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miércoles, 9 de octubre de 2013

¿Por qué LA CASTA nos sigue ocultando la realidad?



Olvídense por un momento de todo lo que les cuentan desde los medios de comunicación, de los cuentos que nos cuentan los políticos cada día para seguir manteniéndose en el poder; olvídense también del pasado y reflexionen por sí mismos sobre el presente y el futuro.


La situación de España es grave, más bien muy grave, durante el último año el desempleo se ha reducido en un 0,15 %, en un país devastado por el paro que puede presumir de la cifra de desempleados más elevada de Europa, próxima al 27 % de la población activa, aunque en algunas comunidades se aproxima al 40 %. Los parados jóvenes en nuestro país son más del 58 %  de los que están en edad de trabajar, también la cifra más elevada de Europa, algunos nunca trabajarán en su vida en un empleo fijo, salvo que emigren fuera de España. Pero si emigran ¿cómo se sufragarán las pensiones, cada día más crecientes, con una población activa más escasa?


No nos dicen la verdad, porque no quieren que sepamos que España no descenderá en las dos próximas décadas de los cuatro millones de parados, porque se ha destruido el tejido productivo y no hay recursos para crear uno nuevo, pero fundamentalmente porque en el mercado laboral mundial han entrado 3.000 millones de nuevos trabajadores, dispuestos a hacer lo que se pueda hacer en España por un coste diez veces inferior.


La situación es catastrófica desde la gestión gubernamental del control del gasto público excesivo. Este año superaremos el 9 % de déficit público, cuando Mariano Rajoy se había  comprometido con la UE a que no fuera más del 6,5 %. Los españoles soportamos en estos momentos el mayor crecimiento de la carga impositiva sobre los trabajadores de la OCDE. Si se reducen los salarios, algo que está ocurriendo, con unas tasas de paro como las que tenemos, se estrangula el consumo, hasta tal punto que las empresas no pueden seguir produciendo; se pierde la economía de escala fundamentada en el consumo creciente y tienen que cerrar sus puertas con lo que el paro se incrementa aún más. Sin embargo, esto no es motivo para reducir el millón de empleados públicos que sobran en este país, cuando se aplica la tasa media europea a la población española. No se puede admitir que para hacer las mismas labores en administraciones o servicios públicos que hace un alemán, en este país necesitemos dos españoles.


El problema de la deuda pública ha sobrepasado todas las alarmas, a comienzos de año 2014 superaremos el 100 % del PIB. Si con Zapatero en el peor año para la deuda, el año 2009, nos hipotecábamos en 350 millones de euros más cada día, con Rajoy en el 2013 nos estamos hipotecando en 320 millones de euros más cada día. Con el PP nos estamos endeudando de media 2,67 veces más cada día, que lo hicimos durante los años de gobierno del PSOE.  Cada español debe cada día más dinero público, pero todos los españoles cada día tenemos menos recursos propios, porque más de la mitad de lo que producimos se lo queda el Estado. El FMI ha dicho hoy que España será el país de la OCDE que más tiempo tardará en salir de la crisis y lo hará de forma más frágil, sin establecer una fecha concreta, pero que posiblemente no sea antes de 2020.


España, lamentablemente, no tiene posibilidad alguna de salir de la crisis económica por sí misma, ni por supuesto de la crisis política, ni mucho menos de la crisis de desmoralización que sufrimos los españoles desde hace más de seis años. La degeneración que viene, será más o menos aguda, más acelerada o menos, dependiendo exclusivamente de la coyuntura internacional, tampoco nos beneficiará que nuestros socios europeos salgan de la crisis antes que nosotros, porque eso nos hundirá cada día más. 

Mientras Alemania seguirá creciendo cada día más y más deprisa, lo que hará que nuestra prima de riesgo también lo haga, incrementando aún más la deuda pública; España, se quedará estancada, porque sus condiciones internas impedirán cualquier crecimiento, fundamentalmente porque las decisiones políticas y económicas que se han tomado hasta ahora han sido para evitar una caída en picado, pero a partir de ahora no habrá recursos para poder relanzar la economía española, ni en el Estado descomunal que sufrimos, ni en la economía privada, esquilmada para mantener el Estado descomunal, ni en la inversión extranjera que huirá despavorida al analalizar nuestra situación económica y política.


En la última encuesta del CIS, la preocupación por la corrupción y el fraude, es decir, por el expolio que la casta política y financiera está ejerciendo sobre los españoles, ha superado a la preocupación por la economía, demostrando que los españoles sabemos que con esta casta es imposible resolver ninguna crisis económica, porque realmente la causa de la crisis económica correlaciona con la injusta expropiación de nuestras vidas a que nos someten los que detentan la representación política y el poder. 

Desgraciadamente, la democracia no puede resolver ya esta coyuntura, porque cambiar a unos mezquinos por otros para que hagan lo mismo no sólo no resuelve nada, sino que todavía incrementará cada día más el problema al que nos enfrentamos en la vida de miserias que nos espera. Los españoles hemos agotado todos los motivos para creer, atrapados en el Complejo de Casandra, podremos contemplar lo que nos espera, sin poder hacer nada para evitarlo, sólo podemos estar seguros de una cosa: hoy viviremos peor que ayer, pero mucho mejor que mañana.

El único motivo que se me ocurre para que nos oculten la realidad, es que los miembros de LA CASTA (un 1 %) no sufren la crisis, ellos vivirán cada día mejor, mientras los españoles que les mantenemos con nuestros esfuerzos y sufrimientos (un 99 %) viviremos cada día peor, hasta que un día seamos más los que nos demos cuenta de la gran estafa a que nos están sometiendo, que aquellos que acuden a las urnas, confiados, en que Rajoy o Rubalcaba, el PSOE o el PP, o los demás partidos políticos, tienen la solución para nuestros males en sus promesas, cuando son, sin duda alguna, la principal causa de todos ellos

Los españoles estamos condenados a abandonar definitivamente la edad de la mitología política, fundamentada en el mercado de las mentiras, las emociones y las creencias, para llegar a la edad de la razón política, fundamentada en los hechos políticos contrastables y constatados y no en las falsas promesas en las que nos sumergen cada día los nuevos amos de LA CASTA que nos hemos concedido en las urnas.


Enrique Suárez

domingo, 6 de octubre de 2013

Canciones para una crisis: "Los Garrulos de la Casta"

 
LOS GARRULOS DE LA CASTA

¿Quién se quedó con la pasta?
¿Quién nos subió los impuestos?
¿Quién se lo llevo con cestos?
Los garrulos de la casta
¿Quién va de dios y es un plasta?
¿Quién colocó a sus adeptos?
¿Quién recortó presupuestos?
Los ladrones de La Casta

ESTRIBILLO
Garrapatas y ladillas,
Cucarachas y gusanos,
Una plaga de polillas,
¡Engreídos¡ ¡van de amos!
Ya se afilan las cuchillas
Para tunantes e insanos
Pa pelotas y tirillas
Pa corruptos y marranos

¿Quién creó paro, entusiasta?
¿Quién vendió deuda, inmodesto?
¿Quién ha sido más funesto?
Los ineptos de La Casta
¿Quién nos pudre y desgasta?
¿Quién nos hundió para el resto?
¿Quién es igual a su opuesto?
Los chorizos de la casta

SE REPITE EL ESTRIBILLO

Aquí os dejo la versión con música gracias al Maestro 

Jhetró Zappa Tones Band Eljodioerrante

 

martes, 1 de octubre de 2013

Test de Rubalcaba o del demagogo




Sabía que hacía mucho tiempo que lo estabáis esperando, nuestros lectores nos sugirieron que hiciéramos una prueba fácil para calificar la demagogia de los farsantes que se ríen de nosotros cada día. Por fin, tras árduo trabajo, lo hemos conseguido y hoy queremos presentaros el TEST DE RUBALCABA o DEL DEMAGOGO, esperando que sea de gran éxito a partir de ahora.

La prueba es muy sencilla de realizar, se toman diez declaraciones al azar del sujeto,  contra los rivales en la prensa, sea Rubalcaba u otro cualquiera y se realiza la siguiente operación, se explica por pasos.

1)  se toma la declaración contra la opción rival, habitualmente un titular
2  entonces se toma la misma frase y se coteja con la vida y obra del sujeto que  la expone, cuando tuvo responsabilidades de Gobierno
3)  si tras la operación 2), la historia del sujeto puede soportar las frases que dedica a los demás sobre sí mismo, entonces puntúa cero, en otro caso 1, es decir, cuando tendría que dar explicaciones de sus actos antes de exigírselas a los demás.

Pasamos a un ejemplo práctico sobre diez declaraciones de Rubalcaba, he elegido este personaje sin ninguna razón particular, sino porque realmente me cae simpático y considero que, seguramente, va a salir indemne de la prueba, yo siempre pienso bien.

Declaración 1 al PP: “La responsabilidad ante los ciudadanos no prescribe”

Al aplicarlo al señor Rubalcaba parece más bien todo lo contrario, osea +1

Declaración 2 al PP: “Un hecho indigno no deja de serlo con los años” 

Al aplicarlo al señor Rubalcaba, sea con GAL, faisán, y otras muchas cosas, se ve que tampoco soporta que se aplique sobre sí mismo, osea +1

Declaración 3 al PP: “Rubalcaba censura que el PP presuma de ´recuperación económica´ cuando solo crea ´desigualdad lacerante´”

Hacemos la misma operación recordando que la desigualdad pasó del 19 % al 25 % con los gobiernos de Zapatero, por no hablar de los brotes verdes, osea +1

Sería una tontería continuar, pueden hacerlo ustedes, en el caso del sr. Rubalcaba se confirma la hipótesis de la DEMAGOGIA ABSOLUTA, sólo tienen que hacer una sencilla operación, cada vez que le vean hacer una declaración sobre el PP, cojan sus mismas palabras y aplíquenlas ustedes al PSOE, a ver si realmente lo que le pide a los demás, es lo que hizo cuando estuvo en los distintos gobiernos, en caso de que así sea, pueden ustedes confiar en él, sostiene sus argumentos con su propia historia, pero en caso contrario, mándenlo a paseo, que se deje de demagogias y a ver si de una vez se gana el sueldo que lleva 40 años viviendo a costa de los demás para tomarnos el pelo.

Se puede hacer con cualquier político, pónganlo a prueba y ya verán que sorpresas más desagradables se llevan.

Enrique Suárez

domingo, 29 de septiembre de 2013

Juzgar a Zapatero: razón de Estado




Más allá de las pasiones partidarias y las emociones irredentas, los problemas que actualmente vivimos en España, con la crisis total a la que nos han conducido los gobiernos de Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, no pueden quedar de ninguna forma impunes, gracias a la inmunidad que la casta se concede a sí misma.

El taponamiento de la persecución de todas las corrupciones existentes en España tiene nombre y cargo: José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente del Gobierno de España; evidentemente la casta política española sabe que si no se le juzga por sus actos, todos los actos delictivos cometidos por la casta en todos los ámbitos, quedarán impunes, los de los gobiernos del propio Zapatero, los del gobierno de Mariano Rajoy, los de los gobiernos autonómicos y municipales, los de los sindicatos, los de la CEOE y los de todas las administraciones públicas.

Han transcurrido dos años desde su ausencia, en los que prácticamente ha desaparecido como un delincuente de la vista de la opinión pública, amparado por un exquisito silencio sobre las posibles responsabilidades que haya tenido en el descalabro total que actualmente vivimos en España. El pacto del duerno  en su máximo esplendor (versión renovada del Pacto del Pardo), se constata en el respeto que el PP de Mariano Rajoy ha tenido con el legado de su antecesor en el Gobierno.

El precio de no juzgar a Rodríguez Zapatero por el daño que le ha hecho a este país sería que todo lo ocurrido con la corrupción en España quedara archivado. Aznar, dijo en cierta ocasión sobre su sucesor que: “nunca nadie  hizo tanto daño en tan poco tiempo”. Pero la cuestión no sólo es el daño que hizo a este país, sino que lo hizo en total irresponsabilidad e impunidad, rayando en el despotismo más intolerable. No juzgar a Zapatero por los delitos que ha cometido es la mejor forma de que no se puede juzgar a ningún miembro de la casta por los delitos que haya podido cometer, carta de impunidad y café para todos.

Zapatero concede carta fuera a todos los miembros de la casta de este país, por eso nadie desde la casta pregunta por él, nadie se acuerda de él, como si realmente no hubiera existido. Ese extravagante paso de página realizado por la casta, por los suyos y los opositores, por los medios de comunicación y la justicia, es el mejor indicador de que la casta tiene su talón de Aquiles en el personaje, ¿por qué que ocurriría si se juzgara a Zapatero?.

Sin duda ocurrirían muchas cosas, la primera es que los españoles volveríamos a creer en la justicia que es capaz de enfrentarse a la casta que ha impuesto a sus más altos cargos, pero se crearía un precedente histórico, porque nadie podría quedar inmune si se juzga a quien ha estado en lo más alto de la cúpula. La cuestión no es fácil, desde que Felipe González nunca llegó a ser Mister X y José María Aznar no fue responsable legal de jugar a líder mundial con los recursos de los españoles, Zapatero lo tiene mucho más fácil para eludir a la justicia española, como hasta ahora ha venido haciendo.

Hay muchas razones para juzgar a Zapatero, por gestión desastrosa de las finanzas públicas, por haberse creado 3,5 millones de parados durante su administración de este país, por haber consentido el desfalco de las Cajas de Ahorros, por haber sido avalista de un estafador como Díaz Ferrán y unos sindicatos mafiosos, por haber impuesto a los españoles un Estatuto de Cataluña inconstitucional, por haber negociado con ETA, por haber elevado la deuda pública de este país hasta una cifra que no podemos devolver, por haber vaciado la Constitución de contenido, por el 50 % de las reservas de oro que vendió Solbes a comisión, por haber manipulado a la justicia (11-M, ETA, Cajas de Ahorros) y a los medios de opinión pública en su beneficio, por haber llenado las instituciones españolas de tarugos con estatus de funcionario, pero fundamentalmente por haber engañado a los españoles, por haber consentido y patrocinado la corrupción, por haber embaucado a todos los ciudadanos de este país, a los que le votaron y a los que no, prometiéndoles el paraíso en el que se ha quedado a residir la casta, el 1 % de los privilegiados, mientras el resto, el 99 % de "sus siervos" nos hemos ido directamente al infierno.

No juzgar a Zapatero es la mejor forma de que nadie sea responsable de todo lo que ha ocurrido en España, juzgarlo sería la mejor forma de regresar a la realidad y salir definitivamente de esta desventura desquiciada en la que estamos viviendo. Juzgar a Zapatero, posiblemente sea hoy la principal Razón de Estado que necesitamos para volver a la normalidad. Desgraciadamente, si no logramos que se juzgue a Zapatero, nunca saldremos del pasado de servidumbre que tan confortable le resulta a la casta, ni de la crisis en la que nos han instalado desde el poder, para consolidar una segregación "legítima" entre los miembros de la casta y el resto de los españoles.

Enrique Suárez

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