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viernes, 6 de febrero de 2009

Apurando el "Cagatió" -002


¡¡Estúpido ciudadano catalán, paga mi merienda de Sant Jordi!! ¡¡El Fascio Cuatribarrado te lo ordena!!

El vídeo de Valero y otras cuestiones

En su blog Desde el Infierno, el señor José Luis Pastells-Valero ha hecho público un vídeo en el que considera que el Presidente de Gobierno José Luís Rodríguez Zapatero es un sinvergüenza con suerte y un bastardo político. El vídeo dura 19 minutos, hace una defensa muy personal de España y del ejército, al que considera que la ministra Chacón le está tomando el pelo, entre otras cosas; el señor Valero demuestra un coraje inusitado en estos tiempos de marasmo.

En la red de blogs antiZP, de la que nos sentimos orgullosos de pertenecer, cada día más de 300 blogs despotricamos sobre las diversas barbaridades políticas que nos conceden nuestros representantes públicos.

La plataforma de las clases medias de Enrique de Diego y sus seguidores han convocado para el próximo 14 de febrero una reunión masiva de cabreados contra los políticos en la Plaza de Colón de Madrid.

En diversos foros españoles como el de foropolítica, todopolítica, periodista digital, escolar, o el nuestro, de ciudadanos en la red, todos los días se cuelgan cientos de hilos en los que se denuncia la situación política que estamos viviendo en España, con miles de comentarios, en los que en la mayoría de los ocasiones los políticos no salen bien parados.

En las biografías de políticos españoles que aparecen en la wikipedia, en la sección de discusión, se pueden leer cosas que harían sonrojarse a cualquiera, desde la homosexualidad encubierta, las relaciones ocultas, o los vicios, y abusos de algunos líderes políticos hasta acusaciones, que de probarse, serían motivo de intervención jurídica de oficio.

Por último, en los periódicos digitales, tanto en los que tienen edición de papel como los que se restringen exclusivamente a la divulgación de sus noticias por la red, y en el espectro que va desde Libertad Digital hasta El Plural de Sopena, se pueden leer en los comentarios numerosas denuncias contra los políticos, que serían motivo de dimisión inmediata de corroborarse.

Hay una suerte de cohesión entre todos estos fenómenos que se manifiestan a través de internet, que coincide con el hartazgo de la representación de la cosa pública que nos brindan los elegidos. No se puede todavía hablar de frente público contra los políticos, pero en el camino se está.

Está claro que la libertad y la democracia, expresadas fundamentalmente en este medio de comunicación que es la red de internet, es el principal mecanismo de control del sistema, del que disponemos los ciudadanos para enfrentarnos a la opresión política. Sin embargo, no es de demasiada utilidad, y más bien sirve de desahogo y desagüe de la cólera contenida de los ciudadanos ante los desmanes de los representantes políticos.

Pero esto conduce a una enorme dispersión de energía, un hermoso tiempo perdido por parte de mucha gente, que no se acaba de materializar en una reacción unívoca y contundente que realmente sea eficiente y eficaz para derrocar este régimen putrefacto en que estamos obligados a vivir miles de ciudadanos que lo detestamos, y a los que cada día nos exaspera un poquito más.

Es hora de reconocer que hoy en día, la auténtica oposición a los políticos brota en internet, pero no acaba de configurarse en un frente común. En junio hay elecciones europeas, no sé como se va de tiempos, y si sería posible reunir la fuerza suficiente para presentar una candidatura formada por todos los discrepantes, y organizada a través de internet, con la única finalidad de denunciar de forma permanente y continuada lo que está ocurriendo en nuestro país.

El programa sería sencillo, tan sencillo que no tendría ni que escribirse, un solo tema, en el que nos pondríamos todos de acuerdo:
exigir el cumplimiento de la Constitución Española de 1978 por parte de los políticos y ciudadanos españoles. El nombre de la agrupación de electores, que no partido político, también sería fácil: Constitución.

Lo demás es cosa de organizarse, ahí queda la idea, ah, y para que no haya problemas con la elección del candidato, entre todos los que se atrevan se realiza un sorteo y se asignan los puestos de la lista según el número que obtengan.

Creo que va siendo hora de que los que estamos hartos de los políticos españoles, utilicemos sus mismas armas para erradicarlos. Al final todo se resume a dos opciones bien diferenciadas: o seguimos viviendo en el mundo que ellos crean para su provecho, o lo derribamos y les obligamos a ser decentes.


Biante de Priena

jueves, 5 de febrero de 2009

La sociedad escalar


Buscando alguna información actual sobre la sociedad dual, he descubierto que Joaquín Estefanía ha escrito recientemente sobre este mismo tema en El País, aunque lo ha hecho de una forma bastante light, refiriéndolo exclusivamente al mercado laboral. La sociedad dual ha sido descrita por numerosos sociólogos, pero quizás haya sido Alain Touraine el que le ha dedicado más atención.

Este modelo de estructura social, consiste en una fragmentación que discrimina irreversiblemente la sociedad integrada de la sociedad excluida, con una frontera prácticamente inexpugnable entre ambas. Se puede resumir en que una parte de la sociedad tiene acceso completo a prácticamente todos los privilegios, mientras otra parte tiene acceso a todas las desposesiones de la vida social. Entre ambas un magma de gente que aspira a localizarse en el tramo beneficiado y huir del desfavorecido. Algunos autores consideran que el factor diferencial que distingue ambas es el trabajo.

Para determinar la diferencia podemos utilizar dos ejemplos, un funcionario y un inmigrante recién llegado. El funcionario tendrá acceso durante toda la vida a los beneficios de la vida social, mientras el inmigrante solo tendrá acceso a alguno y no de forma continuada. El primero vivirá en un régimen de plenos derechos, y el segundo en uno de plenas dificultades. El primero vivirá en un lugar determinado, tendrá un vehículo, todas las comodidades en su hogar, enviará a sus hijos posiblemente al mismo colegio durante su infancia y tendrá una vida organizada con periodos de trabajo y ocio. El segundo se buscará la vida, posiblemente en la economía sumergida, vivirá en un piso patera con otros en igual situación, solo accederá de vez en cuando a un trabajo con derechos sociales en el que con seguridad será explotado, y posiblemente tenga problemas para fundar una familia, tener hijos, o comprarse una vivienda y disponer de comodidades en el hogar.

Y pueden vivir en la misma ciudad, pasear por las mismas calles, disfrutar de algunos servicios públicos, pero el funcionario podrá acceder a situaciones que el emigrante jamás alcanzará en su vida. Evidentemente, el panorama que nos ofrece este modelo de sociedad es aterrador y forma una burbuja de opresión y violencia que corre peligro de estallar en cualquier momento.

Ciertamente las cosas no son exactamente así, porque el modelo de la sociedad dual que los socialdemócratas se empeñan en asignar a los neoliberales, en realidad no existe, es una proyección delirante al servicio de la propaganda, aunque realmente atractivo para los intereses políticos de los que se benefician de crear “conciencia social” en la población.

Un mundo injusto

Cierto es que el mundo no es demasiado justo en cuanto a la cuestión económica, en las sociedades occidentales el 20 % de la población más privilegiada controla el 60 % de los recursos, y el 20 % de la población más desfavorecida apenas llega al 10 % de los mismos, lo que coincide con las cifras de pobreza en nuestro país.

Riqueza y pobreza siempre la ha habido en la historia social, y no hay ningún país en el mundo que la haya resuelto, incluso tras los experimentos del socialismo real, que mantuvieron prácticamente las mismas cotas de desigualdad, eso sí, con un mensaje de justicia social que nunca se cumplió. No hay igualdad social, ni en Cuba, ni en China, hay privilegiados y desfavorecidos, como en todas partes.

Quienes nos azotan con la necesidad de alcanzar mayores cotas de justicia social, no hablan habitualmente de seres humanos concretos, porque consideran que todos los seres humanos somos iguales y únicamente iguales, lo que resulta una estólida memez. La igualdad plena entre los seres humanos es una utopía, y además una necedad.

Precisamente es la diversidad, como nos refiere Geertz, lo que caracteriza a los seres humanos, porque en una condición de igualdad de oportunidades unos seres humanos se atreven a dar un paso arriesgado hacia su futuro, se caen y se levantan, y siguen adelante lamiéndose las heridas, y otros se quedan esperando a que la oportunidad les visite en su domicilio. Evidentemente, sería extraordinariamente injusto que los dos disfrutaran de las mismas condiciones de vida, solo por el hecho de haber nacido.

En el caso de los inmigrantes, que pronto será un problema en nuestro país, hasta los indicadores económicos consideran que el lugar donde más inmigrantes se asientan es un reflejo de la actividad económica y las oportunidades de ganarse la vida. Y precisamente, es en estos lugares, donde los que no tienen empleo, culpan a los inmigrantes de habérselo arrebatado. Craso error, porque un inmigrante siempre parte con más dificultades para encontrar un trabajo estable, bien remunerado, y cuando lo consigue, no es porque nadie se lo haya regalado, sino porque se lo merece. Y aquí tenemos uno de los graves dilemas a los que se enfrenta la socialdemocracia, porque si favorece a quien le vota, perjudica a quien se ha ganado la oportunidad de trabajar, en desigualdad de condiciones de partida. Sería injusto, muy injusto desposeer al inmigrante de lo que ha logrado por sus propios medios.

La sociedad escalar: una alternativa a la sociedad dual

No conozco que este término haya sido utilizado con anterioridad, por lo que se hay algún autor al que le esté pisando su trabajo, le pido disculpas, pero me parece oportuno utilizar el modelo para definir algunas cuestiones.

El mundo va hacia una sociedad escalar, no se quedará atrapado en una sociedad dual. La sociedad escalar es la que permite atravesar las fronteras de delimitación entre las clases privilegiadas y las desfavorecidas. En el ejemplo de los inmigrantes que he puesto con anterioridad se aprecia con claridad, hay inmigrantes que se integran plenamente y autóctonos que no lo hacen en su vida, disfrutando incluso de más posibilidades de partida. Los inmigrantes saben que solo pueden vivir del favor público una temporada escasa, pero hay autóctonos que se han habituado a vivir del erario público sin dar golpe, muchos ocupan puestos políticos y sindicales bien remunerados, pero protestan por la injusticia “que afecta a los demás”, y claman por la tremenda injusticia de la pobreza, pero no reparten sus ingresos con los más desfavorecidos, más bien los incrementan en la defensa sistemática de la opresión capitalista que impide a un porcentaje de la sociedad abandonar la pobreza.

Vamos hacia una sociedad en la que el trabajo será un bien escaso, por lo que los que ofrezcan una opción más competitiva se quedarán con los mejores puestos, mientras que los que viven de contarnos la de injusticias que hay en este mundo se quedarán sin trabajo, pero eso no es injusto, es extraordinariamente justo, porque el que más da, más se merece y menos quita, porque los que quitan a los demás sin dar nada, son los que están aprovechándose.

La sociedad escalar es la que realmente se puede considerar justa, quien da lo mejor que tiene, se merece lo mejor, y quien no da nada, pudiendo darlo, se merece lo peor. Pero la sociedad escalar rompe el esquema de vida de los parásitos sociales. Y eso es lo que preocupa a muchos de ellos que llevan utilizando la propaganda desde hace décadas para convencernos de que estar afiliado a un sindicato o a un partido político de izquierdas es un valor, más importante incluso, que haberse hecho una carrera con doctorado incluido.

La sociedad escalar cierra las puertas a los favores y privilegios del poder, y exige que para ocupar un puesto de representación pública hay que demostrar que se reúnen condiciones suficientes para ello, aunque se haya sido elegido por un partido político o un sindicato para obtener el privilegio, no vale con protestar, también hay que dar trigo o haberlo dado, cuando se tuvo ocasión.

Los mejores deben ocupar los puestos más altos de nuestra sociedad, eso es justo, lo injusto es que mediocres reconocidos se vean beneficiados por la fortuna política y ocupen cargos y puestos que no se merecen. Es hora de que la sociedad española se libere del chantaje social a que está siendo sometida desde hace años, por quienes diciendo que defienden a los demás, exclusivamente pretenden mantenerse encaramados en el privilegio, por el mero hecho de contarnos que el mundo es injusto si ellos no están en lo más alto, y llevando años estando en lo más alto, el porcentaje de pobres sigue siendo el mismo, el 20 %, igual que hace 30 años, cuando comenzamos a disfrutar de la democracia en nuestro país y posiblemente aumente a partir de ahora.

La escala de privilegios sociales debe correlacionar exactamente con la escala de esfuerzo demostrado, la injusticia social es precisamente que los que alcancen los privilegios, lo hayan hecho vendiendo el humo de la salvación del prójimo, mientras se salvan ellos exclusivamente.

Si en las sociedades occidentales hemos llegado a alcanzar cotas de bienestar inimaginables hace cien años, ha sido gracias a quienes lo han hecho posible, no a los que se han dedicado a contarnos que se pudo haber hecho mejor.


Biante de Priena

miércoles, 4 de febrero de 2009

The Swindle?




halturnershow.blogspot.com
Cuando el rio suena..

No hay salida

Como lo leen, ninguna salida, estamos abocados al fracaso más estrepitoso, llegaremos a los cinco millones de parados, nos echarán de Europa, y Zapatero volverá a ganar las elecciones hasta 2020, por lo menos.

La estrategia de Rajoy es muy peligrosa y poco patriótica, consiste en esperar a que la crisis hunda el país, para que los propios votantes de Zapatero se le echen a la yugular. Ciertamente, no le falta razón, heredar la miseria que va a dejar el PSOE es una cuestión peliaguda.

Porque no sólo se hereda un país en déficit galopante, endeudado, con cuatro millones de parados; en estos momentos se hereda también el cabreo de los españoles con la política, con la economía, con la propia supervivencia, el conflicto económico con las autonomías, el déficit comercial, el empobrecimiento en más de un 20 % en la riqueza de los españoles, y la quiebra próxima del sistema de pensiones. Así que lo recomendable es hacer mutis por el foro, silbando el Sitio de Zaragoza, mientras se mira de reojo y discretamente a la situación, y esperar la debacle final cruzados de brazos.

A nadie le gusta heredar los errores de los demás, ni por España, ni por los españoles, ni por leches en vinagre. Si tiraron el país, que lo levanten, que inventen ellos. Están las cosas como para arrimar el hombro. Se ha resquebrajado el telón de la propaganda y estamos a punto de contemplar la realidad en su máximo esplendor. Sin duda, vuelve la miseria a España de la mano de los que prometían el cielo y nos han llevado directamente al infierno, y eso que son laicos.

Y como Zapatero solo sabe de cuidados paliativos, porque ha demostrado ser incapaz de pensar en medidas preventivas- “no hay crisis”- y menos un diagnóstico acertado y un tratamiento correcto. ¿Se acuerdan ustedes del equipo económico con no se cuantos premios Nóbel que se había preparado para triunfar en las elecciones?. Pues nunca más se supo y eso que íbamos a ser la envidia de Occidente.

Siendo sincero con ustedes, les diré cual es la causa de la crisis de este país, pues sencillamente que la gente ocupa puestos de trabajo para los que no están preparados, los políticos han infectado la administración pública de una enfermedad muy contagiosa: el lerdismo, sí, como lo oyen.

Fíjense que gracias al PSOE, ha llegado la hora de que los que no han pegado palo al agua en su vida ocupen puestos de trabajo por los que les pagan más de 10.000 euros al mes, y claro, no los valen y como dice un amigo mío que trabaja en la administración pública como funcionario: “verás, yo que me he molestado en sacar una carrera para ver que mi jefe es un inútil con carnet, no voy a molestarme en sacarle las castañas del fuego, que se las saque por sus propios medios”. Y tiene razón, mucha razón, porque la gente no se pasa cinco o seis años estudiando, para tener que aguantar luego las pijadas de un mendaz baboso que representa a los sindicatos de clase diciéndole que el mundo es cuadrado, y a un director del PSOE que se festeja a sí mismo en cada escena o a un excelso petimetre del PP como gerente. Así que a cumplir y cobrar, no queda otra.

El principal problema que hay en este país es la ocupación de los puestos de trabajo con poder por auténticos ineptos con carnet, por políticos del partido socialista español o del partido popular, que en la vida hubieran pasado de la mediocridad laboral por sus propios méritos. Y claro, llegado un problema como el que tenemos, pues ni puta idea para resolverlo y todos esperando a que Zapatero diga que se hace, cuando el pobre, está más perdido que en el G-20.

Nadie puede exigir a los demás que cumpla, que entregue lo mejor de sí mismo, si está viendo como unos cuantos aprovechados se reparten desde el poder el dinero público para garantizarse el porvenir y dejar que las cosas sigan su propia inercia.

Ese es el auténtico problema diferencial que tenemos en España, la infinita corrupción de la administración pública, de la gestión de los servicios públicos, de la utilización del poder. Porque los españoles tendrán pocas cosas claras, pero sin duda saben que la época feudal se acabó hace siglos, y los mejores tienen que demostrarlo, no ahorrárselo con afiliarse al PSOE o al PP, y recibir mucho más de lo que se merecen.

Así que estamos perdidos, porque en estas condiciones los mejores están viviendo de rentas, y van a seguir haciéndolo. ¿Si ustedes fueran empresarios invertirían hoy en crear un nuevo negocio para contratar a veinte personas?. Evidentemente no, por la crisis internacional y por la nacional.

La crisis nacional es precisamente la de tener incapaces ocupando los puestos de los que realmente debieran estar ahí, con capacidad resolutoria, pero en estas circunstancias están todos en la empresa privada, porque saben que en la pública no realizarán carrera si no se afilian al los sindicatos mudos o a los partidos en el poder.

Así que a la crisis internacional, en España sumamos los numerosos liberados sindicales dispuestos a joder cualquier negocio, los directivos de la cosa pública que a duras penas han sacado el bachiller, y los coordinadores de servicios que han hecho la pelota o se han afiliado al partido gobernante, sea municipal, autonómico o estatal. Una legión de ineptos bajo el pabellón de la Z, del mundo de nunca jamás volveremos a estar bien como perdamos la posición que hemos alcanzado y que sabemos que no nos merecemos.

Y entre la necedad irrefutable de los políticos administrando la cosa pública y la cerrazón de los funcionarios, salvo los más pelotas, a seguirles la corriente, vamos a disfrutar del mayor espectáculo del mundo, con las obras de Maleni, las genialidades de Sebastián, las chorradas de Pepiño, los brindis al sol de Chacón, la mano dura de Cabrera, los chistes de Rubalcaba, las meteduras de pata de Corbacho, los deslices de Solbes, las histerias de De la Vega, la enjundia de Bermejo, el curriculum de Soria, las veleidades de Salgado, los despitorres de Moratinos, las viviendas de Corredor, los pronósticos de Espinosa y la cosa horrorosa de Arosa, la innovación que nunca existió de Garmendia y las coces de Bibiana.

Y por supuesto, toda la trama de espionaje de Superagente 86 de los simpáticos chicos y chicas del Partido Popular, en ese juego magnífico de vamos a hacer algo para divertirnos mientras se cae el país, un book para el mundo o devorarnos, como siempre. Mientras Gallardón se mira la sombra, Aguirre se mira a sí misma, Rato dice que España es así, Aznar se pasea por el mundo, y Rajoy espera tiempos mejores, que nunca llegarán.

En España vivimos en un modelo de dependencia estatal absoluto, gracias a que a algunos les ha interesado que crezca sin límites el Estado Providencia, y han inducido a los españoles a que piensen que pueden vivir sin preocuparse, y sin ocuparse, que con votar cada cuatro años tienen garantizado lo mínimo sin dar golpe, y si quieren algo más, pues que se lo curren, que para eso vivimos en un país de grandes oportunidades y escasas ocasiones.

Rajoy es gallego, sabe esperar, a paciencia no le gana nadie y está haciendo lo que tiene que hacer, ni moverse, hasta que todo el mundo pued ver la foto completa y ampliada del desastre que ha organizado Zapatero, hasta que los suyos le reclamen lo que les prometió, hasta que tenga que salir deprisa del poder antes de que algunos grupos exaltados, acaben quemando La Moncloa.

El problema es saber cual es la línea de resistencia de Zapatero, que como vive al lado de Alicia en el país de las maravillas, igual acaba pensando que cuando se despierte de esta pesadilla todo estará arreglado.

Pobre España, y pobres españoles, gracias a la política y a éstos que se llaman políticos, y en realidad son unos aprovechados sin escrúpulos.


Biante de Priena

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