desde 2.006 en Internet

viernes, 13 de julio de 2012

¿Por qué los problemas políticos de España no tienen solución?


En este verano de 2012, los españoles estamos conociendo, al fin, cual es el principal problema que tenemos en este país: los políticos que dicen representarnos, y que en realidad sólo representan los intereses de sus respectivos partidos con nuestros votos.

Si Zapatero actuó como un infame con el bienestar de los españoles cuando decidió gastarse la riqueza del Estado en las chuminadas que se le ocurrieron, no está siendo menos infame Mariano Rajoy, cuando está ejerciendo la coerción desde el poder de hacernos pagarlas a los españoles, sin mostrarnos a los autores intelectuales del desfalco nacional.

El problema fundamental es que la política en España ha dejado de ofrecer soluciones a nuestros problemas para convertirse, sin duda, en el primer problema que estamos obligados a resolver los españoles sino queremos seguir viviendo en un país donde ya pagamos más impuestos proporcionalmente que en ningún otro de la Unión Europea, para tener los políticos más miserables de todo el continente. No puede aceptarse bajo ninguna ley de generosidad que todos los españoles estemos condenados a pagar el putiferio que se han montado nuestros eximios representantes.

Cuando la deuda total de España se aproxima a los 4 billones de euros, de los que 1 billón de euros será la deuda pública para el próximo año, no podemos aceptar que la única idea del Gobierno de Mariano Rajoy sea volver a subir los impuestos, porque eso sólo traerá una contracción del consumo, y consecuentemente de la producción, que nos hará introducirnos aún más en la recesión, al no haber posibilidades de que el crédito fluya y este país esté de caudales más seco que el desierto de Atacama. Rajoy ha mentido a los españoles igual que lo hizo Zapatero, pero con el agravante de que llueve sobre mojado, porque si los españoles han votado masivamente al PP era para quitarse al PSOE de encima, no porque Mariano Rajoy levante pasiones electorales, y porque había prometido que no subiría los impuestos para ganar las elecciones con esa mayoría absoluta.

¿Hasta qué punto estamos obligados los españoles a cumplir con unos decretos gubernamentales cuando los emite un Gobierno que nos ha mentido?, las mentiras del Gobierno del PP le han deslegitimado para liderar la salida de la crisis económica de este país, tanto como las mentiras del PSOE le deslegitimaron para seguir gobernando.

Pero el problema fundamental es que los españoles no podemos esperar ninguna solución de los políticos que dicen representarnos, sino más problemas, a los de Zapatero se suman hoy los de Rajoy y mañana de los que vengan. Por tanto habrá que tomar decisiones para romper con este sistema corrupto de poder que tenemos en España, que no satisface a nadie e indigna a todo el mundo. Si no hacemos nada estamos condenados a sufrirlos por el resto de nuestros días y al mismo tiempo, a seguir quejándonos eternamente de que esto no puede seguir así.

La capacidad de los políticos españoles para resolver nuestros problemas es nula de toda nulidad, es más fácil que un burro toque con una flauta travesera el Claro de Luna de Bethoven, que el Gobierno de Mariano Rajoy resuelva la crisis económica que heredó de los Gobiernos de Rodríguez Zapatero. Deberíamos tener en la Constitución Española una figura jurídica como el “impeachment” de los Estados Unidos y Reino Unido, por el que si un presidente o alto cargo miente y se demuestra está obligado a marcharse. Nos habríamos ahorrado muchos disgustos. Aunque dada la deriva que han acometido los representantes políticos españoles creo que la mejor alternativa para que en el futuro no nos sigan tomando el pelo, riéndose de nosotros y viviendo por encima de sus posibilidades mentales para que los españoles paguemos después los errores que cometan, es hora de establecer entre todos algunas fórmulas de GOBIERNO LIMITADO, porque no se pueden dejar en sus depauperadas inteligencias las decisiones que mañana tendremos que seguir pagando, cuando se vuelvan a equivocar.

Urge establecer un poder judicial independiente del poder político por completo y la mejor fórmula es la inventada por la democracia clásica griega: el sorteo. Tanto para el Tribunal Supremo, como para el Tribunal Constitucional, como para el Consejo General del Poder Judicial, así como para todas las Juntas Electorales, entre los candidatos posibles cualificados para ocupar esos puestos, se realiza un sorteo y los que salgan elegidos estarán obligados a ocupar los mismos durante un tiempo, salvo causa justificada que lo impida. De esta forma sí tendríamos un poder judicial independiente como establece nuestra Constitución. En la encuesta que se viene realizando en Ciudadanos en la Red, de 482 votos emitidos, 475 (98 %) apoyan una justicia independiente del poder político.

En cuanto a las votaciones electorales, es necesario retirar todas las barreras que facilitan la presentación de candidaturas desde los partidos políticos y dificultan las de cualquier otra opción, para que cualquier ciudadano que reúna mil firmas pueda hacerlo a todos los cargos representativos del Estado.

Por último, se debe establecer una ley de medios de comunicación que permita retirar la licencia de publicación a los medios de comunicación que reiteradamente intoxiquen a los españoles con sus informaciones, con un gradiente de sanciones correspondiente como estar obligados a publicar diariamente en primera página la relación de las causas judiciales abiertas por difamación o intoxicación, en las que estén inmersos, y si son medios audiovisuales a reiterarlas todos los días en las horas de máxima audiencia. Asímismo, deberán implementarse algunas alternativas para evitar que la censura siga haciendo invisible la auténtica realidad que se vive en la España real, mientras se promociona la delirante versión que beneficia exclusivamente a los representantes políticos.

Estas son algunas ideas para que los españoles podamos alcanzar algún día una democracia normalizada que nos aparte del régimen despótico en el que estamos condenados a vivir, hacerlo posible es una cuestión de todos, porque si no nos ponemos de acuerdo en poner trabas a que nos sigan amargando la vida los representantes políticos de los partidos españoles, entonces será de justicia que sigan haciéndolo, para eso somos tan lerdos que se lo permitimos aunque nos hayan defraudado por completo.

Enrique Suárez

miércoles, 11 de julio de 2012

Del ¡No a la guerra! al ¡Sí a la guerra!


Asturias patria querida se encuentra con el alma dividida, el abanico de la opinión pública se ha abierto por completo. Sí bien hay muchos que se solidarizan con la causa de los mineros, no todos lo hacen con toda su causa, ni por los mismos motivos; por primera vez en la historia de esta comunidad se comienzan a escuchar voces contra los mineros entre los asturianos. Voces claras y contundentes, no quedas y sordas; voces que exigen restituciones y denuncian en voz alta el negocio político-sindical-financiero-social que se ha desarrollado alrededor de la minería durante las últimas décadas. Voces que se quejan de que los principales autores del hundimiento de Asturias, incluida la minería: PSOE-PP-IU-UGT-CCOO-Empresarios subvencionados, sean ahora los mismos que se ponen a la cabeza de la protesta entonando "gritos de guerra". Voces de los trabajadores amenazados de perder su empleo, si se siguen produciendo incidentes violentos en Asturias que convierten esta comunidad en un hervidero que resulta repulsivo para los visitantes en pleno verano, en una situación de crisis galopante.

Mi opinión personal al respecto de la minería de Asturias no es diferente a la de la pesca, la agricultura, la ganadería, la industria, el comercio, el turismo, la construcción o la hostelería. Todos los sectores empresariales y laborales, tradicionales o no, están en franca decadencia en el Principado. Sin embargo, a pesar de que todos los sectores laborales están en franca decadencia en Asturias, sólo la minería ha logrado establecer una protesta organizada que ha llegado a la opinión pública, fundamentalmente por estar organizada por los sindicatos mineros, el apoyo de partidos de la izquierda y algunos medios de comunicación.


La realidad de la minería en Asturias se comprende mucho mejor desde una perspectiva antropológica que ha convertido la historia en leyenda, en un motivo para creer. La urdimbre de la minería asturiana está organizada sobre un fuerte apoyo colectivo a todas las causas individuales, de ahí la fuerza que han llegado a tener los sindicatos mineros en Asturias, influyendo en la formación de Gobiernos, participando en los Consejos de Administración de Cajas de Ahorros, y estando presentes en todo el entramado social del Principado, acumulando un poder que jamás ha tenido ninguna representación sindical en España. Se puede decir que durante décadas no se ha movido una hoja en Asturias sin la participación de los sindicatos mineros.

Actualmente quedan en Asturias en activo menos de 1.300 mineros del carbón, 700 en Hunosa y 600 en empresas privadas. En total en España no alcanzan los 5.000, por tanto son menos del 1 por mil de los parados existentes en España. Sin embargo, al existir en España cerca de seis millones de parados, no es extraño que mucha gente se agrupe alrededor de los que al menos se atreven a protestar. La situación de decadencia que se vive en el Principado de Asturias contribuye a que muchos hagan propia la bandera de los mineros.

Pero la triste realidad de Asturias se puede asociar una vez más a la decadencia de la minería asturiana, actividad condenada a la extinción fulminante y con ello, también se condena a la pérdida de poder de los sindicatos mineros, que en realidad es la causa fundamental de las movilizaciones histéricas (no históricas) que se están produciendo. Esencialmente por dos motivos, el primero que hay muchos sindicalistas de la minería asturiana que están condenados a irse al paro al extinguirse la actividad minera; el segundo que es necesario ocultar el despilfarro cometido por los líderes sindicales y políticos de la izquierda asturiana con los fondos mineros, aproximadamente 12.000 millones de euros que se han dilapidado en inversiones que no han conseguido crear puestos de trabajo (o los han creado efímeramente) que era su principal cometido, pero también en operaciones de inversiones en la propia minería con empresarios que han recibido miles de millones de euros en las últimas décadas.

La marcha negra en realidad es una mancha negra que pende sobre las cabezas de líderes sindicales como José Ángel Fernández Villa por la UGT, políticos del PSOE como Vicente Álvarez Areces o el actual Presidente del Principado, Javier Fernández, o el Delegado de Gobierno del PP, Gabino de Lorenzo o incluso el mismo José Luis Rodríguez Zapatero, que en uno de sus últimos Consejos de Ministros declino investigar el dispendio de unos fondos mineros -490 millones de euros- que fueron señalados por la intervención del Estado como de dudosa adscripción a sus fines, algo que acaba de denunciar el PP y que está dispuesto a investigar en comisión parlamentaria.

Sin embargo, tras la lucha de los mineros también es cierto que está el grito desesperado de una Asturias que agoniza, en la que la cifra de pensionistas (350.000) pronto superará a la de trabajadores (390.000), en una comunidad con la natalidad más baja de Europa, la mortalidad más alta de España, la tasa más elevada de suicidios consumados, la menor inmigración, una de las mayores emigraciones juveniles, la tasa de actividad laboral más baja de España, el potencial de vida más bajo del país, el riesgo de empobrecimiento mayor de España, la comunidad que más población pierde y por último, la más dependiente del Estado.

Razones para una protesta social en Asturias hay desde hace muchos años, sin embargo esta no se había producido hasta ahora, no porque la situación de Asturias haya empeorado de repente, sino porque el Gobierno que está en La Moncloa es del PP y los partidos y sindicatos que han arruinado Asturias son de izquierdas. La ofensiva que se ha producido tiene muchos más motivos políticos que económicos, la finalidad es crear una falacia de que ha sido el Gobierno del PP el que ha hundido la economía asturiana y en particular, la minería asturiana; no es así, al igual que ha ocurrido con el PSOE en España, quienes han hundido este país han sido los gobiernos de Rodríguez Zapatero, engañando a los españoles sin interrupción desde el año 2006, primero negando la existencia de una crisis, posteriormente elevando la deuda pública al doble para que no se notara su existencia hasta que traspasaran los trastos de gobernar a Mariano Rajoy que, mientras el PSOE hundía España, se dedicaba a leer El Marca, recreándose en el “tancredismo” expectante.

Se vuelve a utilizar la misma farsa que se urdió tras el atentado del 11-M en España, se cierra un ciclo, el responsable máximo de aquel conflicto al final fue un minero diagnosticado de esquizofrenia que se curó milagrosamente para poder vender dinamita de una mina medio abandonada a unos “talibanes” que cometieron el mayor crimen de la historia de España. En aquella ocasión, un Rubalcaba que hoy dirige el PSOE convenció a los españoles, en una finta delirante y una campaña perfectamente organizada para que pareciera espontánea de que todo aquello había ocurrido por la mala cabeza de Aznar al hacer que España participara en la guerra de Irak –donde no hubo muertos militares españoles, recordemos que en la “misión de paz” de Afganistán pasan de 100-, el ¡NO A LA GUERRA! fue el grito de rebeldía que se expandió en aquella ocasión, aderezado por los artistas que apoyaban a Zapatero en la defensa de la alegría.

Ocho años después, cuando el PSOE vuelve a estar en la oposición, nuevamente la izquierda recurre a los mineros para que la lleven de nuevo al poder, cuando las urnas les ofrecen los resultados más escuálidos de su historia; otra vez tenemos a los defensores de la alegría animando al personal; otra vez Rubalcaba a punto de repetir lo de: “necesitamos un gobierno que no nos mienta”; otra vez las calles de Madrid colmadas de “luchadores solidarios” , lo único que ha cambiado es el grito de rebeldía, que en esta ocasión es el ¡SÍ A LA GUERRA!

Sobre el atentado del 11-M cada día tengo más dudas de que ocurriera como nos lo han contado, pero sobre lo que no tengo ninguna duda es que los autores de que la prima de riesgo ande rondando los 600 puntos fueron los del PSOE, cuando Zapatero se gastó 400.000 millones de euros de deuda pública, duplicándola, entre 2007-2011, para que ahora tengamos que pagar 435 millones de euros diarios solo de intereses por su mala cabeza, al mismo tiempo que creaba 3,5 millones de nuevos parados durante sus mandatos y elevaba el déficit público hasta el 9,5 %, llevándonos a una situación de ruina casi irreversible.

No creo que todo el carbón de la minería española sea suficiente para borrar los crímenes contra la razón, y los desfalcos que han cometido el PSOE y los sindicatos de clase en este país. Porque a nadie se le olvide que cuando hoy hablamos de crisis financiera en este país, no estamos hablando de otra cosa que de unos políticos del PSOE-PP-IU y unos sindicalistas de UGT-CCOO que formaban los consejos de administración, que transformaron las cajas de ahorros en bancos, con el beneplácito del Banco de España, para borrar las pruebas de las irregularidades que se cometieron durante su gestión y los dineros que desaparecieron como por arte de magia, casualmente igual que los fondos mineros o el dinero dedicado a los trabajadores en Andalucía en los EREs.

Así que se dejen de cuentos y comiencen a rendir cuentas, que nos deben muchas explicaciones a los españoles, además de todo el dinero que ha desaparecido del erario público mientras ellos lo gestionaron. Vamos a necesitar mucha minería para llegar al fondo del asunto, en las montañas de mierda que nos han legado los que decían que venían a salvarnos y nos han llevado a la ruina.

Enrique Suárez

viernes, 6 de julio de 2012

Contando nubes



"La democracia sustituye el nombramiento hecho por una minoría corrompida, por la elección hecha merced a una mayoría incompetente" George Bernard Shaw

jueves, 5 de julio de 2012

Bankia y el efecto bola de nieve que se avecina


Este país está sometido a unos niveles de presión, realmente indescriptibles e insoportables. La violencia institucional y mediática del Estado sobre los ciudadanos está alcanzando cotas jamás conocidas, no solo por los efectos directos de la crisis, materiales (coste de la vida, impuestos, recortes) e inmateriales (miedo e inseguridad), sino también por los antecedentes de la crisis que se han venido urdiendo discretamente durante los últimos años y los efectos colaterales que se están acumulando exponencialmente, además de sus consecuencias a medio y largo plazo, que, en su inmensa mayoría, todavía desconocemos.

En este escenario desafortunado, la noticia de la imputación de todo el Consejo de Administración de Bankia en el que, están representados el PP, el PSOE, IU y los sindicatos UGT y CCOO no es más que la primera pieza caída del efecto dominó que se aproxima.

Ayer mismo nos ocupábamos de la noticia de la investigación policial del domicilio y despachos del expresidente Sarkozy por una presunta ayuda a su campaña de 2007 de 150.000 euros. Hoy, el ex director de empleo de la Junta de Andalucía, Juan Márquez ha quedado en libertad, por el juicio de los EREs en el que están implicados el gobierno andaluz, el PSOE, y los sindicatos UGT y CCOO, pero hemos conocido la notica de que el fiscal anticorrupción ha reclamado una fianza de 204 millones de euros por los hechos imputados.

Al mismo tiempo, se dirige hacia Madrid “la marcha minera” que tiene prevista su llegada a la capital para el día 11 de julio, donde se congregarán los mineros venidos de toda España. Organizada por los sindicatos UGT y CCOO, que precisamente son los que administraron y dilapidaron los Fondos Mineros, junto a los políticos de las regiones mineras, cuya cantidad total acumulada es, posiblemente, mucho más difícil de conocer que la partícula del boson de Higgs, aunque no disminuiría de unos cuantos miles de millones de euros. Como si una marcha de unos cientos de mineros pudiera ocultar la desaparición de unos cuantos miles de millones de euros.

Es curioso comprobar que en todos estos hechos susceptibles de corrupción con dinero público, siempre han estado presentes los mismos actores, sindicatos UGT y CCOO, además de los distintos partidos políticos, como el PP, PSOE e IU. Representantes sociales, que también han estado presentes en la mayoría de las transformaciones de Cajas de Ahorros en Bancos, que al final han resultado deficitarias y quebradas, sin conocerse todavía, siquiera, quienes han sido los autores intelectuales del estropicio.

Lo que está cada día más claro es que todos ellos han participado del desfalco que se ha cometido en España, lo único que nos queda por conocer, es en que proporción lo ha hecho cada uno.


Sin duda nos encontramos en el comienzo del proceso que pondrá patas arriba el país, cuando los españoles descubramos lo que se ha hecho con el dinero público por parte de los partidos políticos y sindicatos. En este proceso que ahora comienza lo de Bankia, los EREs de Andalucía y los Fondos Mineros sólo es la primera etapa de las muchas que se avecinan en este tour que se inicia a comienzos de julio de 2012 y que no se sabe cuando concluirá, ni tampoco con cuantos miembros de partidos políticos y sindicatos en la cárcel. En las comunidades con fuerte presencia del nacionalismo tendremos que añadir además a los partidos que las han gobernado o gobiernan.

El efecto bola de nieve está en marcha y consiste en que, al principio, la pequeña y frágil bola tiene enormes dificultades para capturar unos pocos copos, sin embargo, a medida que crece, su capacidad de acaparar copos y pedazos enteros de nieve se incrementa exponencialmente. Sustitúyase la nieve por la corrupción y se comprenderá perfectamente a lo que se enfrentan aquellos que han utilizado los recursos públicos en su provecho y en beneficio de sus formaciones y afines.

A medida que vayan apareciendo en el escenario personajes más importantes de los sindicatos y los partidos políticos españoles, se romperá el código de silencio mafioso (“omertá”) por el que el PP tapa al PSOE y el PSOE al PP y ambos a los sindicatos e IU, que a su vez les tapan a ellos. Estamos en el anuncio del “sálvese quien pueda”, los partidos y sindicatos tratarán de excluir a los miembros que han estado implicados en casos de corrupción, pero esto resultará imposible, porque al final descubriremos que las ejecutivas del PSOE, PP, IU, CCOO y UGT estaban implicadas hasta el tuétano, con el conocimiento de los hechos de corrupción y quien sabe, si con su participación directa en los mismos.

En ese momento los españoles decidiremos, posiblemente, un Nunca Mais o algo parecido, porque lo que es inadmisible es que nos ocupemos de retirar los restos de brea de las playas españolas y no seamos capaces de retirar de la política española a todos aquellos que han utilizado la democracia como un negocio personal para forrarse a costa de que los demás acabemos pagando sus despropósitos con el perjuicio irreversible en nuestra existencia.

Creo que no va a quedar títere con cabeza, porque en este país la tolerancia y la prudencia no son precisamente virtudes que caractericen a sus habitantes, menos aún, cuando la insidia y depravación de sus mandatarios "democráticos" ha sido para reirse y aprovecharse de ellos. Cuando Némesis se despierta, es difícil que se vuelva a dormir hasta que su espada no haya decapitado a los delincuentes democráticos que se han aprovechado del pueblo en su propio beneficio

Enrique Suárez

miércoles, 4 de julio de 2012

En todas partes hay corrupción


Con esta frase algunos españoles se consuelan, pensando que en otros lugares hay tanta corrupción como aquí, pero se equivocan de forma extravagante. Es cierto que en todas partes hay corrupción, pero en España es que no hay parte donde no la haya, lo que hace que las cosas sean realmente diferentes y distintas.

Hoy mismo, tras haber perdido su inmunidad por haber sido Presidente de la República Francesa, la policía ha entrado en la casa y el despacho de Nicolás Sarkozy por una supuesta concesión de 150.000 euros en la campaña electoral de 2007 por parte de la dueña de la firma francesa L´ Oreal. Este asunto colea desde hace mucho tiempo.

Hoy mismo, la juez Alaya, ha imputado al ex director de empleo de la Junta de Andalucía por haber hecho lo que no debía con 154 millones de euros. El Presidente Griñán sigue siendo presidente, a pesar de que las pruebas cada día le acorralan más, pero se resiste a presentar su dimisión, entre otras cosas porque de esa forma permanece aforado e inmune a la justicia que se ejerce con los demás ciudadanos.

Algún iluso podrá decir, que en Francia hay corrupción como en Andalucía, al mismo tiempo que obvia que en una Comunidad Autónoma española que ha sido gobernada por el PSOE desde hace más de 30 años se produce cien veces más corrupción que en la Presidencia de la República Francesa y no pasa absolutamente nada. Bueno sí, que desde el gobierno andaluz se coacciona sin descanso a la juez Alaya para que desista en su actitud.

La cuestión es que Andalucía cada día se parece más a México, donde el candidato del PRI se ha permitido decir: sí, somos corruptos, pero también eficaces, obligando a sus votantes a aceptar su corrupción, si no quieren seguir mal gobernados por otros partidos.

Creo que los españoles deberíamos reflexionar sobre lo que está ocurriendo en este país, mucho más cuando el Gobierno del PP es incapaz de explicar a los españoles la corrupción que ha cometido el PSOE durante los últimos ocho años, de la que lo de Andalucía solo es un ejemplo; el asunto de los EREs, del que la Junta de Andalucía dijo que era una cosa sin importancia, en la que participaron los sindicatos CCOO y UGT, los empresarios corruptos y tras haberse creado una comisión, los socios de Gobierno de IU, los que iban a poner orden en tanta cochambre (palabrita del niño Marx), están comenzando a impedir que se puedan conocer las pruebas.

No me extraña que Julio Anguita, avergonzado ante tanta inmundicia haya salido como Prometeo, tratando de devolverle al pueblo la democracia que le han arrebatado los aprovechados, en un acto de auténtica desesperación ante lo que está ocurriendo en su tierra, y no es para menos, es para muchísimo más.

¿A qué esperan los andaluces para rodear el palacio de San Telmo y exigir la dimisión del capo mafioso que ha convertido, en compañía de su partido el PSOE, el gobierno de su comunidad en la Nueva Sicilia española? ¿Y a qué espera la justicia española para poner sobre la mesa el ruinoso Estado de Derecho y el incumplimiento de las leyes que se comete cada día en este país por parte de los políticos de todas las siglas?.

Enrique Suárez

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...