Es la conclusión que se puede extraer de los datos relacionados con el Coeficiente de Gini ofrecidos por Eurostat. En el año 2011, teníamos el mismo coeficiente que en 1995, como el PSOE gobernó durante 7 años se puede decir que por cada año de gobierno del PSOE, España ha retrocedido dos años en desigualdad. Los motivos para no creer en la mitología de que el PSOE reduce la desigualdad se han confirmado, precisamente es al contrario, la multiplica por dos por cada año que gobierna.
desde 2.006 en Internet
viernes, 21 de marzo de 2014
Por cada año de gobierno del PSOE se retrocedieron dos años en desigualdad
Es la conclusión que se puede extraer de los datos relacionados con el Coeficiente de Gini ofrecidos por Eurostat. En el año 2011, teníamos el mismo coeficiente que en 1995, como el PSOE gobernó durante 7 años se puede decir que por cada año de gobierno del PSOE, España ha retrocedido dos años en desigualdad. Los motivos para no creer en la mitología de que el PSOE reduce la desigualdad se han confirmado, precisamente es al contrario, la multiplica por dos por cada año que gobierna.
Categorías:
Demagogia,
Desigualdad,
Propaganda,
PSOE
martes, 18 de marzo de 2014
REFLEXIONES SOBRE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA EN EL SIGLO XXI
Charles Chaplin en El Gran Dictador
"El deber de un patriota es proteger a su país de los ataques del gobierno.” Thomas Paine
Hace un año se publicó en este blog un artículo titulado
“En busca de los orígenes de la democracia” en el que se relataba la historia
del inicio del sistema más avanzado de distribución del poder político que se
ha alcanzado hasta fechas actuales, un sistema que ha resistido 2.500 años
parece, sin duda, que ofrece un avalado éxito.
Sin embargo, durante estos 25 siglos de existencia, el
poder ha tratado de socavar en todas sus formas la bondad del proceso
democrático, creando arteras estrategias y artificios que impidan que el pueblo
pueda decidir realmente quienes van a gobernarle. Con la llegada de las nuevas
tecnologías de la sociedad de la información y la comunicación, la brecha entre
gobernantes y gobernados se ha seguido acrecentando hasta alcanzar una
situación de desconfianza de los gobernados en los gobernantes.
George Santayana nos advirtió sobre una extraordinaria
paradoja en la conocida frase: la democracia es el gobierno del pueblo por el
pueblo y para el pueblo, pues si bien ese era el pensamiento que invitaba a los
votantes a elegir sus representantes políticos en las urnas, en el caso de los
elegidos lo de “por el pueblo y para el pueblo”, siempre se les acababa
olvidando, convirtiendo la democracia en un singular despotismo, cambiando
entonces la frase a: “la democracia es el gobierno del pueblo (sin el pueblo y
a veces, contra el pueblo).
Gustavo Bueno nos ha hablado, por su parte, del
fundamentalismo democrático, por el que aquel partido o facción que alcanza una
mayoría absoluta decide lo que bien le parece, convirtiendo asímismo la
democracia en otra forma de despotismo, que alcanza condición de totalitarismo.
No sólo se controla el poder político (legislativo, ejecutivo), sino el
económico, mediático, judicial, social, pues todos los recursos de los que
dispone la formación política gobernante se utilizan en su propio interés y
beneficio, también han acabado desde el poder con todos los contrapoderes que
podrían regular sus acciones ilegítimas. Este fenómeno ha ocurrido durante
décadas con el PRI mexicano, pero también con el PSOE o el PP en España.
La democracia, que en sus fundamentos y esencia sigue
siendo el menos malo de los métodos para formar gobiernos, requiere en pleno
siglo XXI una revisión porque se está comprobando, que debido a las injerencias
antidemocráticas de las formaciones políticas, cada día se va transformando más
en un mito que en una realidad, por la que los votantes creen que eligen a
quienes les gobiernan, cuando en realidad sancionan con su voto el engaño de
aquellos que van cerrando sus posibilidades de elección desde las cúpulas de
los partidos. De esta forma, los elegidos ya no son tributarios de sus
electores, algo que se ha quedado en un mero trámite formal, sino de aquellos
que les han designado para ocupar un puesto en las listas.
La democracia requiere una revisión en sus
planteamientos, precisamente hoy que la comunicación puede resultar abierta y
prácticamente gratuita. Un gobierno no puede tomarse el apoyo de los ciudadanos
como una delegación pasiva en la que los ciudadanos dejan de ser representados
para ser gobernados, de esta forma los gobiernos acaban representándose a sí
mismos y nada más. Este sistema parece más una aristocracia electiva, como la
behetría, antigua institución española que permitía a los siervos elegir amos.
Para resolver esta coyuntura se requiere de forma
inmediata un diálogo abierto entre gobernados y gobernantes, entre todos los
ciudadanos, pues todos los artefactos de la democracia, urdidos desde el poder,
se terminan convirtiendo en fuente de fraude y corrupción, de agresión y
violencia moral contra los ciudadanos, condenados desde que acuden a las urnas
a dar por bueno un sistema que les impone su voluntad, sin dar explicación
alguna de las imposiciones. Por mucho que se empeñen desde el poder los partidos doctrinarios, la democracia no puede ser la doctrina que les permita acaudalar riqueza y poder, sino la que precisamente se lo impida.
Cada día que pasa va siendo más necesario darle un vuelco a la farsa representativa, porque la democracia no consiste en politizar a los ciudadanos, sino en civilizar a los políticos para que no se propasen con un poder que ha sido conferido por los ciudadanos, y para ello es necesario establecer alguna forma de limitación legal a su poder, una vez que han sobrepasado todos los dinteles de inmoralidad.
Soy de los que siguen pensando que la democracia sólo
puede existir en un clima de libertad e igualdad, entre electores y elegibles,
en una ética de la responsabilidad, y en un ambiente de transparencia y reflexión.
Por mi parte pienso que sólo hay un régimen político que permite la democracia
y no es otro que el régimen liberal con una independencia absoluta del poder judicial, en el que todas las opciones pueden
representarse siempre que cumplan las reglas y no dejen de cumplirlas, por supuesto en un sistema económico capitalista abierto y no intervenido por
el Estado en elguna forma de burocratización colectivista, porque el Estado es poder y el poder, en todas sus formas, siempre
ha sido el principal enemigo de la democracia, a la que considera un estorbo. Como dijo Karl Marx, no es el Estado el que debe educar al pueblo, sino el pueblo al Estado, no puede existir democracia si ocurre lo contrario, como es el caso de España.
Enrique Suárez
Categorías:
Democracia,
Despotismo,
España,
Gobierno,
Libertad
viernes, 14 de marzo de 2014
¿Por qué el Gobierno nos oculta que estamos en deflación?
Se puede considerar que la deflación de un país es un excelente
indicador de una política económica errónea, al igual que unas extremadamente
elevadas tasas de desempleo, o un galopante crecimiento de la deuda pública.
Próximamente se conocerá el déficit público del Estado español y con toda
seguridad sobrepasará el 6,5 % acordado con Europa.
El descenso del IPC no se considera un dato suficiente,
aunque si preocupante a la hora de considerar la entrada en deflación, debe
acompañarse de una reducción del consumo pues sólo una caída de los
precios provocada por una importante reducción de la demanda de bienes de consumo
puede considerarse deflacionaria.
Analicemos por tanto estos dos
indicadores económicos: IPC y Consumo
En cuanto al IPC, los datos de
los dos primeros meses de 2014 comienzan a ser preocupante, puesto que el IPC
ha descendido prácticamente en todas las comunidades autónomas, lo que expresa
que el problema es generalizado en nuestra economía.
En cuanto al consumo, el Gobierno
reconoce que el consumo doméstico de los españoles ha descendido durante los
últimos cuatro años, aunque considera que en el 2014 podría volver a crecer,
también podría no hacerlo. Según Expansión los factores que incrementan el consumo
son:
- - Crecimiento y confianza: el PIB ha crecido un 0,1 % en el tercer trimestre de 2013 tras nueve trimestres consecutivos de descenso.
- - Mejoría del mercado de trabajo: el Gobierno ha considerado que el mercado de trabajo experimentará una mejoría en 2014 y descenderá un 0,2 %, acercándose al 25 % de desempleados.
- - Desapalancamiento y crédito: las familias españolas, al contrario de lo que ha hecho el Estado, ha reducido su endeudamiento privado, pero todavía supera los 789.000 millones de euros. El crédito a las familias y las PYMES sigue cerrado.
Ante este panorama dudo mucho que España se salve de la deflación,
de hecho ahora mismo caminamos sobre un puente de cristal. Tan frágil es la
economía española, que cuando hay algún conflicto importante, o algún dato
negativo en las principales economías mundiales, descendemos todo lo que
habíamos avanzado durante meses en un instante.
Las nuevas medidas fiscales que han propuesto el comité de
expertos coordinado por el sr. Lagares, serían, posiblemente la puntilla que
requiere la economía española para
sumergirnos definitivamente en la deflación.
Hay otro dato interesante, España pierde cada año alrededor
de 500.000 trabajadores competitivos que salen de este país en busca de mejores
oportunidades a otros países, algo que algún espabilado al servicio del
Gobierno considera interesante. Los que suelen emigrar suelen ser los más
formados y los más trabajadores, luego en este país estamos sustituyendo la
mano de obra que nos puede ayudar a salir de la crisis, por aquella que,
incapaz de tomar iniciativas o limitada para tomarlas, nos va a seguir
hundiendo en ella.
En definitiva el panorama es desolador, nos quedamos menos,
cada día somos menos población activa para pagar una deuda que cada día se hace
mayor, gracias a que el Estado, las Autonomías, los Ayuntamientos han decidido
seguir aplicando la política keynesiana de fortalecer la demanda pública frente
a la demanda privada, friendo a los españoles a impuestos.
Entraremos en deflación con toda seguridad, Japón lleva casi
25 años atrapado en ella sin poder salir del laberinto, Grecia ya lleva nueve
meses y no tiene salvación posible. Si en España seguimos con la misma política
económica, antes del verano habremos entrado en deflación y luego será
demasiado tarde para lamentarse.
Lo único que nos podría salvar de esta situación asfixiante
en la que vamos a introducirnos sería una bajada de impuestos radical, pero
para hacerlo posible, la casta política española tendría que deslocalizar medio
millón de colocaos innecesarios que tenemos en las administraciones públicas,
algo que no verán nuestros ojos con un Gobierno socialdemócrata de facto como
el de Mariano Rajoy y una oposición celebrando que el actual Presidente del Gobierno,
es el más nefasto que ha tenido este país después de Rodríguez Zapatero, con
amplias posibilidades de superarlo en los próximos dos años.
De los maximalismos de los papanatas que
toman las decisiones sobre la economía de este país, sólo puede producirse más
paro, más deuda, más déficit y más pobreza. Lamentablemente, tenemos tantas
posibilidades de salir de la crisis como tiene un burro de interpretar con
flauta travesera la melodía de Sherezade de Rimsky Korsakov.
Enrique Suárez
Categorías:
Crisis Económica,
Deflación,
Economía,
España,
Gobierno
domingo, 9 de marzo de 2014
Ucrania: más allá de Maidán
Plaza de Maidan - Kiev - Ucrania (20-02-2014)
"Lo que necesita Rusia es más Rusia, no más Occidente" Fiodor Dostoievsky
¿Es posible que los conflictos
políticos que han ocurrido y ocurren en Ucrania, sean una tapadera-boicot de la
operación Putin que consiste en crear una gran unión económica con Irán, China y algunas de las repúblicas que
formaron la URSS?
Sin duda es posible, uno de
mis axiomas favoritos en política internacional es aquel que dice que todo
aquello que no tiene clara explicación, oculta siempre alguna intención. Y en este mundo en el que sólo queda un
materialismo hegemónico, no resulta extraño que cuando surjan amenazas al
reparto existente de los mercados, también surjan problemas políticos.
El eje económico occidental
se enfrenta a todas las formas de colectivismo en una nueva guerra fría
económica, se están volviendo a formar bloques, una vez que están fracasando
los proyectos socialdemócratas que abogaban por el Estado del Bienestar y una
favorable relación con el bloque del Este.
¿Acaso no han ocurrido conflictos bélicos en los países del Magreb, Siria, Venezuela, países que tradicionalmente se han considerado aliados económicos y políticos de Rusia? Una cosa es la defensa de la libertad, y otra la defensa de la libertad de unirse al bloque económico y político occidental, algo a lo que creo que Vladimir Putin no está dispuesto.
Tampoco está dispuesto a compartir los futuros yacimientos de gas y petróleo del Mar Negro con Occidente. Ni la Turquía de Erdogan tampoco, por lo que se propone alejarse de las alianzas de civilizaciones, para lo que ya prepara leyes contra la libertad de expresión, no vaya a ocurrirles lo mismo que en Ucrania.
¿Acaso no han ocurrido conflictos bélicos en los países del Magreb, Siria, Venezuela, países que tradicionalmente se han considerado aliados económicos y políticos de Rusia? Una cosa es la defensa de la libertad, y otra la defensa de la libertad de unirse al bloque económico y político occidental, algo a lo que creo que Vladimir Putin no está dispuesto.
Tampoco está dispuesto a compartir los futuros yacimientos de gas y petróleo del Mar Negro con Occidente. Ni la Turquía de Erdogan tampoco, por lo que se propone alejarse de las alianzas de civilizaciones, para lo que ya prepara leyes contra la libertad de expresión, no vaya a ocurrirles lo mismo que en Ucrania.
La alianza entre Estados
Unidos y la Unión Europea en su apoyo al Golpe de Estado revolucionario de
Ucrania, va más allá de la Plaza de Maidan, porque en realidad es un mordisco a
la unión económica del Este que patrocina Vladimir Putin desde Rusia.
Las declaraciones del
Presidente ruso, diciendo que los Estados Unidos utilizan a los países como ratas
deja claro su estado de ánimo, precisamente cuando Rusia estaba promoviendo
su imagen en las Olimpiadas de Invierno de Sochi, ha sido con nocturnidad y
alevosía.
Su reacción ha sido
inmediata, la madre Rusia recobra a sus hijos de Crimea, pero no creo que
concluyan ahí sus objetivos, porque los rus de Kiev a Nvogorod son los padres
de la madre Rusia, es decir, los abuelos de los rusos y si algo fortalece las
posiciones personales de Putin es la unión por el patriotismo, frente a la
agresión de los enemigos occidentales, que desde Napoleón hasta Hitler han
tratado de profanar la tierra sagrada de los mujiks, sin conseguirlo.
La mitad oriental de
Ucrania es de origen ruso, habla en ruso y vive en ruso, por lo tanto pasará a
formar parte, como Bielorrusia, de la gran familia caucásica. Hace unos años
ocurrió algo parecido en Georgia, y Georgia se quedó sin Osetia del Sur y
Abjasia.
Si algo tienen los rusos es
que son absolutamente previsibles en sus actos y ahora que se habían confiado
en que realmente lo que interesaba al mundo era la conjunción comercial en el
capitalismo que supone la globalización, vienen los amigos americano y europeo
a hacerle la pascua florida, para provocar una reacción en el mundo y dejar
bien claro que los rusos no defienden la libertad, como hacen los occidentales.
La libertad, no sé si la defenderán, aunque considero que su concepto de
libertad poco tiene que ver con el occidental del todo vale y nadie es
responsable de nada, pero su libertad y la independencia del pueblo ruso, estoy
seguro de que van a defenderla con uñas y dientes, algo a lo que no estaríamos
dispuestos en Occidente, bajo ningún concepto, después de la falta de respeto
que han demostrado los líderes políticos por sus ciudadanos en esta
representación democrática y espectacular que nos ofrecen cada día.
Enrique Suárez
Categorías:
Economía,
Estados Unidos,
Globalización,
Política Internacional,
Revolución,
Rusia,
Ucrania,
Unión Europea
lunes, 3 de marzo de 2014
¿Por qué los que defienden el sector público no denuncian la corrupción que existe en él?
Una de las patrañas mejor urdidas por la izquierda de
este país es la defensa del sector público, sin denunciar la corrupción que en
él existe; de lo que se puede deducir que, más que el sector público, lo que
defienden es que la corrupción siga existiendo en su seno, que no cambie nada
por Dios, a ver si nos vamos a quedar sin pesebre donde están colocados buena
parte de los acólitos, parientes y amigos. Evidentemente, también de la derecha y el nacionalismo, pero en menor proporción, sin duda. Lo público es el gran pesebre de la izquierda española, desde que vivimos en democracia.
El sector público español es la madre del cordero y la
cordera, y de los corderitos que acuden a las urnas cegados por el resplandor
del becerro de oro que les embestirá como se salgan del corral electoral, que
tan altruistamente les han construido aquellos que les salvan la vida de los
malvados. Así funciona el buenismo en este país, haciendo pensar a la gente que
entre los que detentan el poder hay lobos buenos y lobos malos.
En realidad, lo que está claro es que en el poder siempre hay
lobos y fuera del poder sólo quedan los corderos. Todavía estoy esperando que
surja algún defensor del sistema público denunciando la corrupción que alberga
en su interior, los empleados públicos colocados a dedo en los cargos de
dirección y de limpieza, las empresas contratadas sin otro criterio que la
comisión que se lleva el contratante, para hacer servicios que podrían hacerse
con recursos propios.
No obstante, la ignorancia de este país es supina tirando a
creciente, así podemos contemplar como muchos desposeídos a los que les han
quitado todo, defienden el sector público como la balsa de su salvación en este
mundo de depredadores, sin darse cuenta, por ejemplo, que mientras en España se
crearon 4 millones de parados por la gracia de unas cejas y una barba, al mismo
tiempo se crearon 600.000 nuevos empleos públicos, para gestionar un país en el
que lo único que crecen son los parados y las empresas quebradas, además de los
impuestos y los recortes. ¿Para qué se necesitan más empleados públicos cuando
hay menos actividad económica, social, pública? Este es uno de los grandes
enigmas de todos los gobiernos, que el único trabajo que crezca sea en el
sector público, mientras desciende en todos los demás.
Se comenta que en este país tenemos cerca de medio millón de
colocaos, contando políticos y trabajadores contratados a dedo, porque los
políticos también son elegidos a dedo por el que los designa, la gente sólo
ratifica en las urnas lo que otros han permitido, que no se le olvide a nadie.
¿Y qué hace ese medio millón de colocaos si no tiene trabajo
por qué sobran?
Pues muy sencillo, dedicarse a “hacerse útiles e
imprescindibles” y por supuesto la mejor forma es crear nichos de depredación,
más sanciones, más códigos, más leyes, más normas, más estupideces, para
recaudar dinero y poder seguir haciendo su puesto útil, no vaya a ser que se
queden sin trabajo. Por supuesto, muchas más manifestaciones, más presencia
pública, más cuento, más marchas y más propaganda, propaganda sin fin, para que
nadie vaya a pensar que sobra ni uno sólo de los empleados públicos de este
país, cuando cuatro millones de españoles han visto desde el 2004 como se
quedaban sin nada. Pero también cinco millones de jóvenes, un millón de
licenciados entre ellos, tengan que ir pensando en hacer las maletas, porque
aquí los que controlan quien trabaja y quien no, son los sindicatos y las
organizaciones empresariales, para seguir manteniendo también a sus colocaos,
con EREs y sin EREs.
Lo único que está claro es que a España le sobra mucho lastre
inútil, porque la patulea de mangantes que se ha afincado en el poder, nunca ha
sido más onerosa para los españoles. Definitivamente, lo que está en juego en
este país en relación al sector público no es que el sector público sobre, sino
que sobra la inmensa corrupción que hay en el sector público y que se
transfunde al sector privado y a la sociedad en general.
Es hora de bajar a los enchufaos de los pedestales públicos,
que se busquen la vida como los demás y que rindan cuentas y se dejen de
cuentos. Y es hora de que los funcionarios de este país cumplan con su deber “in
vigilando” de la cosa pública, porque hasta ahora han sido los cómplices del
sistema, amparado por los distintos gobiernos, de creación de redes mafiosas de
corrupción en las administraciones públicas del Estado. Comenzando por el
Fiscal General del Estado, que es el encargado de velar por erradicar la
corrupción pública en este país y más bien a lo que se dedica es a taparla.
Los españoles estamos hartos de tantos engaños y asfixiados
de tanta mierda como se ha creado desde el poder para robarnos, ¿hasta cuándo vamos a seguir
soportándolo?
Enrique Suárez
Categorías:
Corrupción,
Demagogia,
Izquierdas,
Lo público,
Nepotismo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






