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lunes, 21 de septiembre de 2009

Lo que nos une es la fuerza de la democracia

Un partido en el que se extermina la crítica antes de celebrar su primer congreso, en el que la democracia nunca ha existido, en el que la libertad de opresión por los dirigentes ha sustituido a la libertad de expresión de los seguidores, en el que, sin duda alguna, no hay pluralidad, ni un mínimo criterio de equidad en el trato a los militantes, en el que el sectarismo oficialista impera y campa a sus anchas, erradicando cualquier oposición interna, de cualquier color que no sea “la pureza de raza” que conceden los dirigentes.

En fin, no es extraño que ante estas circunstancias, numerosos militantes hayan decidido dar un paso al frente y plantar cara al bodrio en que se ha convertido una formación con menos de dos años de existencia, que vive al pairo de los errores de los grandes partidos, obteniendo ventaja del río revuelto que han organizado nuestros representantes políticos.

La UPyD, que comenzó su andadura ofertando una propuesta política nueva, transversal, regeneracionista, transparente, y fundamentada en la confianza, se ha terminado convirtiendo en un partido estamental, feudal, autoritario, opresor, demagógico e intolerante, en el que solo las voces oficiales pueden ser escuchadas.

Sin duda, la UPyD es el último exponente del engaño político a los ciudadanos, posiblemente en el que mejor se puede observar el abismo que separa a los ciudadanos que se aventuran en política por sus creencias y principios de los políticos profesionales que usurpan la buena voluntad de sus seguidores, para montarse un chiringuito “ad hoc” que les permita medrar personalmente.

Si Mikel Buesa y el grupo de Babia se fueron del partido, es porque comprobaron que no había ninguna esperanza de que el guión inicial por el que se alistaron a la causa se cumpliera, si los de “estanoeslawebdeupyd” fueron expedientados, es porque representan, desde el ala izquierda del partido, una apuesta coherente con los fundamentos políticos que se proclamaron en su día para crear esta formación política, si los seguidores afincados en Plaza Moyúa, muchos de ellos comentaristas habituales en los blogs de Rosa Díez y Gorriarán, siguen buscando alternativas, es porque piensan que pueden existir. Hay otra pléyade de alternativas críticas dispersas por la red, desde las denuncias de “La Verdad de la Política” o “Eli Jo”, hasta las crónicas de “Es la libertad de expresión, idiotas”, “Funes Memorioso“, o las agudas intervenciones desde Soria.

El debate sobre lo que está ocurriendo en UPyD en la preparación del I Congreso se sigue con esmero en el Foro de Ciudadanos en la Red, gracias a la colaboración de representantes de casi todos los sectores críticos. Nuestro foro forma parte de los elementos tóxicos según han expresado algunos dirigentes del partido.

Todas las facciones de UPyD comparten un criterio: quieren un partido democrático, no un club social regentado por Rosa Díez y Gorriarán. Que no se pongan de acuerdo en una posición común es el mejor signo de su pluralidad. En un partido en el que la libertad de expresión, reunión y asociación fuera posible, todas estas fuerzas representarían en sí la democracia, porque ninguna busca la hegemonía autoritaria, al contrario que el conglomerado oficialista, que como una apisonadora pretende organizar un congreso búlgaro que legitime todas las arbitrariedades cometidas porque sí y no hay más que hablar.

En fin, quedan dos meses para alcanzar un acuerdo entre las fuerzas que representan la pluralidad y poder enfrentarse a la oficialidad inmanente orwelliana que se han montado Rosa Díez y Gorriarán, junto con sus devotos y prosélitos.

Lo que se juega en el próximo congreso es bien sencillo, la legitimación de un partido autoritario como democrático, que haría sonreír al mismo Stalin, o un partido democrático, que llevaría a Rosa Díez y Gorriarán a la oposición interna. Cualquiera de las dos alternativas es un desastre, y alternativas de consenso o pactadas, son imposibles a estas alturas del partido. Así que si gana la democracia, pierde Rosa Díez, y si gana Rosa Díez, pierde la democracia.

Hoy, El Mundo hablaba de las ponencias política alternativas que iban a presentarse por parte de los críticos, que además tendrán que hacerlo de forma indirecta, porque ya no están en el partido o han sido expedientados y no pueden presentarlas.


Desde Ciudadanos en la Red, sólo contemplamos una alternativa que puede tener éxito si se hace correctamente, nada más, y no queda mucho tiempo para organizarla: la reunión de todas las fuerzas críticas en un manifiesto común denunciando el abuso de poder, la ausencia de democracia y libertad en el partido, y la falta absoluta de respeto de los dirigentes de UPyD por los seguidores del partido que no comulgan con la arbitrariedad permanente a que les han sometido y les someten.

Un frente común que exija democracia en UPyD, nada más y nada menos. Porque solo concentrando todas los vectores en un objetivo común se alcanzará la fuerza suficiente para presentar batalla, dentro y fuera del partido. En estos momentos, Rosa Díez y Gorriarán representan la antítesis de la democracia y el revés de la libertad y la pluralidad. Un único mensaje: en UPyD no hay democracia, todos los grupos reunidos en su defensa, sólo así se podrá presentar batalla, porque desde la dirección de UPyD saben que si logran dividir a sus detractores, saldrán triunfadores sin apenas desgaste político.

Seamos inteligentes, unámonos todos en una única acción, si demostramos públicamente que en UPyD no hay democracia, Rosa Díez y Gorriarán no se saldrán con la suya, porque la desconfianza imbuirá a los posibles electores de UPyD; lo demás, si en tal lugar o en otro cualquiera, se han hecho más aberraciones políticas o menos, importa mucho menos que un mensaje final, avalado por los que un día acudieron a UPyD para buscar una alternativa política que se enfrentara a la deriva existente, y comprobaron que habían sido engañados y manipulados como títeres, al servicio de los intereses personales de Rosa Díez y Gorriarán, que nada tienen que ver con los motivos por los que habían sido convocados.

Lo que nos une es la fuerza de la democracia, simplifiquemos la acción al mínimo compartido; todo lo demás favorece a los paladines del autoritarismo que se han adueñado del partido. Las facciones de UPyD son democráticas y tienen que saber demostrarlo, aceptando que lo que realmente les une es la democracia, no Rosa Díez, ni la lucha contra Rosa Díez y sus secuaces.


Biante de Priena

lunes, 7 de septiembre de 2009

España pone rumbo a la libertad


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Cuando hoy he escuchado a Federico Jiménez Losantos en la primera emisión de es.Radio, no he podido evitar emocionarme, porque el primer brote verde de la libertad ha surgido en España después de muchos años de tedio. Luis Herrero ha regresado de Bruselas para tomar el micrófono como lanza, abandonando el portafolios de la imposibilidad, y Cesar Vidal, en su línea, ha dado gracias a Dios ahora que ya no está en la COPE, brindando una hermosa alegoría fundamentada en la épica de Leónidas y sus trescientos espartanos que, detuvieron al invasor persa en Las Termópilas, el tiempo suficiente para que los griegos despertaran de su largo sueño de seguridad artificiosa y comodidad degenerada.

En fin, es.Radio está aquí, dispuesta para librar la última batalla épica entre un orden fundamentado en la libertad y un desorden fundamentado en la usurpación, porque un Gobierno que subvierte el orden constitucional, es un Gobierno que detenta el poder conferido por los españoles. Evidentemente, la proeza épica para la que se preparan nuestros Leónidas particulares, no pueden desarrollarla solos, necesitan trescientos valientes que les acompañen plantando cara a los opresores, que fundamentan en la democracia social el exterminio de la libertad individual. Ayer mismo escuchábamos a Artur Mas hablar de “legitimaciones” en el diario El Mundo, considerando que por encima de cualquier regla estaba la decisión del pueblo, algo que favorece su posición secesionista en el artefacto polémico del Estatut catalán.

El “derecho a decidir” del “pueblo catalán”, que cuando fue consultado tuvo una participación del 38 % en las urnas y un silencio del 62 % de los ciudadanos convocados, y sancionada favorablemente por un Parlamento español abducido por el peaje de sí mismo del partido gobernante en su versión catalana; pues toda esta purria dice que debe prevalecer la boutade, según las tesis de los independentistas, sobre la Constitución Española VIGENTE, aprobada por la inmensa mayoría de los españoles en 1978, y sobre la decisión legítima del Tribunal Constitucional sobre su intrínseca idoneidad y compatibilidad con la Constitución actual, algo que no soportan los secesionistas.

El Tribunal Constitucional no permitirá, no puede hacerlo, porque cometería prevaricación, que el Estatut siga rigiendo los desmanes del nacional socialismo catalán. Pero los secesionistas catalanes, una minoría muy ruidosa entre los ciudadanos que habitan este territorio español, se ponen el apósito sobre la herida antes de que esta se haya producido, para caldear los ánimos de sus acólitos dispuestos a la debacle universal si no se les concede lo que exigen. En fin, lo que se dirime es si debe prevalecer la decisión de los nacionalistas catalanes sobre la decisión de los españoles, lo que de facto es la legitimación “democrática” de la independencia de Cataluña, según los nacionalistas. Cuando en realidad, no se puede legitimar democráticamente algo que vulnere la Constitución española, sería una contradicción insuperable e irreductible que derribaría el orden social y político, legal y democráticamente establecido por los ciudadanos españoles, los únicos con legitimidad para decidir en su conjunto, sobre asuntos que competen a su soberanía nacional.

Regresando al tema que nos ocupa, desde Ciudadanos en la Red celebramos la presencia de es.Radio en las ondas hispanas y anunciamos que en las próximas semanas nosotros también ofreceremos cambios en nuestra plataforma para contribuir a la alternativa de regreso a la normalidad política de nuestro país, España, tras la esperpéntica deriva que hemos sufrido bajo la égida de Rodríguez Zapatero.

Nos unimos así al objetivo compartido con es.Radio de defender la libertad de los españoles a cualquier precio, desde nuestras humildes posibilidades y limitados recursos, con el agradecimiento a todos los que quieran ayudarnos en este objetivo.

Queridos amigos, despreciados enemigos, nosotros, Ciudadanos en la Red, seremos uno de los trescientos, la imprescindible resistencia agregada y libre contra la barbarie social que pretende invadirnos; si Napoleón no pudo con nosotros, alguien tan parco y limitado como Rodríguez Zapatero y sus huestes de “pisamoquetas alpinos”, tampoco van a conseguirlo.

Viva España, la nación de los españoles, no el laboratorio político de los nuevos señores feudales, los sindicalistas reciclados al capitalismo, y los aprovechados políticos, que viven como nunca de decir que nos representan.


Ciudadanos en la Red

El hombre maltratado

El daño que los Gobiernos de Zapatero han hecho a este país es irreparable. Durante su mandato la sociedad española se ha visto zarandeada políticamente, con la intención de transformar nuestra cultura desde sus obsesiones particulares. El Presidente del Gobierno español, alguien que procura no dejarse atrapar por las definiciones, incluso con la cuestión de la nación, diciendo en su día que España es un concepto discutido y discutible, sí lo ha hecho con el tema del feminismo –declarándose profundamente feminista- , una posición ideológica sectaria donde las haya, que no busca la igualdad genérica entre los ciudadanos, hombres y mujeres (homosexuales también, por supuesto) sino la predominancia legislativa de las mujeres sobre los hombres, porque se les atribuye de antemano el rol de presuntas víctimas, mientras que a los hombres se les atribuye el de presuntos culpables.

Con este argumento absolutamente irracional, se ha construido un artefacto jurídico en la legislación española que contraviene los principios constitucionales, aunque los tribunales apelados hayan transigido con la arbitrariedad, en un clima cultural opresivo en el que defender la igualdad de los españoles sin distinción de sexos, como se expresa con claridad en el artículo 14 de nuestra Constitución de 1978: “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”, parece un crimen


Algún legislador, con no demasiadas luces pero con el poder suficiente, ha decidido inventarse el concepto de “discriminación positiva” un artefacto ideológico que considera que determinados sectores de la población han estado infravaloradas en sus derechos, por lo que para realizar justicia se deben ahora sobrevalorar, como si esta acción no incrementara la desigualdad más que resolverla, porque no permite homogeneizar a la sociedad de una forma armónica, sino estableciendo numerosos actos de injusticia de forma legal.

La Ley de Violencia de Género debería ser derogada en un país occidental miembro de la Unión Europea, es posiblemente la barbaridad legislativa más importante de las últimas cuatro décadas. Una ley sectaria no puede resolver el problema de la desigualdad, es una extraordinaria arbitrariedad fundamentada en el prejuicio lo que se ha hecho, de la misma forma que si se concedieran más derechos a las personas por cuestión de raza (a los negros sobre los blancos o viceversa), o religión (a los ateos sobre los creyentes o viceversa), la edad (los jóvenes sobre los viejos o viceversa), o el nacimiento (los catalanes sobre los demás españoles, o viceversa).

El lobby feminista presente en nuestro país en todas las instituciones, desde el Gobierno a los ayuntamientos, es el principal responsable de los excesos legales que se han cometido contra los hombres, exclusivamente por ser hombres, porque ante un mismo delito, en la convivencia de pareja, el ser hombre o mujer determina de antemano la evolución jurídica del caso. Esta legislación exclusivamente política ha producido numerosas situaciones paradójicas, como por ejemplo la de no saber que hacer ante el caso de una pareja de homosexuales con un conflicto legal, o el caso en que una mujer sea la que agreda a un hombre, que a pesar de la invisibilidad procurada desde las instituciones, también se producen.

El problema original de esta desagradable situación, es que el sectarismo socialista considera que los derechos sociales prevalecen sobre los derechos individuales, así que si hay tres personas reunidas y dos salen beneficiadas no importa perjudicar a la tercera (el caso habitual de la madre con los hijos), cuando los derechos fundamentales nunca pueden ser sociales, sino individuales, porque por esa razón las mayorías, es decir la usurpación ilegítima de la democracia (que siempre debe proteger a las minorías y los derechos individuales) y no la justicia, intrínsecamente autosuficiente, determinarían los criterios ecuánimes de la ley, su establecimiento y desarrollo, por la misma razón, un residente en una ciudad debería tener más derechos que un residente en un pueblo remoto, porque hay más habitantes en una ciudad que en un pueblo remoto.

Lo único que ha creado la Ley de Violencia de Género es una situación jurídica de indefensión para los hombres, que no ha logrado controlar, ni reducir, los casos de malos tratos, al contrario, ha servido para que muchas mujeres, con denuncias falsas, se hayan apropiado de los bienes y los hijos, de forma inicua, llevando a una situación de desesperación a los hombres, que en último extremo han reaccionado de forma violenta ante la opresión a que habían sido sometidos.

En las cárceles españolas hay más de 3500 casos de hombres presos por temas relacionados con la Ley de Violencia de Género. No se conoce el caso de ninguna mujer encarcelada por una denuncia falsa, y sin embargo han sido miles las que se han detectado, pero se han ocultado para seguir con la falacia de que los hombres son violentos mientras que las mujeres son pacíficas. Cuando en el caso de violencia sobre los hijos, las mujeres sobrepasan varias veces a los hombres, lo mismo ocurre en el caso de los padres maltratados que viven con sus hijos adultos, triplicando los casos de hijas maltratadoras al de los hijos maltratadores.

En los últimos años se han dedicado con cada presupuesto más de 600 millones de euros, que se han distribuido prácticamente entre mujeres que trabajan en las instituciones defendiendo la causa feminista. Hay un ministerio de igualdad que no ha emitido ni un solo informe sobre la situación que atraviesan los hombres maltratados socialmente, acusados injustamente, o despojados de sus bienes e hijos de forma legítima con el apoyo institucional. Esta política nefasta nos ha conducido a una situación delirante, denunciada por juristas independientes, muchas de ellos mujeres.

El principal problema de partida es que nuestro país es el único del mundo occidental en el que un mismo delito, puede recibir diferente condena, dependiendo de si el condenado es hombre o mujer, y a esta barbaridad la denominan justicia, cuando en realidad es puro talibanismo inverso. La Santa Inquisición femenina es lo que se ha organizado alrededor de la Ley de Violencia de Género, sin embargo, los hombres siguen cobrando más que las mujeres por idéntico trabajo, pero al profundo feminista esto no le importa demasiado, ni tampoco la conciliación de la vida laboral de las mujeres con su vida familiar.

Hay un negocio montado alrededor de la violencia de género difícil de desmontar, porque muchas profesionales –psicólogas, asistentes sociales, abogadas, administrativas, periodistas y juezas – viven claramente de la violencia de género, y se encargarán cada día de seguir introduciendo un sesgo social favorable a las mujeres y contrario a los hombres, que generará situaciones de violencia reactiva por parte de los hombres, que lo han perdido todo, tal vez tras una denuncia falsa, que reaccionarán de forma individual e incontrolable. Pero de no ocurrir así, todas estas androcidas sociales dejarían de vivir cómodamente y tendrían que engrosar las filas del paro. Les interesa por tanto ocultar la auténtica realidad, porque su supervivencia depende de ello.

De todas las muertes violentas que se producen en nuestro país, contando homicidios y suicidios, los homicidios de mujeres relacionados directamente con la violencia de género, son menos del 2,5 % de los casos, sin embargo se llevan el 99,5 % del dinero que se dedica a estudiar y atender las muertes violentas en nuestro país.

Es una auténtica vergüenza pública lo que está ocurriendo en España en la cuestión de la violencia de género, no solo por las prácticas discriminatorias que ha introducido en la legislación española el Gobierno, sino por la ausencia de reacción de la sociedad civil, de los juristas y de los políticos de todos los partidos, más ocupados de sus asuntos electorales, que de utilizar la representación alcanzada en las urnas para defender por encima de todo la igualdad entre los españoles.

Con el paso del tiempo rendirán cuentas ante la historia de los crímenes políticos que se han cometido sobre los ciudadanos españoles, no quedarán impunes, porque la justicia siempre acaba llegando a los crimanales, pero tras esta penosa historia vivida en nuestro país, como en ningún otro de la Unión Europea, quedarán muchos cadáveres y muchos presos que se podrían haber evitado, si no tuviéramos un profundo feminista como Presidente del Gobierno de España, o si al menos algún político español se hubiera enfrentado con su delirante locura de poder.

Llegará Nüremberg, siempre acaba llegando para los nazis fundamentalistas, como Zapatero y su corte faraónica de talibanes y talibanas, que deberán rendir cuentas legales ante los españoles -no sólo electorales- por sus crímenes políticos.


Biante de Priena

sábado, 5 de septiembre de 2009

La escoria de la sociedad


Cuando leo algunas cosas en la red, no puedo evitar sonrojarme, enmudecer y reflexionar. Eso, precisamente, es lo que me ha ocurrido al leer el artículo que hoy ha publicado Carlos Martínez Gorriarán en su blog censurado a los comentarios –una prueba de lo que este protomartir social ama la libertad-.

Aquí tenemos un ejemplo de lo que son los políticos actuales, el señor Gorriarán, el padrecito Martínez, ese enemigo de la democracia y la libertad que se impone a sí mismo la autoridad en la persecución de los herejes, críticos, discrepantes, y disidentes en nuestra sociedad, eso a lo que el denomina con el magnífico epíteto de escoria de la sociedad, por atreverse a denunciar el maltrato social a que este fenómeno de la política está sometiendo a los desafortunados ingenuos que se afiliaron a su club social magenta, porque no se puede denominar partido a algo que no lo es.

Los grandes dictadores, siempre han culpado a los demás de sus desmanes, algo habrían hecho para recibir las iras de su psicopatía política. En el juicio de Nuremberg pudimos comprobar como los autores del genocidio nazi, justificaban sus crímenes en el estado de guerra, la situación económica, la codicia de los judíos o la avaricia de los franceses y se quedaban tan tranquilos. Stalin nunca rindió cuentas de sus crímenes. Mao, tampoco lo hizo. Como Pinochet, o Franco. Mussolini y Ceaucescu sí lo hicieron. No faltan ejemplos de tiranos que han convertido al pueblo en culpable y víctima al mismo tiempo porque ellos se consideraban a sí mismos el brazo de Dios, el Estado, el Orden Universal en la Tierra.

El artículo Cibertorrentes, o la consagración de Internet de Carlos Martínez Gorriarán debería repartirse a sus votantes en cada mitin, difundirse masivamente por la red y colocarse entre los hitos culminantes del despropósito político.

Que alguien que escribe un panfleto contra la libertad de expresión este dirigiendo un partido político como la UPyD, sin rendir cuentas a nadie, haciendo purgas, impidiendo la libertad en su seno, acosando y persiguiendo a los que objetan su liderazgo y expulsándolos del partido es una prueba de la degradación que sufre este partido y en general, la política española.

El señor Gorriarán no comprende que a los que denomina la escoria de la sociedad son precisamente muchos de los votantes y afiliados que han hecho a Rosa Díez diputada, a Gorka Maneiro diputado autonómico y a Sosa Wagner diputado europeo; son precisamente los defraudados, los que se sienten estafados, y los que exigen restitución a sus crímenes sociales, señor Gorriarán; los que claman justicia, democracia, libertad y respeto a su dignidad de seres humanos. Son ciudadanos en el ejercicio de su soberanía, que representan la pluralidad existente en la realidad del siglo XXI, y no la homogeneidad reductora y jibarizante a la que usted quiere someter a los seguidores de su partido para perpetuarse en el poder.

Son/somos la chusma señor Gorriarán, la que usted desprecia, desde que gracias a nosotros se ha elevado a la élite en la que no se merece permanecer ni un segundo más. Verá usted señor Gorriarán, comprenda lue la gente que usted insulta no detesta a su partido, ni sus propuestas, lo que le repugna es su soberbia infame, su estupidez cósmica, y su tiranía usurpadora, por una sencilla razón, saben que lo que usted representa es precisamente lo que más aborrecían cuando se comprometieron con la esperanza política que les había ofrecido Rosa Díez.

Alguien que es capaz de pronunciar la definición: escoria de la sociedad, debería ser inhabilitado para la política de por vida, porque la sociedad nunca puede ser escoria, ni en la parte, ni en el todo, inefableimpertinente, porque todos somos sociedad, formamos la misma sociedad, un cuerpo que no puede amputarse para eliminar las partes que no le gustan, en una operación cosmética de maquillaje , para complacer a un imbécil social que detenta una pequeña fracción de poder;no me imagino como sería el mundo con un gobernante como usted, prefiero no imaginármelo.

En esta sociedad, lo único que sobran son
las definiciones de los fascistas autoritarios, que maldicen a los demás porque no son capaces de alcanzar su respeto y muestran sus indeterminados complejos azotando a los demás con su verbo genocida.


Enrique Suárez Retuerta

jueves, 3 de septiembre de 2009

La nación de Rubalcaba “el alquimista”

El ministro que negó la existencia del GAL, ha otorgado según su consideración de avezado constitucionalista que, Cataluña debe conservar el termino de nación en el preámbulo de su Estatut porque el PSOE necesita que el tripartit le saque adelante los presupuestos en octubre y eso es lo que han decidido el 25 % de los catalanes, y ningún español, porque el Parlamento Español no está legitimado para usurpar la soberanía de los ciudadanos de este país, por mucho que se empeñen, en cuestiones relacionadas directamente con su Constitución.

El Tribunal Constitucional solo puede rechazar el Estatut, nada más, porque tampoco está legitimado para introducir cambios en nuestra Constitución, su única facultad es interpretarla de acuerdo a Ley, no cuestionarla, ni vulnerarla, porque para eso no tiene potestad.


En fin, en este país la crisis económica galopante, los más de cuatro millones de parados y todas las barbaridades que han hecho los nacionalistas, con la venia del Gobierno de la Nación del PSOE, guiado por esa eminencia circunfleja que es José Luis Rodríguez Zapatero, para que su partido se perpetúe en el poder a cualquier precio, para que los sindicatos sigan administrando el erario público, y para llenar el país de deudores de su generosidad, con los recursos de todos, se van a tapar a costa de pegarle una patada al Estado de Derecho, a la Constitución, y la identidad de los españoles.

El químico era el sobrenombre del cuñado de Saddam Hussein, autor del genocidio de los kurdos en Irak. Rubalcaba es también un químico, mejor dicho, un alquimista que transmuta La Constitución Española en papel higiénico, que quiere gasear la soberanía de los españoles desde el Ministerio del Interior, para que no se revise hasta donde llegan sus orejas, y cuanto se han cerrado sus ojos desde el GAL al 11-M, desde ETA hasta las misma cocina del PP.

Los socialistas están empeñados en destruir España, comenzando por otorgarle a Cataluña el estatus de nación dentro de una nación constitucional. Lo dije hace tiempo, y lo repito ahora, para que España deje de ser una nación con una unidad territorial, demográfica y jurídica, solo hay una vía, una consulta a todos los españoles, no exclusivamente a una fracción de ellos.

Cualquier miembro del Tribunal Constitucional que desconozca esta cuestión podrá ser acusado de forma inmediata y fulminante de prevaricación, y tendrá que rendir cuentas ante la justicia. El Tribunal Constitucional no puede prevaricar, señor Rubalcaba, y usted no lo desconoce, así que su boutade, es una muestra más de lo atrapado que está su Gobierno por sus propios errores, si el Tribunal Constitucional permitiera o consintiera lo que usted dice, en ese momento el Estado podría decretar el cambio de sexo
obligatorio de los españoles . Se lo imagina usted, señor Rubalcaba, quien le vería dar ejemplo, porque usted se apunta a todo con tal de seguir en la poltrona. es usted un amoral consciente, señor Rubalcaba, un émulo de su colega irakí, el paladín del tóxico.

Biante de Priena

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