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miércoles, 12 de marzo de 2008
Triunfadores: "el pueblo nunca se equivoca"
Reflexiones 9-M: ¿Qué hemos votado?

Vaya gilipollez de pregunta, me diréis: obviamente hemos votado en las elecciones generales en las que se elige a los diputados y senadores.
¿Seguro? A mi hay gente que me ha dicho que elegíamos si queríamos de presidente a Z o a Rajoy. Evidentemente, esto es lo que parecía. Pero todos (o algunos) sabemos que el nuestro no es un sistema presidencialista y Z o Rajoy sólo pueden aspirar a presidir el gobierno de la nación, que no la nación. No me interesa ahora si esta percepción falsamente presidencialista ha influido o no en la decisión de pocos, muchos o todos los ciudadanos con derecho a voto.
Por lo tanto, con esta endeble y tonta constatación, vuelvo a repetir la pregunta que encabeza esta entrada: ¿Qué hemos votado?
En mi opinión, el 9M:
Hemos elegido los diputados y senadores. Por mejor decir, hemos elegido una papeleta en la que hay una serie de nombres que ni siquiera conocemos y que están ahí no por nuestra consideración a sus personas, a su honestidad y a sus cualidades sino por la decisión de unos burócratas que controlan el partido y sus finanzas. El poder legislativo.
Hemos elegido, indirectamente, al presidente del gobierno que será Z sin la menor duda y así lo ratificarán esos diputados y senadores que responden a quien los ha elegido para ir en las listas (la burocracia de sus partidos). El poder ejecutivo.
Hemos elegido a los miembros del Consejo General del Poder Judicial, que serán elegidos por la nueva mayoría legislativa según los pactos y acuerdos a que lleguen los que mandan, que no son los diputados y senadores sino quienes les colocan en las listas. El poder judicial.
Hemos elegido a los miembros del Tribunal Constitucional, que serán designados por la mayoría parlamentaria de diputados y senadores a quienes no conocemos y que están ahí por su obediencia a los aparatos de los partidos. El poder judicial en su máxima instancia de garantía de las libertades.
Hemos elegido a quiénes tendrán licencia para emitir señales de televisión y radio; a quienes sobrevivirán en el mundo de la prensa gracias a las concesiones administrativas y subvenciones que serán aprobadas por esos diputados y senadores actuando al dictado obediente de sus cabezas de fila. . El cuarto poder: la prensa. Nuestro derecho a la información veraz.
Hemos elegido otro poder más, el quinto, las asociaciones cívicas que sobrevivirán en los verdes pastos del presupuesto gracias al voto alegre y unánime de los diputados y senadores siempre obedientes al dedo señalador de su fuhrer. La sociedad civil.
Hemos elegido a los policías que serán elegidos por quienes serán nombrados por el ejecutivo siguiendo las normas (si conviene) del legislativo bajo la complaciente mirada de un judicial cuyo sueldo depende de su obediencia y que ha dado muestras de su capacidad de arrastrar las togas por el polvo del camino (y por toda boñiga que lo habite).
Hemos elegido a los profesores que serán elegidos por los funcionarios puestos por los aparatos partidistas para asegurar que cumplen con su papel en la creación del hombre nuevo (y mujer, si, y mujer, que no falte lo políticamente correcto, que así gastamos más tinta y papel).
Hemos elegido a los nuevos jueces que serán elegidos por los profesores de unas universidades que son la vergüenza de España (su historia) y de Europa (lo que fué, puede ser y debe ser).
Y lo hemos hecho mediante la emisión de un cheque en blanco a las burocracias partidistas para hacer de nuestras vidas lo que se les antoje. Y es así porque no existe ningún mecanismo real de control y contrapeso de poderes. No existe ninguna limitación a lo que entendemos y aceptamos que puede hacer un político "democráticamente" elegido. Y que te voten no te da derecho a todo. Ni hablar.
¿Y a qué viene esto?
Pues esto viene a que de resultas de mis reflexiones, abro dos reflexiones a partir del 9M. La una coyuntural y morbosilla (¿por qué negarlo?) y de corto recorrido y la otra hacia la libertad y más allá.
Ya apunté al principio de esta larga y carísima campaña algunos temas y los vuelvo a traer aquí (con mi natural anarquía) con ánimo de colaborar con aquella parte de la resistencia que considera que una victoria sobre el radicalismo de Z sería pírrica sin una perspectiva de futuro. Esa perspectiva, ese cambio, esa propuesta hacia la libertad y más allá, esa batalla de ideas, de proyectos, de visiones, es el terreno en que se puede vencer. Es el terreno en el que casi nunca se ha querido luchar. Y es el único que cuenta en esta guerra contra el totalitarismo.
El primer elemento es la separación de poderes y su elección directa por los ciudadanos.
Ejecutivo
Elección directa del poder ejecutivo: presidente por sistema mayoritario a dos vueltas en una sola circunscripcion.
Si puede ser con primarias, mejor.
Con un mecanismo de revocación (impeachment) desde el legislativo y por iniciativa popular (referendum revocatorio)
Legislativo
Elección del legislativo por sistema mayoritario de personas por circunscripciones. Un diputado a doble vuelta. Todas las circunscripciones con el mismo peso.
Con un mecanismo de revocación del diputado por iniciativa popular.
Judicial
Elección de los jueces, fiscales y jefes de policia por elección directa. Puestos a que cualquier chorizo pueda colocar a otro chorizo, prefiero fiar mi supervivencia a miles de elecciones por ciudadanos que deberán pensar si esa persona será un buen juez o un buen jefe de policía o un buen político o lo que sea.
El segundo elemento es la libertad de prensa e información
Eliminar los medios publicos
Eliminar las subvenciones
Eliminar los elementos de censura (CAC y similares)
El tercer elemento es la sociedad civil
Eliminar las subvenciones. El dinero en el bolsillo de las personas y ya decidiremos si se la damos a Grinpís o a la AVT.
No pretendo tener la verdad absoluta; así que sólo aporto una primera reflexión. De lo que sí estoy convencido es de que los paños calientes no servirán para nada en una sociedad tan podrida como la nuestra. Las listas abiertas pudieron ser válidas hace 30 años. Hoy son un vano intento de cambiar algo para no tocar nada. Que gobierne la lista más votada fue una penosa ocurrencia de Rajoy cuando vio que sus normas he hacían perder Galicia (aunque para hacer de Pujol con gaita, tampoco es que ...). Las circunscripciones únicas de UPyD sólo son un intento temeroso de putear a PNV, CiU, ERC y BNG, y nunca una ley hecha para solucionar un problema puntual ha servido para nada.
Otra cosa también sé: los sesudos análisis carentes de alma no enamoran. Son inútiles. Debe pues buscarse un sistema capaz de enamorar y de servir. Una propuesta que fuerce a los partidos no totalitarios a su suicidio como tales por el bien de la libertad de todos. Porque será la fuerza de los ciudadanos, únicos e individuales, pero unidos por un objetivo común de tener un marco para ejercer su derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad quien debe de torcer su brazo.
Minneconjou ha hablado.
Ciudadanos en la Red: ¡¡Pero qué cosas dice este señor!!
Del blog de Pahasapa
¿Seguro? A mi hay gente que me ha dicho que elegíamos si queríamos de presidente a Z o a Rajoy. Evidentemente, esto es lo que parecía. Pero todos (o algunos) sabemos que el nuestro no es un sistema presidencialista y Z o Rajoy sólo pueden aspirar a presidir el gobierno de la nación, que no la nación. No me interesa ahora si esta percepción falsamente presidencialista ha influido o no en la decisión de pocos, muchos o todos los ciudadanos con derecho a voto.
Por lo tanto, con esta endeble y tonta constatación, vuelvo a repetir la pregunta que encabeza esta entrada: ¿Qué hemos votado?
En mi opinión, el 9M:
Hemos elegido los diputados y senadores. Por mejor decir, hemos elegido una papeleta en la que hay una serie de nombres que ni siquiera conocemos y que están ahí no por nuestra consideración a sus personas, a su honestidad y a sus cualidades sino por la decisión de unos burócratas que controlan el partido y sus finanzas. El poder legislativo.
Hemos elegido, indirectamente, al presidente del gobierno que será Z sin la menor duda y así lo ratificarán esos diputados y senadores que responden a quien los ha elegido para ir en las listas (la burocracia de sus partidos). El poder ejecutivo.
Hemos elegido a los miembros del Consejo General del Poder Judicial, que serán elegidos por la nueva mayoría legislativa según los pactos y acuerdos a que lleguen los que mandan, que no son los diputados y senadores sino quienes les colocan en las listas. El poder judicial.
Hemos elegido a los miembros del Tribunal Constitucional, que serán designados por la mayoría parlamentaria de diputados y senadores a quienes no conocemos y que están ahí por su obediencia a los aparatos de los partidos. El poder judicial en su máxima instancia de garantía de las libertades.
Hemos elegido a quiénes tendrán licencia para emitir señales de televisión y radio; a quienes sobrevivirán en el mundo de la prensa gracias a las concesiones administrativas y subvenciones que serán aprobadas por esos diputados y senadores actuando al dictado obediente de sus cabezas de fila. . El cuarto poder: la prensa. Nuestro derecho a la información veraz.
Hemos elegido otro poder más, el quinto, las asociaciones cívicas que sobrevivirán en los verdes pastos del presupuesto gracias al voto alegre y unánime de los diputados y senadores siempre obedientes al dedo señalador de su fuhrer. La sociedad civil.
Hemos elegido a los policías que serán elegidos por quienes serán nombrados por el ejecutivo siguiendo las normas (si conviene) del legislativo bajo la complaciente mirada de un judicial cuyo sueldo depende de su obediencia y que ha dado muestras de su capacidad de arrastrar las togas por el polvo del camino (y por toda boñiga que lo habite).
Hemos elegido a los profesores que serán elegidos por los funcionarios puestos por los aparatos partidistas para asegurar que cumplen con su papel en la creación del hombre nuevo (y mujer, si, y mujer, que no falte lo políticamente correcto, que así gastamos más tinta y papel).
Hemos elegido a los nuevos jueces que serán elegidos por los profesores de unas universidades que son la vergüenza de España (su historia) y de Europa (lo que fué, puede ser y debe ser).
Y lo hemos hecho mediante la emisión de un cheque en blanco a las burocracias partidistas para hacer de nuestras vidas lo que se les antoje. Y es así porque no existe ningún mecanismo real de control y contrapeso de poderes. No existe ninguna limitación a lo que entendemos y aceptamos que puede hacer un político "democráticamente" elegido. Y que te voten no te da derecho a todo. Ni hablar.
¿Y a qué viene esto?
Pues esto viene a que de resultas de mis reflexiones, abro dos reflexiones a partir del 9M. La una coyuntural y morbosilla (¿por qué negarlo?) y de corto recorrido y la otra hacia la libertad y más allá.
Ya apunté al principio de esta larga y carísima campaña algunos temas y los vuelvo a traer aquí (con mi natural anarquía) con ánimo de colaborar con aquella parte de la resistencia que considera que una victoria sobre el radicalismo de Z sería pírrica sin una perspectiva de futuro. Esa perspectiva, ese cambio, esa propuesta hacia la libertad y más allá, esa batalla de ideas, de proyectos, de visiones, es el terreno en que se puede vencer. Es el terreno en el que casi nunca se ha querido luchar. Y es el único que cuenta en esta guerra contra el totalitarismo.
El primer elemento es la separación de poderes y su elección directa por los ciudadanos.
Ejecutivo
Elección directa del poder ejecutivo: presidente por sistema mayoritario a dos vueltas en una sola circunscripcion.
Si puede ser con primarias, mejor.
Con un mecanismo de revocación (impeachment) desde el legislativo y por iniciativa popular (referendum revocatorio)
Legislativo
Elección del legislativo por sistema mayoritario de personas por circunscripciones. Un diputado a doble vuelta. Todas las circunscripciones con el mismo peso.
Con un mecanismo de revocación del diputado por iniciativa popular.
Judicial
Elección de los jueces, fiscales y jefes de policia por elección directa. Puestos a que cualquier chorizo pueda colocar a otro chorizo, prefiero fiar mi supervivencia a miles de elecciones por ciudadanos que deberán pensar si esa persona será un buen juez o un buen jefe de policía o un buen político o lo que sea.
El segundo elemento es la libertad de prensa e información
Eliminar los medios publicos
Eliminar las subvenciones
Eliminar los elementos de censura (CAC y similares)
El tercer elemento es la sociedad civil
Eliminar las subvenciones. El dinero en el bolsillo de las personas y ya decidiremos si se la damos a Grinpís o a la AVT.
No pretendo tener la verdad absoluta; así que sólo aporto una primera reflexión. De lo que sí estoy convencido es de que los paños calientes no servirán para nada en una sociedad tan podrida como la nuestra. Las listas abiertas pudieron ser válidas hace 30 años. Hoy son un vano intento de cambiar algo para no tocar nada. Que gobierne la lista más votada fue una penosa ocurrencia de Rajoy cuando vio que sus normas he hacían perder Galicia (aunque para hacer de Pujol con gaita, tampoco es que ...). Las circunscripciones únicas de UPyD sólo son un intento temeroso de putear a PNV, CiU, ERC y BNG, y nunca una ley hecha para solucionar un problema puntual ha servido para nada.
Otra cosa también sé: los sesudos análisis carentes de alma no enamoran. Son inútiles. Debe pues buscarse un sistema capaz de enamorar y de servir. Una propuesta que fuerce a los partidos no totalitarios a su suicidio como tales por el bien de la libertad de todos. Porque será la fuerza de los ciudadanos, únicos e individuales, pero unidos por un objetivo común de tener un marco para ejercer su derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad quien debe de torcer su brazo.
Minneconjou ha hablado.
Ciudadanos en la Red: ¡¡Pero qué cosas dice este señor!!
Del blog de Pahasapa
Categorías:
Elecciones Generales,
España
UPyD: "Libres e iguales"
martes, 11 de marzo de 2008
¿Cómo se llama el partido de Rosa Díez?
Ahora que ya ha pasado lo mejor, que Rosa está en el Parlamento Español, no piensen que me refiero a otra cosa, habrá que hacer balance de esta pequeña revolución que ha supuesto organizar un partido político en seis meses para alcanzar un acta de diputado, como quien no quiere la cosa, (con un "partido de chiste", como decía el inocente Alvaro Pombo).
Han sido 303.535 españoles los que lo han hecho posible, convirtiendo el "partido de Rosa Díez" en la quinta fuerza política por número de votos, por delante de PNV, ERC, BNG y CC.
El unionismo nacional sin complejos (vayan haciéndose con el concepto), está representado por primera vez desde 1978 en el Parlamento español, al fin, alguien que va a poner sobre la mesa el proceso de feudalismo progresista que está aconteciendo en nuestro país desde comienzos de la transición. ¿Acaso somos tan iguales los españoles como éramos el día que se aprobó la Constitución Española en el referendum de 1978?, ¿acaso somos tan libres?. Evidentemente no, España ha crecido extraordinariamente en desigualdad territorial, porque el Estado ha hecho anuencia de su potestad constitucional guiado por gobiernos sometidos a los nacionalismos secesionistas.
Será magnífico ver a Rosa Díez, socialista declarada, también sin complejos, hacer un discurso sobre lo que nos une a los españoles, tan acostumbrados como estábamos a escuchar lo que nos separa, lo que nos distingue, lo que nos aparta, lo que no quieren algunos que nos reconozcamos, evidentemente en su propio interés.
Hasta ahora, defender la nación española era una cosa que hacían los fachas irredentos, los herederos del franquismo residual, los reaccionarios, los "dinosaurios políticos", que desde la izquierda y los nacionalismos trataron de asimilar a la gente del PP, que lamentablemente nunca ha sabido ser liberal; mientras los nacionalistas iban sacando tajada del asunto, mientras nos iban diferenciando...para más tarde vendernos que realmente éramos diferentes, recuerden el "hecho diferencial catalán" que realmente era una representación ladina del "trecho diferencial" que quieren seguir manteniendo y ampliando con todos los demás desde su neofeudalismo rampante, hoy bien representado por el PSC.
El moderno unionismo español ha nacido, es real, ¡al fin!. Aunque algunos no lo comprendan, habrá tiempo de explicarlo, es la primera y fundamental declaración transversal de Rosa Díez, una socialista que defiende la unión nacional, ha dado el primer paso solemne hacia un partido político que está llamado a gobernar en este país, posiblemente antes de cuatro años, cuando se cumpla el bicentenario de "La Pepa", porque el PSOE éstá atrapado en una dinámica perversa por sus enormes errores que le conducirá a su destrucción política. Es posible que también ocurra lo mismo en el PP. Vienen tiempos difíciles, y de grandes cambios políticos.
Algunos llevamos empeñados mucho tiempo en convencer a nuestros compatriotas que la unidad de España no proviene del franquismo, que la utilizó en su interés como tantas otras cosas, sino que procede de la configuración de la unión de territorio y pueblo, como una unidad política y constitucional, que nos iguala a todos los españoles y nos distingue de los demás.
Eso se lo debemos a los "Padres de la Nación" que se reunieron en Cádiz en 1812 y declararon en la primera Constitución Española que la soberanía nacional pertenecía al pueblo, no al Rey, y al mismo tiempo, que el pueblo, la totalidad de ciudadanos españoles, eran los únicos que podían decidir sobre la forma de organizar su convivencia en un Estado común, y dotarse de derechos civiles. El conjunto de todos los ciudadanos españoles, quede claro.
El término liberal es de origen español, se pronunció por primera vez en 1811, como recuerda Alcalá Galiano: "La voz liberal aplicada a un partido o a individuos, es de fecha moderna y española, pues empezó a ser usada en Cádiz en 1811, y después ha pasado a Francia, a Inglaterra, y a otros pueblos", y lo confirma Fernando de los Ríos: "En Cádiz se pronuncia por primera vez en el mundo y España da al diccionario político la palabra liberal (...). España creó la voz liberal porque era un pueblo hambriento de libertad".
La nación española constitucional es una adquisición fundamentalmente liberal, y muchos liberales dejaron su vida en el camino para sacarla adelante, como el ámbito fundamental de desarrollo de nuestra condición civil en un Estado de Derecho. No fue fácil, no ha sido reconocido, se ha olvidado esta etapa de nuestra historia, porque a los socialistas del PSOE no les interesa recordarlo, la mayoría de sus antepasados políticos, aunque no todos, se alinearon con la iglesia y con el Rey, antes que con el pueblo, por eso los liberales siempre les hemos llamado "serviles".
Tampoco les ha interesado recordarlo a los partidos de la derecha porque el liberalismo español es laico y el PP no lo es, ni a los nacionalistas, porque el liberalismo español defiende precisamente la unión de la nación española. El republicano himno de Riego es un homenaje a un liberal, que obligó a firmar al Rey Fernando VII nuestra primera Carta Magna en 1820, en la que abdicaba de su soberanía, y reconocía que esta le pertenecía a los españoles, lo que le costó la vida tres años más tarde.
Cuando Rosa Díez ha dicho, siendo socialista, que defiende la unidad de la nación española, ha cruzado la sutil línea que permite recorrer juntos el largo camino que nos espera hasta recuperar todo lo que hemos perdido los españoles en derechos, libertad e igualdad.
El otro día, cuando acudí a votar a UPyD, la gente preguntaba como se llamaba el partido de Rosa Díez, y alguien añadió, "yo también voy a votarla, ella al menos defiende a todos los españoles". Me emocioné, tengo que decirlo, y me callé la boca, que es lo que debe hacerse por respeto en un momento inolvidable, cuando uno está asistiendo al "renacimiento" de una nación en las urnas.
Rosa Díez, como Mariana Pineda, sabe lo que significa la palabra libertad y no traiciona a su nación, ni a su pueblo; los herederos de los liberales españoles, los auténticos, los históricos, los primeros que fueron laicos, los primeros que lucharon por los derechos del pueblo español, los que amaron a su nación como representación de lo que era su pueblo, de lo que se ha hechoo a lo largo de la historia, sabemos lo que significa el concepto igualdad. El lema de los liberales españoles, siempre más políticos que económicos, siempre unionistas porque de la unidad nacional surge lo mismo para todos, es: "Libertad, Igualdad y Justicia", que no son sólo palabras.
La transversalidad es posible, vamos a conseguirlo Rosa, es la hora de los españoles, libres e iguales. Es la hora de que la Constitución se ejecute en su plenitud jurídica. Es la hora de la verdad. Es la hora de que todo el mundo comonozca como se llama el partido de Rosa Díez, el partido de la Unión.
Biante de Priena
Han sido 303.535 españoles los que lo han hecho posible, convirtiendo el "partido de Rosa Díez" en la quinta fuerza política por número de votos, por delante de PNV, ERC, BNG y CC.
El unionismo nacional sin complejos (vayan haciéndose con el concepto), está representado por primera vez desde 1978 en el Parlamento español, al fin, alguien que va a poner sobre la mesa el proceso de feudalismo progresista que está aconteciendo en nuestro país desde comienzos de la transición. ¿Acaso somos tan iguales los españoles como éramos el día que se aprobó la Constitución Española en el referendum de 1978?, ¿acaso somos tan libres?. Evidentemente no, España ha crecido extraordinariamente en desigualdad territorial, porque el Estado ha hecho anuencia de su potestad constitucional guiado por gobiernos sometidos a los nacionalismos secesionistas.
Será magnífico ver a Rosa Díez, socialista declarada, también sin complejos, hacer un discurso sobre lo que nos une a los españoles, tan acostumbrados como estábamos a escuchar lo que nos separa, lo que nos distingue, lo que nos aparta, lo que no quieren algunos que nos reconozcamos, evidentemente en su propio interés.
Hasta ahora, defender la nación española era una cosa que hacían los fachas irredentos, los herederos del franquismo residual, los reaccionarios, los "dinosaurios políticos", que desde la izquierda y los nacionalismos trataron de asimilar a la gente del PP, que lamentablemente nunca ha sabido ser liberal; mientras los nacionalistas iban sacando tajada del asunto, mientras nos iban diferenciando...para más tarde vendernos que realmente éramos diferentes, recuerden el "hecho diferencial catalán" que realmente era una representación ladina del "trecho diferencial" que quieren seguir manteniendo y ampliando con todos los demás desde su neofeudalismo rampante, hoy bien representado por el PSC.
El moderno unionismo español ha nacido, es real, ¡al fin!. Aunque algunos no lo comprendan, habrá tiempo de explicarlo, es la primera y fundamental declaración transversal de Rosa Díez, una socialista que defiende la unión nacional, ha dado el primer paso solemne hacia un partido político que está llamado a gobernar en este país, posiblemente antes de cuatro años, cuando se cumpla el bicentenario de "La Pepa", porque el PSOE éstá atrapado en una dinámica perversa por sus enormes errores que le conducirá a su destrucción política. Es posible que también ocurra lo mismo en el PP. Vienen tiempos difíciles, y de grandes cambios políticos.
Algunos llevamos empeñados mucho tiempo en convencer a nuestros compatriotas que la unidad de España no proviene del franquismo, que la utilizó en su interés como tantas otras cosas, sino que procede de la configuración de la unión de territorio y pueblo, como una unidad política y constitucional, que nos iguala a todos los españoles y nos distingue de los demás.
Eso se lo debemos a los "Padres de la Nación" que se reunieron en Cádiz en 1812 y declararon en la primera Constitución Española que la soberanía nacional pertenecía al pueblo, no al Rey, y al mismo tiempo, que el pueblo, la totalidad de ciudadanos españoles, eran los únicos que podían decidir sobre la forma de organizar su convivencia en un Estado común, y dotarse de derechos civiles. El conjunto de todos los ciudadanos españoles, quede claro.
El término liberal es de origen español, se pronunció por primera vez en 1811, como recuerda Alcalá Galiano: "La voz liberal aplicada a un partido o a individuos, es de fecha moderna y española, pues empezó a ser usada en Cádiz en 1811, y después ha pasado a Francia, a Inglaterra, y a otros pueblos", y lo confirma Fernando de los Ríos: "En Cádiz se pronuncia por primera vez en el mundo y España da al diccionario político la palabra liberal (...). España creó la voz liberal porque era un pueblo hambriento de libertad".
La nación española constitucional es una adquisición fundamentalmente liberal, y muchos liberales dejaron su vida en el camino para sacarla adelante, como el ámbito fundamental de desarrollo de nuestra condición civil en un Estado de Derecho. No fue fácil, no ha sido reconocido, se ha olvidado esta etapa de nuestra historia, porque a los socialistas del PSOE no les interesa recordarlo, la mayoría de sus antepasados políticos, aunque no todos, se alinearon con la iglesia y con el Rey, antes que con el pueblo, por eso los liberales siempre les hemos llamado "serviles".
Tampoco les ha interesado recordarlo a los partidos de la derecha porque el liberalismo español es laico y el PP no lo es, ni a los nacionalistas, porque el liberalismo español defiende precisamente la unión de la nación española. El republicano himno de Riego es un homenaje a un liberal, que obligó a firmar al Rey Fernando VII nuestra primera Carta Magna en 1820, en la que abdicaba de su soberanía, y reconocía que esta le pertenecía a los españoles, lo que le costó la vida tres años más tarde.
Cuando Rosa Díez ha dicho, siendo socialista, que defiende la unidad de la nación española, ha cruzado la sutil línea que permite recorrer juntos el largo camino que nos espera hasta recuperar todo lo que hemos perdido los españoles en derechos, libertad e igualdad.
El otro día, cuando acudí a votar a UPyD, la gente preguntaba como se llamaba el partido de Rosa Díez, y alguien añadió, "yo también voy a votarla, ella al menos defiende a todos los españoles". Me emocioné, tengo que decirlo, y me callé la boca, que es lo que debe hacerse por respeto en un momento inolvidable, cuando uno está asistiendo al "renacimiento" de una nación en las urnas.
Rosa Díez, como Mariana Pineda, sabe lo que significa la palabra libertad y no traiciona a su nación, ni a su pueblo; los herederos de los liberales españoles, los auténticos, los históricos, los primeros que fueron laicos, los primeros que lucharon por los derechos del pueblo español, los que amaron a su nación como representación de lo que era su pueblo, de lo que se ha hechoo a lo largo de la historia, sabemos lo que significa el concepto igualdad. El lema de los liberales españoles, siempre más políticos que económicos, siempre unionistas porque de la unidad nacional surge lo mismo para todos, es: "Libertad, Igualdad y Justicia", que no son sólo palabras.
La transversalidad es posible, vamos a conseguirlo Rosa, es la hora de los españoles, libres e iguales. Es la hora de que la Constitución se ejecute en su plenitud jurídica. Es la hora de la verdad. Es la hora de que todo el mundo comonozca como se llama el partido de Rosa Díez, el partido de la Unión.
Biante de Priena
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Liberalismo,
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