío de todo lo que se lleva Cascos con su marcha, se desmorona como una marioneta con los hilos cortados. Mariano Rajoy nunca llegará a ser Presidente de España. Con su deriva errática, con su pusilanimidad intrascendente, ha demostrado no reunir las condiciones necesarias, para llegar a La Moncloa y llevar su partido, el PP, al Gobierno. La marcha de Cascos le ha deslegitimado para representar lo que pretende, su partido de diseño y espectáculo, que en nada recuerda a su esencia y sustancia, comienza a desvanecerse. Y lo que le ha ocurrido al PP, puede ocurrirle al PSOE cualquier día.

Sin embargo, es la mejor noticia con que los españoles podemos recibir este año 2011, algo ha cambiado en la política española, que sin duda será comienzo de unas nuevas relaciones entre ciudadanos y políticos. El gesto de Cascos ha liberado a los españoles de su adscripción obligatoria a unas siglas contra otras, si Cascos, tras tres décadas de su vida dedicadas a crear y consolidar el PP ha podido irse, podemos hacerlo todos los españoles. El golpe seco y contundente, no es exclusivamente a la línea de flotación de la partitocracia española, sino a algo mucho más profundo: la confianza de los ciudadanos en sus representantes políticos. No obstante, lo que ha hecho Francisco Álvarez Cascos no es la causa de nada, sino la consecuencia de todo.

En estos momentos, España atraviesa una de las crisis económicas y políticas más importantes de su historia reciente, con un Gobierno hostil a los ciudadanos y una oposición connivente con su errática deriva. Si el PSOE negó la crisis económica para triunfar en las elecciones, mintiendo a los españoles, el PP no fue capaz de mostrar que lo estaba haciendo. Un PSOE que ha logrado cinco millones de parados cuando prometió pleno empleo en su día, gracias a un PP que ha consentido y aceptado que la quiebra nacional era inevitable. Deuda y déficit, ineficacia e improvisación, tantas necedades juntas no podían contenerse en la cápsula en la que nos han introducido a los españoles con el Gran Hermano de La Moncloa, y al final se ha roto por la costura más humana, gracias a un político que antepone sus principios y valores a su bienestar personal. La historia juzgará este día como aquel en que cambiaron las relaciones entre los ciudadanos y los políticos en España.

Tras la decisión de Cascos de abandonar el PP, estamos todos los españoles que abjuramos de la patética representación política que nos brindan nuestros elegidos en las urnas, aunque designados por las ejecutivas de sus partidos políticos. Cascos ha resumido con una frase inolvidable lo que está ocurriendo: “sin democracia todo lo demás cae”. Tiene razón, caerá el PP y más tarde el PSOE, porque la herida en el sistema partitocrático que ha provocado Francisco Álvarez Cascos es profunda e incoercible, una auténtica hemoragia de confianza. Luz y Taquígrafos. La realidad ilumina la apariencia política, esta representación teatral que nos ofrecen esos actores tan bien pagados que son los políticos en su hipocresía, con extrema nitidez, tras apartarse el que fuera general secretario del PP en su día, donde había sombras sinuosas y siniestras, resplandece la autenticidad de la verdad: la extrema incoherencia e incongruencia entre lo que se dice y lo que se hace desde la política.

No hay que preocuparse por lo que ocurrirá a partir de ahora, porque realmente debemos contemplar en todo su esplendor esta quiebra del sistema que nos ofrece el abandono del engaño de un auténtico estadista. Su hartazgo y saciedad representa el de todos los españoles, si la actual democracia es un sistema de opresión que incrementa sin fin los privilegios de los políticos al tiempo que los perjuicios de los ciudadanos, es que algo está fallando. La hoja de ruta está descrita en nuestra historia: volver a empezar, el primer paso lo ha dado Francisco Álvarez Cascos, el segundo lo tenemos que dar todos los españoles. La espalda de Cascos es nuestro espejo.

Podemos
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Enrique Suárez

12 comentarios:

epi dijo...

Los que hemos intentado construir, democráticamente, Ciudadanos de Cataluña y después UPyD, podemos constatar que todo el despotismo y falta de respeto, a los que iniciamos esos movimiento, por parte de sus cúpulas; no eran más que la normalidad instaurada en los partidos políticos españoles.

Una prueba palmaria de lo dicho anteriormente, ha sido el caso del General Secretario en Asturias.

Alvarez Casco , Esperanza Aguirre, Manuel Pizarro, Maria Sangl, Ortga Lara, todos referentes de prestigios morales en España, mas la promesa de ir al diputado por circunscripción uninominal, en una 2ª legislatura, sería el aglutinante de infinidad de españoles para llevarlos a una mayoría absoluta en 2.012.

¿Se decidirán si se lo pedimos muchos?

profesor jubilado dijo...

Enrique, ¿conoces aquella frase de; "LA CAGASTE BURT LANCASTER"?, pues eso es lo que te ha pasado a ti.
Has contestado a Fractalio (palabras textuales tuyas): "el liberal crea no destruye, el liberal medio no es tan torpe como para actuar contra si mismo, ni tan egoísta e imbécil como para despreciar a los demás, creyendo que son idiotas. Todos los liberales respetamos al ser humano"
,Ja, Ja y Ja, ¿quieres que te relea las veces que has tratado de imbéciles de estúpidos y hasta de hijos de puta en alguna ocasión a los que votaron al PSOE?.
TU, el "supersabelotodo", el hombre impoluto, el que es dueño y señor del bien y del mal, solo te escuchas a ti mismo, si alguien te cae mal eres un pésimo lector de lo que el escribe, te he dicho mil veces que nunca he tenido carnet del PSOE, te he manifestado que Zapatero lo ha hecho fatal, pero tu erre que erre recriminándome que nunca lo he manifestado, vives ofuscado con tus ideas, no ves mas allá que lo que te incitan tus deseos. He conocido a obcecados, pero tu sobrepasas todos los índices. Fractalio te da constantemente mil y una lección de cordura fundamentada en la realidad que todos vivimos, pero tu continuas metido en tu esfera narcisista, ¿primer patinazo oficial que has tenido?: "Adiós a tu Álvarez Cascos, Bye, Bye", aunque es posible que como pago a tus alabanzas te pueda ofrecer algún puesto en una de las seis empresas que "engordan su cuenta corriente", mientras, casi cinco millones de españoles están esperando un puesto de trabajo.¿Pero a quién queréis engañar?, os va ni al pelo aquello de :"A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO".
Enrique, aprovecha la nueva entrada de año para hacer unos cursillos rápidos sobre la realidad que te rodea, aunque creo que te ha sucedido como decía aquel ilustre cocinero: "SE TE HA PASADO EL ARROZ".
Paz y Amor para todos los ciudadanos que luchan y sueñan con conseguir algún día un justo reparto de la riqueza.

Anónimo dijo...

Ha estado 4 años alejado de la política, es normal que se piense en alguien que está mas al corriente actual ocupe el puesto que aspiraba

¿o no?

Anónimo dijo...

Fans de Rafael de León 1 de enero de 2011 09:33:00
El que resiste gana dice ahora la momia monclovina. Ya, pero eso fue dicho hace mucho por aquellos que miraron el horizonte nacional y vieron a millones de seres humanos que estaban siendo saqueados por una mafia política. No hacía falta ser Einstein, bastaba con entender la situación de forma correcta a partir de los hechos, sin telarañas, sin letanías, sin prejuicios, para anticipar lo que hoy contempla el mundo entero. Los casos políticos desde aquellas fechas hasta hoy han consistido únicamente en la constante repetición monótona, aunque con mayor frecuencia, en escalas ascendentes o con nuevos planos y nombres. El enemigo nacional fue detectado en sus labores iniciales y conocidos sus métodos, por consiguiente, a la sazón quedó elaborada la óptima receta, a modo de guía y garantía para la supervivencia, contra el mal que sufre la nación española. Los actuales hechos son los preliminares de lo finalmente previsto. Y aunque los parlanchines no se enterarán nunca, disfrutarán junto a los demás compatriotas con los golpes que viene dando el destino.

fractalio dijo...

Enrique, no sé en Asturias, pero le puedo asegurar que no he oído en los madriles ni el más mínimo comentario entre los ciudadanos de a pie sobre el asunto Álvarez Cascos. Y tengo la sensación de que es un personaje que puede levantar muchos odios y poquitas pasiones.

Dudo muchísimo que acierte en su predicción de nuevas relaciones entre ciudadanos y políticos, y de liberación de los españoles de su adscripción obligatoria a unas siglas u otras. Ojalá me equivocase.

Para mí que la salida de Álvarez Cascos del PP no va a tener ni la más mínima repercusión, ni a favor ni en contra, ni de nada ni de nadie.

Ciudadano en la Red dijo...

fractalio, espero que se equivoque, si así ocurre, también espero que lo reconozca. ¿Tanto le molesta que haya alternativa a lo existente? ¿Usted de verdad quiere que cambie la realidad política en España?

fractalio dijo...

Por supuesto que si me equivoco lo reconoceré. Llevo quince años esperando equivocarme sobre mis predicciones. Todavía no lo he conseguido, pero mantengo la esperanza.
Enrique, salga usted fuera de don Francisco, dé un paseo, y observe. Verá como hay otro mundo más allá de Álvarez Cascos y de las confabulaciones e intrigas del PP.
Me decía en el anterior post que rechazo un acto de coraje como el que ha realizado Cascos. ¿De dónde deduce eso? Me parece maravilloso que Cascos mande al PP a freír espárragos, pero de ahí a que eso vaya a tener la más mínima repercusión en la vida de los españolitos, va un abismo.
Y añade que estoy a favor del régimen de opresión con la apariencia de denostarlo. ¡Joder, qué capacidad de fábula tiene usted! Le rogaría que dejase de inventarse cosas, y le aconsejaría que se dedique a editar libros de cuentos, pues tendría un éxito sin precedentes.

Ciudadano en la Red dijo...

fractalio, lo único que he leido de su propia cosecha es que hay que dejar de consumir para que sucumba el imperio, hombre, no le diré que me parece mal, pero creo que algo más se puede hacer. ¿Tiene usted alguna otra idea sugerente y atractiva al respecto?

fractalio dijo...

Enrique, todo lo que he escrito aquí es de mi propia cosecha, se lo puedo asegurar. Lo que ocurre es que, lógicamente, a todas las conclusiones a las que llego, absolutamente a todas, han llegado otros muchos antes, a la vez, o después, pues si algo tengo claro, es que todo aquel que abre los ojos, ve lo mismo que los que los han abierto también.

En cualquier caso, he llegado a otras conclusiones que no he expuesto aquí porque coinciden exactamente con muchas de las expuestas por usted. Y además, todas son consecuencia de lo mismo.

Y en cuanto a las propuestas, tengo muchas, pero ocurre que no se puede construir una casa empezando por el tejado, hay que empezar por los cimientos, y mientras no estén éstos bien afianzados, no se puede construir el resto del proyecto.

Mi propuesta de cimientos es muy clara y de doble fijación: dejar de colaborar con los políticos y con sus dueños. No votar, y no consumir gilipolleces. Y todo esto, coordinado y a largo plazo, pues es inviable de otra manera.

Y todo lo que no comience por ahí, da alas a los unos y a los otros. A las pruebas me remito, y cuando quiera me demuestra usted (que no va a poder), que votando y consumiendo gilipolleces le van a consentir a usted ni a nadie cambiar el rumbo de lo que tenemos.

Mientras, usted siga con su Álvarez Cascos y las intrigas palaciegas, que los políticos y sus dueños le agradecerán infinito su inestimable colaboración para que todo siga igual.

En fin, Enrique, que dejo de molestarle. Parece ser que no le interesa colgar mi comentario de ayer, ni responder al reto.

Se lo pondré fácil: no volveré a comentar si no me responde usted a la pregunta: ¿considera compatible ser político y empresario?

Ciudadano en la Red dijo...

fractalio, usted ha dejado de confiar en el ser humano yo no. Eso es lo que distingue a un liberal de un conservador o un socialista: esa confianza plena en el ser humano y esa desconfianza absoluta en sus obras, mientras que los socialistas y conservadores, confian más en las cárceles del alma que pueden ser sus obras que en los seres humano.

No he colgado su comentario, porque no estoy a su servicio, y he estado dedicado a otras cosas, querido fractalio, no porque lo haya censurado, se colgará, no se preocupe, tranquilo.

En cuanto a las propuestas en las que usted dice que coincide conmigo, es la primera noticia que tengo, porque siempre manifiesta las discrepantes. En algunas ocasiones con inusitada hostilidad.

No me gustan los ultimata, estimado fractalio, pero responderé al suyo, en esta ocasión. Usted me pregunta si se puede ser político y empresario, es decir si se puede desarrollar una actividad de interés social y a su vez económica, privada o pública.

Evidentemente hay muchas empresas públicas, pagadas con el dinero del contribuyente dirigidas por políticos. En cierta forma, cualquier actividad política es una actividad empresarial en ciernes, una empresa, que trata de llevar adelante un proyecto con una distribución de recursos. Otra cosa son las condiciones en las que se desarrolle, evidentemente sin transparencia, ni responsabilidad ("el dinero público no es de nadie") no se debería de poder...pero se puede.

En cuanto a ser político y empresario privado, verá usted depende de las condiciones de regulación y control. Claro que se puede, siempre que haya más control público sobre las actividades, lo que no se puede es ser un indigente moral y ser político y además empresario.

Otra cosas es si me dice usted si se puede ser científico y político al mismo tiempo. Ahi me remito a las enseñanzas de Max Weber

Feliz año 2011, fractalio

fractalio dijo...

Vale Enrique, ahora resulta que no confío en el ser humano. ¿Por qué lo dice? Usted confía en ellos y desconfía de sus obras. ¿Me puede decir qué le hace pensar que yo no?

Usted siga etiquetando a todo bicho viviente, que es lo que les interesa a los que manipulan todo esto, así nos entretenemos peleando entre nosotros y no hacemos frente común. La primera norma del manual del buen manipulador: divide y vencerás.

Yo prefiero quitar etiquetas, que es lo que jode al enemigo. Menos fracciones artificiales y artificiosas y más detectar por dónde nos están jodiendo de verdad, cómo lo consiguen, y quiénes son exactamente.

Y dejémonos de chorradas decimonónicas de marxismos, socialismos, conservadurismos, social-democracias, liberalismos, izquierdas, derechas, centros, centro-derechas, centro-izquierdas y chorradas absurdas que en pleno siglo XXI sólo sirven para marear la perdiz y entretener al personal.

Lo que tenemos son dos grupos clarísimamente diferenciados: los que joden y los jodidos. Dentro de éstos, los hay jodidos y jodidísimos. Yo formo parte de los jodidos, pero los que me duelen son los jodidísimos, y cada vez hay más. Usted parece empeñado en entrar a formar parte de los que joden, y así lo ha manifestado, pretendiendo desmontar el cotarro desde dentro. Pues sepa una cosa: para eso, hay que entrar en su grupo, y una vez dentro, si es que lo consigue, o cumple sus normas, o lo echarán a patadas. La realidad así se empeña en demostrarlo.

fractalio dijo...

Enrique, repase lo escrito, y a lo mejor se percata de las veces que he manifestado mi acuerdo con usted. En cuanto a la inusitada hostilidad, no la he percibido, pero si así lo cree, disculpe, no es mi intención, sólo pretendo dialogar y tratar de convencer con argumentos.

Se me ha vuelto a ir por las ramas en cuanto a la pregunta de la compatibilidad de ser empresario y político. Ni hablo de empresas públicas, ni de científicos, hablo de ser político y ser dueño y/o administrador de media docena de empresas privadas. A mí desde luego me parece una sinvergonzonería, se mire como se mire. Hay muchos miles de ciudadanos dispuestos a representarnos con sueldo poco más que mileurista y con dedicación plena, sin tener que arrimar el ascua a ninguna sardina, ni perder un minuto en sus intereses particulares.

Vamos, que le parece bien lo de Berlusconi, ¿no? ¿O es usted el que decide el nivel de indigencia moral del que lo haga?

Y además, habla de las condiciones de regulación y control, y de mayor control público sobre las actividades. Anatema para sus teorías, ¡control público!, ¡madre mía!

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