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sábado, 19 de mayo de 2012

Los deberes de Marciano Rajoy


Nunca le tuve fe, lo reconozco, detesto a los taimados hipócritas como él, realmente hay pocos españoles a los que les agrade este personaje, algo que se demostró cuando su antecesor, el contador de nubes, obtuvo en el peor momento de su trágica égida un 3,51 de apoyo público, mientras que Marciano Rajoy obtenía tan solo un 3,52. Una centésima fue lo máximo que logró de distancia contra el peor Presidente de la historia de España.

Dejé de tenerle fe, cuando vi que dejaba que España se hundiera en las manos del Atila de las cejas, mientras dilapidaba medio billón de euros, de deuda, en tapar las cavernas de la economía pública española, con telones adquiridos en el plan E, para seguir ganando elecciones. Hay que tener poca sangre, teniendo 150 diputados en el Congreso, para no hacer nada, cuando sabes que vas a heredar una ruina, un país en quiebra, con cerca de seis millones de parados. Además hay que tener pocas luces, porque si vas a tener que resolver lo que te van a dejar, por lo menos se podría haber intentado que los del PSOE no practicaran la política de tierra quemada para hundir el país, y recolectar electores desesperados en el futuro. Pero el genio pontevedrés se dedico a hacer de Don Tancredo, para que nadie supiera si iba, venía o ninguna de las anteriores.

Cuatro meses después de formar gobierno, la situación aún es más desesperada de la que heredó, precisamente por sus meteduras de pata la prima de riesgo ha alcanzado esta semana los 500 puntos de diferencia con el bono alemán a diez años. La contingencia no es baladí, cuando en plena asfixia emite un estertor desesperado reclamando ayuda a los socios europeos con soberbia: España ha hecho los deberes, ahora le toca a Europa echar una mano. Hay que ser torpe y osado, porque si eso fuera cierto, las cosas mejorarían, pero siguen empeorando, de lo que se deduce que se equivocó de deberes o no es cierto que estén bien hechos, no cabe otra alternativa. Ahora la culpa va a ser de los que juzgan la realidad desde la realidad, y no del iluminado que pretende que la realidad sea juzgada como a él le parezca correcto, tras los pasos del iluminado que decía que en España no había crisis.

Marciano Rajoy es un irresponsable, con escasos recursos, por eso dirige el PP tras un congreso amañado de su partido, el tonto útil que todos vieron como aquel que no va a impedir que todas las familias del partido de la gaviota salgan beneficiadas, es decir, los jóvenes castores que se han hecho con el partido para acabar con las pocas oportunidades que tenía este país de salir a flote, gracias, exclusivamente, a su ineptitud.

Siempre pensé que si Zapatero ganó dos elecciones, no fue gracias a sus escasos méritos intelectuales, a sus paupérrimas dotes para la gestión de los recursos públicos, ni siquiera a sus delirantes iluminaciones que deslumbraban cualquier reserva de razón. Zapatero es un pobre hombre alzado por el destino con una sonrisa bobalicona y escasos recursos. Para que Zapatero triunfara en dos elecciones, era necesaria la participación de un cenutrio como Marciano Rajoy rodeado de mequetrefes disputándole La Moncloa, también era preciso un pueblo sometido a la intoxicación de los medios de comunicación y una justicia silbando el sitio de Zaragoza.

Pero lo más fascinante es que desde que Marciano Rajoy ha llegado a La Moncloa no sólo hemos ido conociendo el desastre que le dejaron los chicos de los motivos para creer, sino que ante tal debacle, lo único que se le ha ocurrido al sanedrín del guano es improvisar medidas erráticas y dispersas, que lo único que han logrado es sembrar aún más incertidumbre entre los españoles y en los mercados internacionales.

Marciano Rajoy sabe desde hace casi un año que iba a gobernar este país, y no ha hecho los deberes, porque en el PP debían haber creado diversos modelos de acción ante lo que pudieran encontrarse. No caben sorpresas, las medidas deberían estar establecidas desde el día cero en que formó Gobierno, al día siguiente comparecer ante las cámaras españolas decir que va a investigar la situación, y que en un mes presentará todas las acciones para salir de la crisis, y pasado ese mes, presentarse con todos sus ministros, dando la cara y diciendo que la situación es la que sea, y que los pasos a seguir van a ser los siguientes, explicando que si no se alcanzan los niveles esperados, se complementará con las medidas necesarias que serán las que se exponen a continuación.

Con eso habría resuelto el mayor problema de la economía española que existe en estos momentos: el pánico ante la incertidumbre de todos los españoles, se habría creado un modelo mental de lo que pudiera ocurrir y la gente podría hacer de su capa un sayo con los recursos de los que dispusiera. Pero no se ha hacho, Marciano Rajoy, miente, una vez más, porque no ha hecho los deberes.

Actualmente, el riesgo de quiebra en España está en 38,1 %, algo que supone que la intervención europea es irreversible, será parcial y se ocupará del rescate de las entidades financieras, porque no puede ser total, y rescatar el Estado, que hoy está quebrado, porque el precio al que se paga la deuda sobrepasa la capacidad de endeudamiento solvente. Marciano Rajoy no ha hecho los deberes, después de que el iluminado contador de nubes los hubiera hecho al revés.

Que más da que la culpa sea del marciano Zapatero, o del marciano Rajoy, al final los que pagaremos las aventuras de los extraterrestres en conjunción sideral seremos los españoles, por haber permitido, con nuestros votos, que unos inútiles intentaran arreglar nuestros problemas, sin tener capacidad para hacerlo.

Enrique Suárez

viernes, 18 de mayo de 2012

Asturias no se merece un Presidente como Francisco Álvarez Cascos

"Si no cambiamos la dirección de nuestros pasos es muy probable que acabemos llegando a donde nos dirigimos." Proverbio Chino

Algo así le escuché el otro día a alguien que hoy, aplaudía de forma nerviosa, con una sonrisa amplia de anuncio de dentífrico, la decisión del delegado de Rosa Díez de permitir gobernar a quien, al mismo tiempo, critica por no investigar la corrupción que se cometió desde su partido en las arcas públicas asturianas. La magentología es una ciencia novedosa que estudia el significado de las profundas incoherencias entre lo que se dice y lo que se hace en el partido que va a permitir gobernar, de nuevo, a la izquierda en Asturias; es decir, que aquellos que se envuelven en la bandera de la regeneración democrática, no tienen el mínimo inconveniente en alzar al poder a los que llevan treinta años haciendo de la degeneración democrática permanente de las instituciones (corrupción, despilfarros, atrasos, anquilosamiento) su paradigma de abuso de poder. No traten de entender racionalmente lo de UPyD, hace mucho tiempo que esa opción resulta imposible. En realidad, la única forma de entenderlo es mirando siempre al ombligo de Rosa Díez, el partido Foro Asturias compite por el mismo espacio político que la formación magenta, y es preciso eliminar competidores a cualquier precio, no vaya a ser que la gente se atreva a comparar, lo que es con lo que no puede ser. Entre que Asturias salga adelante y que gobierne el socialismo que lo impida, Rosa Díez nunca tendrá la menor duda.

Algo parecido a lo que ha hecho el PP de Asturias desde hace un año, no importándole que gobierne la izquierda con tal de que no pueda gobernar Francisco Alvarez Cascos, precisamente coincidiendo con los intereses de La Nueva España y por supuesto con los del PSOE-IU, los sindicatos, la confederación de empresarios, los que viven de la RTPA, los antiguos directores del Niemeyer, los que se lo llevaron calentito con los sobrecostes y los despilfarros, Gabino de Lorenzo, Mariano Rajoy y el PP de los jóvenes castores. ¿Realmente quién está con Cascos en Asturias?, es imposible que tanta gente importante, autores en su conjunto de la quiebra eterna de Asturias, de su retraso y de su anquilosamiento albano, se puedan equivocar al mismo tiempo. Y no se equivocan, saben que la presencia de Francisco Alvarez Cascos amenazaba su supervivencia, así que no han dudado en eliminar, a cualquier precio, el peligro a que se estaban sometiendo sus intereses particulares.

De mentira sale verdad, pienso que va a tener razón el contertulio con lo de Cascos. ¿Para qué quiere Asturias un Gobierno que se ha enfrentado con la corrupción, con el despilfarro, con todos los que se han aprovechado de Asturias, con el Gobierno de España, contra los que trataban de imponer sus abusos en favor de sus intereses particulares, aunque fuera en contra de los intereses generales? ¿Para qué quiere Asturias un gobierno que ha hecho de la austeridad, el control del gasto público, la persecución de la corrupción, la denuncia de los engaños, la no cesión a los amaños contra los ciudadanos, una práctica normal de la política y una fe perpetua, con un presidente que era el segundo que menos cobraba de toda España, tras el de Extremadura?

A nadie le interesa la presencia de Cascos en la Presidencia de Asturias, salvo a los 120.000 asturianos que le apoyaron en las últimas elecciones, a los seguidores de Foro y algunos casos aislados de gente con criterio propio, cada día más escasos. Lamentablemente, nos enfrentamos de nuevo al mayor problema de Asturias durante las últimas décadas: la errónea definición de la realidad, porque en esta tierra esquilmada, con las penosas cifras sociodemográficas, económicas, políticas, industriales, laborales y sociales que la condenan a la catástrofe, sin una alternativa a la trayectoria de las últimas décadas, ha elegido democráticamente su suicidio institucional, entregando el poder a los autores del desastre, en un acto de sumisión coherente con la deriva de amansamiento urdida con reconversiones, dádivas, subvenciones y aherrojamientos en la que se vive en el Principado desde hace treinta años.

Es la costumbre del vasallaje, que pesa más que la razón, desde que Franco convirtió Asturias en una empresa pública del Estado, algo que los gobiernos de la izquierda, junto con los sindicatos, han mantenido felizmente con su política de convertir en siervos a los que ayer fueron libres para enfrentarse al poder, siempre adobados con el dinero público, que hoy permite que los abuelos sean los que subvencionan el ocio de los nietos, condenados a no encontrar un trabajo en su tierra y obligados a emigrar en el futuro cuando se vayan a mejor vida los que les pagan el sin vivir en la más onerosa dependencia.

Al final, entre todos los que forman el “establishment del duerno” (las fuerzas reaccionarias que controlan el poder en Asturias desde hace décadas) han conseguido desde la izquierda a la derecha ejecutar la tenaza que ha impedido cualquier cambio, porque supondría dejarlos fuera de los pesebres, condenándolos a vivir como todos aquellos que les mantienen en el poder. Asturias se merece lo que ha elegido y lo va a pagar muy caro a partir de ahora. Entre todos los que van a formar Gobierno en Asturias, incluido el que apoya la investidura y la legislatura, no reúnen una idea para sacar esta tierra adelante. ¿Alguien puede pensar que si no lo lograron cuando las cosas estaban bien van a lograrlo cuando están peor que mal?

La ausencia de información y las intoxicaciones a que nos someten los medios de comunicación del Principado de Asturias ha impedido que los asturianos puedan enterarse siquiera de lo que ocurre en Asturias para que el PSOE gane las elecciones con el apoyo del PP e IU. Asturias está condenada a desaparecer, en treinta años Asturias se convertirá en un gran parque geriátrico, en el que los únicos jóvenes serán los que se queden para atender a los mayores, cesando toda actividad productiva propia. Se calcula que en 2050 habrá en Asturias 600.000 habitantes, un 40 % menos que los actuales. Llegados a ese punto esta comunidad será inviable de forma independiente y posiblemente se fraccione, quedando el Occidente unido a Galicia, el Centro a Castilla y León, junto con el Oriente, porque Cantabria también desaparecerá.

Hubo una posibilidad de que esto no ocurriera y la dejamos escapar, concediendo a los que nos han defraudado y hundido en la miseria de la supervivencia subvencionada, el poder que tanto trabajo costó arrebatarles; es cierto, Asturias no se merece un Gobierno presidido por Francisco Álvarez Cascos, aquel hombre que nos habló de Jovellanos, al que tampoco se mereció Asturias, a pesar de haber sido el que creó la urdimbre para que la nación política española pudiera existir, convirtiendo a los españoles en soberanos, libres e iguales ante la ley.

La democracia nunca se equivoca, se equivocan los ignorantes que no saben para que sirve su libertad y siguen creyendo en lo que les cuentan los que les engañan para seguir viviendo a su costa, perjudicándoles y destrozándoles la vida. Ya lo dijo Jovellanos, que lo primero era la educación, porque la ignorancia y la censura (tanto como la mentira, las intoxicaciones, y la propaganda) son los orígenes de la tiranía, mientras que el conocimiento y la información, son los padres de la libertad (piensen en La Nueva España y sus patrocinadores, y juzguen por si mismos). En este mundo sólo puede ser libre quien se lo merece, los esclavos mentales, que no saben discernir entre lo que les cuentan y lo que realmente les hacen, no se merecen la libertad. ¿Para qué les va a servir si no distinguen quien trata de ayudarles de quien les explota?.

En Asturias, se ha vuelto a apagar la antorcha de la libertad, habrá que esperar muchos años para que vuelva a encenderse.

Enrique Suárez

jueves, 17 de mayo de 2012

Un pacto de izquierdas a la griega transforma Asturias en Albania


Algunos amigos de otras comunidades autonómicas del Reino de España se reían de la situación de Asturias anclada en el social-comunismo desde hace décadas. Traté de explicarles en muchas ocasiones que una comunidad que tiene más pensionistas que trabajadores, muchos de ellos prejubilados por el cuarto turno, no era fácil que cambiara en sus predilecciones electorales. Treinta años cultivando una economía dependiente del Estado no se borran de repente, las empresas se hacen dependientes de las subvenciones, las corrupciones se disparan, los parados se acostumbran a vivir de los subsidios y lo que caiga, el tejido económico se anquilosa hasta fosilizarse. Lo hemos podido comprobar en Andalucía y Asturias, dos comunidades que serán gobernadas por el social-comunismo, que ha sido erradicado de toda Europa, menos de Bielorusia, Albania y parece que ahora de Grecia.

Albania es una comunidad europea tan olvidada, como Asturias lo es en España. Ni siquiera se habla de su ingreso en la Unión Europea, antes entrará Turquía. Lo único que se conoce de Albania es la pobreza, la emigración, el paro, la miseria mental de gentes incapaces siquiera de pensar en como abandonar la esclavitud a la que llevan sometidos décadas. Albania es un pueblo desmoralizado, desmotivado, muerto políticamente, y Asturias va camino de “albanizarse” tras la última ocurrencia histórica en la creación de un gobierno social-comunista-"transversal", que representa magníficamente el victimismo ante los depravados que han pretendido devolver esta pequeña comunidad del Norte de España al siglo XXI, resultando imposible, gracias al bloqueo a que han sido sometidas todas las acciones liberadoras de recursos acaparados por la economía pública, por todos los representados en la oposición de la Junta General del Principado, frente al Gobierno "hoy en funciones" de Foro Asturias.

En Asturias, hay tanta gente viviendo de lo público, que si dejara de existir de repente, se produciría una hecatombe. Así que lo público, convertido en una empresa de colocación para los afines y negocios para los próximos, se defiende a cualquier precio, incluso al de su propia aniquilación si es necesario.

Las posibilidades de que la coalición griega de intereses que se ha forjado en Asturias entre PSOE, IU y UPyD cambien las cosas a mejor es absolutamente nula. Así que asistiremos a la recolocación de las estirpes que habían perdido su trabajo, al igual que a la recuperación de los negocios públicos que terminan derivando dinero a cuentas privadas, como el conocido caso Riopedre, y cuando la cosa ya no lleve remedio, se quejarán de que el Gobierno de España, que es del PP, ha asfixiado la comunidad asturiana, impidiendo que los que han formado Gobierno puedan gobernar, algo parecido a lo que ocurrirá en Andalucía. Con el socialismo siempre ocurre lo mismo: la culpa de todo es de los demás.

Pero sin duda lo más esperpéntico de la apoteosis de la izquierda asturiana es el apoyo del único diputado de UPyD, que al mismo tiempo reclama una comisión de investigación para el mayor caso de corrupción en Asturias (sic), al partido con el que se ha aliado para que gobierne, que es, precisamente, el implicado en ese caso de corrupción. A mí me recuerda a Gila, cuando le decía al asesino de uno de sus sketchs, aquello de: “aquí alguien ha matado a alguien” cuando se lo encontraba por el pasillo. Desafortunadamente para Asturias, estamos ante un pacto de legislatura que cambia decisiones por poder, UPyD hará propuestas que la coalición del PSOE-IU terminará apoyando, a cambio de que les dejen gobernar y colocar a su gente en las instituciones, y todos tan felices. El pacto establecido entre Rosa Díez y Alfredo Pérez Rubalcaba, por los viejos tiempos, es el penúltimo balón de oxígeno que se brindan mutuamente en su caminar separados para golpear juntos.

¿Y los asturianos de qué se van a beneficiar?, pues supongo que de nada, si el PSOE con IU llevaron Asturias a la situación de decrepitud en la que se encuentra actualmente (tasa de natalidad más baja de España, una de las menores de Europa; tasa de mortalidad mayor de España; comunidad con mayor índice de suicidios, lugar con menos inmigración, con menos actividad laboral, con más baja actividad económica, con mayor pérdida de poder adquisitivo por habitante, con mayor emigración juvenil, y con menos futuro de toda España, y más riesgo de deterioro, tras haber gobernado 30 años), pues no van a cambiarlo ahora, de repente, en la peor situación de crisis que se ha vivido en España en las últimas décadas. ¿Alguien puede pensar que si cuando iban las cosas más o menos bien en España, en Asturias seguían yendo peor que en ninguna otra comunidad, van a lograr cambiar la deriva los mismos que no lo resolvieron en tiempos más fáciles, cuando se recibían ingentes cantidades de dinero europeo que se despilfarraron en los proyectos más delirantes? Eso es imposible.

Conociendo la deriva personalista y fundamentalista del partido de Rosa Díez mucho van a tener que concederle los del PSOE-IU de forma progresiva y mantenida si quieren conservar su apoyo a lo largo de toda la legislatura, porque cuando las cifras de los errores que con seguridad cometerán los de la coalición social-comunista comiencen a pasar factura, no sería de extrañar que la galera magenta rompiera el pacto y apoyara una moción de censura, antes que verse contaminada por su responsabilidad en el estropicio que va a ocasionar en Asturias, tras su decisión. Es lo bueno que tienen los partidos con profundas coherencias ideológicas que piden al mismo tiempo la devolución de la sanidad y la educación al Estado, que se presentan como una opción federal de intensidad media cooperativa y el plus para el salón.

En Asturias, al menos nos vamos a divertir con el experimento, mientras vemos como nos hunden definitivamente, creando más paro, más pobreza, más desigualdad y más miseria, eso sí, por culpa de la derecha, como siempre, y no les falta razón en este caso, gracias a que ese fenómeno político que es Mariano Rajoy se empeñó en que el partido de Cascos no pudiera gobernar, mientras La Nueva España ejercía de mamporrera del poder. Es lo que hay y va a ir a peor con toda seguridad.

No creo que dure ni un año, el pacto de legislatura que todavía no se ha establecido, cuando UPyD deje de sacar tajada del asunto, porque ya no quede nada que sacar, asistiremos a una nueva mutación del engendro. Mientras tanto, que los asturianos vayan aprendiendo el himno de Albania y se olviden del árbol y de la flor que habrá que talarlo para venderlo y pagar los favores recibidos.

Enrique Suárez

viernes, 11 de mayo de 2012

Para salir del túnel hay que ver la luz


Como tras las grandes batallas de la historia, pasada la crisis económica que estamos viviendo, algún día tendremos que contar las bajas humanas, que pudieron ser evitadas, si quienes gobernaron este país se hubieran ocupado, prioritariamente, de evitar daños innecesarios a cualquier precio. No fue así y el retraso voluntario en la toma de decisiones o la toma de decisiones erróneas (algunas establecidas con insidia) nos ha conducido a una extravagante situación, en la que a pesar de haber comprobado que se cruzaron todas las fronteras del desatino y el despilfarro, todavía no tenemos a ningún responsable ante los tribunales o en la cárcel.

La irresponsabilidad de los que han gobernado este país es tan extraordinaria, que parece mentira que todavía nadie de los gobiernos de los últimos años, del PSOE, de los tribunales de cuentas, de la justicia española, de la oposición, de los que se llevaron el dinero a paraisos fiscales, no hayan sido conducidos ante la justicia española por los crímenes y delitos cometidos por aquellos que tomaron las decisiones que nos trajeron hasta aquí. Evidentemente, las decisiones no las tomó el viento, aunque sea el dueño de la Tierra, según algún iluminado.

Queridos compatriotas, no permitan que les sigan tomando el pelo, de los 5,6 millones de parados, 3,2 millones le deben la pérdida de su trabajo a la Z de Zapatero, a los defensores de la alegría que nos hacían hermosas canciones, a un partido político que dio, da y seguirá dando vergüenza, me refiero al PSOE, por supuesto; a los sindicatos y sus liberados, a los empresarios de la CEOE y sus apañados, pero también a la oposición, nacionalistas y PP, de la mirada para otro lado, y a todos los que lo hicieron posible. Entre ellos once millones de españoles que votaron engañados –dejándose engañar- por un partido que ha traído a este país, paro, ignorancia, pobreza, mezquindad y mucha miseria.

Se calcula que entre 45.000-60.000 millones de euros, sería la cantidad mínima de dinero que se desvió de las arcas públicas a manos privadas durante las dos últimas legislaturas, bien en forma de sobrecostes, pagos sobre obras inexistentes, operaciones dudosas, o directamente en forma de subvenciones, algunas a fondo perdido, a empresas de familiares y amigos, como los casos de Chaves o Blanco, o dádivas a los proyectos más peregrinos cobrados a precio de obra de arte japonesa.

Con esa cantidad se podrían pagar los subsidios a los parados durante todo un año, haber reducido en 200 puntos la prima de riesgo y no viviríamos ahora asfixiados porque los socialistas dejaron las arcas del Estado llenas de pagarés y deudas. Pero lo más extraño, es que no haya habido nadie que sea responsable de ningún error, tras el mayor desfalco que ha sufrido España en su historia. Ni siquiera una acusación por negligencia por el mal uso de dinero público, aunque en estos momentos hay abiertas unas cien por malversación a miembros del PSOE, entre ellos algún ministro, consejeros de distintas autonomías y otros altos cargos socialistas.

¿Por qué desde el PSOE se sigue negando que con su propaganda, que se ha engañado al pueblo, que se cometieron delitos fiscales, actos de corrupción y se ha puesto en peligro el bienestar de todos los españoles, con la estrategia de tierra quemada para el que viniera detrás?

No sé ustedes, pero yo lo tengo claro, mientras no veamos a algún miembro de los gobiernos de Zapatero en la cárcel, este país no recobrará el sentido común, seguiremos disfrutando de las bacanales sociales y los entramados parásitos que se crearon en los últimos ocho años. No es que el PP o los nacionalistas no tengan miserias que ocultar, que también las tiene, pero en proporción de menos del 1 % de las que cometieron los del PSOE.

Sigo sin comprender que tipo de pacto o acuerdo han establecido los del PSOE con los del PP para pasar página a tanta molicie, no tiene sentido que el PP cargue con el legado de miseria que les dejaron los del PSOE sin decir ni una palabra contra nadie que haya sido responsable, cierto es que se echarían a la calle las hordas de apesebrados, pero van a hacerlo igual, así que no se entiende como si hay que sacrificar el PSOE para que los mercados internacionales vuelvan a confiar en España, no se hace.

Hay demasiada oscuridad en este túnel, lo extraño es que hayamos cambiado de gobierno y a nadie se la haya ocurrido encender la luz, para ver con claridad la situación real en la que nos encontramos y posteriormente exigir responsabilidades a los que la causaron. Sin duda, si se viera esa firmeza en el Gobierno de Mariano Rajoy los mercados internacionales volverían a confiar en España, pero como van a hacerlo si en Andalucía siguen jugando al país de las maravillas de Zapatero, como si no se hubieran enterado de que este país está hundido para un par de décadas, gracias al socialismo.

Enrique Suárez

jueves, 10 de mayo de 2012

Aquí algún político se está forrando y no quiero señalar a nadie


Lo de Bankia tiene su aquello, en agosto de 2011 se crea como banco y en mayo de 2012 se nacionaliza para que no entre en quiebra. La diferencia de su valor accionarial entre entrada y salida del IBEX tan sólo se reduce en un 40 %. Las inversiones del Estado en el proyecto de privatizar algo que era público para luego hacerlo público de nuevo, se explican con detalle en Principia Marsupia, incluso con la participación de todos los partidos y sindicatos en su gestión desde el Consejo de Administración, ese en el que un delegado de UGT cobraba 180.000 euros al año por representar los intereses de los trabajadores.

Lo de Bankia no es un hallazgo extravagante de la situación a la que nos han llevado los políticos y sindicatos en España, con sus sabias decisiones, porque habrá que recordar que la transformación de las Cajas de Ahorros en Bancos fue un proceso perfectamente urdido, perdón diseñado, por esa eminencia que dirige el Banco de España y los más listos entre los listos de nuestros gobernantes. Insisto, no es un hallazgo extravagante, una espuria casualidad, una barbaridad ocurrida, al contrario, es un ejemplo palmario de como está la situación financiera de este país, sin mencionar a los bancos privados, que esa es otra. Recordemos los millones que se invirtieron en Caja Castilla La Mancha o el caso de la CAM, con unos agujeros negros que compiten con los de los lugares más oscuros del Universo, y por los que todavía no hay ni un solo autor en la cárcel, ni uno, ¿a qué parece imposible?.

Apropiarse del dinero público desde cargo oficial es un delito de cohecho, vulnerar la ley desde un cargo público para beneficiar a alguien es un acto de prevaricación, inmunidad es no verse afectado por las legislaciones que afectan a los demás, e impunidad, no recibir sanción habiendo incumplido la ley, por último, víctimas, son las personas que sufren daños o perjuicios por la acción de alguien que habitualmente es considerado culpable si tiene intención en causar el daño.

Las cosas que están ocurriendo en este país nos conducen a un pensamiento definitivo y determinante: en España no existe una democracia, sino una aristocracia política, en la que el cumplimiento de las leyes distingue a los súbditos de los poderosos, como antes de 1812. Nos han robado la Constitución y se han quedado tan frescos. No puede haber una democracia porque nuestra Constitución dice que todos los españoles somos iguales ante la ley, y eso es una falsedad flagrante, pues los políticos disfrutan de inmunidad e impunidad en sus actos, mientras que las leyes sólo sirven para el control político de los súbditos (no ciudadanos) y la imposición del gravamen correspondiente a los desmadres de los que se gastan nuestro dinero; es necesario recordar que Zapatero se ha gastado lo que no teníamos (medio billón de euros entre 2008-2011), para que Rajoy nos expolie de lo que tenemos. Pero ni un culpable, ni siquiera un responsable o un arrepentido que pida perdón a los españoles por lo que ha ocurrido; algo que continúa ocurriendo y ocurrirá en un futuro inmediato.

Llegados a este punto habrá que ir pensando en hacer algo, porque si esto no es una democracia, ¿para qué vamos a seguir pagando impuestos?, ¿para qué se los gasten unos tarugos en lo que les plazca sin rendir cuentas a los que pagamos, mientras nos siguen contando cuentos?. Creo que se va cociendo algún movimiento de resistencia fiscal, porque los ciudadanos no sólo tenemos derecho a votar en unas elecciones, sino a exigir que se cumpla y se haga cumplir la ley, y desde luego, que no se despilfarre el dinero público que proviene de nuestros impuestos para que miles de explotadores vivan magníficamente a nuestra costa, mientras los españoles cada día tenemos peor calidad de vida, menos ingresos, menos trabajo y más impuestos.

Estoy convencido que los políticos que tenemos en este país se piensan que los españoles somos idiotas, y por eso no dudan en seguir tomándonos el pelo, expoliándonos y riéndose de nosotros con acciones, que en cualquier país normal serían suficientes para echarlos a la puta calle a todos. ¿Cuánto más vamos a resistir tanta memez? ¿No se dan cuenta de que tienen al país harto y al borde de echarse a la calle para acabar con tanta bazofia inhumana que regenta nuestro destino contra nuestra voluntad, en nuestro perjuicio y a nuestra costa?

Enrique Suárez

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