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sábado, 7 de febrero de 2015

Necesitamos una izquierda que defienda la libertad y no sus privilegios






Cada vez que escucho a algún comunista arcaico hablar del “neoliberalismo” me pregunto de que siglo proviene, si del XIX o del XX, porque los hay de ambos.  El "neoliberalismo" que algunos pregonan es un espantapájaros que han inventado interesadamente los propagandistas de la izquierda, un muñeco de paja, que a modo de chivo expiatorio pueda acoger todos los males de este mundo, todo para ocultar en una finta psicoanalítica el fracaso económico de todas las políticas planificadas de los quinquenios de la URSS,  la incapacidad de los colectivismos de crear riqueza (al tiempo que mantienen a la gente en la pobreza) y su deriva segura hacia la erradicación de la libertad en los lugares en los que ha logrado triunfar, como Cuba, Venezuela o Corea del Norte. Se puede comprobar fácilmente el fracaso del comunismo en los países que fueron comunistas en el Telón de Acero y luego se abrieron al capitalismo, han crecido más en los últimos diez años que en los cien años anteriores y las condiciones de vida de sus habitantes han mejorado considerablemente.


Por alguna rara especie de algunos descerebrados, la izquierda se ha convertido en los últimos años en enemiga acérrima de la libertad, el capitalismo y la economía de mercado. Los profetas de la cosa consideran que la crisis económica que atraviesan los países occidentales se debe al fracaso del “neoliberalismo”, sin tener en cuenta otros fenómenos mucho más relevantes: la llegada de las nuevas tecnologías, la entrada en los mercados globales de 3.000 millones de nuevos productores dispuestos a trabajar por la décima parte de lo que lo hace un occidental y muchas más horas y la globalización. Evidentemente, para algunos todo esto es una consecuencia del “neoliberalismo” y los movimientos económicos promovidos por las élites financieras mundiales, que al fin y al cabo, vendrían a ser idiotas de libro, porque precisamente son las que más dinero han perdido con la crisis.


Su fanatismo les impide ver que el mundo ha cambiado, por eso tratan de imponer su visión deformada de la realidad a cualquier precio, porque son incapaces de adaptarse, como hacen los demás, al mundo que actualmente existe. 

Si nos detenemos en nuestro país, alguien tendría que explicarnos como en la época de Zapatero se crearon un 25 % más de empleos públicos (ojo, no funcionarios, que estamos los cuartos por la cola en Europa), mientras se perdían un 25 % en todos los demás sectores económicos.

¿Cómo pudo crecer en España el empleo público más que en ningún país de Europa desde el año 2004 al 2011 es uno de los enigmas más insólitos, digno de formar parte del programa Cuarto Milenio, cuando al mismo tiempo este país era en el que se reducía más el empleo, en todos los demás sectores?, eso en una época en que las nuevas tecnologías en información y comunicaciones han reducido el número de trabajadores en todas las empresas privadas, en España ha ocurrido lo contrario en todas las públicas, algo que no ha ocurrido en otros países europeos, sino más bien al contrario. Esto es un anatema para todos los que defienden la izquierda en España, que son los que prefieren echar la culpa al “neoliberalismo” de nuestros males.


Vamos a dejarnos de entelequias, alguien tendría que descubrir alguna vez lo que pasa a los españoles, la causa de la crisis económica que vivimos en España se debe a la sobredimensión de las instituciones políticas, la duplicación y triplicación de instancias administrativas y la escasa productividad, cualificación y eficacia de los empleados públicos españoles que han sido colocados, especialmente los que están en los cargos directivos de entidades públicas, que son lo más nefasto de Europa y que han accedido a su vida plácida por la bendición de un dedo que ha señalado su carnet en la boca. Y esto no es una cuestión que distinga partidos, porque todos los que están en el poder han hecho lo mismo. Y si les resulta increible, pregunten ustedes a cualquier funcionario por oposición de su confianza, como funciona el entramado político como pesebre en las institciones públicas


Los españoles desconocen que cada 100.000 empleados públicos que no necesitamos, nos cuestan alrededor de 6.000 millones de euros al año,  si contamos empleados públicos y empleados de empresas públicas o que viven mayoritariamente de lo público, en este país sobran más de un millón de empleados innecesarios, lo que supone al año 60.000 millones de euros, que es un poco menos de la cifra en lo que crece la deuda pública española.  Pero además, un ejército innecesario crea más problemas que soluciones, así tenemos que para hacerse imprescindibles cada día cargan más la vida de los ciudadanos con toda suerte de iniciativas dispuesta a deteriorar su bienestar y calidad de vida. Cuando alguien tiene que trabajar de verdad y al servicio de los ciudadanos, se deja de averiguar porque el impreso 324 no tiene validez para el asunto 428, ni apabulla al ciudadano con su cetro imperial inmerecido cuando le hace una pregunta.


La enormidad del despropósito creado por el PSOE de Zapatero es indecente, pero la han puesto en práctica todos los partidos con poder, el PP por supuesto y los nacionalistas no digamos, y sus barbaridades se pueden contemplar hoy en las autonomías que llevan gobernadas por el PSOE durante los últimos 30 años. Ayer, en este blog, se dejó un artículo en el que se demostraba que cualquier trabajador de este país recibe al final menos dinero del que produce para el Estado en forma de impuestos.  La proporción viene a ser de 10 para el trabajador, por 17 que recibe el Estado de su trabajo, eso sin incluir los impuestos que extrae de su producción en bienes o servicios.


Si en el gobierno del PP hubiera gente inteligente, se podría resolver la crisis de una forma muy sencilla, limitando el número de cargos directivos en todas las empresas relacionadas con lo público por decreto. No se puede permitir, porque es indecente, en un país con 4,5 millones de parados en el que hay un millón de licenciados jóvenes bloqueados por un millón de colocados con carnet, que en los últimos veinte años se hayan multiplicado por veinte los puestos de mando en las administraciones públicas. Donde hace veinte años había 3 cargos directivos, hoy hay 30 directivos, por supuesto afines al partido político que detente el poder en la autonomía correspondiente, difundiendo las responsabilidades de tal forma que al final no hay nadie responsable de los despropósitos que acontecen. Esa administración parasitaria que ha creado una burocracia innecesaria de cargos políticos designados debe desaparecer si queremos abandonar algún día la crisis.


Definitivamente este país necesita una izquierda que defienda la libertad y no que trate de crear enemigos de la libertad porque les puede joder el pesebre a los colocados, es hora de que la gente sepa lo que está ocurriendo en lo público, bajo la bandera de lo social, que para eso lo paga con su pérdida de bienestar.

Que unos cuantos miles de sinvergüenzas cobren todos los meses por hacer brindis al sol a costa de que 4,5 millones de parados estén en la calle porque no pueden acceder en las mismas condiciones que los enchufados por los partidos, sindicatos y empresas de pesebre a un puesto de trabajo, no es de recibo. Mientras haya unos indeseables que se encargan de crear problemas, pero nunca soluciones, para hacerse necesarios y seguir cobrando su sueldo, a pesar de que sea a costa de crear la mayor desigualdad que se ha visto en este país, la que distingue a los privilegiados que tienen padrino de los desheredados que no tienen enchufe para alcanzar un trabajo en lo público. Este tercermundismo debe desaparecer si queremos ser un país normal algún día.


Así que la crisis económica que vivimos en España no se debe al “neoliberalismo” se debe al expolio de aquellos que braman contra el capitalismo, pero viven magníficamente de explotar a sus semejantes en nombre de la igualdad. No se debe a la crisis de los bancos, sino al expolio de 200.000 millones de euros cometido en las Cajas de Ahorros por los miembros de los partidos, sindicatos y empresarios que estuvieron sentados en sus consejos de administración. Y no, no se debe a la voracidad de los desalmados que dejan a los niños sin comida en los comedores escolares, a los pensionistas sin pensión y a los jóvenes sin trabajo por defender la economía de mercado, sino a los que utilizan todas estos mantras para mantener sus privilegios en nombre de la igualdad, la defensa de lo social y lo público, con más avaricia que cualquier capitalista, que al fin y al cabo defiende que la gente viva de lo que produce y no a costa de los demás. Va siendo hora de cambiar la propaganda interesada, por información correcta sobre la realidad. 

La justicia social no consiste en que los socios de un club se hagan con todos los privilegios a costa de crear perjuicios en todos los demás, porque son más listos o están mejor organizados como secta en el arte de trincar para si mismos, mientras representan que luchan por los demás y en realidad, les están machacando. Lamentablemente si la izquierda abandona la humildad y la autocrítica, como ha ocurrido en este país, se convierte en otra derecha, es decir, en casta.


Enrique Suárez.


sábado, 2 de agosto de 2014

Pujol sólo es el mascarón de proa de esa nave mafiosa que es la política catalana

Me sorprende el asombro de algunos, fingen hasta cuando parece que dicen la verdad después de haber mentido. Me refiero a los señores Duran i Lleida, el señor Artur Mas y el clan de la camorra de Convergencia y Unió

Si la política catalana tiene un hecho diferencial con respecto a la de otras comunidades españolas, sin duda es la hipocresía. En Madrid se puede mentir, en Valencia robar, en Andalucía esquilmar, pero cuando les pillan con el carrito de los helados cargado de billetes de quinientos euros, camino de alguna frontera, con destino en algún paraíso fiscal, por lo menos se callan, los políticos catalanes no lo hacen, siguen con la tarantela de que “Espanya ens roba”, cuando los que han robado han sido ellos a los catalanes y a los demás españoles.

Me fascina el silencio del Tripartit del señor Montilla y el señor Carod-Rovira, que han robado posiblemente aún más que el clan de los Pujol. Que estruendo de silencio, ni una palabra, a ver si no nos ven, a ver si no se ve que el PSC, ERC e ICV no hablan de la corrupción de CIU, no vaya a ser que CIU hable de la corrupción de su época. Pero también me llama poderosamente la atención la crítica con la boca pequeña de Ciutadans, que tal vez está esperando para llevarse lo suyo, de UPyD, que posiblemente espere lo mismo y del PP catalán, conocedor de primera mano de todo lo que acontece en Cataluña desde hace tres décadas.

En este blog lo expusimos hace muchos años, cuando sacábamos a Boadella de procesión como si fuera una virgen de Monserrat en aparición democrática en el esceneario de todas las putrefacciones; lo que ha ocurrido en Cataluña no se debe a las artimañas del nacionalismo, sino también a la anuencia y el consentimiento de todos los demás. 

Descubran ustedes lo que es el “no nacionalismo”, un invento de los amigos y familiares de los nacionalistas, socialistas y conservadores, para que en Cataluña no se pudiera ver nada que tuviera que ver con lo español, para que el burka sobre los catalanes funcionara perfectamente, y la inmersión fuera efectiva, mientras todos los participantes en la política catalana esquilmaban a los catalanes y a los demás españoles. Pero también la política de connivencia de los gobiernos de Zapatero, Aznar y Rajoy, tienen mucha responsabilidad en lo acontecido. No se puede estar robando durante 30 años en un país donde haya un gobierno responsable.

La nación era un negocio, la independencia una estrategia, el victimismo una impostura, la verdad, era al revés. Ahora que contemplamos el esplendor de la miseria y la mezquindad de la política catalana, es hora de recordar que no sólo el clan Pujol es responsable, responsables son todos, cómplices son todos, farsantes son todos. Los catalanistas por haber impartido y compartido el engaño, los “no nacionalistas” por haberlo permitido (haciendo que se oponían, mientras comenzaban a forrarse) y haber excluido la noción de España de su lenguaje, y los del tripartit, PSC, ERC, ICV, por haber permitido que siguiera la juerga para pillar lo suyo a costa de empobrecer a los catalanes y mentirles sobre que eran los de Madrid los que les robaban:  todos han sido unos miserables, todos se merecen el mayor de los desprecios de los demócratas de este país, y posiblemente la inmensa mayoría un buen juicio que les lleve a la cárcel durante unos cuantos años, después de haberles embargado sus bienes, que en realidad son de los ciudadanos.

Es hora de que rindan cuentas y se dejen de cuentos, Pujol y los suyos que sean escarnecidos, pero no nos olvidemos de los demás, el señor Montilla y el señor Carod Rovira y los correspondientes de ICV, son responsables de que el señor Pujol haya robado en Cataluña, y de haberlo consentido para hacer ellos lo mismo. En la foto finish del apocalipsis de la política catalana, no hay espacio para que ningún político catalán se ponga de perfil.

Enrique Suárez

jueves, 24 de julio de 2014

La representación política como expolio ciudadano






"Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?" Marco Tulio Cicerón

Los catalanes hoy han recibido dos alegrías, la primera, que las balanzas fiscales desmienten que sean los que más contribuyen al erario nacional y por tanto los más perjudicados, la segunda, que la chorrada secesionista tendría sus consecuencias, como ha declarado con contundencia el oriundo catalán que hoy es Presidente del Gobierno en Francia, Manuel Valls.

Los socialistas han recibido también un varapalo correspondiente a su federalismo irredento, además del tirón de orejas del Presidente del Parlamento Europeo, el socialista Martin Schultz por haber faltado a su compromiso de apoyar a Junker para presidente de la Comisión Europea.

Al PP se le van dos de sus puntales levantinos a la cárcel, el señor Matas, expresidente de la comunidad de Islas Baleares, y el señor Fabra, exdiputado plenipotenciario de la provincia de Castellón. Bárcenas sigue dentro.

En Andalucía se descubre que la Junta no ha tenido nada que ver con los EREs más que la solemne tontería de haber concedido el dinero de los andaluces a los compañeros de la UGT y otros compañeros, mientras cultivaban las tasas de paro más elevadas de Europa para que no se acabara el negocio.

Un ex secretario de Estado de Telecomunicaciones del PSOE, al parecer concedió más de un millón de euros  de los españoles a Gowex para tras abandonar su cargo ser nombrado consejero de la compañía que ha quebrado. Sería bueno hacer una auditoría personal del personaje para saber a quienes les ha concedido subvenciones

Por lo demás, Pablo Iglesias sigue avanzando hacia La Moncloa, acompañado de aquellos que quieren erradicar del poder a la casta del PP, pero no la del PSOE. Ahora se ha declarado abanderado de los desahuciados en el Parlamento Europeo, tratando de conseguir algo tan interesante como defender que aquel que ha querido comprarse un piso y no ha podido pagar su hipoteca se quede en él, aunque sea de alquiler social. Una innovación que está atrayendo la atención de todos los inversores extranjeros a este país, que ahora nos ven, gracias a Podemos, como un país con la misma seguridad jurídica que Venezuela.

La hija de Willy Meyer el eurodiputado de IU, ha sido nombrada algo en la Junta de Andalucía para compensar las pérdidas de su padre al renunciar como eurodiputado tras haber sido pillado con su dinero en una SICAV de Luxemburgo, de los 30 eurodiputados que estaban en la misma condición, entre ellos Elena Valenciano o Rosa Díez en su día, nada se sabe. Parece que e a ellos lo de evadir impuestos les sale gratis total.

Sin embargo, todos ellos aseguran que quieren lo mejor para este país, sería interesante que realizaran una reflexión autocrítica, antes de seguir contando cuentos a los españoles. ¿No sería lo mejor para este país que todos desaparecieran del panorama político español? ¿Por qué tenemos que aguantar tanta estupidez si en este país sólo el 42 % de los españoles con derecho a hacerlo votaron por alguno de ellos en las pasadas Elecciones Europeas?

Los españoles no les necesitamos, son ellos los que nos necesitan a nosotros para expoliarnos sin fin, diciendo que nos van a arreglar la vida. Los partidos políticos españoles no tiene nada que ver ya con la democracia, son una agencia de colocación para parásitos sociales, una empresa de expolio a los españoles,  una auténtica mafia que debería pagar el impuesto de sociedades y tener responsabilidades civil  y penal por sus actos.

Enrique Suárez

jueves, 7 de noviembre de 2013

Radiografía de una estafa pública




En la última encuesta del CIS se ha preguntado a una muestra representativa de españoles su opinión sobre lo que pagan y lo que reciben del Estado, estos han sido los resultados más o menos agrupados para comprensión de aquellos no habituados al manejo de tablas, gráficas y estadísticas.

A pesar de lo que nos han expuesto hasta la saciedad tanto desde el Gobierno actual como desde los anteriores los españoles no estamos satisfechos con los servicios públicos, más bien ocurre lo contrario, pensamos que pagamos demasiados impuestos para los servicios públicos que recibimos.

Por hacer un breve resumen en orden decreciente, de los entrevistados han considerado que se encuentran poco o nada satisfechos los siguientes porcentajes: justicia (78 %), dependencia (76,5 %), enseñanza (61 %), sanidad (58,8 %), servicios sociales (58 %), pensiones (57,5 %), obras públicas (51 %), seguridad ciudadana (48 %) y Transporte público (34,8 %).  En resumen, el 69,2 % de los españoles están poco o nada satisfechos en relación a los servicios públicos que reciben en proporción a los impuestos que pagan, mientras que un 66,2 % dicen recibir menos de lo que pagan al Estado, por tanto se supone que tienen la impresión de que están siendo estafados por el Estado, consecuentemente la mayoría de los encuestados consideran que el Estado dedica muy pocos recursos a los servicios públicos en relación a los impuestos que recibe. Hubiera estado bien que se hubiera preguntado a qué creen que se dedica el excedente de impuestos que recibe el Estado en proporción a los servicios que proporciona,  pero los entrevistadores del CIS, parece que no se atrevieron.

En cuanto a los impuestos sólo un 2,7 % de encuestados consideran que se pagan pocos impuestos, el 88 % considera que se cobran de forma injusta, el 91 % que hay mucho fraude fiscal, y algo sorprendente, en vez de a las grandes fortunas, se considera que el fraude proviene en mayor cantidad de la escasez de trabajo que obliga a aceptar cualquier condición y de los sueldos excesivamente bajos.

En conclusión se puede decir lo siguiente, la gente considera que los servicios públicos que recibe no le satisfacen, que les resultan demasiado caros porque pagan demasiados impuestos para lo que reciben y por lo tanto que están siendo estafados por el Estado, que se gasta en otras cosas el dinero de sus impuestos y no en proporcionar los mejores servicios públicos. Reconocen los encuestados que hay demasiado fraude fiscal, que los impuestos no se cobran con justicia y que el origen del fraude está en las pésimas condiciones laborales que padecen los españoles.

Lo que no queda claro en la encuesta es que si los encuestados consideran que los representantes del Estado son unos estafadores que están cobrando más de lo que reportan en bienestar público, como no han iniciado todavía una reacción contra la corrupción, depredación y expolio que los políticos de la casta, formada por todos los partidos, están cometiendo con ellos. A ver si el CIS se anima y lo pregunta para la próxima, si todavía queda tiempo.


Enrique Suárez

sábado, 18 de mayo de 2013

¿Es Mariano Rajoy cómplice de Miguel Blesa?


Tras los últimos acontecimientos ocurridos con el naufragio de Caja Madrid- Bankia, que condujo a quiebra, y posterior nacionalización de la entidad por decisión del Presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, somos muchos los españoles que nos preguntamos qué grado de complicidad ha podido tener el Presidente del PP, partido al que pertenecía y por el que había sido nombrado Miguel Blesa presidente de la caja madrileña, en los acontecimientos por los que este último ha sido encarcelado por un día y posteriormente excarcelado tras depositar una fianza de 2,5 millones de euros, recolectados en tan solo 18 horas.  

Se debe recordar que el Presidente Mariano Rajoy decidió en su día el rescate de la entidad financiera madrileña, con un  desembolso por parte de los españoles de más de 25.000 millones de euros, tras haber solicitado 40.000 millones de euros a las entidades financieras europeas. ¿Qué pensarán ahora los europeos que concedieron el préstamo a los españoles cuando vean que el presidente de la entidad que ha requerido más dinero era un estafador público, según las últimas consideraciones del juez que le ha enviado a prisión?

En realidad, por mucho que se han empeñado los medios de comunicación en imponer las verdades del poder, es necesario recordar que los presidentes de las cajas de ahorros que quebraron estas entidades eran cargos nombrados por los partidos políticos, con la bendición de los sindicatos y organizaciones empresariales, y su denominación podría ser más la de testaferros de los partidos políticos que la que tratan de colocarnos denominándolos banqueros, por intereses de la izquierda y sindicatos de este país en ocultar la participación de miembros de sus organizaciones en la quiebra de estas entidades en algo tan nefando como haber esquilmado al pueblo en las entidades financieras que eran de interés público, y de la derecha, para ocultar las pruebas en connivencia con la izquierda..

Si España tuvo que solicitar un rescate de sus entidades financieras no fue por las que funcionan con criterios de mercado sino por aquellas que habían sido intervenidas por el Estado, y que sirvieron de pesebre a todos los colocados por PP, PSOE, IU, Nacionalistas, CCOO, UGT y CEOE, entre otras entidades. En algunos casos, como Caja Castilla La Mancha todavía se está buscando a donde ha ido a parar el dinero sin que haya demasiado interés en hacerlo antes de que prescriban los delitos cometidos.

Pero la pregunta que nos hacemos muchos españoles es ¿qué grado de implicación ha tenido el Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy en el caso particular de Caja Madrid-Bankia, que se ha atribuido inicialmente a una “crisis del ladrillo” y estamos descubriendo que en realidad fue un desfalco y una estafa pública?, no sólo por el banco de Florida que adquirió la cuarta entidad financiera de España, sino por los turbios asuntos de Martinsa-Fadesa y las operaciones fraudulentas de Díaz Ferrán, ex presidente de la CEOE, que actualmente reside en la prisión de Soto del Real, donde ayer pudo recibir la visita de su mecenas y otras cuestiones como los créditos ofrecidos a Prisa, la editora de El País.

Sin excluir las responsabilidades de Miguel Ángel Fernández Ordoñez, Presidente del Banco de España nombrado por José Luis Rodríguez Zapatero, cuando ocurrió toda la corrupción política de las Cajas de Ahorros- Bancos quebrados de este país, que nos ha llevado a los españoles a incrementar el déficit público en un 3 % el año pasado, mientras en este país hay 6,2 millones de parados.

¿De verdad nos quiere hacer ver la justicia española que no hubo ninguna responsabilidad corporativa en los partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales que formaron los Consejos de Administración de las entidades financieras que se levantaron más de 400.000 millones de euros en los últimos diez años de difícil recuperación? ¿Qué ocurriría si lo mismo se hubiera producido en Francia, Alemania, Reino Unido o Estados Unidos? ¿No tendrían que dar todos los implicados en las cúpulas de partidos, sindicatos y organizaciones empresariales explicaciones de lo acontecido?

Mariano Rajoy deambula por la senda de la sospecha, debería ser reclamado por la justicia para testificar en el caso Blesa, porque si era conocedor –y no podía no serlo, puesto que todos los presidentes de la entidad han sido del PP durante su quiebra- de la estafa cometida por el Presidente de Caja Madrid, entonces tenemos al cómplice del señor Blesa presidiendo el Gobierno de este país y endeudándonos a los españoles en 25.000 millones de euros para borrar las pruebas de la estafa.

Enrique Suárez

viernes, 5 de abril de 2013

Así funciona España



"Bajo las fuertes patas del temible caballo de Atila no volvía a crecer la hierba ni vida alguna." Proverbio Europeo

Si les parece bien, deténganse a reflexionar sobre una cuestión que voy a proponerles que no deja de dar vueltas en mi cabeza. Supongan ustedes que una normativa europea urgente transformara el Estado español en una empresa privada, que tendría que ser sometida a auditoría por organismos internacionales independientes. ¿Qué nos encontraríamos?

Por lo pronto 3,2 millones de trabajadores, de los que más de 600.000 no se sabe muy bien a que se dedican o si aquello a lo que se dedican tiene alguna utilidad para la empresa o los accionistas más allá de procurarles su estipendio asegurado. Entre ellos contaríamos más de 200.000 políticos, 100.000 sindicalistas liberados, 50.000 liberados empresariales y los 250.000 restantes serían personal asignado como asistencia a sus necesidades. Por supuesto, todos ellos cobrando el doble o el triple de lo que cobrarían si estuvieran haciendo la misma tarea en otra empresa privada.

La empresa estaría produciendo un déficit anual continuado del 10 % y tendría una deuda similar a su producción anual. Además, gracias a la manipulación de los mercados por decisiones fundamentadas en el beneficio de los privilegiados, habría ocasionado un desempleo de más del 27 % de los accionistas de la empresa.

Cada día se descubrirían nuevas operaciones de fraude y corrupción cometidas por los delegados territoriales y los sectoriales, incluso los órganos encargados de la regulación interna del funcionamiento también se verían salpicados por la corrupción. En cuanto a los organismos que se dedican al marketing y la publicidad de la empresa, no dejarían de mostrar las noticias de los distintos descalabros cotidianos.

El Presidente de la empresa nos hablaría por medio de una pantalla de televisión para decirnos que este año no, pero tal vez el siguiente, las cosas empezarían a ir mejor. Del Presidente anterior nada se sabe tras su fuga para no dar explicaciones de su desastrosa gestión.

Sin embargo, además de no existir responsabilidad alguna reconocida ni por estos gestores, ni por los anteriores de lo ocurrido, llama especialmente la atención que en vez de generar mecanismos de creación de riqueza, abrir nuevos mercados, hacer inversiones en futuros, o mejorar las actividades rentables existentes,  el consejo de administración haya decidido la austeridad como vía para salir de la crisis, en realidad sobre el papel, porque los gastos de esa empresa no sólo disminuyen sino que se incrementan todos los meses, a razón de 350 millones de euros diarios, llueva, nieve o haga sol.

Pues supongan que ustedes son los accionistas de esa empresa, que ven como desde una territorial tratan de chantajear a la central, desde una sectorial acusan a otra sectorial sin dar explicaciones de sus errores y equivocaciones, acusando a los de otras secciones de la empresa de las mismas cosas que ellos son acusados. Pues supongan que además se financian entidades quebradas para reflotarlas con el dinero que precisamente estas entidades han dilapidado y esquilmado en cuestiones inopinadas.

El Consejo de Administración convoca Junta de Accionistas y comunica a los dueños de la empresa que no solo van a dejar de recibir beneficios o dividendos en los próximos veinte años, sino que van a tener que comprar nuevas acciones para que la empresa no quiebre, renunciando a una parte de sus recursos en forma de salarios o ahorros y que lo van a hacer de forma obligatoria, sin poder dejar de ser accionistas, ni poder criticar la gestión de los administradores, ni siquiera mostrar su derecho al pataleo porque serán considerados unos irresponsables. Una de las cláusulas impuestas por la junta directiva expone que hasta dentro de dos años no se puede volver a elegir un nuevo consejo de administración, y además son insultados desde la mesa de dirección diciendo que no entienden de gestión de empresas y acusados de que han sido precisamente los accionistas que no han tomado ni una decisión –y no los gestores que las han tomado todas- los auténticos responsables de la quiebra de la empresa.

Pues así funciona este país, españoles, ¿vamos a seguir consintiendo que nos tomen el pelo los analfabetos funcionales con carcasa de parásito que se llevan riendo de nosotros desde hace décadas o les echamos a la puta calle y cambiamos estos gestores deleznables por un equipo que sea capaz de cambiar las cosas definitivamente, comenzando por apartar del poder y las decisiones a unos tarugos que viven de contarnos cuentos sin rendir cuentas?

¿A qué es para reflexionar más de un breve instante?

Enrique Suárez

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