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sábado, 28 de abril de 2012

Paro, deuda, pobreza, miseria y desasosiego: por todo lo logrado

"Los socialistas han incendiado el país, para echarle la culpa a los bomberos del PP de no saber apagar el fuego que ellos mismo han creado, intencionadamente, y seguirán echando gasolina a las llamas, hasta que ya resulte imposible apagarlo"


Ingratos españoles que no muestran su complacencia con la magna obra desarrollada por los socialistas durante los últimos años. Ni una ovación cerrada por habernos llevado al progreso de Socialistán han recibido las legiones de Pablo Iglesias, por habernos integrado en la Alianza de Civilizaciones, por apartarnos de la pérfida Europa gobernada por la derecha y alejarnos de infierno capitalista definitivamente. Ni una frase de ánimo por habernos endeudado hasta donde no podemos pagar, por haber descubierto que el mundo se divide en ciudadanos y ciudadanas, por haber alejado a los jóvenes de su futuro para siempre, y a los viejos de un bienestar merecido, por habernos ocultado la realidad en la que vivíamos para que no nos sintiéramos desvalidos y así seguir ganando elecciones. Nada, ni gracias, que pueblo más desagradecido el español.

¿No han tratado de satisfacer a todos los marginados de la historia los discípulos de Zapatero?, convirtiendo a terroristas en “hombres de paz”, considerando que los yijadistas del 11-M auténticos aliados que trabajaban a su lado para sacarnos de la guerra de Irak (mientras permanecíamos en la “misión de paz” de Afganistán, con más de cien muertos), no han creado más desigualdad territorial que ningún gobierno anterior entre todos los españoles, no han roto con la Constitución tantas veces para avanzar hacia la nada. ¿Cómo se puede ser tan desalmado para no ver lo que han hecho para que España se convierta en Socialistán?.

Sí, es cierto, los que se van quedando en la cuneta de la historia al borde de la marginación, deberían estar agradecidos porque con su sufrimiento se construye el Socialistán, en lo que antes era la discutida y discutible España. Los jóvenes sin trabajo, las mujeres con menos derechos, los inmigrantes descolocados, los pensionistas paupérrimos, los trabajadores sin trabajo, todos los que hoy sufren en España, no se inmolan por nada, porque gracias a su dolor y su miseria, el socialismo se hace más fuerte y aquellos que los representan más poderosos.

Cierto es que la derecha ha triunfado en las últimas elecciones, pero ya vemos lo que está haciendo: recortes sin sentido, barbaridades sociales, explotación sin límites de los ciudadanos. Eso es lo que nos puede ofrecer la derecha, ante el escenario de paz y amor que había creado la izquierda, de forma artificial, multiplicando la deuda pública por dos en los últimos cuatro años, elevando el déficit al 8,5 %, y acumulando más cinco millones y medio de parados.

Quizás algún mal pensado, posiblemente de la execrable derecha, se atreva a decir que los socialistas han creado en los últimos ocho años una profecía autocumplida, llevando este país al escenario más favorable a sus intereses ideológicos, partidarios y electorales. ¿No hay más pobreza, miseria, paro, ignorancia, corrupción, e injusticia que cuando ellos llegaron al poder? ¿Acaso no tenían razón cuando ofrecían progreso para que regresáramos veinte años al lugar donde sus postulados eran más valiosos?. No hemos retrocedido hasta formar la cola de Europa por nada. España ha avanzado hacia el socialismo, creando electores socialistas del futuro desde el poder, deteriorando la convivencia, las condiciones de vida, incrementando el malestar de los ciudadanos, las frustraciones, los conflictos y la desesperación. Para eso sirve la tensión, para crispar y mover conciencias hacia el engaño. Este país nunca ha vivido tan crispado, tan alterado, tan desnortado. ¿No es acaso progreso que hoy haya más pobres que hace ocho años, más parados, más desahuciados, más marginados y más aplastados sociales?.

Algún día los españoles se darán cuenta de lo que le deben al socialismo, que ha actuado desde el sectarismo más infame y el despotismo más delustrado para crear socialistas de forma violenta, con la coerción de la necesidad y el aherrojamiento doctrinario, cultivando la crisis como un semillero de su porvenir. Lo que quizás algunos no lleguen a comprender es como tras haber gobernado el socialismo, la gente está mucho peor, peor incluso de lo que nunca ha estado con un gobierno de derechas, en la historia de la democracia española.

El talante precisamente consiste en aborrecer el talento, en apartar a los que saben de las decisiones importantes, en alejar las soluciones, en crear desasosiego, en criticar todo lo que se hace correctamente para que las cosas se hagan mal a propósito. Cuanto peor para España y los españoles, mejor para los socialistas.

Si las cosas se hicieran bien la gente mejoraría en sus condiciones vitales, en su bienestar, en su calidad de vida; habría menos gente sufriendo, no habría tantos españoles pasándolas putas, no volvería a haber miseria, ni incertidumbre, el mundo sería más justo y equitativo, las leyes se respetarían, las instituciones funcionarían, el Estado podría tener sentido, los políticos responderían de sus actos, ¿pero entonces de qué vivirían los socialistas? ¿qué utilidad tendrían los parásitos que viven de que haya más miseria y podredumbre? ¿cómo podría decir Rubalcaba que la culpa la tiene la derecha, sin haber creado previamente las condiciones para que la derecha "parezca" culpable, cuando intenta resolver los problemas que los socialistas han creado en España?

Hay que salir a la calle compañeros, no permitamos que el socialismo se extinga para siempre en España, el gran proyecto de Zapatero debe sobrevivir a cualquier precio: Socialistán, está en peligro, no permitamos que la derecha arregle este país de ninguna forma, porque el sufrimiento de 47 millones de españoles es indispensable para que se convenzan de que el socialismo y quienes los representan son los buenos de esta película, porque aunque vivan y se comporten como los de la derecha, porque aunque tengan más privilegios de los que podrían haber soñado en su vida en el mundo en el que vivimos los demás y con menos méritos, porque aunque nos lleven a la mierda, nos dicen que luchan por nosotros, por nuestro bien y el de toda la humanidad, aunque los únicos que se beneficien de esta magnífica representación teatral sean los que tienen el carnet en la boca al recibir la nómina todos los meses, mientras que sus defendidos se van quedando sin trabajo, más pobres, más alejados del bienestar, más confundidos y engañados.

Gracias al socialismo y los socialistas España está como está, ahora que lo arregle la derecha, para que puedan seguir viviendo del cuento los que dicen que nos defienden mientras viven a costa de nuestro sufrimiento, haciendo exactamente lo contrario de lo que necesitamos. ¿Cómo van a permitir los socialistas que se resuelva la crisis con el trabajo que les ha supuesto crearla para labrarse un futuro esperanzador, mientras este país y este pueblo se van a la mierda?

Enrique Suárez



viernes, 27 de abril de 2012

¿Alguien de la JEP / JEC para dar explicaciones sobre la sentencia del TSJA ante el recurso de Foro Asturias?

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"Los jueces deben recordar que su misión es jus dicere, y no jus dare: interpretar a ley, y no hacerla o dictarla" Francis Bacon

No se sabe como ha podido ocurrir, pero el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, ha emitido sentencia contraria a los postulados de la Junta Electoral Provincial de Asturias, la Junta Electoral Central, el Fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Asturias y la Nueva España, el PSOE e IU. Ante la misma cabe recurso al Tribunal Constitucional que se puede hacer efectiva en los próximos tres días y que tendrá que emitir sentencia en los próximos quince días.

Con la excepción del voto particular del magistrado del Tribunal Supremo, Juan José González Rivas que alega que debería haberse seguido al pie de la letra lo establecido en la LOREG, los demás miembros de la Junta Electoral Central decidieron denegar razón a Foro Asturias de Ciudadanos en el recurso, dando por buenos los resultados establecidos por la Junta Electoral Provincial de Asturias.

Durante las últimas semanas hemos asistido en Asturias a una auténtica campaña orquestada en los medios de comunicación contra la decisión de Foro de haber recurrido hasta en tres ocasiones el resultado del voto emigrante CERA. Fundamentalmente esta campaña se ha hecho, como todas las anteriores contra Foro Asturias de Ciudadanos desde La Nueva España. No repetiremos las cosas que se han dicho que ya figuran en la hemeroteca de los despropósitos que se ha ido acumulando en Asturias durante el último año.

Hoy se ha constituido la cámara en la Junta General del Principado con 44 diputados en vez de los 45 habituales, gracias a que el último diputado está en disputa, no sabiendo aún si habrá que repetir las elecciones con el voto emigrante en el Occidente de Asturias o si el Tribunal Constitucional fallará en contra de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, como ocurrió en el pasado reciente cuando dio por buena la presencia de Bildu en las elecciones contra sentencia del Tribunal Supremo.

Lo que está claro es que Foro Asturias tenía razón en su reclamación según expone la sentencia del TSJA, por tanto, el partido que ha defendido la democracia, la legitimidad y la legalidad en las elecciones autonómicas pasadas, ha sido el liderado por Francisco Álvarez Cascos. Los demócratas debemos alegrarnos y felicitar a este partido por haber mostrado que la ley prevalece en este país, a pesar de que se impongan los criterios arbitrarios de la JEP, la JEC y el coro de La Nueva España.

Pero la cuestión que se deriva de la sentencia es escabrosa, por que la JEC ha quedado señalada como un organismo institucional que ha actuado ilegalmente en su criterio para dirimir el recurso, a pesar de contar entre sus miembros con ocho magistrados del tribunal supremo y cinco catedráticos de derecho, fundamentalmente relacionados con el ámbito constitucional, lo que quiere decir que con la excepción del magistrado que presentó el voto particular estaban equivocados en su juicio sobre el asunto.

¿No debería emitir un comunicado la JEC sobre la sentencia del TSJA para asumir su error sobre el recurso de Foro Asturias de Ciudadanos?. En este país, hay una cota de impunidad muy elevada, porque no se puede cometer un erro como el que ha cometido la JEC en el caso de las elecciones de Asturias, algo que puede influir decisivamente en el Gobierno que habrá de formarse y quedarse tan tranquilo, como si no hubiera pasado nada. Recordemos que prevaricar es obrar con insidia o ignorancia inexcusable en una resolución, a sabiendas de que su dictamen no es correcto, en las obligaciones y deberes de su cargo, por parte de funcionario público o asimilado. Si Foro Asturias de Ciudadanos no hubiera seguido adelante, como pretendieron los demagogos que hoy se proponen reclamar al Tribunal Constitucional azuzados por La Nueva España, se habría cometido una tremenda ilegalidad.

Gracias Foro Asturias de Ciudadanos por elevar la calidad de nuestra democracia más allá de la demagogia a la que nos tienen acostumbrados, entre algunas instancias institucionales y los medios de comunicación de este país. Los demócratas podemos sentirnos orgullosos de la presencia de un partido que reclama lo que es justo en el ámbito del maremagnum político español y de un Tribunal Superior de Justicia que no se arredra ante las arbitrariedades de los elegidos para la gloria.

Enrique Suárez

El peligro de quedarse parado mientras la escalera mecánica desciende


Parece mentira la escasa consideración que han tenido los de la agencia de calificación de deuda de S&P con “las espectaculares medidas” económicas, políticas, laborales, sociales y preternaturales adoptadas por el gobierno de D. Mariano. Estos de las agencias evaluadoras son como el Pepito Grillo de los mercados señalando la conciencia de los equivocados. No se les ha ocurrido otra cosa que premiar las peripecias de La Moncloa con los Presupuestos Generales del Estado con una recalificación BBB+, decidiendo que España ya está en la segunda división de los países endeudados.

Y es que Mariano sigue empeñado en salvar el Socialistán legado por Zapatero como sea, para que no se le suban a la barba Méndez y Toxo con una pancarta, y cualquier día de estos le estropeen el desayuno, mientras los chicos de Rubalcaba aleccionan a los acampadores con las básicas lecciones del agit-prop contra la derecha. Vivir en una oclocracia es lo que tiene, que cualquier muchedumbre que se precie puede tomar la calle para imponer su santa voluntad a los que se quedan viendo la tele en casa.

Los mercados internacionales no lo ven claro, tal vez por eso la bolsa española es la que más inversores ha perdido del mundo (descendiendo un 20 %) en los últimos cuatro meses, la prima de riesgo no tiene pinta de bajar y los déficits anunciados nos llevan en proyección a más del 8 % al final del año. Cierto que la política de tierra quemada del PSOE y el desvalijamiento de las arcas públicas antes de irse del gobierno no deja mucho margen, pero alguien debería explicarle a Mariano que a los mercados les importa un rábano que los agentes sociales se mosqueen, porque lo suyo es cobrar lo prestado y desde luego no poner un euro más sobre la mesa hasta que se aclare si España quiebra o no quiebra (posibilidad que no ha dejado de crecer desde que el PP ha formado gobierno); tampoco pienso que estén preocupados por las excepcionales medidas del gobierno español para reducir el déficit, porque saben que manteniéndose las actuales circunstancias de desconfianza en los mercados es imposible que se reduzca a medio plazo, además prevén que la legión de socialistos no le permitirán a Mariano jugar al Monopoly con los derechos adquiridos sin llenarle las calles de descamisados pidiendo pan, paz, amor y el plus para el salón. Socialistán es un Estado Providencia que encaja mal en las leyes básicas del capitalismo global, lo social y lo público son en España externalidades que desvían la economía de mercado por la sacrosanta voluntad de los iluminados.

Realmente cabe preguntarse si entre todos los que están decidiendo nuestro futuro saben lo que hay que hacer para que salgamos de la crisis o improvisan más que Elena Salgado, no está nada claro. El primer objetivo para que los mercados recobren la confianza en España pasa por la reducción del Estado y no por su mantenimiento, así como por desinflar el descomunal engendro público que han creado los precedentes. Desde que Adam Smith publicó “La riqueza de las naciones” todo el mundo sabe, menos los del Gobierno de España, que el mercado quiere más mercado y menos Estado. No solo hay que vender las televisiones públicas, sino todo lo público que es prescindible, hay que reducir el Estado como sea, y mientras no se haga no saldremos de la crisis.

Por otra parte si la presión de la deuda cada día recorta más el PIB de España, ya recortado por la recesión y el estancamiento, los cinco millones y medio de parados y los desmadres despilfarradores del pasado, lo que se debe hacer es pagar la deuda y para ello la única forma es transformar Estado en mercado por la vía de las privatizaciones, se necesita liquidez como sea, porque Europa no va a soltar un euro para que pongamos en marcha la economía española que se ha quedado parada en términos de endeudamiento progresivo.

Además, no es por nada, pero mejor decidir desde el gobierno de que nos deshacemos, antes que nos obliguen a deshacernos en Europa de lo que consideramos más imprescindible.

Y por último, por favor, por lo que más quieran, que profesionalicen la comunicación del gobierno con auténticos explicadores y no aficionados que crean más confusión que aclaración gracias a su impropia perorata partidista. Da pena ver algunos miembros del PP explicar cosas que no saben ni lo que son, como si fueran auténticos expertos en la materia. Menos portavoces políticos y más comunicadores eficaces, porque a veces es difícil comprender si Mariano sube, baja o se queda parado, a lo que por supuesto, contribuye su natural incertidumbre.

No se puede resolver la crisis general que tenemos en España con alguien que dice: “ya tenemos decididas medidas hasta el verano”, en este caso los mercados esperan ver la tela y no el arca, porque no se fían de la España que dijo que iba a tener un déficit del 6 % y terminó teniendo un 8,5 %. No es serio y los mercados quieren seriedad, no una simetría con el zapaterismo en modo rajoyano.

Si se quiere dar seguridad a los mercados de que van a cobrar lo que se les adeuda y de que España es un buen lugar para invertir, sólo hay una forma, mostrar la hoja de ruta con pelos y señales –aunque haya que ingresar a Rubalcaba, Méndez, Toxo, Mas, Urkullu, Cayo Lara y Rosa Díez en un manicomio, eso es lo de menos que bien se lo merecen-, todo sería tan sencillo si Mariano Rajoy dijera el plan de obra de aquí a fin de año es el siguiente y mostrara lo que va a hacer y lo que no va a hacer. Mientras Don Mariano juegue a agazaparse en la escalera para que no se sepa si sube, baja o se queda parado, este país tiene mal pronóstico, porque no se ha dado cuenta de que la escalera es mecánica, desciende, y nos está llevando directamente al infierno de los capitalistas, que es el considerarnos como un país socialista bolivariano más, como Venezuela, Cuba o Argentina.

Enrique Suárez

jueves, 26 de abril de 2012

Tres mil entradas para no encontrar una salida

Casa de Locos - Francisco de Goya

España es un problema sin solución, estamos hechos a golpes de enfrentamiento; si algo caracteriza a nuestro país es la oposición dialéctica sin establecer síntesis alguna. En España, lo que permanece es aquello que no se alcanza a destruir, todo lo demás es asequible a la demolición. Somos la tierra y el pueblo del conflicto permanente, sin embargo, algo hemos avanzado: ya no hay dos Españas, hay cientos de ellas, cada día más, lo que incrementa nuestra diversidad hasta tal punto que hace imposible cualquier cohesión que sea duradera. España es el país en el que sólo podemos vivir los españoles, aunque tampoco lo comprendamos demasiado, nos hemos acostumbrado a que no haya acuerdo alguno para salir adelante, para no volver atrás nos aferramos a no seguir adelante. Estamos estancados, pero no solo económicamente o políticamente, sino mentalmente, conductualmente, realmente.

Ningún país de Europa tiene acumulados más conflictos abiertos, algo que se ha incrementado extraordinariamente en los últimos años. Somos incapaces de elegir una opción compartida que sea buena para todos, algo que en otros países hacen cada día, a nosotros nos resulta imposible.

Pero realmente, a pesar de ese enfrentamiento permanente entre todos los españoles, además de complejos e inmadureces, histerias y delirios, contumacias y cerrazones, si fuéramos juzgados por un observador externo por las noticias que publican cada día los medios de comunicación, parecería que estamos al borde de la guerra total, y sin embargo, la sangre no llega al río. Tampoco se ve tanta conflictividad en la gente por las calles o en actos públicos, hay discusiones y grescas, pero posiblemente no tantas como se esperaría que hubiera.

Lo que nos indica que la “conflictividad real” no es tan extravagante, como la que se deriva de la ausencia de cualquier acuerdo entre posiciones políticas, sociales, filosóficas y culturales. Ocurre como en el fútbol, hoy más de media España está triste porque ni el Madrid, ni el Barsa jugarán la Copa de Europa. Al fin y al cabo, eso es malo para todos, al menos para los que les gusta el fútbol, sin embargo los seguidores del Barsa se alegrarán de la derrota del Madrid y los del Madrid se alegrarán de la derrota del Barsa, peor hubiera sido…

Esta entrada hace el número 3.000 en este blog, desde que hace seis años fue creado por unos cuantos amigos España no acaba de encontrar la salida del túnel en el que entró tras los acontecimientos del 11-M, se puede decir que hemos sido testigos de la evolución de nuestro país durante este tiempo. Lo que ha hecho el PSOE, lo que han hecho los nacionalistas, lo que ha hecho el PP y los demás partidos políticos. Pero también de lo que no se ha hecho para recobrar un camino común y compartido, y ahora, cuando nos enfrentamos a la peor crisis económica en la que hemos vivido la mayoría de los españoles, comprobamos que haber perdido el horizonte, haber jugado a la política experimental, haber disuelto el concepto de Nación unitaria, y no establecer acuerdos políticos permanentes es la razón más poderosa de nuestra extravagante deriva.

Quizás sean pecados de inmadurez, porque la situación de España es la misma –en muchos ámbitos- que la de una pareja que quiere divorciarse pero no encuentra la forma de hacerlo, porque no se ponen de acuerdo ni para separarse, ni para seguir unidos, ni para cualquier otra opción. Así que siguen viviendo juntos, cada día más desesperados, cada día con más problemas, cada día con más dificultades, cada día odiándose más, pero sin mover un dedo para que disminuya el conflicto, que ha terminado convirtiéndose en la razón más poderosa que guía sus vidas: acabar con el otro como sea, vencer o morir en el intento. ¿No es esta conducta un prodigio de irracionalidad?

Sin duda lo es, una invitación a la reflexión y por supuesto a la tolerancia, todavía nadie se ha dado cuenta de que en esta batalla eterna no puede haber vencedores y a lo más que se puede aspirar es a que los daños no sean tan letales que acaben con ambas partes al mismo tiempo, entre otras razones, porque los que no están en la batalla, los que realmente deberían ser los adversarios de todos, aprovechan esta coyuntura infernal para debilitarnos cada día más hasta convertirnos en esclavos de sus intereses.

Con lo sencillo que sería ponernos de acuerdo apelando a que nuestro conflicto y todas las disputas en las que andamos provienen de un problema de comunicación, no de la condición de las partes o las personas que las representan. Nadie se ha parado a pensar en este país que todos los problemas que tenemos se derivan de que no hablamos el mismo idioma y manejamos los mismos conceptos. Es imposible que dos se pongan de acuerdo para subir a la cima de una montaña, cuando uno dice que hay que hacerlo por el sur y otro por el norte, y se empeñan dogmáticamente en que el otro es el que se equivoca. Somos un país demasiado dogmático, ese es nuestro problema, todos los conflictos que existen en España provienen del desconocimiento de que todas las cosas son relativas a la percepción e interpretación de los observadores.

Seguiremos eternamente congelados en el tiempo, mientras los demás países avanzan, gracias a que mientras unos dicen que para que este autobús pueda avanzar hacia el futuro lo que se necesitan son ruedas, mientras que otros dicen que lo imprescindible es la gasolina, y aún otros un conductor experto, cuando otros se empeñan en que si no se tiene un mapa es imposible iniciar la ruta. Y eso sin entrar en como se sientan los pasajeros en el viaje, cuanto equipaje se les permite y si pueden cantar o no cantar en el trayecto. En España hace muchos años que consideramos que la libertad consiste en opinar libremente sobre lo que ocurre, no nos damos cuenta de que la libertad precisamente consiste en hacer que no ocurra lo que no deseamos que acontezca. Del dicho al hecho hay mucho trecho.

Esa es la realidad de España, la de seguir discutiendo eternamente, mientras los demás autobuses de nuestro entorno ya nos sacan cientos de kilómetros de ventaja. Pero si al menos nos hace felices no ponernos de acuerdo, para que no jueguen ni el Barsa ni el Madrid la Copa de Europa, pues que se le va a hacer, que la jueguen el Bayern y el Chelsea, así sufriremos menos, al menos tendremos el consuelo de que "nuestros rivales" tampoco disfrutarán. No hay país en el mundo en que los rivales internos sean de mayor rango que los externos, así nos va.

Enrique Suárez

lunes, 23 de abril de 2012

Cambiemos todo para que algo siga igual

Gracias Elentir

"Al principio de las catástrofes, y cuando han terminado, se hace siempre algo de retórica. En el primer caso, aún no se ha perdido la costumbre; en el segundo, se ha recuperado. Es en el mismo momento de la desgracia cuando uno se acostumbra a la verdad" Albert Camus.

Estamos en recesión, en realidad ahora estamos “oficialmente” en recesión, porque en recesión encubierta llevamos desde mayo de 2008, aunque para que no se notara ese prodigio de inteligencia que habitó en La Moncloa no dudó en multiplicar por dos la deuda pública española (de medio billón de euros a un billón de euros) de 2008 a 2011, condenándonos a la ruina, con el único objetivo de que el PSOE no saliera perjudicado en las urnas y pudiéramos seguir viviendo en “el feliz Socialistán” en el que nunca tantos españoles vivieron sin hacer nada, ni bueno, ni malo, a costa de que todos los demás vivieran cada día peor, trabajando mucho más.

Lo vengo denunciando desde hace tiempo: todo esto no ha ocurrido por casualidad, no sean ingenuos. La estrategia ha sido urdida con vesania y malevolencia por unos degenerados mentales que han tratado de darle lecciones al mundo desde su más profunda ignorancia irredenta. Sigo insistiendo, mientras no logremos llevar a unos cuantos socialistas a la cárcel, pasando previamente por los tribunales, este país no comenzará a resolver la crisis en la que se encuentra. ¿Cómo van a confiar los mercados en un país de tarugos en el que han sido esquilmados sus ciudadanos hasta la emaciación y nadie exige responsabilidades? Parecemos la Argentina de las incautaciones y vivas a la patria.

Bien, ahora estamos al borde de la estanflación, el mes de marzo, en pleno estancamiento productivo y recesión, los precios han subido ya un 0,7 %, cuando en febrero lo hicieron en 0,1 %. En abril todavía subirán más, porque somos cada día más pobres y todo nos cuesta más caro, el mercado ya no puede hacer más ajustes, en estos momentos más del 70 % de las empresas de este país están en pérdidas y empeorando.

La única salida para la crisis pasa por reducir la deuda pública de inmediato, aunque sea vendiendo la prospección de petróleo en las Canarias y El Prado a los chinos. Si no reducimos la deuda nos acabará asfixiando, porque el sector privado todavía está más endeudado que el público y no puede absorber ni una mínima cantidad. La deuda actual de España sobrepasa los 2,85 billones de euros, 1 billón de euros público y el resto privado. El dinero dejará de fluir próximamente por este país, porque cada día será más escaso. Además en España han salido los inversores extranjeros huyendo (así va la Bolsa) porque no tienen ninguna confianza en que los chicos de Mariano Rajoy resuelvan el asunto con su política de recortes, ajustes y su canesú.

El mundo ha perdido la confianza en España y esa es precisamente, la cuestión en que más daño le hizo a este país el PSOE de Zapatero, porque nos han llevado a los páramos de la miseria y se han quedado tan frescos, exclusivamente para mantener al medio millón de “protegidos” que vivían de la secta, exprimiendo a todos los españoles para prolongar “la paz social” (que los sindicatos nos sigan manteniendo en el mercado del siglo XIX y que la gente se piense que vivimos en el país de Jauja y el gratis total). Los socialistas se han cargado el Estado de Bienestar para siempre, los del PP sólo ejecutan la sentencia y condena que ellos decidieron, pero no sólo eso, también se han cargado lo público, este país no se puede permitir un sector público como el que tiene bajo ningún concepto, porque además de resultar improductivo (ver resultados educativos, por ejemplo) está orientado a que nuestra economía no sea competitiva jamás. Olvídense de tonterías emocionales, aquí lo social es un rango de nobleza aristocrática para que unos cuantos mangantes, con baja formación en su mayoría, mala leche y mucha ignorancia, sigan viviendo como la élite de nuestra democracia, a costa de un Estado descomunal, y la ruina de todos los españoles.

Es cierto que el PSOE ha hecho todo lo que ha hecho con el ánimo de crear una política de tierra quemada para los que vinieran detrás, alejando a los ciudadanos de la realidad de este país para conducirnos al Socialistán de sus delirios. Si el PSOE hubiera triunfado en las elecciones, algo que resultaba prácticamente imposible y lo sabían, ahora ya estaríamos intervenidos por Europa.

Rajoy lo único que está haciendo es ponerse de perfil, como buen gallego, sube un escalón en los recortes y ajustes, mientras baja otro en el no tocar las cosas que más les molesta a los socialistas y nacionalistas. Pero no le queda otra más que intervenir algunas autonomías (Cataluña, Valencia, Andalucía, Castilla La Mancha, Asturias) porque de no hacerlo, será Europa la que intervenga España y rápidamente. Así que lo único que nos queda, no hagan caso a las plañideras del PSOE que van de boquilla, es cambiar todo para que algo siga igual. O lo que es peor aún, permitir que nos lo cambien nuestros amigos europeos por la gracia de la Kaiser.

Queridos socialistos, perdón, noespañoles, esto se va a la mierda de cualquier forma, España ya no existe más que en el recuerdo, como aquel país que no supo resolver sus propias incoherencias e incongruencias, gracias a los políticos nefastos y nefandos que decidieron concederse los habitantes de un país anticuado e intoxicado para que resolvieran sus problemas. Sic Transit Gloria, y lo que nos queda por ver… volveremos a ver miseria, mucha miseria, en las calles de España gracias al socialismo y a los que no hicieron nada, mientras pudieron, para apartarlos de sus delirios, y ahora ya es demasiado tarde...



Enrique Suárez

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