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viernes, 1 de julio de 2011

Manipulación de la información en las instituciones públicas: la cuestión de la violencia de género

Viviane Reding, Comisaria de Justicia de la Unión Europea

El elemento indispensable para confiar en las instituciones del Estado es su credibilidad. La sociedad de la información requiere que las fuentes institucionales sean fiables, creibles, y rigurosas, sin embargo, a lo largo de los últimos años hemos asistido a una ceremonia de la confusión urdida desde el Gobierno y desde distintos gobiernos autonómicos, así como desde numerosas entidades municipales e institutos de la administración pública. Evidentemente, también han surgido numerosos casos de intoxicación en otras instituciones como las Cajas de Ahorrros, por ejemplo la CCM y la CAM, que recientemente ha visto como fracasaba su fusión con Effibank. Esclarecer lo ocurrido es algo que nos interesa a todos los ciudadanos de este país.

A excepción del Insituto Nacional de Estadística y algunos organismos históricos y selectos, a fecha actual las informaciones que nos procuran desde el Estado tienen la menor credibilidad de su historia. Es difícil saber cuantos parados hay en España, a cuanto asciende la deuda o cuanto es el déficit público al que nos enfrentamos.

El CIS, recientemente ha sido denunciado por manipulación de sus cifras en las encuestas, y su respuesta ha sido una inexactitud, por no decir una mentira. En la administración de la Junta de Andalucía el caso de los ERE, las dádivas de Chávez a su familia o el caso de Mercasevilla ha mostrado el grado de corrupción al que están expuestos los andaluces. Los casos de manipulación desde la Administración Pública, detectados por los medios de comunicación y por los recursos espontáneos de la Red, son innumerables.

Censura de los datos reales, propaganda de datos irreales e intoxicación con informaciones falsas han acompañado a la administración socialista habitualmente, así como a algunas comunidades del PP. La realidad social, económica o política que se presenta a los ciudadanos españoles, poco tiene que ver con la realidad auténtica.

Quizás uno de los casos más graves de manipulación de la información urdida desde el PSOE haya sido la cuestión de la violencia de género, actualmente en España se produce una de las tasas de letalidad más bajas de Europa (junto con Italia, Francia y Portugal, países de tradición católica), que no supera las 5 mujeres fallecidas por millón de mujeres, cuando en países próximos al Norte o al Este de Europa se acerca a las 10 mujeres fallecidas por millón de mujeres. Pero si lo referimos exclusivamente a la población autóctona la cifra disminuye hasta 2,5 mujeres por millón, mientras que la de población inmigrante (un 50 % del total) se aproxima a las 14 mujeres fallecidas por millón. Las cifras son aproximadas, dado el hermetismo informativo establecido por las administraciones públicas, suplido por algunas instituciones alternativas.

En este país, todas las estrategias impuestas desde el feminismo por el PSOE, nos llevan a una situación extravagante, comparado con el ámbito europeo, pues la legislación más extrema se da en España, con el menor número de casos de Europa, tradicionalmente y no por la legislación impuesta. El país que más recursos dedica por habitante a la cuestión de género, proporcionalmente a su renta per cápita, de toda Europa es España. La red pública asistencial más importante de Europa sobre la cuestión de género se da en España, y el mayor número de personas contratadas para dedicarse a la cuestión, por habitantes también se da en España. En nuestro país se ha impuesto una ley de paridad, insólita en otros países del ámbito europeo. En ningún otro país de Europa se dedica tanta atención informativa a la cuestión de género como en España, ni tampoco tan sesgada.

Realmente con la cuestión de género, podemos comprobar el modelo de funcionamiento estratégico del PSOE en muchos otros ámbitos políticos: se magnífica un problema, se institucionaliza la falacia, se crean institutos y organizaciones para atenderlo, se contrata personal, habitualmente del partido para asistirlo en la administración pública, y dentro de unos años se presentarán los resultados como un gran éxito de la política socialista, cuando en realidad, todo el despilfarro que se ha dedicado a la cuestión, no han descendido las cifras a las que serían esperadas si no se hubiera puesto en práctica tanta parafernalia . Se han llegado a ocultar las cifras de la violencia dómestica que afectan a hombres y niños, con tal de destacar las de las mujeres, en interés de cuadrar el círculo de sus propósitos.

Hace un año, Viviane Reding, Comisaria de Justicia Europea denunció la actitúd frívola y frentista del Gobierno español en la cuestión de género, al tratar de imponer una euroorden al respecto, no avalada por los 27 países que conforman la Unión Europea y utilizar las instituciones eureopeas como si fueran una marioneta. La Comisaria Europea de Justicia rechazó la creación de un Observatorio Europeo para la Violencia de Género.

Recientemente, el Delegado de Gobierno para la Violencia de Género, Lorente, ha reconocido que España es el país que más medios (y dinero) invierte proporcionalmente de Europa en la cuestión de Género, mientras que la Comisaria de Justicia decía que el nivel de atención del problema en España era muy bajo.

Evidentemente, algún día tendremos que descubrir como siendo España el país con una doctrina más inquisitorial en cuestión de género de toda Europa, teniendo una de las cifras de mortalidad más baja de toda Europa, incluso antes de la legislación y tras las medidas espectaculares del gobierno socialista, resulta que al entender de la Comisaria de Justicia Europea, tiene unos niveles de protección muy bajos.

Por último, la Comisaria de Justicia Europea, Viviane Reding, ha denunciado como chapuceras, las propuestas realizadas por el Gobierno español en materia de género. Desde el año 2004 se han dedicado en España miles de millones de euros a atender la cuestión de género, cuando las cifras de partida no requerían de ninguna forma ese despliegue de recursos, aunque seguramente estaba más condicionado por el interés del PSOE de introducir en la administración pública española unos miles de compañeras con puesto de trabajo fijo y posiblemente orientadas a la capatación electoral. Lo peor de todo es que tras siete años, y la ingente cantidad de recursos de todo tipo que se han invertido, por la obsesión particular de los Gobiernos de Zapetero más que por las necesidades reales, ha resultado que según los criterios vigentes en la Unión Europea es una auténtica chapuza, según la Comisaria de Justicia, Viviane Reding.

El día que en España nos quitemos el burka feminista que nos han impuesto, vamos a descubrir que las cosas se han hecho mal también, en uno de los programas estelares del gobierno socialista, creando posiblemente, mucho más daño a la población española del que hubiera sido necesario habiendo actúado con rigor y conocimiento y no desde planteamientos fanáticos, sectarios, y pesebristas. Y el PP de Mariano Rajoy de vacaciones, no vaya a ser que le acusen de machista.

Enrique Suárez

lunes, 25 de abril de 2011

La responsabilidad colectiva: refugio de parásitos sociales

"La anarquía está en todas partes cuando la responsabilidad no está en ninguna". Gustave Le Bon

Una de las más perniciosas adquisiciones institucionales de las doctrinas colectivistas es la insoportable irresponsabilidad sobre sus actos: cuándo las cosas no salen bien, no hay nadie responsable, porque todos los que han participado en los procesos de decisión se lavan las manos, unos echan la culpa a los otros, en un acto de renuncia a la razón inconcebible termina siendo el sistema el agente insidioso.

¿Pero si los que controlan el sistema son los gobernantes?, puede preguntarse un avezado observador. De eso nada, responden los colectivistas, porque el sistema no puede ser controlado, es como la naturaleza desbocada, una caja negra inescrutable. Y se queda el observador con dos palmos de narices, mientras todos los que cobran sus sueldos para que el sistema no falle siguen cobrándolos, y no pasa nada, los seres humanos somos limitados y poniendo, incluso, toda su voluntad en los asuntos públicos, y sus mejores intenciones, a veces, las cosas no salen bien. Los creyentes electores del socialismo se quedan satisfechos con la explicación, sin preguntarse por la inteligencia de los ejecutivos, eso se omite, no vayan a ofenderse los idiotas, ya saben, la ley de igualdad de trato.

Pero el avezado observador se pregunta entonces, ¿por qué en España vamos tan mal y en el resto de los países europeos, no gobernados por el socialismo, van tan bien? En Europa ya nadie está en crisis, más que España, Portugal y Grecia, todos gobernados por socialistas, Italia e Irlanda es cierto que van como van, pero siguen adelante. La soberbia de los socialistas en el Gobierno es un drama, para el socialismo y para sus sufridos gobernados, porque no viven en la misma realidad: se han inventado una economía sostenible de brotes verdes y tratan de convencer al mundo de que su verdad es la única sobre la Tierra.

Mientras tanto, la inmensa mayoría de los españoles responsabilizan a Zapatero de todo lo acontecido, los socialistas se empeñan en demostrar que ha sido el viento, la confabulación internacional de los grandes caciques, el cambio climático o la pertinaz sequía las causas y motivos de la debacle en la que nos encontramos, que nada se ha podido hacer para evitarlo, porque bien que se han esforzado todos los que están instalados en el poder por hacer lo posible para evitarnos los males que nos han traído, o mejor dicho, que nos ha traído su soberana ignorancia y su intempestiva ineptitud, así como su irresponsabilidad y su parasitismo social.

¿No será que ha fallado el socialismo?, se pregunta el avezado observador, para que los palmeros de Marx se enojen y comiencen a despotricar contra el osado que niegue los dogmas políticos y económicos del socialismo. Esa derecha decrépita y casposa empeñada en mostrar la realidad, con luz y taquígrafos, ¡que osadía!, que no permite oculatar la patente de incompetencia socialista, su parasitación de la opinión pública con la propaganda, su intoxicación mediática sin fin, con tal de no reconocer públicamente que han metido la pata, que no valen sus propuestas, que lo que han fallado son ellos y sus ideas.

El socialismo está herido de muerte desde la caída del muro de Berlín y en España, lugar en que la gente no se metía en política desde hace décadas, ha resistido en sus engaños, gracias a un diseño del embaucamiento público y la irresponsabilidad que pasará a los anales de la persuasión en la propaganda con los diarios de Goebels y en las campañas publicitarias de Cocacola. Nos han timado y estafado, en el más profundo sentido de “los concetos”. Hasta que en España la responsabilidad no vuelva a tener autores vamos listos, porque la actual mitología política nos lleva a la conclusión de que cuando en este país se produce un problema provocado por el gobierno, el gobernante en cuestión ni siquiera acepta que ha sido por su responsabilidad, su ausencia de inteligencia o su tremenda ineptitud.

Pregunten ustedes a los socialistas, ya verán como la crisis económica y política que vivimos en España no es culpa de nadie, ha ocurrido por sí misma, o por la derecha, o por Bush, o por el tsunami de Japón, y no pregunten demasiado, que les pueden acusar de fachas por pensar por sí mismos, que tremenda osadía, todavía hay gente que cree que puede pensar por sí mismo después del lavado de cerebro camboyano al que nos han sometido, sin reconocer que sólo el cerebro colectivo socialista es el que piensa por todos, (mal o bien, eso no importa) vamos, o en su defecto, el sistema representado por el socialismo infalible, que cuando falla, no es responsabilidad del socialismo, sino del viento que da en su cara, o de su cara que da en el viento, ni se sabe.

Biante de Priena

viernes, 13 de marzo de 2009

Antes de que la violencia se manifieste

Los atentados de Winenden (Alemania) y Alabama (USA), han vuelto a zaherir la conciencia internacional. Diversos motivos se han expuesto como origen de estos hechos, que han ido incrementando su frecuencia en los últimos años.

Se puede hablar de modas en la expresión pública de la violencia, hace unos años, en Japón y otros paísesm se produjo una ola de suicidios concertados entre adolescentes. Hoy parece que los homicidios en escenarios educativos se han incrementado.

El problema básico que se plantea es saber cual es el origen fundamental de estos estallidos de violencia hetero o auto agresivos. Y aquí surgen las discrepancias y las intenciones políticas o económicas.

Hay diversas facciones que tratan de explicar el origen del mal atribuyéndolo a sus demonios favoritos. Las posiciones más progresistas consideran que el acceso a las armas, su escaso control, y su presencia en el hogar son las raíces del problema, cuando en España, por ejemplo, hay miles de cazadores con hijos y hasta ahora por fortuna no ha habido ningún caso de matanzas escolares. En todo caso, la presencia de armas posiblemente se relacione con la cantidad de víctimas, pero no con su causa.

Entre las posiciones conservadoras se atribuye el origen del problema a la depauperación de valores, a la falta de autoridad, de adscripción religiosa y al libertinaje, posiblemente haya algo de verdad en esta atribución, pero no se puede considerar que explique el origen, pues ha habido casos en que el exceso de adscripción religiosa, la presencia de autoritarismo, y la opresión, están relacionados precisamente con estos crímenes.

Las posiciones más liberales consideran que el problema radica en el individuo, y atribuyen a su falta de adaptación, a sus problemas personales, o a diversas patologías el origen del problema, algo que realmente tampoco se puede aceptar porque hay muchos casos que presentan dificultades de ese tipo y no derivan en violencia.

Hay otras opiniones, por ejemplo los que piensan que es la violencia de los videojuegos o de las películas las que empujan a cometer atrocidades de este tipo, algo que tampoco puede considerarse como explicación, porque los casos que se presentan son escasos y hay millones de chavales expuestos a la violencia de los videojuegos o las películas y no han tenido nunca una conducta violenta.

En mi opinión, el origen del incremento de la violencia en la sociedad actual se debe a muchas causas que deben converger en unas determinadas circunstancias y resulta difícil encontrar un patrón compartido en estas conductas, pero algunas cuestiones están habitualmente presentes en casi todos los casos. Expondré algunas a continuación.

Hay factores relacionados con el individuo, como el aislamiento del sujeto, la sensación de soledad, la inadaptación a las relaciones sociales, la frustración personal, algún tipo de conflicto con el medio, la ausencia de modelos adaptativos que emular, el hartazgo de una forma de vida, la atribución paranoide de sus problemas a los demás, los fracasos afectivos, la necesidad de reconocimiento, y la ausencia de temor a la muerte.

Hay factores relacionados con la sociedad, ausencia de canales claros de desarrollo personal, la crispación en el ambiente, las dificultades que los jóvenes encuentran para organizarse una vida propia, el efecto halo que imprimen los medios de comunicación con estos casos, convirtiendo en “estrellas” a los autores, el éxito informativo de noticias de este tipo, la ausencia de explicaciones convincentes sobre su ocurrencia.

La violencia masiva de un solo individuo sigue un patrón establecido de forma habitual, suele estar programada y ha sido rumiada durante mucho tiempo, es decir “el arma tiene que estar cargada” y entonces cualquier detonante puede desencadenar los hechos. La única forma de intervención es la prevención, pero para prevenir hay que conocer que es lo que se debe atender y que se debe desestimar.

En el caso de los adolescentes, antes de un caso de este tipo hay un conjunto de conductas que pueden delatar la ocurrencia posible de violencia contra sí mismo o contra los demás, y que deben ser detectadas por las personas próximas al sujeto: los cambios de conducta inexplicables, el aislamiento, el mutismo, la disminución ostensible de comunicación con su medio, la atribución a los demás de sus problemas de una forma fanática, la desconexión con sus patrones habituales de conducta, las manifestaciones depresivas u hostiles hacia los demás y hacia sí mismo, la expresión de impotencia ante las dificultades de su vida, la falta de ilusión, la ausencia de disfrute con las cosas que antes disfrutaba, la manifestación de hartazgo, el abandono de tareas o actividades habituales, y una clara sensación propia de que no hay salida para todos sus problemas.

Para que una conducta violenta se produzca en la adolescencia, en la mayoría de los casos hay que recorrer un camino que puede determinarse. Los agentes que pueden intervenir para que no se produzca son los más próximos al sujeto: sus padres y familia, sus parejas, sus amigos, sus profesores, sus vecinos, y todo aquel que tenga contacto con el sujeto. Hay muchos casos en los que no se podrán evitar las masacres, pero en otros es posible, siempre que los personajes que rodean al potencial criminal estén suficientemente atentos e intervengan antes de que el proceso de construcción del crimen se haya materializado.

Los medios de comunicación deberían interesarse más por difundir las conductas y acciones que pueden acontecer antes de un crimen, que la investigación exhaustiva de los hechos que pudieron estar implicados en su materialización. Muchos problemas graves que se producen en la adolescencia se podrían evitar simplemente con la presencia de un canal de comunicación permanente, en el que los más jóvenes pudieran expresar su malestar antes de que sea demasiado tarde.

Desde la antropología se considera que las sociedades que tienen canales de expresión cultural de la violencia, que no se han obstruido con la imposición absolutista de unos valores de erradicación de la agresividad, tienen a la larga menos conductas violentas que las que las que imponen el pacifismo por decreto para envolver la violencia existente y así, parezca que no exista. La invisibilidad institucionalizada de la violencia es posiblemente una de las causas del incremento exacerbado de la violencia en las sociedades occidentales.

El considerar como violencia lo que no lo es, por parte de las autoridades, es otra forma de incrementar la concentración de la violencia hasta que termina estallando. Las conductas agresivas se relacionan más con la biología y el instinto, para transormarse en violencia debe producirse cuando menos un fracaso cultural en su control y extinción. Toda conducta violenta, es un síntoma de fallo cultural de la sociedad, de la familia, de las parejas, de los amigos.

Y que no se entienda mal, no se trata de hacer responsable a la sociedad de los actos violentos, porque sin pulsiones agresivas de los individuos, las conductas violentas no llegarían a producirse, pero entre pulsión agresiva y acto violento hay un recorrido, que es en la mayoría de las ocasiones el único momento en que se puede intervenir de forma preventiva, por eso es interesante hacer lo posible para que la mayoría de la gente sepa detectar ese momento y saber intervenir en el mismo.


Biante de Priena

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