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martes, 4 de noviembre de 2008

Conferencia Nacional del MoDem: Discurso de Clausura de François Bayrou (26-10-2008, París) (4/4).

El instituto, el jardín de infancia, el RSA

Es, para mí, una ocasión para deciros que me preocupa la reforma escolar que se prepara, a saber, la semestralización de la escuela secundaria, la fragmentación en módulos, en unidades de valores, en opciones que podrán abandonarse tras unos pocos meses. Hay una frivolidad en la educación efímera: la escuela secundaria a la carta, la elección.

Conozco la frivolidad, conozco la realidad y conozco sus consecuencias. Su objetivo es, la obligación de ahorrar horas, de economizar, y de disminuir el número de horas reales desarrolladas efectivamente ante los alumnos. Pero su consecuencia –y es lo que más me interesa- es que el conocimiento ya no será visto como un proceso continuo, una construcción que se desarrolla a lo largo del tiempo, y sabemos que todo lo que se desarrolla con perseverancia, de la misma forma que nos ha resultado molesto en su momento, se percibe años más tarde de haberlo hecho, como una cosa que permitirá aprender otras cosas.

Este camino de adquisición de la cultura, es de hecho una sedimentación, un camino de comprensión progresiva del mundo.

Esto se basa para mí en dos preocupaciones. La primera es cultural, y se define simplemente: el zapping es lo contrario de la cultura.

La segunda es el riesgo social, porque sabemos de antemano que empecinarse en el “amplio menú”, apoyado por su familia, con estrategias desarrolladas por la escuela, a las que se va a renunciar enseguida, alegando su “menú” rápidamente, mientras que las familias no podrán revocar estas opciones a las que las hemos abandonado.

Siento haber hecho esta observación de pasada, pero creo que el debate sobre esta reforma escolar no se ha desarrollado, que no es un debate, según mi criterio, puede ser un perímetro corporativo, pero no un debate sobre lo esencial que queremos transmitirles a nuestros hijos.

Conozco bien la cultura del zapping. Es el modelo de escuela americano, con sus escenificaciones, lo peor de todo el mundo occidental. Tras la asimilación, los americanos tienen una institución denominada el “college”, que permite acceder a las universidades de alto nivel, pagándolas.

No quiero enviar al abandono a la escuela secundaria, que considero que por ahora no es lo que peor ha funcionado en el sistema educativo francés.

Querría regresar a la base, al momento en que los conocimientos fundamentales se reciben y adquieren, lo que me conduce a decirles que no entiendo los ataques contra los jardines de infancia, porque si queremos ser una sociedad eficaz, deberíamos concentrar nuestro esfuerzo en el jardín de infancia.

Habrán comprendido, tras haber escuchado a los distinguidos oradores esta mañana, que el segundo pilar del proyecto humanista, es que lo que se puede comerciar debe obedecer a un cierto número de normas, es decir, eludir la ley del máximo beneficio, y los intereses de los más débiles deben estar protegidos de los demás.

Esta es la famosa frase de nuestro compañero Lacordaire: “Entre la fuerza y la debilidad, entre la riqueza y la pobreza, es la libertad la que oprime y la ley la que libera”, de ahí la necesidad de normas, y de instituciones para hacer cumplir esas normas.
El tercer pilar es la justicia, y esto, naturalmente, me lleva a recordar lo siguiente: decidir que la financiación de una empresa de solidaridad, como la RSA (Renta de Solidaridad Activa), se levantará sobre los hombres solidarios de todos los franceses, menos los más ricos, es una injusticia que ninguno de nosotros debería aceptar bajo esta fórmula.

Justicia también significa equidad en las propuestas laborales, en la multiplicación del trabajo.

Mis queridos amigos, en el periodo de paro en el que vamos a entrar, permítanme recordarles la propuesta de dedicar los márgenes de maniobra de nuestro país a la oferta de dos puestos de trabajo por cada uno, sin cargas para las empresas. Es probable que alguno se arrepienta de no haber adquirido experiencia en esta cuestión, ahora que regresa el ciclo de paro a nuestro país.

Esto me lleva, naturalmente, a la última cuestión, que comprenderán que está estrechamente relacionada con las demás.

Necesitamos que Europa exista

Si tenemos realmente un proyecto alternativo a la globalización, un proyecto que está fundamentado en nuestros valores, es un proyecto humanista, que necesita apoyo, y este apoyo solo tiene un nombre posible, que es Europa, siempre que se decida a existir.

Debemos entrar en un gran debate europeo. Me gustaría matizar algunas cuestiones de la tarea que tenemos ante nosotros. Porque estoy absolutamente convencido de que Europa está del lado de los ideales, pero es necesario tener la lucidez de constatar que la idea de Europa ha pasado demasiado deprisa por una serie de realidades que son esenciales para nuestro pueblo.

Simplemente les diré el primeo de ellos. Nuestra tarea antes de la campaña, la tarea que debemos asumir, porque nosotros somos creadores de la familia política europeas, es que tenemos que asumir la reconciliación de la acción europea y de la idea nacional.

El principal obstáculo de la idea europea es reunir consistencia en su percepción, no resuelta por los fundadores, de que Europa y la nación eran antagonistas. Pero, para mí, es importante demostrar que no es así. Europa es a la nación, lo que la familia a la persona. No hay familia si no hay reconocimiento de la persona, de la identidad de la mujer, del hombre, del niño que la forman.

Reconocer la identidad de cada uno, la diversidad de caracteres, la diversidad de vocaciones, a veces la diversidad de responsabilidades, no ayudar sino trabajar juntos, es la condición necesaria para trabajar unidos, por muy diferentes que seamos, hay cosas que sólo podemos hacer juntos.

¿Debo añadir que este reconocimiento de la diversidad de identidades, de la pluralidad, es para mí más importante que el reconocimiento de la identidad nacional?.

Siento orgullo de que seamos una familia que es capaz de reconocer la identidad nacional, la identidad regional, las diferentes culturas, la diversidad, de forma que seamos nosotros mismos, para poder estar plenamente con los demás.

En segundo lugar debemos aceptar la idea –aunque es difícil aceptarla en estos tiempos, si se juzga por lo que leo – que hay cosas que podemos hacer juntos, por ejemplo, mantener la actividad en tiempos de recesión. Pero esto es inútil si se decide en el ámbito nacional, solo es posible en el marco europeo.

De hecho, los grandes desafíos exigen que apoyemos y trabajemos juntos. Voy a mencionar algunas cosas que requieren la acción en un marco europeo.

El crecimiento ecológico

La definición de necesidades, por ejemplo en materia de transporte

Las normas para el aislamiento

La búsqueda de nuevas fuentes de energía, como el hidrógeno, si es que existe como una solución posible.

Todo esto se puede hacer en el marco europeo, no hay que negarse a ver los esfuerzos de Europa en estas zonas destruidas por la distorsión de la competencia. Dumping o dumping social escandaloso, es inconcebible que en el marco europeo.

La regulación, impuesta a los bancos, a los establecimientos de crédito, la seguridad dada a los actores económicos, a los depositarios, a los ahorradores, no puede concebirse, como se ha visto en las últimas semanas, más que en el ámbito europeo, y especialmente en la zona euro.

Si necesitamos regulación, y hay quince regulaciones en la zona euro, entonces no hay regulación posible, porque cada uno hace para sí mismo y no para todos.

Tenemos la necesidad de imponer y construir una visión, una construcción, una arquitectura que reúna a todos los europeos.

Lo mismo para la ayuda a los países más pobres, que necesitamos, aunque estamos en retrocediendo. Esto puede observarse en toda Europa.

Quiero decir, en este punto, que me preocupan las grietas aparecidas en la unidad franco-alemana. Me preocupa la forma en que nos tratemos entre socios, incluso la más amistosa, por advertencias públicas. No hay desarrollo sostenible en Europa, si no escuchamos a los demás, y no los consideramos como iguales.

No creo que sea fructífero el tratamiento de Alemania o Luxemburgo por advertencias públicas, porque ellos han estado a nuestro lado durante las décadas que acaban de pasar.

Después de todo, si ellos quisieran hacernos advertencias públicas, tendrían muchas cosas que decirnos. Cito, por ejemplo, el ámbito de la separación de poderes, cuestiones jurídicas, el ámbito de los medios de comunicación, el ámbito de la norma democrática, el ámbito de los beneficios fiscales, como se recordaba esta mañana. Ellos también tendrían muchas lecciones para darnos.

Es como una familia y tenemos que empezar por considerar que no se llevará a la la picota a los demás si estamos destinados a vivir con ellos.

Desde este punto de vista, espero que las próximas semanas veremos correcciones de trayectorias.

He aquí, en breve, lo que, para mí, se necesita combatir desde Europa. Tenemos que asumir la plenitud del legado de quienes fundaron la formación de Europa como lo es hoy, y tenemos que superar lo hecho. Nosotros tenemos que comportarnos, no como herederos, sino como fundadores. Es decir mujeres y hombres decididos a asumir el ideal que es capaz de inspirar las fundaciones, y, al mismo tiempo, describir en la realidad, en lo concreto el ideal que debemos aportar los ciudadanos que somos todos.

Estoy muy orgulloso de que en todas las regiones, las listas de independientes del Movimiento Democrático nos permitan cumplir con los franceses, persuadirles, convencerles e instruirles. Y estoy seguro de que de en esta ocasión no vamos a vivir solamente una cita electoral, sino lo que siempre hemos querido para nuestra nación y nuestros conciudadanos, para todos los países europeos, a saber, una elección de destino.

Gracias.


Traducción: Ciudadanos en la Red

Discurso de Clausura (1/4)

Discurso de Clausura (2/4)

Discurso de Clausura (3/4)


Discurso íntegro en francés

Vídeo en francés

domingo, 2 de noviembre de 2008

Conferencia Nacional del MoDem: Discurso de Clausura de François Bayrou (26-10-2008, París) (3/4).

Capitalismo, liberalismo... humanismo

Capitalismo..., si las palabras tienen sentido, esto significa que para las empresas lo esencial es el capital, la acumulación de capital, la búsqueda de beneficios que remuneren el capital. Es el capital el que manda y el beneficio lo que le da sentido. Todos los discursos giran alrededor de esta realidad.

Lo siento, pero, entonces, que es lo que nos aconseja que nuestro país deba alinearse y entrar en ese capitalismo y su refundación. Siento decírselo al actual Presidente de la República Francesa, pero la adhesión al capitalismo como un modelo de sociedad es más bien lo contrario de lo que pensamos, de lo que queremos, de lo que esperamos; lo contrario de lo que hemos buscado, no solo como familia política, sino como nación francesa y como civilización europea. Después de haber tomado conciencia de que la Historia no es solo padecer, sino también construir.

Créanme, si el General De Gaulle estuviera aquí, ¡¿piensan ustedes que aceptaría que el capitalismo, refundado o no, es el ideal de Francia?!.

Verán ustedes, las palabras no están elegidas al azar, y se lo voy a decir, incluso el liberalismo es otra cosa. Liberalismo significa que lo que se pone en primer lugar es la libertad.

Se puede discutir el sistema, sabemos que tiene defectos, debilidades, que puede tener matices, pero al menos, se puede ensalzar la libertad, imprescindible para que haya otros valores.

Sin embargo, siento decirlo, no se puede poner el capital y los beneficios entre los valores fundamentales de la vida.

Nosotros, todos nosotros sabemos que es lo primordial y lo ponemos en primer lugar, pero no es el dinero, es el ser humano. Estamos de acuerdo con el humanismo y consideramos que, al menos en muchas cuestiones, el capitalismo está en contradicción con el humanismo.

Depende de lo que se quiera transmitir a los niños: el respeto al dinero o el respeto al ser humano. Depende de lo que vemos en el ser humano: un productor y un consumidor –incluyendo el crédito al consumo -, o una persona, un padre, una madre, un educador, que transmite, alguien que da también, no sólo vendiendo y comprando.

Todo esto no es nada abstracto. Voy a dar un ejemplo actual. Si Francia se inscribe en el capitalismo como proyecto de sociedad, entonces la cuestión del trabajo en el domingo ni debe plantearse. Esta cuestión está regulada y establecida de antemano.
Es más práctico poder consumir sin interrupción, desde la mañana a la noche sin respiro, y hacer grandes negocios durante el paseo dominical, en todo caso el paseo dominical de aquellos que han reunido suficiente dinero para no tener que trabajar el domingo.

Sin embargo, si consideramos la cuestión no desde la perspectiva capitalista, sino desde la perspectiva humanista, entonces veremos las cosas de una forma diferente, y podremos considerar cuales son fundamentales, no por la tradición o el hábito, para dejar claro que hay un día en la semana, un día para la mayoría de los franceses en el que pueden mostrar a los niños que hay otras cosas en la vida más que consumir y comprar, una ocasión para estar bien, un día para ser feliz, indispensable en todo caso para la gente, para la inmensa mayoría, un día para descansar, para los vendedores o los locutores de radio que inician su trabajo a las cinco de la mañana, un día de siete, al menos, en que la diosa del consumo puede reducirse al lugar que le corresponde que no debe ser el primero, un día para el verbo Estar y no para el verbo Tener.

Yo estaba esta semana, como Olivier Henno nos ha recordado, en el norte de Lille, en Faches Tumesnil. Con más precisión en una amplia zona donde pasé la mañana desde las 7 de la mañana hasta el mediodía, con la gente durate su jornada laboral.

Los trabajadores de las grandes superficies son aquellos que hacen la presentación, aquellos que preparan durante largo tiempo la gran superficie antes de su apertura.

He hablado con ellos y me ha impresionado mucho, porque de la mejor manera, no sabían lo que pensaba la Dirección, las mujeres me preguntaron sobre lo que yo pensaba del trabajo en domingo.

Ellas mismas daban la respuesta al aproximarse, y ellas mismas respondían: "Por favor, no permitáis que esto ocurra –decían- ellas, estas son las historias que se cuentan, el “voluntarismo” para aquellos que están empleados, si deben prevalecer los niños, o si tienen posibilidades de elegir o no las tienen.

Además, añadieron, con buen sentido, que los euros gastados en domingo, se dejarán de gastar a lo largo de la semana. Y al mismo tiempo, que los puestos de trabajo creados para el domingo, se dejarán de tener a lo largo de la semana.

Se trata de un juego de suma cero, pero hay niños que no verán más a su madre durante el fin de semana y, naturalmente, estos no serán los más favorecidos.

Vamos a proponer un proyecto humanista a los franceses

El proyecto humanista que llevaremos ante los franceses, consistirá en afirmar y defender. Frente al proyecto capitalista de unos y el socialista de otros, habrá un proyecto humanista y los franceses elegirán lo que ellos quieran. Elegirán su orientación, sus prioridades y el destino de su pueblo.

Vamos a desarrollar este proyecto ante ellos durante los próximos meses, especialmente durante el curso de la campaña europea.

Sabemos cuales son los pilares de este proyecto, había previsto enumerarlos ante ustedes, pero no voy a poder hacerlo más que rápidamente ante la hora que es.

La primera afirmación del proyecto humanista, ya existe en la sociedad, las cosas que no pertenecen al mundo del mercado, y a menudo en la vida, lo más importante no tiene nada que ver con el comercio.

Esto nos lleva de vuelta a la cuestión de los servicios públicos, a la cuestión de la educación, a la prioridad de la educación. También nos lleva de vuelta a la cuestión de la salud, y a la cuestión de la tierra, incluyendo la defensa de las tierras que hoy en día están abandonadas.

Si se tiene en mente el beneficio, los servicios de correos se vincularán a las grandes aglomeraciones y la privatización, y conducirá sin remedio a abandonar su universalidad territorial.

Por esta razón no estoy de acuerdo con la privatización de los servicios de correos.

De la misma forma, las decisiones concernientes a la educación serán tomadas con la prioridad de la imprescindible educación. Esto no quiere decir que concluya aquí la política educativa, pero sí que el primer imperativo será la educación.


Traducción: Ciudadanos en la Red

Discurso de Clausura (1/4)

Discurso de Clausura (2/4)

Discurso íntegro en francés

Vídeo en francés

continuará...

viernes, 31 de octubre de 2008

Conferencia Nacional del MoDem: Discurso de Clausura de François Bayrou (26-10-2008, París) (2).

Modelo americano, modelo europeo

Afortunadamente, la banca independiente europea no ha escuchado en sus certezas a los gobernantes franceses. Digo esto porque la confrontación entre el modelo americano y el modelo europeo, está en el corazón de los años que hemos pasado y de los que nos quedan por vivir.

Sé muy bien que, durante la campaña presidencial, algunos de ustedes -e incluso algunos de los más próximos- no comprendía por qué cuestionaba el modelo norteamericano, una cuestión de separación y enfrentamiento con Nicolás Sarkozy


Estaba convencido desde hace mucho tiempo, de que este modelo que pretendía dominar la globalización definitivamente, estaba en contradicción formal, flagrante, sorprendente y violenta con la vocación francesa y con los valores que prevalecen entre nosotros. Para los interesados hay un artículo de Jean-Claude Casanova en la revista "Comentarios", que define nuestra posición, en el verano de 2007, y que recoge esta argumentación.

Hubo entonces un conflicto que no afectaba exclusivamente a la sociedad, más bien fue un choque de civilizaciones, y estoy muy satisfecho de que lo hayamos manifestado en ese periodo crucial.

Quiero retomar, porque está vinculado estrechamente con la cuestión de las "subprime", el análisis de Michel Camdessus, que me ha gustado mucho, y que se desarrolla en relación a las "subprime". Pero me pregunto si no podemos ir más allá, y pensar que las "subprime" en vez de ser una causa, son más bien una consecuencia, y trataré de exponer por qué.

Recuerden las reflexiones que hemos hecho sobre el tema en las reuniones de este tipo, y también en el congreso fundacional de nuestro movimiento.

¿Cuándo se produjo la ruptura de este modelo de dominación de la globalización, y que he llamado por comodidad, el modelo americano?. ¿Dónde estaba el virus?.

En mi opinión, el virus es el siguiente: este modelo, que algunos denominan neo-liberal, mientras otros lo definen como neo-conservador, y otros lo conocen como anglo-sajón, eligió una orientación que entraba en contradicción con lo que fue la historia de Europa y la historia de Occidente en los últimos 150 años.

En pocas palabras, durante los últimos 150 años tuvo lugar en Occidente - y cuando digo Occidente me refiero a un área tan amplia como desde California a Vladivostok, pasando por casa ... obviamente - el desarrollo de un modelo que se sustentaba en una simple idea, el progreso técnico, tecnológico, científico y económico, y las desigualdades económicas que debían desaparecer o, en su defecto, al menos restringirlas.

Básicamente, todo el mundo vivía con esta idea, como nosotros en Francia. Hemos vivido con la fe en el progreso de Norteamérica, y discúlpenme que lo diga, pero a pesar de los crímenes que no olvido, se ha vivido también vagamente con esta idea en Moscú... Todo el mundo vivía con esta misma idea, de que acompañando al progreso desaparecerían las desigualdades.

Algo que ocurrió a comienzos de la década de los ochenta. Margaret Thatcher fue elegida en 1979 y Ronald Reagan en 1981. Estaban inspirados por la misma escuela, una doctrina que debemos a Friedman o Hayek.

Este pensamiento se consideraba muy estructurado, muy poderoso. Antes de su aprobación, George Bush -padre, no W...-, decía: "Es un pensamiento vudú". No vean ninguna alusión a la actualidad jurídica reciente...

Esa fue la palabra que utilizó para hablar del pensamiento de Ronald Reagan. Este pensamiento se expresó en los círculos más próximos, porque jamás osaría a expresarlo ante la opinión pública, que había que abandonar la idea de la reducción de la desigualdad, que lo mejor para la creatividad de las sociedades, era la aceptación de las desigualdades e incluso que se perpetuaran y ¡crecieran!.

Así que hemos pasado los últimos veinte años en los Estados Unidos.

Hay un informe de la OCDE, que tuve la oportunidad de leer hace poco tiempo, que lo demuestra de la manera más esclarecedora. Hemos visto las manifestaciones de Nicole Maestracci en esta tribuna, a saber, que durante los últimos años, los ricos se han hecho más ricos y los pobres, más pobres.

En esta sociedad en la que el progreso reinó de forma suprema, en la que se tuvo la impresión de que los descubrimientos técnicos sucedían a los hallazgos tecnológicos, los ricos eran más ricos y los pobres más pobres, ¡y no solo un poco!.

En los EE.UU., a lo largo de los últimos veinte años, el precio de la mano de obra no cualificada ha disminuido y en los Estados Unidos en los últimos años, el 50% de la riqueza creada por el pueblo norteamericano, ¡fue capturado por el 1% más rico de la sociedad americana!.

Los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Esto no es una inercia, es el centro mismo del sistema en el que nos encontramos. Así que, discúlpenme por decirlo, pero si esta es la realidad social norteamericana -y por qué no decirlo- de las sociedades anglosajonas, existe sólo un medio evitar que las tensiones sociales nos desborden, ¡y no es otro que la droga!.

Estoy hablando de la droga que se da a los pobres: a saber, la inundación de créditos y que se le va a hacer si no pueden pagarlos. Así, las "subprime", cuya devolución estaba fuera del alcance de los prestatarios, no sólo era un medio de enriquecimiento de los bancos, también era una forma de anestesiar, por el consumo artificial, el malestar de los pobres. Es precisamente este modelo que quería implantarse en Francia, y es precisamente al que nos negamos y teníamos buenas razones para hacerlo.

Ahora, no me malinterpreten, he descrito este fenómeno para los Estados Unidos, pero si bien en menor grado, nosotros también tenemos esta situación en Francia, situación en la que la mayoría de las riquezas son capturadas por la fracción más rica de la población.

Excuso decir, que el escudo fiscal y la Ley Tepa no son otra cosa que la expresión de esta voluntad de favorecer a los más favorecidos para dar energía a la sociedad.

Ahora, por supuesto, que ha estallado el incendio, se hace un llamamiento a los bomberos y a las medidas de urgencia. Estas medidas, ustedes lo saben, se han desarrollado tras varias semanas de vacilación, pero han sido tomadas por los europeos, y en última instancia, considero que está bien. Se actuó de forma más justa y oportuna que con el plan propuesto por los norteamericanos.

Esta doble idea propuesta por el Primer Ministro británico ha traído la tranquilidad: Gordon Brown se declaró dispuesto a sujetar los bancos, incluso entrando a formar parte de su capital, y creando un gran sistema asegurador para los préstamos interbancarios. Yo lo he apoyado.

Hemos votado "a favor" en la Asamblea Nacional y el Senado, y hemos votado "a favor", en particular, lo digo "sotto voce" y con cautela, porque hay una posibilidad, a diferencia del plan norteamericano, para que estos créditos no tengan que ser movilizados.

He dicho "una posibilidad". No he dicho "una gran opción", no he dicho una posibilidad cierta, pero hay una posibilidad de que con el conjunto de estas medidas, se recupere la tranquilidad en los agentes del mercado.

Hemos apoyado este plan, por qué sabemos lo que ocurriría de no hacerlo, el caos, y sabemos que el caos en las quiebras de los bancos, la historia nos lo ha mostrado miles de veces, termina afectando a todo el mundo, especialmente a los más débiles, en sus puestos de trabajo, en su seguridad, en sus ahorros, en sus jubilaciones.

Por eso digo, que en cada ocasión que tengamos que actuar de manera responsable lo haremos. Es nuestra opción, nuestra forma de estar, nuestra elección y nuestra identidad.

Crisis financiera, crisis económica, crisis social

Ahora, por lo tanto, ya que no hemos podido evitar esta crisis, hay, ante nosotros, dos crisis muy importantes, una es la crisis económica, otra es, forzosamente, la crisis social.

Quiero decir que, hay una profunda crisis en la sensibilidad pública de la gente, por que ahora hay dos cuestiones en la conciencia de todos, en la sensibilidad de los franceses que no hacen política, en los que se contentan con escuchar la radio por las mañanas, en los que escuchan todos los días en el discurso correspondiente la concesión de 10, 20, 30, 40, 400 miles de millones de euros para la crisis, dos cuestiones que ocupan a los franceses y les van a mantener ocupados durante los próximos años, dos cuestiones que les hace entrar en cólera.

La primera cuestión es la siguiente: ¿dónde encontrarán esos miles de millones de euros?. ¿De dónde sale ese dinero?, ¿no nos decían que el Estado estaba arruinado?.

La primera cuestión, no se equivoquen, es un reto para la labor que se hizo para lograr un Estado más sobrio y con unas cuentas más equilibradas.

La segunda cuestión es la siguiente: para los bancos, para los banqueros, ellos encuentran todo el dinero que necesitan, por miles de millones y sin límites, pero para nosotros, para nuestra vida, para la educación, para la sanidad, para el empleo para nuestros negocios, hay mucho menos, y a veces no hay nada.

Esta cuestión, en periodo de planes sociales, con el desempleo anunciado, de restricciones de todo tipo, puede anunciar una crisis social.

Estas dos crisis, crisis moral y de equilibrio, y crisis social, están ante nosotros y son consecuencia evidentemente de la crisis económica, aunque se hayan evitado los efectos de la más devastadora.

Todo esto, debido a que no se ha hecho pedagogía de la crisis, o se nos anuncia con gran alharaca que se va a "refundar el capitalismo". Hay que tener en cuenta la ingenuidad que supone desde el comienzo de los tiempos pensar que las cosas que se anuncian en la política o la publicidad se acaban haciendo por sí mismas, y no como Jean Monet imaginaba hacerlas, en la convicción y la discreción, sino hacerlas realmente y ponerlas en escena.

Creo que no hay mucha posibilidad de que las obras surjan de los métodos que se están empleando, que hasta ahora sólo se encuentran en el ámbito de la comunicación.

Sin embargo, quiero ir más allá de esta apariencia. En realidad, se cantan las virtudes de un capitalismo ideal mientras se conduce a la picota al capitalismo real, se trata de hacernos creer que habría un capitalismo virtuoso, el gentil capitalismo de los negocios de otros tiempos, pervertido por el mal capitalismo financiero, y que se regresará al primero suprimiendo el segundo.

Para esto, evidentemente, hay que quemar lo que ayer se adoraba. Espero que no le haya pasado desapercibida a Hugo Chávez la "conversión socialista" de Nicolás Sarkozy. Esto no es más que una payasada, y debe, entre nosotros, reseñarse al lado del Fouquet´s...

Pero más allá de esta forma de ver las cosas, un poco burlesca, barroca, creo que hay algo más, un intento de restaurar la imagen del capitalismo como un modelo de sociedad, y esto constituye una cuestión para nosotros, para los franceses, para Francia, para nuestra historia, que los términos acabados en "ismo" tienen una virtud. Nos dicen lo esencial. En una sola palabra, componen una bandera y un acto de fe.


Traducción: Ciudadanos en la Red y Ramón Gutiérrez

Discurso de Clausura (1)

Discurso íntegro en francés

Vídeo en francés

continuará...

jueves, 30 de octubre de 2008

Conferencia Nacional del MoDem: Discurso de Clausura de François Bayrou (26-10-2008, París) (1).

Queridos amigos:

La mañana ha sido muy rica e interesante, ¡hemos tenido exactamente una hora de retraso sobre nuestro horario previsto!. Esto hace que naturalmente tenga el deber de ser conciso, trataré de cumplir con ese deber.

He advertido a los periodistas que estaré obligado a sobrevolar rápidamente sobre el discurso que ellos tienen en sus manos, pero sustancialmente será el mismo. Que por cierto será - y esta es mi primera reflexión -, el mismo que hemos escuchado a lo largo de la mañana, porque lo sorprendente en este nuevo movimiento político, ha sido la extraordinaria coherencia a lo largo de los debates, la coincidencia lógica entre los participantes y asumida por todos los que han intervenido en la sala y en la tribuna, en el interior y en el exterior, del debate que han desarrollado ante ustedes.

Esta es la prueba de que este movimiento no es una creación, sino más bien, una revelación.

Me dirán que he tenido algunas razones para preverlo, porque habiendo vivido de cerca la campaña presidencial, sabía que esto que era una sorpresa para muchos, no era más que la afirmación, la encarnación de una corriente política que existía, y que no requería más que tomarla en cuenta para triunfar.

Esta es la corriente política que se ha escuchado por la mañana y os prometo que si se afirma con esta fuerza, los franceses van a unirse a ella y van a cambiar su interpretación de las cosas.

Sabéis, esta sociedad es muy paradójica y en ella tenemos que asumir una parte de responsabilidad. Se trata de una sociedad consumista, una sociedad en la que se puede escuchar que no hay más leña que la que arde... Y al mismo tiempo, me decía mientras preparaba este discurso de clausura, que durante esta semana para muchos franceses, lo que habrá sido importante no es la crisis de la que se habla desde hace meses, sino el rostro de la hermana Emmanuel, que ha provocado en ellos una emoción profunda; como el rostro del Abate Pierre en el momento de su muerte, que para ellos era alguien importante, y que ha afectado a la esencia profunda de sus vidas.

Por lo tanto, hay una expectativa en nuestras sociedades, una expectativa de algo más allá de lo material, lo mecánico, lo financiero, lo consumista. Hay otra cosa y no es otra que lo que hemos debatido a lo largo de la mañana, al hacer la reflexión sobre la necesidad de una revolución moral o la necesidad de un análisis ético, o sobre la necesidad de promover un ideal europeo. Habéis comprendido correctamente que nos aferramos a estos principios, porque pensamos que al final son los únicos elementos importantes que van a darle a nuestra sociedad, no sólo una estructura, sino también un alma, y para nosotros, las almas son tan importantes como las estructuras.

Una crisis centenaria

Sin embargo, estamos viviendo un momento histórico de dimensión secular. He dicho esta mañana que es igual que para las inundaciones. Los funcionarios locales electos saben que cuando hacen un plan contra las inundaciones, deben pensar que puden ser recordadas durante una década, o un siglo. También para los ciclos, los hay cada diez años y también cada siglo.

La crisis que estamos viviendo es una crisis de dimensión secular. Es una crisis de alcance total, su sentido -se ha mencionado por varios oradores esta mañana - si se compara con la crisis o ciclo de 1989 -hace veinte años exactamente- hay que recordar que arrastró el socialismo soviético a su final.

Los dos modelos, el modelo soviético y el modelo capitalista, están en vía de encontrarse en una crisis, en la que creo que ni uno ni el otro se van a recuperar, al menos de forma íntegra.

Quiero detenerme un instante para decirles que, contrariamente a la versión oficial, no creo en la refundación del capitalismo, como tampoco creo en la refundación del socialismo. Quiero decirles que esto no es un accidente histórico, que la crisis de uno es la crisis del otro, esta es la crisis y el fracaso de las ideas fundamentales que soportan cada uno de los dos sistemas.

Quisiera hacer un inciso sobre la crisis del socialismo, que se vino abajo con la caída del Muro de Berlín. Su idea era que la bondad del Estado podría decidir la situación de las personas, sustituir con decisiones planificadas las múltiples decisiones de la sociedad libre. Esta idea ha demostrado ser falsa y trágica, y ha conducido a los países que la han aplicado al hundimiento.

La idea fundamental del capitalismo también ha fallado, su postulado fundamental era que la suma de los intereses particulares era el interés general. Esta premisa también ha resultado falsa.

No sé si me han seguido hasta este momento, pero para los que están familiarizados con internet (y hay muchos en esta sala), deben contemplar la increíble escena ante el Senado norteamericano del hombre que ha simbolizado la certeza del acero, el hormigón armado del capitalismo americano, Alan Greenspan, por que surgio de él.

Se decía que era "el economista de economistas", "el maestro", "el brujo". Cuando digo "se decía", utilizando el imperfecto, es porque era la forma de denominarlo hace unos meses. Este hombre era citado para todo, y ha sido escuchado sobre el origen de la crisis por el Parlamento americano. Es fascinante, porque no se expresaba desde el análisis de ideas generales, de teorías, sino desde una tragedia humana.

Este hombre con el rostro descompuesto, un hombre de 82 años que ve como sus fuertes creencias y sus sólidos principios se han derrumbado, ha dicho esta frase que resume lo que quiero decirles: " Pensé que los banqueros serían conscientes de sus propios intereses, de su propia seguridad, para asegurar así la de los demás". Reconoció haber aplicado a la banca el teorema dominante del capitalismo, a saber, que la suma de intereses era el interés general.

Y hasta aquí, se ha demostrado su falsedad.

Os quiero recordar que era la afirmación que llevamos ante los franceses durante la campaña presidencial, pero también, su diferencia con todas las controversias que se han vivido durante los últimos años y que voy a recordarles. Todas las polémicas establecidas por los dirigentes franceses contra el Banco Central Europeo, y cito como ejemplo el descenso de los tipos de interés por la Reserva Federal americana, demandando, exigiendo, y advirtiendo de la demora en seguir el ejemplo de Mister Greenspan -y en una cita inédita pero clarificadora- se proponía el modelo de los préstamos hipotecarios norteamericanos como el modelo a seguir por nuestro país.

Bueno, afortunadamente, los europeos se resistieron, ha habido algunos responsables europeos -y discúlpenme por decirlo- afortunadamente hay un Banco Central Europeo que ha impedido la laxitud en los créditos que han conducido a los Estados Unidos a donde están.


Traducción: Ciudadanos en la Red y Ramón Gutiérrez

Discurso íntegro en francés

Vídeo en francés

continuará...

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