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viernes, 24 de febrero de 2012

La decadencia del porvenir


Este país tiene un grave problema: no sabe ni de donde viene, ni tampoco sabe a donde va. Desde el reseteo que le metió Zapatero hemos avanzado por inercia y a la deriva hasta el “raseteo” que le está metiendo Mariano Rajoy. Pero si algo llama profundamente la atención es la vacuidad depresiva, el nihilismo existencial, la liquidación del porvenir al que estamos asistiendo los españoles en pasiva actitud, con la excepción de los sucesos valencianos, previos a las fallas, que ahí va a ser donde se arme gorda cuando aparezca el fuego por el medio.

Hace unos meses se publicó en este blog un artículo titulado: “El síndrome de Casandra” con el que se identificaban las circunstancias que atraviesa nuestro país: poder predecir el porvenir, pero no poder hacer nada para evitarlo. Sabemos que las cosas van a peor, lo que aún no conocemos si como preludio de la agonía prolongada o como anticipo del empeoramiento previsto. Un millón de parados más, no es lo mismo sobre los 2,3 millones de parados que heredó Zapatero, que sobre los 5,3 millones de parados que esperaban a Rajoy, eso es cierto. Pero a los sindicatos les da exactamente igual, por que su reino no es de este mundo.

Mariano Rajoy se está equivocando, cada día un poquito más, mostrando que realmente su triunfo electoral no lleva camino de resolver los problemas de los españoles, sino más bien de agravarlos. Tras las andaluzas nos elevarán el IVA al 20 %, por aquello de la emergencia, y en Europa nos dirán que la reforma laboral queda muy bonita, pero que no resuelve nuestros problemas. En Bruselas están mirando a Mariano Rajoy con ojos helenos, no se fían, ni del déficit, ni del decrecimiento del PIB. Los españoles tampoco se fían de él, entre otras cosas por haberles mentido con aquello de los impuestos; con lo de que tenía un plan, viéndose en su política de bandazos que está improvisando; pero fundamentalmente, por seguir sin exigir responsabilidades a sus predecesores de la catástrofe que le han legado. Eso ya se lo advertimos en su día, que de los problemas del PSOE sería el PP responsable, pero nos hizo tanto caso como Zapatero.

A Mariano le falta liderazgo, lo mismo que a Zapatero le faltaba vergüenza, son tal para cual, un roto para un descosido, dos inútiles sobrealzados por la partitocracia española y las grandes corporaciones industriales y financieras, pero también por el miedo de los españoles a que todo se ponga peor, que se pondrá.

Para resolver los problemas de este país se necesita más que un partido de siglas lleno de mediocres, como también se necesita algo más que un partido de siglas que estaba atravesando su fractura implícita y continúa tratando de aferrarse al futuro, del que cada día se aleja más. Con Zapatero, al menos, nos enfrentábamos contra algo, pero si lo contrario de Zapatero, es Rajoy y estamos como estamos, ya no nos quedan ni fuerzas para enfrentarnos contra la misma memez pero invertida y simétrica.

Los problemas de este país se resuelven con inteligencia y esfuerzo, no con sindicatos que piden la luna y estudiantes que la quieren en Valencia. En este país debería hacerse un censo de vagos e inútiles que viven de representar a los demás, sin merecerse acaso ni representarse a sí mismos. La política ha degenerado demasiado en España, así no salimos, nos seguiremos hundiendo lentamente, hasta que un día alguien nos recuerde que en los últimos diez años hemos perdido el 50 % del poder adquisitivo, convirtiéndonos de nuevo en la España de pandereta, emigración, desigualdades, paro, analfabetismo y corrupciones.

No hay solución, con políticos que no se enteran de que para salir de esta crisis lo primero que nos sobra es su insoportable incapacidad, si eligiéramos por sorteo a los miembros del Parlamento Español, seguramente tendríamos muchas más posibilidades de recuperación y un porvenir mucho más favorable. Por dar ideas que no sea... pero ¿de qué iban a trabajar los 100.000 españoles que desde la política, los sindicatos y las instituciones se dedican a descomponernos la existencia?, porque lo que está claro es que estos no se quedan en el paro.

Enrique Suárez

jueves, 23 de febrero de 2012

La crucifixión discreta de Francisco Álvarez Cascos




Creo que Francisco Alvarez Cascos ya lo sabe, lleva años suficientes en la política española para no desconocer que la operación que, en estos momentos, se está desarrollando contra él por las fuerzas reaccionarias de este país, pretende como único objetivo acosarle, derribarle y evitar de cualquier forma que pueda acceder al poder, con recursos suficientes para desarrollar la actividad política que pretende, aquella considerada como normal por la mayoría de los ciudadanos de Asturias y de España, es decir, transparente, rigurosa, honesta, eficaz y responsable.

Ni Amaiur está recibiendo tanta presión como Foro, su partido, por buena parte de los agentes políticos, mediáticos, sociales y financieros de este país. A Francisco, van a lincharle socialmente, a embadurnar su imagen pública, a denostar todo lo que ha hecho y por supuesto a repudiarle como alternativa, después de haberle impedido gobernar, boicoteando todas las iniciativas que ha propuesto, esencialmente, racionales y apropiadas a la realidad (a pesar de que los medios de comunicación autonómicos se hayan empeñado en reiterar lo contrario, en su insidiosa campaña de propaganda permanente contra él).

Tanta inquina compartida por adversarios habituales entre ellos, no puede ser casual, sino causal; ha sido considerado por el establishment un peligro, la oveja negra de la política española; entre otras razones, porque no compadrea con todos los que comparten la extravagante pretensión de someter a los asturianos a sus reiterados engaños, corrupciones, estratagemas y represiones con el objetivo de perpetuarse en el poder, sean políticos, sindicalistas, empresarios, o medios de comunicación. Las fuerzas reaccionarias del Principado van a por él, pero también las nacionales.

La opinión pública más inteligente de Asturias sabrá que cuando el PSOE coincide con el PP, y estos con IU y UPyD; La Voz de Asturias con La Nueva España; los empresarios con los sindicatos; los indignados con los carcas; los voceros de cualquier causa financiada con dineros públicos con los gerifaltes de los chiringuitos, y deciden ponerse de acuerdo contra él, están brindando una excelente ocasión para saber que lo que representa es el futuro más alentador frente a un pasado que no se resigna a perderse en el olvido. En realidad, tanta animadversión reunida está conformando un gran frente del duerno contra Foro, una colección de reaccionarios del más de lo mismo contra alguien que no va a permitirles su supervivencia en el engaño perpetuo a la población asturiana.

Los asturianos sólo tienen que hacer una sencilla reflexión para decantarse definitivamente por su proyecto, que es la siguiente: si los que arruinaron Asturias, se alían con los que ayer se les oponían, sólo puede ser por un motivo, temen que les envíe al olvido. Es decir, temen que acabe con la corrupción del PSOE y del PP, las subvenciones sindicales, las ayudas a los empresarios afines al poder, los proyectos faraónicos e inútiles, las SOGEPSA y los Niemeyer, los negocios de la RTPA que bendicen La Nueva España y la Sexta-Público-La Voz de Asturias de Roures, por los millones que les han concedido a lo largo de estos años. Es decir, todos los que reunidos han hundido Asturias, habiendo convertido esta comunidad en la que más población pierde, que tiene más pensionistas y menos tasa de actividad laboral del país.

Pero cuando además la campaña trasciende el Pajares, para tratar de enredarle en las corrupciones del PP, agitadas por el PSOE –que no critica al PP, pero si a Cascos personalmente-, y se acompaña de la campaña de ostracismo de los medios nacionales sobre lo que acontece en Asturias, con escasas palabras para “el Gürtel del PSOE asturiano”, sobre el boicot a que ha sido sometido su Gobierno, y siguen empeñados en hacerle un traje a la medida de las falacias modelo Camps, es que se está produciendo un “acuerdo implícito” de todas las representaciones del poder para acabar con sus objetivos.

Pero ha sido inteligente, a pesar de que no es capaz de zaherirse el burka mediático que le han impuesto, por inadecuación manifiesta de los equipos de comunicación que le acompañan, y que son incapaces de iniciar una campaña de contrapropaganda; a pesar de ello, insisto en que ha sido inteligente, porque como los personajes de las tragedias griegas ha adherido por completo su porvenir al de la obra que pretende: extraer Asturias de la incertidumbre y ofrecer un futuro de normalización y bienestar para esta tierra. En vista de que todos los que han detentado el poder en Asturias durante las últimas tres décadas de decadencia se han convertido en la fuerza reaccionaria conjunta que pretende noquearle, ha decidido aliarse con el sentido común y la razón de los asturianos, pidiéndoles su confianza mayoritaria para sacar el Principado adelante tras más de 30 años de podredumbre continuada, de reconversiones y desmantelamiento, de nichos de corrupción y oprobio, de un clima de explotación y expolio político permanente.

Las próximas elecciones serán un test de inteligencia para los asturianos, que tendrán que elegir entre las mentiras que les ofrecen las fuerzas reaccionarias consolidadas en el Principado o una propuesta de futuro, que tras siete meses de gobierno logró mostrar que los que le precedieron en el gobierno-oposición de Asturias no eran trigo limpio, sino cizaña muy bien organizada en un entramado de corrupción estructural para no ser apartada del poder por los siglos de los siglos.

Asturias decide el futuro de Cascos y el suyo, al mismo tiempo, el 25 de marzo. La batalla no será de Cascos y Foro contra los demás, sino de la democracia contra la demagogia más miserable y expoliadora.

En esta ocasión votar por Foro es regresar a la democracia, mientras que votar por todos los demás es hundirnos para siempre en la explotación más insidiosa y mezquina, en la que las palabras (y las mentiras) prevalecen sobre los hechos, que conforman la realidad.

Enrique Suárez

miércoles, 22 de febrero de 2012

Linchando a Cascos, que hay elecciones

"Para manipular eficazmente a la gente, es necesario hacer creer a todos que nadie les manipula" John Kenneth Galbraith


Ciertamente, va siendo costumbre en la política nacional las operaciones de linchamiento organizadas en torno a Francisco Álvarez Cascos desde que hace un año decidió abandonar el partido de la gaviota. Estas operaciones de acoso y derribo tienen diferentes versiones, pero se mantienen en el tiempo como las estaciones. Pero además, podría hablarse, tras los últimos meses de cierta especialización en la infamia con forma de falacia que le brindan los distintos medios al Presidente de Asturias en funciones.

La Nueva España, el diario independiente… de Asturias, pues desde hace años pertenece al Grupo Moll, que recoge el dinero en Asturias para llevárselo a Cataluña, y que surgió en su día de la concesión de los periódicos del movimiento por Felipe González a un cuñado de su amigo Sarasola, se ha dedicado desde el primer día, y cada día, a divulgar las más extrañas barbaridades sobre la deriva de Foro, el partido de Francisco Álvarez Cascos, siempre al servicio de sus principales mantenedores, el PP de Gabino de Lorenzo y el PSOE asturiano de Areces-Fernández.

No se entendería esta actitud, si no fuera compartida por La Voz de Asturias, el periódico filial de Público, con algo más de 7.000 ejemplares de difusión media es en Asturias y que pertenece al señor Roures, el empresario catalán, también, de la Sexta de las grandes concesiones del PSOE de Zapatero. Posiblemente tras la campaña electoral de este mes, La Voz de Asturias tendrá que cerrar sus linotipias, porque no se puede mantener por los lectores que presenta y no podría haber llegado hasta hoy sin el negocio que se estableció en la RTPA, por medio de las adquisiciones de derechos para la transmisión del fútbol y la Fórmula 1, a una productora conjunta – entre los grupos catalanes Moll y Roures – de nombre Asturmedia y que recibió 5 millones de euros en la temporada pasada del Gobierno asturiano, el del PSOE, por supuesto, y que al llegar Foro y negarse a pagarlos, fue obligado a cumplir con el “sablazo” por el apoyo conjunto del duerno político asturiano –formado por el PSOE, PP e IU-.

Lo de los 41 millones de euros anuales de la RTPA –de los que el 16 % han sido para pagar a los trabajadores y el 84 % para repartírselos entre las productoras y los concesionarios- es de todos los asturianos sabido, así que no merece demasiada atención, pues ha sido explicado con suficiente información para quien quiera conocerlo con detalle.

En el ámbito nacional tenemos diversas agrupaciones que se dedican al linchamiento periódico de Cascos y de Foro, la Razón, diario dirigido por el jefe de prensa del PP al servicio de Rajoy; Público, como ya saben ustedes pertenece al señor Roures; El País tradicionalmente enfrentado al político asturiano desde illo tempore; La Gaceta, representando los intereses del PP más a la derecha que tampoco quiere saber nada de Cascos.

Y por último, se ha incorporado al elenco El Mundo, el periódico de Pedro J. Ramírez dispuesto a hacer buen servicio al PP hegemónico de Mariano Rajoy, dándole la razón a posteriori al Presidente de Gobierno en la eliminación de los implicados del caso Gürtel, entre los que tratan de incluir a Francisco Álvarez Cascos a calzador, atribuyendo a una presunción de la unidad de delitos económicos –aquella camarilla denunciada por Cascos en su día que preconfiguraba pruebas falsas contra él, por la que el político asturiano fue denunciado por “unos abogados voluntariosos” y que fue archivada en diciembre pasado en el Supremo-. Lo de El Mundo podría pasar a los anales del periodismo de presunción, porque llama poderosamente la atención que no le haya dedicado más de dos artículos a un caso de corrupción demostrado como ha sido “el Gürtel del PSOE asturiano” que llevó a un exconsejero a la cárcel y tiene ya más de once imputados en su causa, y sin embargo, a partir de unas siglas: P.A.C., haya deducido que estás pertenecen a Cascos, además en unas fechas en las que Cascos ya no ocupaba ningún cargo interno dentro de su partido.

Francisco Álvarez Cascos no le cae bien ni a la prensa asturiana, ni a la nacional, fundamentalmente por una razón: no participar en los contubernios que los grandes partidos políticos establecen con los mass media, con el dinero de todos en subvenciones y publicidad institucional para coaccionar a la opinión pública al toque de la voz del amo del momento.

Resulta sorprendente que los medios de comunicación españoles actúen de esta forma contra un ciudadano, sencillamente porque ha decidido enfrentarse con un puñado de asturianos a los principales partidos políticos de este país, y por supuesto, a la información aderezada al servicio de los mismos que nos brindan cada día, para construir “la versión oficial de los hechos”. Deberían de leer a Noam Chomsky para enterarse de que la propaganda en una democracia es tan execrable como la coerción en un estado totalitario.

Ahora que hemos descubierto que el ex juez Garzón ha sido apartado de su carrera por sus métodos totalitarios, no estaría de más, que el Fiscal General del Estado empezara a actuar de oficio contra "los señores de la prensa”, que han convertido este país en una república bananera de la información a la opinión pública, en plena impunidad e inmunidad, para servir a los intereses de la partitocracia hegemónica que nos perjudica sin interrupción. No me extraña que las ventas de los diarios españoles cada día sean más escasas, están condenados a la extinción, porque carecen de rigor, transparencia, independencia y veracidad (Artículo 20 CE 1978) para informar a los españoles de lo que ocurre. Con una prensa realmente independiente en este país jamás podría haber ocurrido lo de Zapatero, y mucho menos, su consecuencia inevitable en la continuidad del tancredismo rampante y embaucador de Mariano Rajoy.

Enrique Suárez

domingo, 19 de febrero de 2012

Primer Congreso del PP sin Don Manuel, ni Álvarez Cascos


"El hombre sensato cree en el destino; el voluble en el azar" Benjamín Disraeli

La confianza hegemónica que el decimo séptimo Congreso del PP celebrado en Sevilla, (97,56 % de los más de 2500 representantes), le ha brindado al Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, no le ha hecho olvidarse de Asturias ("Yo estaré a vuestro lado y también al lado de Asturias"), ni tampoco el reconocimiento expreso del ex presidente Aznar, ni siquiera la conciliadora posición de Esperanza Aguirre en esta ocasión. Todo se olvida: es política.

La Presidente de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, que en su día se enfrentó a su predecesor y actualmente ha heredado su título: “general secretaria”, asume la pesada carga de organizar la cohesión de un partido que ocupa la inmensa mayoría del poder en España, posiblemente el partido que más poder ha tenido en este país en la historia de la democracia reciente.

El homenaje a Don Manuel ha sido, posiblemente, uno de los momentos más emocionantes del Congreso. El fundador del PP que nos ha dejado este año, ha sido recordado con todos los honores y loas, quizás excesivas, quizá para compensar la parca conmemoración de su óbito. También es la primera vez que asistimos a la presencia de Aznar en un Congreso del PP con su partido en el Gobierno, ejerciendo de asesor aúlico para mostrar que Asturias debe ser del PP para mayor gloria de la gaviota, no se sabe si de Rajoy. En esta ocasión posiblemente se digne a hacernos una visita. ¿Qué pensará Cascos al contemplar desde la distancia física y mental, las dimensiones humanas de sus antiguos compañeros?. Parece que la hemorragia de Asturias hay que restañarla con urgencia, no vaya a ser que refleje las terribles incongruencias a las que asistimos en el PP.

Pero no ha estado Francisco Álvarez Cascos, actual Presidente de Foro Asturias, y que ha dejado de ser Presidente de Asturias, gracias a la labor desarrollada por el PP regional en apoyo al PSOE asturiano de las corrupciones inexplicables, algo insólito en cualquier otro lugar de España, el contubernio establecido entre el PSOE-PP, salvo en el País Vasco para desplazar del poder al PNV y poder bendecir, al mismo tiempo, la presencia de Amaiur.

Si estaba en el Congreso la actual candidata por Asturias a las elecciones autonómicas, Mercedes Fernández –“Cherines”- que ha acudido a salvar la cara del PP en la autonomía desde su reciente triunfo electoral en las Elecciones Generales en el Principado, con una estrategia de “policía bueno” que ha consistido en darle la razón a Francisco Álvarez Cascos en lo que decía, desplazando de los cargos del PP, a todos los que habían impedido su presencia como candidato en su partido, pero sin reconocer el error que cometió el PP en su día, al impedir que el ex general secretario, fuera su candidato por Asturias. Un error de Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal, pero un acierto para alcanzar su hegemonía en el partido, a pesar de ser urdido con un “pucherazo” en el Comité Electoral Nacional.

Pero que quieren que les diga, este PP ya no es el que era sin D. Manuel, sin Cascos, con ese totalitarismo sutil de poner las siglas por encima de las personas, los intereses generales del partido por encima de los principios y la dignidad de sus miembros. Con esa ideología social-liberal en la que se acantona, vergonzantemente, eludiendo los signos singulares que hasta ahora le habían definido; ese PP del cálculo y la mecánica, materialista, vacío, intrascendente y complacido (que prefirió que este país se hundiera un poco más con tal de ganar las elecciones, haciendo anuencia en su oposición); que habla de España con la boca pequeña (para no ofender a los nacionalistas) y dice que no le dará oxígeno a ETA sin homenajear sinceramente a las víctimas del terrorismo; que aspira a la paz social con talante, con concesiones a los sindicatos y los partidos de izquierda “apesebrados”, sin haber condenado la política del PSOE y el magnífico Zapatero que ha hundido el país en plena impunidad; ese PP al que Marruecos le cuela los goles por la escuadra, la Alemania de Merkel le exige pleitesía, la Francia de Sarkozy se mofa en sus narices, el Reino Unido de Cameron ni ha mirado para él y Obama no sabe que existe, no es el PP que puede sacar a España del atolladero, para desgracia de todos los españoles.

No puede hacerlo por que miente, de la misma forma que mentía el PSOE; dicen en Europa que ha exagerado el déficit para luego presentar unas cuentas excelentes, tal vez sea cierto; dijo en la campaña electoral que no subiría los impuestos y Mariano Rajoy fue lo primero que hizo nada más llegar al Gobierno; dijo que no ofrecería más ayudas a la banca y ya va por el próximo rescate de más de 50.000 millones de euros; dijo que haría la reforma laboral que este país necesita y lo único que ha hecho es convocar a los sindicatos para que salgan en procesión, simulando su furia, para que parezca que están en contra. Lo cierto es que desde que Mariano Rajoy ha llegado a La Moncloa, la Bolsa sigue en coma, nos han bajado la calificación de la deuda varios escalones, Alemania nos sigue mirando de reojo y los analistas nos recuerdan, que a pesar de haberlo ocultado, la perspectiva de crecimiento indica que hasta 2016 no se creará en España empleo estable, y que todavía queda la destrucción de más de medio millón de puestos de trabajo. Y lo peor vendrá tras las elecciones autonómicas en Asturias y Andalucía.

Los cerebros que ocupan las plantas más elevadas de Génova no se han dado cuenta de la estrategia del PSOE para derrumbar al PP, mientras Rubalcaba resuelve la fractura que le organizó Chacón. Dejarán subir el globo, para que se olvide lo que le hicieron a España y dentro de unos meses comenzará la reacción, mostrando la incapacidad del PP para resolver la crisis, haciéndole además, heredero de su obra de los últimos ocho años.

La animadversión acumulada que este país generó contra Zapatero, todavía no se ha eliminado, y Mariano Rajoy, cuando vengan cuatro mal dadas, y ninguna buena, es el principal candidato a heredarla. Por mucho que su partido lo eleve a los altares, Mariano Rajoy no reúne las condiciones para gobernar este país con la decisión que requiere en estos momentos, templando gaitas, ejerciendo de Don Tancredo en el poder, lo mismo que hizo en la oposición, no va a recolectar muchos apoyos, ni confianzas nacionales e internacionales, y mucho menos con una legislatura en decadencia prolongada.

Mariano Rajoy tiene un problema, no cree en sí mismo lo suficiente, para lograr que los demás crean en él, sus discursos son lugares comunes, revisitados páramos de la cadencia, desiertos de grandeza. No es el líder que este país necesita para salir adelante, lo sabe y lo sabemos.

Así que seguiremos aprendiendo de Álvarez Cascos como se hace política, porque por muchos sosias discipulares que le acomoden en el camino, por muchos cantos de sirena que le lancen desde el reservorio de guano en el que se ha convertido el partido de la gaviota, creo que durante el próximo mes en Asturias vamos a asistir al mayor espectáculo político de los últimos años, con un político genético, de carácter y oficio, que va mostrar a los asturianos y los españoles por donde deben ir las cosas, ante la errática y desnortada deriva de su anterior formación política.

Nadie duda que una mayoría absoluta de Foro en Asturias podría llegar a ser un molesto correctivo para la soberbia fátua del PP de Mariano Rajoy y el PSOE no lo desconoce, le interesa mucho más que triunfe FORO en Asturias que obtener unos buenos resultados -sabiendo que no va a poder gobernar-, porque sería la mejor forma de asestarle un golpe certero al PP de Mariano Rajoy, en cierta forma es lo que han provocado con su apoyo a la enmienda a la totalidad presentada por el PP asturiano contra los presupuestos de Cascos.

Veremos mucho teatro, con escenificaciones trágicas, pero posiblemente los candidatos del PSOE recomienden en la intimidad a sus votantes que voten a Foro, porque Álvarez Cascos con mayoría absoluta en Asturias es la pesadilla más seria que podría tener el faraón de La Moncloa, y Rubalcaba lo sabe.

Seguro que D. Manuel se está riendo desde algún sitio, porque a pesar de que los medios de comunicación divulgaron la mentira que se urdió desde Génova, (no así la Agencia Atlas), tratando de tergiversar sus palabras cuando Francisco Álvarez Cascos se fue del PP, estas no fueron: "me parece inconcebible" (como expandieron los mass media, afeando la conducta de su discípulo más leal), sino "me parece inconcebible que no sea el candidato del PP por Asturias". NO LO ENTIENDO, PERO LO COMPRENDO.

Yo tampoco entiendo a este PP de Mariano Rajoy, que parece la versión conservadora del socialismo de Zapatero, con sus mentiras continuadas a los españoles, pero comprendo perfectamente a Francisco Álvarez Cascos cada vez que dice lo que piensa. Y muchos asturianos, también. Más vale comenzar de nuevo, que seguir perteneciendo a un partido político que ha entregado la esencia de sus principios y su alma ideológica al diablo del marketing electoral, para alcanzar el poder, para hacer Presidente del Gobierno a Mariano Rajoy, por el accidente de su predecesor, y no por sus propios méritos.

Enrique Suárez

sábado, 18 de febrero de 2012

¡Levantemos Asturias!


¡Levantemos Asturias!

Discurso pronunciado por Francisco Álvarez Cascos en la presentación de candidatos autonómicos de FORO. Oviedo, 18 de febrero de 2012


Mis primeras palabras tienen que ser de gratitud por la confianza que me renováis como candidato de FORO a la Presidencia del Principado de Asturias, y por el honroso privilegio de pertenecer a este equipo de 45 personas aspirantes a ocupar los escaños de la Junta General del Principado en este nuevo reto que los asturianos afrontamos dentro de poco más de un mes, el próximo 25 de marzo.

Si hace un año, cuando iniciábamos la andadura de FORO en vísperas de la campaña electoral que concluyó con nuestra victoria, estábamos convencidos de que una mejor Asturias era posible y necesaria, hoy estoy aún más persuadido, por haber metido la mano en la llaga, de que nuestra tierra necesita más que ninguna otra Comunidad Autónoma, un cambio radical que la libere de la vieja política representada por la alianza PPSOE de los últimos años, calculada y tenaz operación de asfixia que ha hecho imprescindible esta nueva convocatoria a las urnas. Ese entendimiento PPSOE se ha hecho crónico hasta el punto de producir una parálisis, contra la que desde el Gobierno hemos luchado a brazo partido, y que condujo a los asturianos a sufrir las tasas de paro más altas de nuestra historia; a convertirnos en la única Comunidad Autónoma española con la población estancada en la última década; a presentar el segundo peor crecimiento del PIB/hab. en esta última década; y a padecer la tasa de población activa más baja de España. Y añadamos a este panorama que Asturias es la región que presenta más deficiencias de comunicaciones con el resto del territorio peninsular, por el Este hacia Cantabria, por el Oeste hacia Galicia, y por el Sur hacia Castilla y León.

Esta relación de agravios que publican los boletines del INE o esta crónica de nuestro calvario no nos conduce al victimismo ni al pesimismo ni al desaliento, y mucho menos a la resignación de vernos algún día a los asturianos divididos contra nosotros mismos. Muy por el contrario, desde que nació FORO, y es algo que forma parte del ADN de nuestra formación, propusimos a todos los asturianos inconformistas un doble cambio en la política regional y en la política nacional para superar la decadencia de Asturias e iniciar la recuperación. ¿Qué ocurrió en los últimos meses? En primer lugar, que constatamos que nuestros cálculos y nuestro diagnóstico no estaban equivocados. Y en segundo, que algunos de aquellos a quienes convocamos a la ilusionante tarea de sacar a Asturias del abismo no aceptaron el veredicto de los asturianos e hicieron todo lo contrario de lo que exigían la responsabilidad política y el buen sentido cívico. En lugar de arrimarse a tirar por el carro todos juntos, se afianzaron en la pereza remunerada de sus poltronas y avivaron, como autodefensa nada presentable, el fuego de la anómala alianza PPSOE, reforzando los lazos de una táctica de supervivencia a base de hundir aún más a Asturias, según la recomendación principal del “manual de náufragos” por el que se guían, instalados en la complacencia de garantizarse un lugar en los primeros botes del “Titanic”. Con esas actitudes y con esas artimañas, es difícil entenderse y es imposible que Asturias sea aquello con lo que, desde FORO, soñamos, y a lo que venimos dedicando nuestros mejores esfuerzos.

La situación que os describo, y que todos conocemos de primera mano y hasta la padecemos en propia carne, tuvo su prólogo -que fue toda una advertencia y una declaración de intenciones que después se confirmarían- el mismo día del comienzo de la legislatura, cuando nuestra oferta de diálogo y acuerdo en la mesa del parlamento fue contestada por el PPSOE con la rocambolesca elección del Presidente de la Junta General del Principado. Quisimos tomar aquella aberración más como una pataleta que como una declaración de guerra pero, por desgracia para Asturias, esa actitud, que tenía algo de cacería sin los reglamentos honorables por los que se rigen los rituales cinegéticos, se fue ampliando en el día a día, y alcanzó su cima insuperable con el acuerdo para rechazar de plano el proyecto presupuestario de FORO para este año 2012, e imponernos el del Gobierno de Areces; es decir, el programa continuista del Gobierno anterior y que en su día había tenido el rechazo frontal del PP, pero sin ingresos para ejecutarlo. Todo esto, desde el ejercicio de socorrismo de hacerle el “boca a boca” a un documento que era ya un cadáver, hasta el “hara-kiri” ideológico del PP asturiano alineándose con lo que hace un año consideraban el programa de un Gobierno fracasado de socialistas y de comunistas, nos confirmó que, en la política regional, aquí y ahora, sólo hay dos opciones: el continuismo del PPSOE para que todo siga igual, o el cambio que FORO ofrece para sacar Asturias de la crisis.

Jamás antes en la política asturiana ni en la española se conoció una pinza PPSOE contra nadie tan innoble e irresponsable como la alianza no sé si decidida pero sí respaldada por Zapatero y por Rajoy en Asturias. Jamás antes ni, como en el caso de FORO, contra los partidos que ganaron unas elecciones, sea el PNV o CiU, ni contra los partidos que nunca las ganaron como el BNG, ERC, CC, el PAR o el PRC. Hemos sufrido en Asturias un innoble acoso político sin precedentes en España, articulado a través de la insólita pinza del PPSOE, siendo como somos una fuerza política que tiene como lema “Más Asturias, mejor España”, lo cual deja en evidencia los móviles poco dignos de la alianza. Pero la gran factura se la está endosando PPSOE a todos los asturianos con el irresponsable presupuesto prorrogado que tanto daño hace a nuestra economía, un mes después de que FORO votara, sin contrapartidas, la investidura de Rajoy. El sentido de Estado se demuestra con hechos, y nosotros en FORO somos gente responsable que estamos en la política para demostrar con hechos nuestra voluntad de servir a los asturianos sin sectarismo ni vendettas.

Precisamente porque los militantes de FORO venimos a la política con voluntad de servir, no tenemos más motivación que la de representar la voluntad de los asturianos, no concebimos la política como un oficio que garantiza puestos de trabajo fijos, y por eso no nos guía ningún afán de aferrarnos al sillón. Nuestro único propósito es defender los intereses generales de Asturias y queda reflejado en nuestro modelo de partido, en el que tampoco caben las acumulaciones de cargos de alcaldes, o concejales, con los de diputados regionales, ni nos interesan los cazacargos que van con los de la feria y vuelven con los de la procesión, porque son ejemplos de interés particular o partidista por encima del servicio a los intereses generales de la sociedad.

En FORO tenemos principios que comienzan por el compromiso cívico de respeto a la dignidad de las personas, que es la base ética de nuestro programa. Por eso quiero reafirmar que si alguien de su propio partido volviera a acusar a la nueva candidata del PP, Mercedes Fernández, de estar implicada en los lamentables sucesos del 11-M para excluirla de algún cargo, volvería a calificar públicamente de indignidad política tal comportamiento, y me sentiría incapaz de convivir en una organización que consiente tales métodos. Y, como ya expliqué en muchas ocasiones y demostré con hechos, no acepto para Asturias la condición de territorio ultramarino, por lo que me sentiría incapaz de asumir la responsabilidad del “virreinato” de una organización autonómica investido por medio de un poder vicario, en una reunión tutelada por el delegado de la metrópoli, como si Asturias fuera una colonia gobernada por el aparato central. Como al resto de los candidatos que concurren a estas elecciones le aseguro el juego limpio por parte de FORO, a la candidata del PP le deseo que jamás haya de atravesar el desierto del desprecio y de las pesadillas a las que sus actuales compañeros de partida (más que de partido) nos abocaron a algunos hace dos años, o a las que ahora mismo condenan a su improvisada número uno de las pasadas elecciones y cuyo nombre, por mera cortesía, no quiero citar.

En estas nuevas elecciones autonómicas también habrá que explicar y denunciar lo que cada uno propone para resolver los problemas de Asturias, desde las responsabilidades del Gobierno de España y desde la oposición. En la campaña de las elecciones generales del pasado mes de noviembre, desde FORO advertimos que en esta legislatura estaban en juego muchos asuntos vitales para el futuro de Asturias. Nosotros los señalamos con precisión y nos comprometimos con sus soluciones, amparándonos en la defensa de una política de solidaridad interterritorial que pusiera fin a la marginación y a la discriminación que sufre Asturias desde hace ocho años, con la indiferencia cómplice del PPSOE, por el abandono al que sometió a Asturias el Gobierno socialista de Zapatero.

Mientras el drama del paro acerca a Asturias al borde de los cien mil desempleados, el nuevo Gobierno de Rajoy anuncia la eliminación de los Fondos Mineros, lo que supone dejar sin financiación obras comprometidas en las comarcas mineras asturianas por un importe cercano a los 800 millones de euros, mientras se mantiene la amenaza de cierre de nuestros pozos en 2018. Eso sí, los responsables de la eliminación olvidan que el recorte de producciones del carbón y la reducción de 12.000 empleos mineros se cumplieron, pero ahora se plantean anular las contrapartidas pactadas en nombre de la corrección de los desequilibrios territoriales. Suena a mezquindad de los portavoces asturianos y nacionales del PP que justifiquen la “eliminación” de los fondos mineros en la mala gestión del Gobierno anterior. Si el Gobierno anterior fue malo para Asturias por el retraso en la aplicación de los fondos mineros ¿Qué se podría decir del Gobierno actual que, en lugar de corregir los retrasos de los fondos mineros, simplemente los elimina? De no rectificar tan injusto castigo a los asturianos, la política con las comarcas mineras de este Gobierno puede ser aún peor que la del anterior. Para rematar este amenazador balance, el nuevo Gobierno parece que renuncia a defender el mantenimiento de las ayudas al carbón más allá del año 2018 que FORO impulsó hace dos meses ante la presidencia polaca de la UE, y dejará al Gobierno del Principado defendiéndolas en solitario. Que nadie dude en Asturias que lo haremos.

FORO también advirtió hace varios meses que la reforma estructural de las tarifas eléctricas y el sistema de incentivos a la construcción naval son dos decisiones prioritarias y urgentes para garantizar la competitividad de nuestra industria metalúrgica, de otras grandes industrias y de nuestros astilleros. Asturias es una de las capitales mundiales del acero, del aluminio y del zinc, pero ARCELOR, ALCOA o AZSA son multinacionales con sedes centrales lejos de Asturias que deciden sus inversiones allí donde sus plantas son competitivas. Por eso, no podrán mantener el empleo en Asturias y en España si sus costes energéticos siguen siendo discriminatorios con los de sus competidores europeos. Lo mismo ocurre con nuestra industria naval. Asturias tiene unas empresas magníficas y unos trabajadores altamente cualificados, pero ARMON, JULIANA o GONDAN no pueden firmar contratos para su cartera de pedidos si no disponen del sistema de ayudas equivalentes al que disfrutan los astilleros de otros países europeos, y que el nuevo Gobierno español tiene que definir con urgencia y defender ante la Unión Europea, como también hemos exigido desde el Gobierno del Principado.

Por desgracia, el pronóstico que hicimos ya se está cumpliendo. Hace unos días fue ALCOA la que anunció la reducción de su plantilla en Avilés, y ahora es ARCELOR la que anuncia la reducción de otros trescientos empleos en Gijón y Avilés. Ofrecí por carta en tres ocasiones al ministro de Industria que aceptara una reunión para escuchar nuestros problemas y dialogar sobre las soluciones urgentes. Pero el ministro de Industria aún no ha tenido tiempo de recibir al presidente del Principado. Espero que los asturianos sean plenamente conscientes de lo que nos estamos jugando y valoren la responsabilidad de cada uno en el agravamiento de la crisis asturiana, que es la crisis de la industria española.

La nueva ministra de Fomento está obligada a resolver la situación de retrasos y paralizaciones de las grandes obras pendientes de Asturias, después de los ocho años de tomaduras de pelo del Gobierno socialista de Zapatero, porque el aislamiento con el resto de España sigue siendo un freno para nuestro desarrollo. La Autovía del Cantábrico va muy retrasada por Oriente en Llanes y por Occidente en Artedo y Otur. La Autovía del Suroccidente interior está detenida en Cornellana. En el ferrocarril, la construcción de la Variante ferroviaria de Pajares se encuentra prácticamente paralizada, no tiene vías de ancho internacional para ser de Alta Velocidad europea y carece de proyectos desde León hasta La Robla, y desde Pola de Lena hasta Oviedo-Gijón-Avilés, con los dos grandes túneles de 25 Km. perforados pero sin vías, sin señalización y sin catenaria. También la amenaza de los recortes presupuestarios amenaza con recaer desproporcionadamente sobre las infraestructuras asturianas.

En otros ministerios, nuestra ganadería está seriamente amenazada por la Política Agraria Común (PAC) con el recorte de cuotas lácteas y de las ayudas a zonas de montaña. Nuestra flota pesquera se reduce de manera imparable. No se cumplen los compromisos de aportación estatal para financiar las atenciones de las dependencias. Nuestros archivos históricos se desgajan del Archivo Nacional en Salamanca y se trasladan a Cataluña. Necesitamos un nuevo sistema de financiación de las Comunidades Autónomas, que garantice los principios de suficiencia y solidaridad entre territorios, y que proporcione los recursos suficientes adicionales para evitar que las regiones más desfavorecidas por circunstancias económicas o geográficas salgan perjudicadas, aplicando índices como la evolución del PIB, descenso de población activa o el volumen de emigración cualificada.

Todo esto justifica la invitación de FORO para que vengan en la campaña electoral a explicar sus compromisos con Asturias los Ministros de Industria, de Hacienda, de Agricultura, de Educación y Cultura y la Ministra de Fomento. Las comparecencias parlamentarias en el Congreso del Ministro de Industria y de la Ministra de Fomento ya han servido para demostrar que los parlamentarios del PPSOE guardan silencio o actúan de palmeros para echar tierra sobre los compromisos que Asturias espera para superar la actual decadencia. Solo los parlamentarios de FORO, Enrique Sostres e Isidro Oblanca, hacen oír nítidamente su voz en defensa de los intereses de nuestra tierra, lo mismo que hace desde Asturias el Gobierno del Principado.

De estos problemas tenemos que hablar para explicar a los asturianos el cambio de política que proponemos para sacar a Asturias de la decadencia, concretado en las soluciones y en los compromisos para llevarlas a cabo. Por mucho que nos presenten ahora cambios de personas en las listas del PPSOE, unos para hacer olvidar su interés por Asturias en el pasado y otros para disfrazar su falta de compromisos con Asturias en el presente, recordemos que las decisiones políticas responden siempre a las organizaciones, y estas, igual que los programas, las manejan los órganos de los partidos, que siguen dirigidos por los mismos aunque ahora se disfracen de renovadores. Unos y otros, PP y PSOE, PSOE y PP, siguen ofreciendo a los asturianos más de lo mismo, y ninguna garantía de defensa firme de los intereses de Asturias mediante respuestas concretas y urgentes en el Gobierno de España.

Desde los tiempos en que el inolvidable Rafael Fernández recompuso el socialismo asturiano y lo convirtió en fuerza estratégica para improvisar los primeros y plurales gobiernos de la autonomía, siempre se habló en Asturias del “tapado” como figura emergente, prometedora y casi mágica en la oferta electoral. Por fin, y tras los negativos años del “arecismo”, en las pasadas elecciones de mayo del 2011 se desenmascaró, como un “trasgu” o un “nuberu”, como un diosecillo de nuestra mitología, el “tapado” del socialismo asturiano, que resultó ser Javier Fernández, quien ahora repite en los cometidos que le fueron impuestos desde los dramáticos tiempos de Rodríguez Zapatero. Aunque no me corresponda en el respeto, aprecio en el candidato del PSOE su educación en las buenas formas y hasta su cortesía. Pero a Javier Fernández, secretario general desde hace doce años del partido de gobierno que nos condujo a la decadencia asturiana, todavía no le hemos escuchado algún propósito de enmienda para depurar los escándalos de corrupción con el dinero de las escuelas infantiles de su Gobierno autonómico, para corregir el despilfarro de los sobrecostes de las obras públicas, para combatir la falta de transparencia de los chiringuitos que derrochaban sin control alguno el dinero público. Todavía no le hemos escuchado una sola propuesta de rectificación ni tampoco hemos podido leer un simple folleto suyo, que continúe la tradición de los libros que acostumbraban a publicar los presidentes del Principado Pedro de Silva y Juan Luis Rodríguez Vigil para exponer sus ideas sobre Asturias y su futuro. Solo sé que le molestan mis libros, y también que no se siente responsable de la corrupción que investiga la justicia, de los sobrecostes y del despilfarro que arruinaron la economía regional, de la falta de transparencia galopante en el manejo del dinero público -por ejemplo, en la Fundación Niemeyer- que nos han conducido al estancamiento y al record histórico del paro. El líder asturiano del partido que estuvo gobernando España los últimos ocho años y Asturias otros doce años no se siente responsable de la decadencia de Asturias ni tampoco de los acuerdos y de las alianzas con el PP. Lo malo para Javier Fernández es que, contra los datos estadísticos del INE, contra los Diarios de Sesiones de la JGPA, y contra las fotografías de las obras públicas paralizadas y de las hemerotecas, no le sirven los chascarrillos de descalificación personal que le preparan sus estrategas, mientras se hunden los resultados del PSOE donde mejor lo conocen, en su pueblo, en Mieres, para que nadie se lleve a engaño.

No es frecuente que, en un acto político, haya una referencia explícita a un medio de comunicación social pero, en este caso, dada la posición insólita de “La Nueva España”, convertida en el cooperante necesario del entramado PPSOE, o en la tercera pata de esa banqueta, me tengo que referir a él puesto que, más que como un periódico, actúa como un actor interesado no en el servicio a la verdad sino en la difusión de la doctrina del penoso pacto. Si el propietario de ese medio o su delegado en Asturias se presentasen a las elecciones, uno en las filas socialistas y el otro en las populares, todos entenderíamos mejor lo que está ocurriendo. Pero prefieren moverse en las bambalinas, que les viene produciendo muchos beneficios económicos y que les hace considerarse importantes e influyentes. No sé si la asunción de esos papeles, siempre con el incensario para adular y el cepillo del sacristán para recaudar, les causa algún problema de conciencia, pero lo que sí ha producido es un hecho infrecuente que llamaría de “adhesión comercial a la verdad del que paga”. A alguno le llamará la atención que me adhiera, a pies juntillas, a la coherencia de lo que, bajo la cabecera del periódico, define a “La Nueva España”: “Diario independiente de Asturias”. No hay definición más perfecta de quien es ajeno a la realidad de su país, y de quien convirtió la costumbre en vicio porque, siempre que a esa independencia puso un precio, aparecieron poderosos clientes. Pero con el Gobierno de FORO, que no es independiente de Asturias, sino radicalmente dependiente de su realidad, han pinchado en hueso: no entendemos la política como un oficio que requiera publirreportajes como los que acostumbra a dedicar a sus patrocinadores. No sé si merece la pena recordar lo que todo el mundo sabe: que en esta campaña electoral vamos a tener a ese periódico en contra, rabiosamente en contra, con su actitud mezquina y miserable que descalifica a quien la mantiene. A nosotros aquí nos tienen: FORO, el único partido dependiente de Asturias. ¡El único!. En fín, ya hice bastante propaganda, y gratuita, a “La Nueva España”, y voy a terminar con palabras más gratas.

Asumo, amigas y amigos, al lado de los demás candidatos, la tarea de lucha por Asturias, si cabe, con más entusiasmo que nunca. Estoy profundamente agradecido por el afecto y la complicidad de mis paisanos. El gran protagonista de esta historia es el pueblo asturiano que ha emitido reiteradamente un mensaje de esperanza que en FORO hemos intentado modular y articular con las herramientas que tenemos a mano: el esfuerzo, el rigor, la dedicación, el compromiso, la imaginación y la decencia. Lucharemos todos desde FORO por una Asturias normalizada en su estructura socioeconómica, por la prosperidad de los ciudadanos, por la ilusión en el presente y en los tiempos venideros, y dejemos atrás para siempre la pesadilla de un paraíso apedreado por los jamones que vuelan en cestas de Navidad y por los pactos ocultos, y no tan ocultos, del viejo tinglado de la antigua farsa que nos condujo a la decadencia.

Uno de los más bellos discursos que recuerdo es el que pronunció en 1946 el Primer Ministro y Premio Nóbel de Literatura, Winston Churchill, en Zurich, y que podría considerarse el primer manifiesto en favor de la idea de la nueva Europa para sacar al viejo continente de su postración. Permitidme parafrasearlo para resumir y lanzar nuestro mensaje de esperanza y de confianza a la sociedad asturiana para pedir su apoyo. Los militantes de FORO tenemos que apadrinar la idea de la nueva Asturias y debemos defender el derecho de los asturianos a vivir y a brillar. Por eso os digo, en los albores de una nueva cita histórica con las urnas, ahora toca pensar, decidir y trabajar por Asturias.

¡Levantemos Asturias!

¡Trabajemos sin descanso para conseguirlo!

Muchas gracias

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