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lunes, 31 de agosto de 2009

Jaque a los partidos políticos

Ante el nuevo curso político que se inicia, los ciudadanos que construimos Ciudadanos en la Red, renovamos nuestro compromiso establecido con los demás ciudadanos españoles por el desenmascaramiento público de los partidos políticos españoles. Tres años de acción cívica y crítica, contra la usurpación continuada en nuestra representación pública y nuestros derechos constitucionales, por parte de los políticos españoles bajo cualquier bandera partidaria, nos otorga la madurez suficiente para afrontar esta nueva etapa.

Los aprovechados, que viven de la política o al albur de ella (sindicatos, asociaciones, instituciones), se han convertido en el principal escollo que este país debe resolver para seguir avanzando.

Durante estos tres años nos hemos dedicado, fundamentalmente, a denunciar las actividades no democráticas –consentidas jurídicamente por un poder judicial no independiente- que se han producido en los nuevos partidos políticos: Ciutadans y UPyD, con notable fortuna, mezclándonos con su proceso de construcción e impidiendo que se conformaran como nuevos ejemplares de lo mismo para lo mismo, es decir, seguir aprovechándose de la buena voluntad, la confianza, y la inconsciencia política de la mayoría de los españoles.


La historia de Ciudadanos no se podría comprender sin hacer mención al activismo cívico desarrollado desde Ciudadanos en la Red. La historia de UPyD, tampoco. Ciutadans hace tiempo que ha caducado políticamente y será muy difícil que remonte vuelo, si no renuncia a que Albert Rivera siga siendo su presidente. UPyD, que todavía no ha celebrado ni su Congreso Fundacional –será en noviembre- tampoco podría comprenderse sin las actividades desarrolladas en Ciudadanos en la Red, en particular, sin el debate abierto en su foro, en el que se han denunciado sin censuras, las arbitrariedades y los engaños cometidos por este partido y sus máximos dirigentes, Rosa Díez y Carlos Martínez Gorriarán.

Esto no ha impedido que durante estos tres años también nos hayamos ocupado de las acciones políticas de los grandes dinosaurios de la política española: el PSOE y sus gobiernos, el PP y los suyos, y los nacionalistas y sus dictaduras consentidas. Al igual que lo hemos hecho con otros temas de interés: libertades individuales, derechos fundamentales, actividades sociales y económicas, terrorismo, el idioma español, la nación española, nuestra Constitución, la política internacional, sin olvidarnos del humor o la ironía, tan necesarios.

Tras estos tres años hemos alcanzado una conclusión sobre la política de nuestro país: demasiada cizaña en el sembrado impide el crecimiento del trigo. Los políticos que actualmente representan a los ciudadanos, y gestionan los recursos que producimos, se afanan en vendernos un futuro magnífico mientras nos destrozan el presente, y mientras tanto viven como aristócratas a costa nuestra, riéndose en nuestras narices de su proeza.

Este neofeudalismo político no tiene cabida en una democracia, pero los políticos han convertido en sus siervos a los ciudadanos de este país, haciéndoles olvidar que realmente son los soberanos de esta nación y sus legítimos propietarios. Esta deriva no se puede corregir exclusivamente desde la crítica y el bombardeo contra su ignominia desde la red, por eso estamos obligados a avanzar en nuestras propuestas, al igual que a unirnos con todos los que compartan una percepción similar, con el fin de presentar algún día batalla política en la arena de la realidad. Esa es la tarea que nos proponemos para este curso. La cohesión de fuerzas y el desarrollo de alternativas a lo existente, sin dejar por ello de ocuparnos de la denuncia, la crítica y el desenmascaramiento de quienes dicen representarnos políticamente y en realidad, expolian la sociedad y la economía de este país, con sus obsesiones particulares.

Es hora de avanzar y vamos a hacerlo, contamos con todos los ciudadanos que quieran unirse al proyecto de regeneración democrática para este país, contra los políticos que usurpan nuestros derechos de una forma infame.

En nuestro foro, abriremos una sección para ocuparnos del asunto bajo el título de ¿Qué hacer?, en el que esperamos contar con vuestra ayuda, y en el que no se hará crítica de los políticos, sino propuestas concretas para acabar con toda esta basura, que ha convertido nuestra democracia en un auténtico basurero.

Ciudadanos en la Red

domingo, 30 de agosto de 2009

Zejalismo

Los neologismos permiten describir una realidad desconocida hasta su creación, un régimen como el que José Luis Rodríguez Zapatero y sus seguidores han creado en este país se merece una nueva palabra de nuestro magnífico idioma. Hace tiempo que trataba de dar con ella, pero hoy, al fin, la he encontrado: cejalismo (pero con z queda mejor, a pesar del error ortográfico, zejalismo).

Zejalismo, suena bien, y permite definir el imperio totalitario que se ha creado dentro de nuestra democracia a lo largo de los cinco últimos años. Sugiero, por tanto, a los fijadores de nuestra lengua española, atención al respecto sobre el vocablo, para que lo tengan en cuenta, en concreto para la determinación lingüística de la creación discreta de un régimen no democrático dentro de una democracia.

Zejalismo, sí, reúne en una sola palabra la omnipresencia de la Z en la cultura española actual, más el componente de la ceja, por extensión ese gesto de complacencia y apoyo que notorios representantes del arte y la SGAE, han convenido en sectaria coalición de intereses, para proselitismo y difusión de la adhesión al pesebre estatal que les caracteriza.

Sería impropio definir como PSOE al zejalismo, porque no es socialismo lo que hace este gobierno que apoya a los bancos para que ganen más dinero, mientras concede limosnas a los más de cuatro millones de parados que se han quedado sin desempleo, en vez de procurar que los trabajadores dependan exclusivamente de sí mismos para que le deban el favor y se acuerden en las elecciones. Sería impropio definir como obrero el comportamiento de los dirigentes del zejalismo, que tienen como único interés el de distanciarse económicamente de sus electores de una forma miserable, gracias a los votos que estos les conceden. Sería impropio definir como español, a un régimen que se ha organizado para perpetuarse en el poder concediendo a los nacionalismos el tributo de desigualdad entre los españoles, para seguir gobernando. En fin, sería impropio denominar como partido a una secta, fundamentada en los intereses ambiciosos para sí mismos de unos cuantos aprovechados, incapaces, y bastante incultos, que se han afincado en el poder del gobierno nacional, para impartir su doctrina freak y postmodernista, de que hay que vivir lo mejor posible como sea, aunque sea a costa de que los demás vivan peor, y en nombre del socialismo.

El zejalismo se ha adueñado del país, de los poderes tradicionales, el ejecutivo, legislativo y judicial, pero también de la cultura, concediendo prebendas a los medios de comunicación favorables, a los artistas comprometidos con su causa, a la SGAE, al cine español que hay que salvar como sea, a los cargos funcionariales que han creado desde la libre designación, a los rentistas de las legislaciones políticas que criminalizan a ciudadanos por contravenir sus obsesiones particulares, a los sindicatos de clase que viven a costa del Estado, a los sindicados de clase que viven a costa del Gobierno, a los que no protestan porque reciben más que si protestaran.

El zejalismo permite que una secta determinada conformada por todos los que reciben del Estado lo que no les corresponde, nunca haya vivido mejor que ahora haciendo menos, haciendo mal, o deshaciendo las estructuras que han soportado históricamente nuestro país.

Los zejalistas son unos vividores, que mientras usted y yo trabajamos afortunadamente, nos dicen que tenemos que trabajar más para mantenerlos a ellos y a sus posibles electores sin dar golpe, en barbecho hasta que lleguen las próximas elecciones y además culpabilizándonos por tener trabajo, cuando hay tanto desafortunado. Y a esta explotación la denominan progreso; me gustaría saber como denominan los zejalistas a la sodomía.


Biante de Priena

jueves, 27 de agosto de 2009

Entre el puño y la rosa

Si Rosa Díez representa la regeneración democrática de este país, estamos perdidos, solo hay que contemplar la estridencia de las manifestaciones que se están produciendo en la red, para saber que UPyD, ha fracasado como partido político, aunque haya triunfado electoralmente.

Lamento que muchos se desilusionen, porque el panorama político español es desolador, pero esperar que UPyD sea una opción política que regenere la vida pública de este país debería ser motivo suficiente para pasar la ITV psiquátrica.

Que se puede esperar de un partido que no ha celebrado ni su congreso fundacional y ya ha despejado de discrepantes sus filas, que ha expedientado y expulsado a los críticos y que se prepara para mejorar las medidas autoritarias de control absoluto de cualquier opinión interna que se aparte de las posiciones oficiales, es decir, de Rosa Díez y Carlos Martínez Gorriarán.

UPyD es el partido político español en el que más rápido se ha mostrado que sus dirigentes pasan absolutamente de la opinión de un buen número de sus afiliados, en el que la obediencia debida y la pleitesía servil de los afiliados son los valores más importantes para los dirigentes. Cuanto más pelotas, más aplausos a los líderes supranormales, y más asentimientos se hagan con la cabeza, a cualquier tontería que diga Rosa o Carlos, más posibilidades tiene un afiliado de medrar, de ser concejal, alcalde o diputado.

En noviembre se celebrará su primer congreso, en el que se definirán claramente las intenciones de los dueños del partido, que no es otra que convertirse en lugar de reunión y supervivencia, para los socialistas díscolos, que se alejaron del PSOE y los que se puedan alejar de ahora en adelante.

UPyD es un partido socialista al uso, que se ha disfrazado de centrismo, transversalidad y rebeldía contra el socialismo de Rodríguez Zapatero, pero en realidad en este partido hay tanto puño como rosa, lo que pasa que la rosa es lo que se muestra, mientras el puño opresor es lo que se oculta. Lástima que a muchos ciudadanos españoles nos hayan engañado ofreciendo cambios en la política española, exclusivamente para conseguir más votos. Sólo los más ilusos pueden pensar que UPyD se propone hacer algún cambio en la política de este país, “dice que quiere hacerlos” que no es lo mismo que hacerlos.

La prueba está sobre la mesa, si en UPyD no se respeta ni la libertad de expresión, ni la democracia, ni la mínima equidad y funciona con el despotismo brutal de una orden militarizada, ¿quién puede pensar que va a traer algo bueno a la política de este país?.

Entre el puño y la rosa nos acabarán de mandar a la mierda, estos socialistas del PSOE o UPyD, son así, viven de ofrecer mientras nos van desplumando. Los herederos de Pablo Iglesias se han adueñado del país, convirtiendo la democracia española en un régimen totalitario, como el PRI mexicano, si no te gusta Zapatero ahí tienes a Rosa Díez, y si no te gusta Rosa Díez ahí tienes a Zapatero. A ver si con un poco de suerte se asfixian con el cordón sanitario y los millones que están trincando, y España y los españoles les sobrevivimos.


Erasmo de Salinas

miércoles, 26 de agosto de 2009

Delincuencia de Estado

La situación política de este país, que es insostenible, en octubre pasará a ser insoportable. Los políticos más ineptos e inútiles de la historia de España se han apoderado del Estado y de todas y cada una de sus instituciones, mientras la sociedad española permanece absorta e inerte ante la deriva regresiva de su país, los medios de comunicación han transformado las opiniones políticas en testimonios impresionistas, (ya no buscan el detalle, van al bulto) ; pero quizás el mayor problema que se avecina para los ciudadanos españoles es que los servicios, gestionados por el Estado y las Autonomías, han cruzado la frontera de la supervivencia inercial para abocarse al abismo del declive inevitable.

En este escenario terrorífico, cuatro millones de españoles en el paro esperan incrementarse a cinco millones de parados, porque lo único que progresa en España, bajo el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero es el desempleo, que se dulcifica repartiendo limosnas y se agria con la amenaza de subir los impuestos a “las rentas más altas” eufemismo con que se denomina hoy a los trabajadores, cuando en realidad han subido más los impuestos en estos cinco últimos años que en los diez anteriores, mientras que el gasto público se ha multiplicado por cinco para hacer prácticamente lo mismo.

El fracaso del Estado de Bienestar, un logro de los españoles de varias generaciones, está a la vuelta de la esquina en manos de los socialistas, porque antes del próximo invierno la quiebra del Estado español estará servida, y entonces dirán que no se ha podido hacer nada para evitarlo, que ellos bien que intentaron salvarnos, pero los norteamericanos, el cambio climático y la degeneración del capitalismo tienen estas cosas desagradables.

Mientras el principal partido de la oposición se plantea seriamente acudir a las instituciones jurídicas europeas e internacionales para denunciar la persecución, acoso y asedio a que ha sido sometido desde el Estado en manos de un Gobierno inefable, que ha detentado el poder con la soberbia adanista de los iluminados, separando políticamente España de la Europa Occidental, para aproximarla a las repúblicas bolivarianas del otro lado del Atlántico o a los países del Norte de África. No pasará mucho tiempo para que el PP solicite observadores internacionales independientes para los próximos procesos electorales, como en Bosnia o Afganistán. El abuso de poder ejercido por el PSOE desde las instituciones, contra sus detractores, en esta democracia ridícula, anticipa los hábitos de una dictadura encubierta. San Chomsky también nos hará una visita próximamente.

Rebelión o suicidio

En estas condiciones, la rebelión de los ciudadanos españoles no puede esperar, no debe esperar y no puede tener otro objetivo que despejar el escenario político de sinvergüenzas que se han organizado con el guión de una organización mafiosa para vivir a costa de los demás, contra los demás, impartiendo doctrinas mesiánicas, acotando la libertad de los españoles –por asfixia cultural, económica y política de la secta que detenta el poder-, eliminando por cualquier medio las intenciones pueriles de apartarlos del poder. La secta conformada por el PSOE, los aliados nacionalistas, los movimientos sexistas, los seguidores de la ecotología, los sindicatos de clase, los medios de comunicación adheridos a su programa político, los ineptos convertidos en altos cargos, y los ciudadanos subvencionados que sólo pueden depender del Estado gobernado por el PSOE para su supervivencia, se han adueñado del país, como los seguidores de Chavez o de Castro han hecho en Venezuela o Cuba, imponiendo una dictadura roja, usurpando la democracia, aboliendo los derechos fundamentales de los españoles, ocupando políticamente la estructura de la administración pública, invadiendo los órganos decisores de la Justicia. Esos son los nuevos poderes fácticos.

La falacia de que la democracia es la razón última de esta barbaridad política, es la justificación sobre la que estos desalmados urden su impostura, como si los votos democráticos permitieran desenvolverse a los gobernantes con los hábitos y costumbres de una dictadura, pero la ignorancia política de los españoles permite todas estas cosas, que en ningún país avanzado serían toleradas, ni consentidas.

No podemos seguir así, porque estos bárbaros están exterminando a los españoles libres, con recursos propios para hacer frente al aplastamiento de la libertad de todos; la individualidad independiente, está siendo asfixiada por el amorfismo de una sociedad adocenada, organizada en el acoso y asedio permanente a los ciudadanos españoles que no comulgan con la nueva religión social que trata de imponer el Presidente Rodríguez Zapatero, como gran chamán del Nuevo Orden promovido por su secta. El PSOE está construyendo la sociedad que requieren sus intereses de perpetuación, sin que nadie haga nada, aunque seamos muchos los que digamos de todo.

Es hora de pasar del decir al hacer, de las buenas palabras a la reacción, de la denuncia permanente e inútil a la exigencia de responsabilidades; porque el objetivo solo puede ser uno: erradicar al PSOE de la política española, juzgar y condenar a sus dirigentes por todos los delitos cometidos contra los ciudadanos de este país. La cuestión es sencilla, si han metido la pata, que paguen por ello, como cualquiera, pero que lo hagan ya, no vamos a esperar casi tres años para que acaben de destruir el país con sus veleidades estúpidas.

El PP debe presentar una moción de censura antes de la primavera de 2010 y ganarla, porque si no la gana, los nacionalistas, en ese mismo instante quedarán retratados como cómplices necesarios del Estado delincuente organizado por el PSOE; los ciudadanos debemos comenzar a recoger firmas en campañas permanentes para denunciar cada desliz, extralimitación, acto de corrupción o abuso de poder que se produzca, debemos organizarnos para denunciar en los tribunales las aberraciones de la política que están ocurriendo, como el caso del Partido de Rosa Díez, que quiere ocupar el espacio de resistencia política de los ciudadanos contra los abusos del poder, precisamente para que los abusos de poder se puedan seguir produciendo. Para ello es necesario unirse en una acción que no puede ser otra que la denuncia ante los tribunales españoles y las instituciones jurídicas europeas de las arbitrariedades despóticas que se han cometido en esta formación, la UPyD, que ni cumple con el mandato constitucional, ni con la vigente Ley de Partidos, sin que nadie lo haya denunciado todavía, una prueba más del estado de corrupción que anega la política española.

Compatriotas españoles, desde la libertad que nos queda, que cada día será menor, estamos obligados a reconquistar la democracia para nosotros y nuestros hijos. O lo hacemos ya, o los socialistas, en todas sus presentaciones, nos convertirán en esclavos a todos los españoles libres, para que sirvamos como borregos a la construcción de su nuevo imperio sectario, mientras nos dicen que es por nuestro bien. Mientras, en este país habrá gente que vuelva a pasar hambre, pero los medios de comunicación dirán que es un plan nacional para eliminar la obesidad y sus perjuicios de la salud de los españoles.

Biante de Priena

viernes, 21 de agosto de 2009

La secta reclama justicia social

Se aproxima septiembre, planea, como un buitre negro sobre esta España indeterminada y corrupta. Un Presidente de Gobierno exiliado provisional en Lanzarote, la isla de Cesar Manrique, se permite jugar con las personas, distinguiendo por fechas su acceso a la supervivencia, complementado por un Ministro de Fomento, que ya viste camisas caras con las iniciales de su nombre estampadas en la pechera, y amenaza a las “rentas más altas” con el látigo del peaje extraordinario por vivir en un país que han destrozado estos sectarios bienhechores de la humanidad.

Un principio social inquebrantable es el de no repartir lo que no se tiene, pero como a los socialistas les gusta transgredir con los bienes de los demás –para incrementar los suyos-, los que trabajan y se esfuerzan cada día tendrán que pagar a los que no tienen trabajo, hasta que lo encuentren; han decidido que la justicia social es transferir fondos de los que más tienen – la inmensa mayoría, simplemente trabajadores con trabajo -, a los más desposeídos – de los que no pocos no han hecho nada ni por sí mismos, ni por los demás, a lo largo de su existencia, ni nunca lo harán-.

El Estado Providencia ataca de nuevo, porque en realidad la política de Rodríguez Zapatero se ciñe exclusivamente a un axioma electoral, nada tiene que ver con la solidaridad, sino con la captación permanente de votantes entre las huestes de desafortunados que la política laboral del PSOE ha creado y pretenden mantener en barbecho hasta las próximas elecciones a costa de los demás, para volver a ganar las elecciones como sea; que les importa a ellos y los sindicatos parásitos que haya en este país 4 o 5 millones de parados, si los van a mantener los que tengan “la fortuna de trabajar” para mantener a los “desafortunados descansando“, esos son los nuevos privilegiados a los que se dirige la ira social del Gobierno, los trabajadores, da igual que se merezcan trabajar porque se hayan esforzado, sean capaces, o hayan tenido que vejarse a sí mismos por mantener su salario, si trabajan hay que ir a por ellos, “algo habrán hecho para seguir trabajando”.


La política de redistribución socialista, fundamentada en el marxismo más rancio, -a cada uno según necesidad, de cada uno según su capacidad- es la mayor de las explotaciones del hombre por el hombre, porque quien produce paga a quien no produce para que siga sin producir, quien trabaja se mantiene a sí mismo, a los suyos y a los parados que ha creado Rodríguez Zapatero, en esa cárcel de miseria y locura que es estar desempleado y tener que vivir de la caridad de los demás, en que cobrar sin hacer nada o por hacer un curso para mantener a los compañeros de los sindicatos que lo imparten, se ha convertido en la máxima aspiración para millones de españoles, entre ellos, una inmensa mayoría de jóvenes que llegan a la vida laboral lastrados por un futuro desolador que han creado estos ilustres degenerados abducidos por la fortuna de detentar el poder, sin saber hacer la o con un canuto.

En realidad, España sólo tiene un problema, el PSOE, nada más y nada menos. Una estructura mafiosa que se ha adueñado de la política y ejerce el feudalismo de la ineptitud, ante la perplejidad de la inmensa mayoría de los ciudadanos de este país. Un PSOE que nos ha llevado a la ruina repartiendo el dinero de todos con la prodigalidad estúpida del heredero que no se merece lo que le procurado la suerte, que jamás hubiera conseguido por sí mismo.

El PSOE nos está tratando a los españoles como putas, se ha enchulado de los ciudadanos de este país y nos amenaza con el infierno social que vendrá, si ellos no siguen usurpando el poder en esta dictadura roja con apariencia de democracia, para eso tienen dispuestas a sus hordas sindicales – esos hipopótamos de charca infecta-, la banda de la ceja, los chicos del “nunca mais”, los del “no a la guerra”, las feministas desconsoladas, los rentistas de la memoria histórica, los sastres del cambio climático, los parados profesionales, y los jóvenes desposeídos a perpetuidad; un legión de aprovechados que se ha hecho fuerte al albur del PSOE, contra todos los demás españoles, los que trabajan o han trabajado a lo largo de su vida, que no han recibido jamás ni una ayuda, ni una subvención –porque siempre van a parar los mismos- y a los que no dejan de exprimir con impuestos, y explotar con chorradas, políticas y económicas.

El socialismo se enfrenta a la realidad en España, es el último campo de batalla entre una sociedad con principios y valores, de ciudadanos que trabajan y luchan cada día por sí mismos, contra un mundo absurdo, sin reglas, en el que ganan siempre los perdedores, los que se han adueñado del subsidio, y los que no aspiran más que a vivir de los demás, el mayor tiempo posible, haciendo lo que les dé la gana, riéndose en la cara del prójimo que les mantiene, y votando cada cuatro años por el dios PSOE, la Divina Providencia del Estado socialista, del que Rodríguez Zapatero es el gran chamán, De la Vega, la gran sacerdotisa, Chaves, el gran procurador, José Blanco, el gran profeta, Leire Pajín, la gran visionaria, y los militantes socialistas, los grandes iluminados que “conocen el camino verdadero hacia nuestra salvación” (en realidad la suya), los nacionalistas, esos comprensivos aliados, y Rosa Díez, ese díscolo personaje que comparte lo que hace el Gobierno, pero dice lo contrario, para que parezca que hay discrepancia y pluralidad.

Cuanto antes metamos en la cárcel a estos ladrones de la secta, antes podremos seguir adelante los españoles y dejar atrás toda esta miseria política que está destruyendo nuestra sociedad. Cuanto más tardemos en hacerlo, más difícil lo tendremos. Y que nadie espere que el PP lidere la reacción, el PP ya no existe, lo han “gürtelizado” y se busca la cola como un gato que confunde su rabo con una mosca. Así, que queridos compatriotas, a ponerse las pilas y a quitarse el burka de una puñetera vez, hay que salir del armario en que nos han metido y denunciar todo lo que ocurre, hacer visible de forma permanente la ignominia, hasta que las noticias y los jueces asfixien a esta banda organizada de mafiosos.

No hay otra solución posible más que acabar con el origen del problema, el Partido Socialista Obrero Español, en Italia lo hicieron hace unos años y han mejorado desde entonces, a pesar de lo que digan los bien organizados intoxicadores a sueldo que nos tiñen la realidad de fantasía y bondad cada día.

Biante de Priena

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