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jueves, 5 de julio de 2012

Bankia y el efecto bola de nieve que se avecina


Este país está sometido a unos niveles de presión, realmente indescriptibles e insoportables. La violencia institucional y mediática del Estado sobre los ciudadanos está alcanzando cotas jamás conocidas, no solo por los efectos directos de la crisis, materiales (coste de la vida, impuestos, recortes) e inmateriales (miedo e inseguridad), sino también por los antecedentes de la crisis que se han venido urdiendo discretamente durante los últimos años y los efectos colaterales que se están acumulando exponencialmente, además de sus consecuencias a medio y largo plazo, que, en su inmensa mayoría, todavía desconocemos.

En este escenario desafortunado, la noticia de la imputación de todo el Consejo de Administración de Bankia en el que, están representados el PP, el PSOE, IU y los sindicatos UGT y CCOO no es más que la primera pieza caída del efecto dominó que se aproxima.

Ayer mismo nos ocupábamos de la noticia de la investigación policial del domicilio y despachos del expresidente Sarkozy por una presunta ayuda a su campaña de 2007 de 150.000 euros. Hoy, el ex director de empleo de la Junta de Andalucía, Juan Márquez ha quedado en libertad, por el juicio de los EREs en el que están implicados el gobierno andaluz, el PSOE, y los sindicatos UGT y CCOO, pero hemos conocido la notica de que el fiscal anticorrupción ha reclamado una fianza de 204 millones de euros por los hechos imputados.

Al mismo tiempo, se dirige hacia Madrid “la marcha minera” que tiene prevista su llegada a la capital para el día 11 de julio, donde se congregarán los mineros venidos de toda España. Organizada por los sindicatos UGT y CCOO, que precisamente son los que administraron y dilapidaron los Fondos Mineros, junto a los políticos de las regiones mineras, cuya cantidad total acumulada es, posiblemente, mucho más difícil de conocer que la partícula del boson de Higgs, aunque no disminuiría de unos cuantos miles de millones de euros. Como si una marcha de unos cientos de mineros pudiera ocultar la desaparición de unos cuantos miles de millones de euros.

Es curioso comprobar que en todos estos hechos susceptibles de corrupción con dinero público, siempre han estado presentes los mismos actores, sindicatos UGT y CCOO, además de los distintos partidos políticos, como el PP, PSOE e IU. Representantes sociales, que también han estado presentes en la mayoría de las transformaciones de Cajas de Ahorros en Bancos, que al final han resultado deficitarias y quebradas, sin conocerse todavía, siquiera, quienes han sido los autores intelectuales del estropicio.

Lo que está cada día más claro es que todos ellos han participado del desfalco que se ha cometido en España, lo único que nos queda por conocer, es en que proporción lo ha hecho cada uno.


Sin duda nos encontramos en el comienzo del proceso que pondrá patas arriba el país, cuando los españoles descubramos lo que se ha hecho con el dinero público por parte de los partidos políticos y sindicatos. En este proceso que ahora comienza lo de Bankia, los EREs de Andalucía y los Fondos Mineros sólo es la primera etapa de las muchas que se avecinan en este tour que se inicia a comienzos de julio de 2012 y que no se sabe cuando concluirá, ni tampoco con cuantos miembros de partidos políticos y sindicatos en la cárcel. En las comunidades con fuerte presencia del nacionalismo tendremos que añadir además a los partidos que las han gobernado o gobiernan.

El efecto bola de nieve está en marcha y consiste en que, al principio, la pequeña y frágil bola tiene enormes dificultades para capturar unos pocos copos, sin embargo, a medida que crece, su capacidad de acaparar copos y pedazos enteros de nieve se incrementa exponencialmente. Sustitúyase la nieve por la corrupción y se comprenderá perfectamente a lo que se enfrentan aquellos que han utilizado los recursos públicos en su provecho y en beneficio de sus formaciones y afines.

A medida que vayan apareciendo en el escenario personajes más importantes de los sindicatos y los partidos políticos españoles, se romperá el código de silencio mafioso (“omertá”) por el que el PP tapa al PSOE y el PSOE al PP y ambos a los sindicatos e IU, que a su vez les tapan a ellos. Estamos en el anuncio del “sálvese quien pueda”, los partidos y sindicatos tratarán de excluir a los miembros que han estado implicados en casos de corrupción, pero esto resultará imposible, porque al final descubriremos que las ejecutivas del PSOE, PP, IU, CCOO y UGT estaban implicadas hasta el tuétano, con el conocimiento de los hechos de corrupción y quien sabe, si con su participación directa en los mismos.

En ese momento los españoles decidiremos, posiblemente, un Nunca Mais o algo parecido, porque lo que es inadmisible es que nos ocupemos de retirar los restos de brea de las playas españolas y no seamos capaces de retirar de la política española a todos aquellos que han utilizado la democracia como un negocio personal para forrarse a costa de que los demás acabemos pagando sus despropósitos con el perjuicio irreversible en nuestra existencia.

Creo que no va a quedar títere con cabeza, porque en este país la tolerancia y la prudencia no son precisamente virtudes que caractericen a sus habitantes, menos aún, cuando la insidia y depravación de sus mandatarios "democráticos" ha sido para reirse y aprovecharse de ellos. Cuando Némesis se despierta, es difícil que se vuelva a dormir hasta que su espada no haya decapitado a los delincuentes democráticos que se han aprovechado del pueblo en su propio beneficio

Enrique Suárez

miércoles, 4 de julio de 2012

En todas partes hay corrupción


Con esta frase algunos españoles se consuelan, pensando que en otros lugares hay tanta corrupción como aquí, pero se equivocan de forma extravagante. Es cierto que en todas partes hay corrupción, pero en España es que no hay parte donde no la haya, lo que hace que las cosas sean realmente diferentes y distintas.

Hoy mismo, tras haber perdido su inmunidad por haber sido Presidente de la República Francesa, la policía ha entrado en la casa y el despacho de Nicolás Sarkozy por una supuesta concesión de 150.000 euros en la campaña electoral de 2007 por parte de la dueña de la firma francesa L´ Oreal. Este asunto colea desde hace mucho tiempo.

Hoy mismo, la juez Alaya, ha imputado al ex director de empleo de la Junta de Andalucía por haber hecho lo que no debía con 154 millones de euros. El Presidente Griñán sigue siendo presidente, a pesar de que las pruebas cada día le acorralan más, pero se resiste a presentar su dimisión, entre otras cosas porque de esa forma permanece aforado e inmune a la justicia que se ejerce con los demás ciudadanos.

Algún iluso podrá decir, que en Francia hay corrupción como en Andalucía, al mismo tiempo que obvia que en una Comunidad Autónoma española que ha sido gobernada por el PSOE desde hace más de 30 años se produce cien veces más corrupción que en la Presidencia de la República Francesa y no pasa absolutamente nada. Bueno sí, que desde el gobierno andaluz se coacciona sin descanso a la juez Alaya para que desista en su actitud.

La cuestión es que Andalucía cada día se parece más a México, donde el candidato del PRI se ha permitido decir: sí, somos corruptos, pero también eficaces, obligando a sus votantes a aceptar su corrupción, si no quieren seguir mal gobernados por otros partidos.

Creo que los españoles deberíamos reflexionar sobre lo que está ocurriendo en este país, mucho más cuando el Gobierno del PP es incapaz de explicar a los españoles la corrupción que ha cometido el PSOE durante los últimos ocho años, de la que lo de Andalucía solo es un ejemplo; el asunto de los EREs, del que la Junta de Andalucía dijo que era una cosa sin importancia, en la que participaron los sindicatos CCOO y UGT, los empresarios corruptos y tras haberse creado una comisión, los socios de Gobierno de IU, los que iban a poner orden en tanta cochambre (palabrita del niño Marx), están comenzando a impedir que se puedan conocer las pruebas.

No me extraña que Julio Anguita, avergonzado ante tanta inmundicia haya salido como Prometeo, tratando de devolverle al pueblo la democracia que le han arrebatado los aprovechados, en un acto de auténtica desesperación ante lo que está ocurriendo en su tierra, y no es para menos, es para muchísimo más.

¿A qué esperan los andaluces para rodear el palacio de San Telmo y exigir la dimisión del capo mafioso que ha convertido, en compañía de su partido el PSOE, el gobierno de su comunidad en la Nueva Sicilia española? ¿Y a qué espera la justicia española para poner sobre la mesa el ruinoso Estado de Derecho y el incumplimiento de las leyes que se comete cada día en este país por parte de los políticos de todas las siglas?.

Enrique Suárez

sábado, 30 de junio de 2012

¿Y si los funcionarios se hacen acreedores de parte de la deuda pública española?

Tabla salarial funcionarios españoles año 2010

A veces, las cosas son más sencillas de lo que parecen, España tiene actualmente un grave problema con la deuda pública, debido al despilfarro que cometió el anterior presidente de gobierno, pues entre 2007 y 2011 duplicó su volumen, en el 2007 teníamos una deuda de 380.661 millones de euros (36,1 % del PIB) y en el 2011, ascendía a 734.961 millones de euros (68,5 % del PIB).

La prima de riesgo era en junio de 2007 de 15 puntos, y en junio de 2011 de 290 puntos, actualmente es de 475 puntos tras llevar casi un mes por encima de los 500 puntos. Actualmente, gracias a la inconsciencia o la conciencia malvada del anterior gobierno, tenemos que pagar de intereses 435 millones de euros diarios, sin amortización de la deuda que ya se lleva casi el 25 % de nuestro PIB, junto con los intereses.

Estos son los resultados de una mala gestión, de la que nadie se hace responsable pero que está trayendo a los españoles una de las situaciones más precarias a la que nos hemos enfrentado en nuestra historia reciente. Los motivos que tuvo el anterior gobierno para cometer esta atrocidad pasan por diversas alternativas: el triunfalismo inane, la ineptitud galopante, o la insidia perversa de querer tapar sus errores para que no redundara en los resultados electorales del PSOE, de cualquier forma una descomunal irresponsabilidad que no puede caer en el olvido y de la que debe exigirse de forma inmediata explicaciones y restitución moral, además de material por el estropicio causado.

Sin embargo, conocer las causas del problema no ayuda a resolverlo, actualmente las filas de trabajadores del Estado están infladas de forma desorbitada, medio millón de funcionarios con un elevado número de transformados por la gracia de las cejas de Zapatero de laborales en vitalicios, en los últimos siete años, no es de recibo, entre otras cosas porque es un crecimiento artificial del Estado. La cuestión es que no pertenecen todos a decisiones directas del Gobierno, pero el Gobierno consintió que todos alcanzaran su puesto, sin poner puertas al campo, porque le interesaba electoralmente.

Llegados a este punto, además de una depuración de funcionarios adscritos al carnet y el enchufe que habría que erradicar, nos sigue quedando el problema de la deuda, que podría resolverse con ingenio si alguien en el Gobierno actual pensara racionalmente y reflexionara sobre los problemas reales del Estado español.

Una de las próximas medidas que se espera, además de la subida de impuestos es el recorte de funcionarios y de sus sueldos. Evidentemente los que entraron por el artículo del dedo del colocador, deberían ir pensando en abandonar su posición de privilegio si en este país existiera justicia, algo que cada día resulta más cuestionado. También sería necesario ajustar las plantillas a las necesidades reales. Pero sobre los restantes, alrededor de 2,5 millones con sueldos medios de 2.000 euros mensuales, antes que reducir su salario se podría pensar en pagar una parte del mismo, tal vez un 10 %, con deuda del Estado español, por ejemplo bonos a 10 años, mejor aceptado sería que reducir su sueldo en un 10 %.

Al disminuir el 10 % su salario se reducirían sus retenciones de IRPF, con lo que en percepción líquida la reducción sería de un 7 %, mientras que el 10 % que recibirían en deuda pública les procuraría unos intereses que a los 10 años les haría recibir prácticamente el mismo dinero, solo que de esta forma se diferiría su cobro. En cierta forma, funcionaría como un adelanto que los trabajadores del Estado realizan a su empresario, a cambio de mantener la seguridad de su trabajo y el compromiso del Gobierno de no realizar más medidas, lo que incrementaría la seguridad laboral. No sería una cantidad importante, alrededor de 10.000 millones de euros lo que se ahorraría cada año, pero sería un gesto importante para incrementar la confianza de nuestros socios europeos y los mercados en nuestro ánimo de resolver los problemas que tenemos. Además de ofrecer a la ciudadanía española una imagen de los funcionarios de responsabilidad y coparticipación en la asunción de los graves problemas económicos que atraviesa España.

Por otra parte, sería una forma de convertir en accionistas de su propia empresa a los funcionarios españoles, que recuperarían su dinero si las cosas van bien en la misma, eso incrementaría la productividad española de los empleados públicos, que está por los suelos en comparación con la mayoría de los países europeos, además de la competitividad, en la que España ocupa el puesto 39 del mundo, alejándose cada día más de las economías avanzadas.

Los efectos sobre la prima de riesgo y el déficit público serían inmediatos y al mismo tiempo harían que los mercados recobraran la confianza en nuestro país rápidamente. Además se podría hacer de forma consensuada directamente con los trabajadores mediante acuerdo personalizado, los únicos que no estarían de acuerdo, posiblemente, fueran los sindicatos de clase (UGT, CCOO) instalados en el Estado, que se verían desplazados para siempre de la negociación laboral pública, lo que les condenaría a su desaparición.

Pero que quieren que les diga, eso también haría que se incrementara la confianza y la credibilidad de los mercados en este país nuestro y que mejoraran nuestras circunstancias mucho más deprisa que si permitimos que los sindicatos sean los que regulen las condiciones laborales de los españoles, fundamentalmente en el sector público, porque vamos a dejar de engañarnos, ellos no viven de que las cosas funcionen bien, sino de que funcionen mal, cuanto peor funcionan más necesarios parecen.

Enrique Suárez

jueves, 28 de junio de 2012

¿Cómo se resuelve la crisis económica de España en dos tardes?


"Hay dos clases distintas de personas en la nación, aquellos que pagan impuestos y aquellos que reciben y viven de los impuestos" Thomas Paine

Aunque los mercados internacionales nos sigan señalando la deuda pública como principal problema de este país, ni es el mayor, ni el prioritario al que nos enfrentamos. El mayor problema económico que tenemos los españoles es la falta de crecimiento de nuestro PIB, que ni está, ni se le espera en los próximos años, más bien todo lo contrario.

Superando la disquisición fundamental propuesta por Leire Pajín, que nos dijo que el mayor problema que tenía el PIB en España es que era masculino, en fin, sea PIB o PIBA, lo más atenazador para nuestra precaria evolución económica es que decrecemos, y con cada 0,1 % que desciende el volumen de nuestra economía se cierran 2.000 pequeñas empresas, se incrementa el paro en 25.000 personas y se recortan los ingresos del Estado en unos cuantos miles de millones de euros.

Los problemas económicos de España tienen difícil solución, fundamentalmente porque para resolverlos es necesario alcanzar en su definición un panorama de realidad, para lo que todavía creo que faltan varios años, contando con los boicots y palos en las ruedas que se impondrán por parte de todos los interesados en que España no salga de la crisis económica, que son precisamente los que nos hundieron en ella. Sin alcanzar un diagnóstico real de la situación es harto difícil pensar en soluciones para resolverla.

Otro problema importante es la devastación de las iniciativas privadas que se han realizado en este país bajo la égida del contador de nubes, en su afán de crear una economía intervenida por parte del Estado en todas sus dimensiones, que elevara lo público a la principal empresa improductiva de España y por cierto la más onerosa. No es que tengamos un Estado descomunal, que lo tenemos, sino que los precios sobre servicios públicos están inflados por numerosas variables sociales, laborales y catecumenales, hasta prescindir de cualquier objetivo de competitividad. No es normal que los españoles estemos en el puesto 50 del mundo en competitividad y aproximadamente en el 40 de productividad, estando como estamos integrados en el euro y formando parte de una economía avanzada, según dicen.

El problema de España no nos lo cuentan, para no herir nuestra sensibilidad, pero no es otro que la pobreza, somos pobres sin remedio posible, en muchos casos porque trabajar por sueldos basura no compensa y es más fácil vivir del momio del subsidio. La mayoría de los sueldos de este país no pasan de los 16.000 euros al año, cifra que no es difícil de superar cuando los subsidios proporcionan a los que no trabajan alrededor de 5.500 euros y sólo tienen que lograr 10.500 euros, unos 850 al mes, en la economía sumergida, sobre los que no existen IRPFs, ni impuestos, porque no se declaran, mientras que el asalariado convencional está sometido a retenciones y pagos de impuestos.

El problema de este país es la legitimación del fraude como algo natural, tanto en los pocos que estafan cientos de millones de euros, como de los millones que estafan cientos de euros. No es de extrañar, viendo la moral ejemplar de la casta política que guía el curso de nuestras vidas que en este país todo el que pueda estafar al fisco lo haga, además con una conciencia reflexiva de que para que se lo gasten en vivir bien los que mandan, mejor se lo gasta el que produce los ingresos, que para eso trabaja, mientras los parásitos políticos o sindicales se dedican a vivir del momio. ¿Si a quiénes roban millones de euros del erario público no les ocurre nada, qué va a pasarles a los pequeños defraudadores que sólo estafan unos cientos o miles de euros al Estado?

Este es el principal y prioritario problema que tenemos en la economía española, la ausencia de moral pública, tanto en los políticos como en los ciudadanos. Pero quizás el siguiente sea la ausencia total de iniciativas emprendedoras, fundamentalmente de riesgo, que son las que resultan más sensibles a los tiempos, pero también son las más dinamizadoras de la actividad económica de un país. En España nos hemos acostumbrado a vivir de la sopa boba, porque nos han educado en el gratis total que nos proporcionaba el Estado Providencia creado por Zapatero y sus ineptos acompañantes. Desengáñense, la justicia social no era otra cosa que los que tenían carnet de izquierdas pudieran vivir como los que tenían carnet de derechas, mientras el pueblo español pagaba la fiesta. Unos se aprovechan en nombre de la justicia social y otros en nombre de la justicia natural, y los ciudadanos estamos condenados a padecer todas las injusticias a que nos someten, en eso consiste el juego.

Este país no se pondrá en marcha, tal vez no lo haga nunca, hasta que no se erradique por completo la explotación y expolio a que nos someten los que conforman la casta política de todos los partidos y depongan su actitud inadmisible en una democracia. Su inmoralidad es tan bochornosa que, en comparación, todos los que pueden estafar al Estado español cometiendo fraude van camino de convertirse en los héroes de nuestra época, como los bandoleros del siglo XIX. Hasta que en este país los que mandan no se den cuenta de que ejerciendo su tiranía convencen a los ciudadanos de que defraudar al Estado es un grito de libertad contra la opresión y la molicie, las cosas de España no tendrán remedio.

Es hora de exigir responsabilidades y restitución de sus desmanes a todos aquellos que los han cometido, porque de otra forma creo que los impuestos de este país los va a terminar pagando Rita la Cantaora. No se puede consentir que los políticos vivan en la aristocracia del bienestar absoluto, inmunes a cualquier dificultad, mientras el pueblo español cada día las pasa más putas para llegar a fin de mes. O la relación políticos-ciudadanos cambia por las buenas, o lo terminará haciendo... por las peores.

Mariano Rajoy, no se ha enterado todavía de que está leyendo El Marca sobre un volcán que humea, mientras se escuchan extraños ruidos que no se sabe de donde provienen.


Enrique Suárez

lunes, 25 de junio de 2012

Ceremonia de la confusión en la opinión pública española

"No hay viento favorable para aquel que no sabe donde va" Lucio Anneo Séneca

La finta que están haciendo a los españoles los socialistas pasará a la historia de este país como el mayor esperpento de nuestra memoria. Aquellos que primero negaron la crisis, hoy han desaparecido del escenario público a ver si la crisis les salva y los españoles nos olvidamos de su legado. La verdad que esto del socialismo español cada día resulta más infantil, a mí me recuerda al niño que rompe el jarrón chino de la abuela jugando al balón y se tapa los ojos para que nadie lo vea.

La cuestión es que los españoles vamos a pagar la desaceleración durante los próximos veinte años con nuestras vidas y las de nuestros hijos, que van a tener que emigrar si algún día quieren saber lo que es un trabajo normal. Y mientras, el autor intelectual de los crímenes contra la razón, que nos han traído hasta aquí se dedica a contar nubes desde el Consejo de Estado, mientras nos manda mensajes desde Al Jazeera, para que no le tengamos en cuenta la broma, que fue sin intención.

Tras muchos años viendo la deriva a la que nos conducían estos cenutrios, cada día más alocada, irracional y delirante, no sé si exigir que les juzguen en el Tribunal de la Haya por genocidio social, o reclamar su exilio y la disolución del PSOE, por amenaza pública. Lo que está claro es que si no accedemos a la realidad de una puñetera vez, para nada servirán todas las dificultades que estamos pasando y pasaremos en los próximos años. Pretender que los españoles nos vayamos a olvidar de que el defensor de la alegría incrementó la deuda pública de España al doble en los últimos cuatro años de su Gobierno, llevándola hasta cifras que hacen imposible su amortización y el pago de los intereses (435 millones de euros diarios); además, mintiendo sobre las cifras del déficit público para maquillar el engaño (del 6 % al 8,9 % en 2011) sabiendo que eso todavía nos iba a traer muchos más problemas, y al mismo tiempo yéndose sin despedirse dejando casi seis millones de parados y un país destrozado, creo que es abusar de la generosidad de los españoles. No pueden tener pretensiones infantiles de inmunidad e impunidad que no podemos permitirnos, porque sentado el precedente, jamás podríamos reclamar a nadie por sus despropósitos políticos, si ahora pasamos página, como si nada, sobre la obra de Zapatero.

Así que va llegando la hora de comenzar a hacer juicios y meter a unos cuantos en la cárcel, que bien merecida se la tienen, cuando nos han dejado a todos los demás en el peor de los escenarios posibles para vivir felizmente. Nos han hecho mucho daño y deben pagar por ello.


Lo que cada día me extraña más es que desde el PP no se haya comenzado a organizar la reclamación del despropósito con una mayoría absoluta, con las cifras del estropicio sobre la mesa, con la chulería de los agentes sociales que han trincado lo que no está escrito –a buena hora iban a dejar pruebas- y encima dicen que los del PP quieren acabar con todo, cuando no han cesado a ninguno de los 100.000 liberados sindicales y empresariales, mientras han conseguido, con el e las cejas, coleccionar seis millones de parados a costa de sus abusos e imposiciones. ¿Cómo se puede tener la cara tan dura?

Rajoy se está equivocando por completo al no plantar cara a tanto mangante, porque el tiempo que va pasando y las cosas que van ocurriendo, van logrando echar capas de noticias amenazantes que van ocultando las barbaridades cometidas por los del PSOE y los agentes sociales, por los consejeros de los partidos políticos que hundieron las cajas de ahorros y trataron de ocultarlo cambiando su nombre por bancos, con unos agujeros cósmicos de despilfarros y negligencias. Como no se dé cuenta de que aquí alguien va a pagar el estropicio cometido y siga permitiendo que los socialistas se pongan de perfil, dentro de no mucho tiempo, Zapatero habrá sido una entelequia fruto de nuestra imaginación y el socialismo estará vendiéndonos de nuevo la conquista del pleno empleo y el bienestar para todos, gratis total, contra los estropicios causados por la derecha. Así que urgen las demandas, que como no se den prisa, todavía veremos en la cárcel a alguno del PP por los delitos que cometieron los del PSOE, al tiempo.

Verán ustedes, no tengo ninguna duda sobre quienes han sido los culpables de esta crisis, sencillamente los que estaban en el Gobierno y la permitieron, no la impidieron, y encima la llegaron a negar para no perder los privilegios personales de los que tomaron las decisiones erróneas que vamos a pagar todos. No hay confusión posible, por mucho que hayan encendido los ventiladores de la propaganda, nos hablen de la crisis internacional y de que todos están igual de mal que nosotros. En realidad lo que está claro es que si los españoles tenemos hoy muchos más problemas que en 2004, la realidad señala a unos autores nada más: José Luis Rodríguez Zapatero, el PSOE, los sindicatos y empresarios de pesebre, los medios de comunicación que desinformaron e intoxicaron a los españoles, la justicia que miró para otro lado y la oposición, es decir el PP, que les dejó hacer mientras Mariano Rajoy concluía la lectura de El Marca.

Aunque como la tierra es del viento, en palabras del ínclito personaje que condujo España a la ruina, igual tenemos que juzgar a Eolo que en realidad es un facha desalmado que siempre sopla contra los bondadosos parásitos que nos joden la vida, y nos hacen retroceder 20 años en nombre del progreso, porque seguro que es de derechas.

Enrique Suárez

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