desde 2.006 en Internet

Mostrando entradas con la etiqueta Huelga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Huelga. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de junio de 2013

¿Cómo erradicar a la casta parasitaria española en menos de 24 horas?



"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegido contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada." Ayn Rand


Hoy he debatido con un amigo sobre si la causa de la opresión política en España se debe más a los opresores, a los oprimidos o a ambos. Sin duda, para que existan opresores es necesario que existan oprimidos y viceversa. No puede haber opresión, sin opresores, ni oprimidos, eso es cierto. Pero lo que está suficientemente claro es que un 1 %  de opresores que conforman la casta parasitaria de ese país, oprimen al 99 % de los españoles por la gracia del dedo que les ha puesto en el poder, que nada tiene que ver con la democracia.

El problema de la opresión política es endémico en España, se remonta a la historia más remota y se representa magníficamente en los tiempos que vivimos. La opresión ha sido una constante a lo largo de nuestra historia, ciertamente elástica, a veces política, otras económica y algunas social o cultural.

Las formas de opresión en la España actual son exhaustivas, no dejan nada sin oprimir, desde desempleados a ahorradores, desde jóvenes que no encuentran trabajo a pensionistas que ya han trabajado, pero fundamentalmente recae sobre la población trabajadora, en particular sobre aquella que genera recursos y riqueza, lo que excluye a la mayoría de los empleados públicos que, en el mejor de los casos distribuyen bienestar y en el peor, son parásitos de la cosa pública.

Actualmente poco más de 16 millones de trabajadores españoles mantienen este país, de los que hay que restar 3,2 millones que son empleados públicos ( que no han dejado de crecer a lo largo de la crisis, en más de 600.000 desde 2004, mientras los parados de los demás sectores se incrementaban en 3,5 millones) y producen más gasto, y además, un 64 % de los trabajadores con sueldos inferiores a la renta per cápita ( ingresan 21.000 euros al año o menos), que como mucho alcanzan la supervivencia cada mes y ya les gustaría generar riqueza o ahorro, lo que suponen cerca de 10 millones de trabajadores. 

De lo que se deduce que la mayor parte de la riqueza que se genera en este país, detraída en forma de impuestos, recae sobre 2,8 millones de españoles que ni son empleados públicos y ganan más de 21.000 euros al año y están siendo absolutamente esquilmados por todos los demás.  De ahí sale toda la corrupción, los pagos de la deuda, buena parte de las pensiones, los servicios públicos, la mayor parte del consumo. Las propuestas de la casta política española son magníficas,  desde la izquierda se pretende cargar todavía más impuestos sobre esos 2,8 millones de trabajadores; desde la derecha, se pretende reducir su bienestar eliminando cualquier posibilidad de que puedan levantar cabeza.

Puesto que 2,8 millones de españoles, que cobran más de 21.000 euros al año y no son empleados públicos, soportan la mayor parte de la  mierda de este país sobre sus hombros creo que una alternativa que sin duda dinamitaría el sistema de inmediato y acabaría con la casta,  es que esos trabajadores españoles decidieran dejar de participar en la orgía que se han montado los de la casta política a su costa, poniéndose en huelga durante un mes. Sólo con la convocatoria de huelga para el sector que sostiene la mayor parte de este país, los cimientos del sistema de corrupción en el que vivimos saltarían por los aires y la mafia pública tendría que comenzar a buscarse la vida como los demás.

Sin duda, los huelguistas tendrían recursos para vivir, y se podrían crear cajas de resistencia, algo habrán ahorrado durante su vida, como sus puestos de trabajo no dependen del parasitismo probablemente, sino de su cualificación y experiencia, no tendrían ningún problema para encontrar trabajo aunque fueran despedidos y verían como todos los depredadores caerían de repente desde el cielo que se han concedido a costa de mantener a todos los que están bajo ellos en el infierno. 

Que levanten el país los de la casta, que para eso lo han derribado. En tan sólo 24 horas este país estaría hundido, y los parásitos que viven a costa de los demás en partidos, sindicatos y organizaciones empresariales, en instituciones y empleo público parasitario, tendrían que volver a empezar desde cero en igualdad de condiciones que aquellos que les mantienen. 

Evidentemente si esta huelga general ANTICASTA fuera acompañada por todos los demás trabajadores, parados y la mayoría de los españoles, resultaría mucho más eficaz y deletérea para la casta parasitaria. Sería, entonces, un remedio infalible para devolver este país a la normalidad y librarnos de todos los parásitos que viven expoliando a los demás desde el poder.

Esta idea está inspirada en la obra de Ayn Rand, la Rebelión de Atlas, es hora de comenzar a preguntar ¿quién es John Galt?. Si Montoro no lo entiende, me ofrezco para explicárselo en menos de dos tardes.

Enrique Suárez

viernes, 30 de marzo de 2012

Talibanes con subsidio


Todo viene de un error, los sectarios de izquierdas no se enteraron de lo que dijo Aristóteles que el hombre era un animal racional (zoon logikón) y por eso, también, un animal social (zoon politikón). Estos garrulos de la izquierda, corte de analfabetos que nos invade, no se enteraron de la cosa, estaban luchando por la justicia social, o mejor dicho por labrarse un porvenir a costa de la justicia social, mientras los demás currábamos y tratábamos de levantar el país. Han erradicado la razón y se han quedado exclusivamente con la razón social de sus intereses, aunque sea en perjuicio de todos los demás.

Están viendo que se les acaba el negocio y entran en desesperación. Asistiremos durante los próximos meses a los estertores del papanatismo de izquierdas que convierte en ilustres representantes del pueblo a una cofradía de bárbaros que no han pegado palo al agua durante toda su vida viviendo a costa de decir que van a salvar a los demás, mientras lo único que hacen es blindarse un magnífico porvenir embaucando a los que les prometen subsidios y ayudas desde la adolescencia hasta la jubilación.

 No, no he visto a 5,5 millones de parados en las calles de España convocados a huelga general, pero si he visto muchedumbres de vándalos recorrer las principales ciudades de este país, en una orgía nazi que ya la quisiera Hitler a su servicio. No se puede consentir tanta desfachatez, en ninguna parte del mundo viven los parásitos de izquierdas como en España a costa del Estado Providencia que les han montado entre San Zapatero y los sindicatos, para que los del ramo sigan trincando.

Durante esta legislatura vamos a asistir a un auténtico espectáculo orientado al regreso de los españoles al siglo XIX, bien que lo han intentado en Andalucía, Castilla La Mancha y Extremadura durante los últimos treinta años en los que han creado las cotas más elevadas de paro, las cifras más altas de analfabetismo y las poblaciones más secuestradas en la dependencia de España. Ese lastre social que han cultivado favorece su porvenir, si se acaba la pobreza y la desigualdad, algo que ha crecido como nunca con el socialismo, se les acaba el chollo, por eso tienen que impedir de cualquier forma que España se salga del redil de miseria en el que la han instalado los talibanes del colectivismo. 

 Hay que dejarlos atrás, con todo el peso de la ley. Hay que acabar con las legiones de mangantes cerrando el grifo del subsidio público a todas las gilipolleces que se inventan para vivir a costa de los demás; si no se hace rápido, nos llevarán a la catástrofe, porque ese es su único objetivo. A toda esta tropa mezquina lo único que les interesa es acabar con cualquier posibilidad de que España se recupere, no lo pueden permitir, saben que si eso ocurre se los acabará tragando el olvido, por eso tratan de retrasar los cambios que este país necesita, que no son otros que aquellos que ya viven en otros países de nuestro entorno. El futuro se escribe enviando al olvido a la izquierda miserable que tenemos en España, no queda otra, se trata de ellos o de todos los demás, de nuestros padres, nosotros y nuestros hijos. 

Enrique Suárez

jueves, 29 de marzo de 2012

Derecho de Juerga


Verán ustedes, mi sindicato no está a favor de la huelga, sino en contra, pero como ésto no sale en la televisión, ni en otros medios de comunicación no tiene interés. Aquí, como todo el mundo sabe, los únicos sindicatos que tienen chance ante la opinión pública, son los que pretenden llevarnos al siglo XIX, los de clase, UGT y CCOO, los de cuanto peor para todos, mejor para ellos. La vida laboral es así, cinco millones y medio de españoles queriendo trabajar y los representantes que se intitulan de la totalidad de los trabajadores de España, invitan a los ciudadanos a la huelga. 

 La broma de Méndez y Toxo, nos va a salir por unos 4.000 millones de euros a los españoles, a reducir del esquilmado PIB que nos dejó el patrón de los sindicalistas, San Zapatero. Cierto que a él le hicieron también una huelga, para que no se notara que les estaba llenando de millones de euros vía EREs y cursos, además de las subvenciones especiales. No voy a decir que los sindicatos españoles marxistas son un lastre para la evolución del pueblo español hacia cotas más elevadas de bienestar, no me atreveré a tanto, pero si voy a decirles algunas cosas que ustedes desconocen, porque no se lo han contado los medios de comunicación que les esquilman de conocimiento y les atiborran de intoxicaciones al servicio del patrocinio correspondiente, de San Zapatero o San Rajoy, que juntos parecen los santos de los últimos días.

A mí, lo que realmente me molesta de los sindicatos mayoritarios de este país, según ellos, es que hayan esperado hasta que España esté en la ruina tras los gobiernos de San Zapatero, con un déficit, deuda y desempleo (LAS TRES DES de Desmadre) para acordarse de que hay que hacer una huelga general, mira que han tenido paciencia con San Zapatero y que poquita han tenido son San Rajoy, 100 días justos, para que se entere de que las calles son de los que las trabajan. Para mí, lo que quieren hacer es un homenaje al 25 % de parados de este país haciendo que todo el mundo deje de trabajar para solidarizarse con su molicie cotidiana en la búsqueda de empleo. Nada, aquí están los sindicatos, vamos a parar todos para que no se sientan extrañados entre nosotros, solidaridad social y piquetes coactivos, porque lo primero en este país es el sacrosanto derecho a la huelga que les da de comer a los liberados y los enlaces, por la gracia del Estado protector.

Volverán el viernes a sus descansadas labores bien remuneradas y los que estaban en el paro, seguirán buscando trabajo, así es la vida, ¿quién se va a atrever a decir que no hay clases laborales en España? Pero de lo que quería hablarles es de una relación comparativa de nuestra estructura laboral con la de otros países para que ustedes comprendan que la juerga que se traen los sindicalistas tiene motivos suficientes, porque no vaya a ser que la gente se entere de lo que realmente hay en el panorama y decida desistir de perder un día de su trabajo para mantener a una legión de bienhechores de la humanidad como los sindicalistas de UGT y CCOO, ¿cómo viviríamos en España si no fuera por ellos?, posiblemente extraordinariamente mejor, pero eso no lo pueden consentir los sindicatos, si la gente vive mejor, entonces pierden afiliados, por eso tienen que esmerarse en que eso jamás ocurra, porque ellos dejarían de vivir bien a costa de los demás y eso sería una injusticia social.

Verán ustedes queridos e intoxicados lectores, por hacer un poco de memoria veamos que ocurrió en los últimos años con los sindicatos, que por mucho que se traten de zafar con juergas y huelgas tienen una impresionante responsabilidad en la creación de 5,5 millones de parados en este país, gracias a su silencio cómplice con la orgía descerebrada de los gobiernos de San Zapatero.

Ni que decir tiene, que fue magnífica la escenificación de la desaceleración, los brotes verdes, la economía sostenible y aquellos misteriosos planes de empleo que produjeron más paro, con la participación de los sindicatos, claro, que aplaudían como idiotas crear trabajos de la nada, para nada, pagados con la deuda que iba acumulando San Zapatero. En la última huelga los sindicatos obtuvieron un 7 % de seguimiento según el Ministerio de Trabajo, pero en esta ocasión seguro que se supera esa cifra, que hay mucho activista que ha perdido privilegios y beneficios con la llegada del PP. Ahora sí que la huelga es imprescindible, no como las que se hacían a San Zapatero. 

Para concluir, voy a decir lo que pienso sobre "el derecho de juerga” que se otorgan CCOO y UGT en este país, en el que poquito a poco, nos han llevado a tener rigidez laboral mayor que en el Chad e igual que la de Marruecos, una de las productividades laborales más bajas de Europa, también a ser el país avanzado que más competitividad ha perdido del mundo, ser el país en el que sus trabajadores soportan más cargas por desempleo, y el único país de Europa que tiene las proyecciones de creación de empleo más aciagas, posiblemente hasta 2020, no se comience a crear empleo estable en España, según los observadores internacionales, aunque podemos estar orgullosos de las agencias de colocación públicas modelo INEM que controlan los sindicatos y los sindicalistas, porque a lo largo de su historia, en los mejores años han llegado a colocar un 3 % de trabajadores. 

No continúo para no deprimirles aún más. Hoy vamos a asistir a un magnífico espectáculo en el que los que nos han robado el bienestar y el porvenir se pondrán a la cabeza de la manifestación, coaccionarán a la gente para que no trabaje, se cargarán algún mobiliario público y privado, gritarán por las calles, tirarán algunos petardos, ejercerán la violencia gratuita y encima pedirán al gobierno que haga algo. Si Rajoy tuviera lo que hay que tener yo lo haría, les metería directamente en la cárcel por alboroto público, y luego les pasaría la factura de los 4.000 millones de euros que vamos a tener que pagar los españoles para que ellos se sigan divirtiendo a nuestra costa. 

Pero ellos conseguirán su propósito, bajará la bolsa, subirá la prima de riesgo, el capital extranjero saldrá corriendo, nos hipotecaremos aún más, pero ellos habrán tenido su día de gloria, y Cándido se podrá comprar otro Rolex en los chinos y Toxo se hará otro viajecito en crucero, que bien merecido se lo tienen por llenar este mundo pervertido de justicia social, laboral y si me apuran, universal.  

Enrique Suárez

sábado, 4 de diciembre de 2010

El Estado la arma


Los hechos son, más o menos, que un colectivo de 2300 controladores aéreos soportan desde hace ocho meses el acoso ininterrumpido de un Gobierno, con una campaña de infamia y crispación, induciendo a la ciudadanía a su desprecio y escarnio, fundamentalmente porque cobran demasiado, cuando hay algunos políticos que cobran más que la media del colectivo, se quedan tan frescos, sin admitir críticas de nadie.

El detonante, un decreto-ley impuesto por el Gobierno contra todo proceso de acuerdo y negociación al más puro estilo bolivariano; la estupidez, hacerlo el viernes anterior al puente más largo del calendario, en una prueba de fuerza, pensando que los controladores no se atreverían a moverse, perjudicando a más de 600.000 ciudadanos y ofreciendo la imagen de estado de alarma permanente que se vive en España en los últimos tiempos, gracias a un gobierno sobrepasado y derrocado por la realidad.

En la huida desesperada del Gobierno hacia delante, la última genialidad ha sido la declaración de Estado de Alarma con militarización de aeropuertos y acusación de sedición para los desertores-controladores que se han ido para sus casas con la baja médica correspondiente. Algo que no había ocurrido en la democracia española ni en el 23-F, ni en el 11-M.

La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) ha solicitado a sus afiliados que acudan a los aeropuertos, algo que han hecho la mitad de los controladores, pero negándose a trabajar por la situación de estrés que están atravesando con el conflicto abierto y que podría repercutir sobre su trabajo y la seguridad de los pasajeros de los vuelos cancelados. A ningún trabajador de un país occidental se le puede obligar a trabajar en las condiciones que se han provocado contra su voluntad, si no se encuentra a sí mismos, con actitudes físicas y psíquicas para hacerlo. Ningún médico va a asumir esa responsabilidad, ningún militar va a obligar a nadie a trabajar contra su voluntad, cuando en sus manos están vidas humanas, si el sujeto se declara incompetente.

El resumen del despropósito, 600.000 ciudadanos tirados en los aeropuertos, un Gobierno incompetente que no sabe resolver la situación porque ha roto cualquier posibilidad de acuerdo unilateralmente al imponer un decreto-ley de forma fascista, una situación extravagante con un Estado de Alarma decretado y toma militar de los aeropuertos, una imagen de quiebra absoluta de cualquier orden transmitida al resto del mundo. Sin duda, alguien más que los controladores se ha equivocado en este maremagnum desconcertante. Cuando un gobierno en su soberbia, arriesga la seguridad de los ciudadanos, imponiendo medidas más propias de una república bananera, es que ha perdido por completo el sentido de la gestión de los intereses públicos generales, condenándose a sí mismo a abandonar el poder.

Esto era lo que nos faltaba, la guinda del pastel, después de arruinar el país económicamente ahora también se han cargado el Estado de Derecho, porque les sale de las narices. Que se vayan de una puta vez y dejen de hacer daño al país y a sus ciudadanos. Por la misma razón que aducen para militarizar a los controladores, hace tiempo que habría que haber echado a este Gobierno para evitar el daño que han hecho a los ciudadanos. Lo de los controladores no es nada comparado con lo que nos han hecho a los españoles los gobiernos de Zapatero.

Biante de Priena

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Huelga General contra la libertad de los españoles


Nunca se había visto algo así en este país, pero hoy los sindicatos de clase han mostrado su auténtica cara. Ahora los que manipulan son ellos para mantener sus cuotas de poder y representación, al igual que el PSOE mantiene su popularidad: mintiendo como bellacos, ejerciendo la violencia, engañando a la gente, todo para mantener su situación de privilegio sobre el resto de los españoles.

Internet es el antídoto del embaucamiento de la opinión pública desde la manipulación y el control de los medios de información. Vivimos en plena era de la comunicación y la representación ficticia de la sociedad que hacen algunos empieza a hacer aguas. Contra la realidad no valen apaños, porque al final siempre se acaba manifestando.

Invito a los ciudadanos que lean estas palabras a que hagan una reflexión sobre lo acontecido en el pasado a la vista de lo que hoy ha ocurrido. Los comercios de medio país han cerrado para no ver sus lunas rotas por los piquetes que se han paseado como el ejército de Atila por las calles de nuestro país, en plena impunidad y desmesura. ¿Pero quién se han creido que son estos energúmenos para coaccionar a la gente y ejercer una coerción sobre los ciudadanos que nos remonta a lo que se hacía en el franquismo?.

La Administración Pública ha apoyado en un 7,5 % la huelga. Lo han hecho en libertad porque los centros públicos estaban fuertemente protegidos por la policía, ¿pero qué ha ocurrido con los pequeños comercios de autónomos, con los transportes, o con los que no estaban protegidos por las fuerzas de seguridad?, pues que los piquetes han campado como bárbaros, amenazando, injuriando, despotricando contra ciudadanos que no eran defendidos por el Estado en su derecho al trabajo, contra ciudadanos que han sido secuestrados porque no han podido ejercer su libertad, sin haber cometido más delito que no estar de acuerdo con la convocatoria sindical.

La huelga general del 29-S pasará a la historia de los conflictos laborales de nuestro país como la huelga que se hizo contra la libertad de los ciudadanos, fundamentalmente para que los sindicatos UGT y CCOO (los de la unidad de acción sindical) se lavaran la cara después de su conchaveo con el gobierno de Rodríguez Zapatero, y haber obtenido durante los últimos seis años miles de millones de euros del Estado por su apoyo al iluminado que tenemos habitando La Moncloa. Y ahora, cuando ya no hay nada que trincar porque han arruinado el país, ahora tratan de distinguirse del PSOE, del Gobierno, de la infame política social que ha ejercido Rodríguez Zapatero, recortando derechos a todo el mundo como si fuera un tirano de otra época.

Hace tiempo que denuncié que los españoles vivimos en una degeneración de la democracia denominada oclocracia que consiste en un gobierno tirano que se apoya en las muchedumbres que alimenta. Hoy se ha confirmado. Nunca más los sindicatos volverán a recobrar la credibilidad que han perdido ante los españoles. Nunca el PSOE será admitido como un partido de izquierdas, porque los partidos de izquierdas no aplastan al pueblo mientras privilegian a sus guardianes sociales. Esos es más propio de las tiranías y los despotismos.

En España no solo la democracia ha degenerado, los partidos políticos también lo han hecho derivando en mafias organizadas en el expolio del pueblo. Los sindicatos son los primeros que han perdido la confianza de los españoles, pero no serán los últimos. España ayer olía a opresión, pero hoy huele a libertad, gracias a los ciudadanos que se han enfrentado con los servidores bien instruidos por el poder y el dinero público que administra el PSOE, que no son otros que los sindicalistas de UGT y CCOO, los más fieles guardianes del régimen de Rodríguez Zapatero.

Biante de Priena


Y el tiburón se quedó en boquerón


En la administración pública, el seguimiento de la huelga ha alcanzado el 7 %, según cifras oficiales del Ministerio de Trabajo. Los sindicatos hablan de cifras que superan el 70 % en todos los sectores laborales. El país funciona con normalidad, a pesar de los incidentes, salvo los transporte públicos por carretera. que han sido retenidos por piquetes en los garajes correspondientes, algunos comercios que han cerrado por temor a la violencia de los energúmenos y algunas obras públicas que han tenido paros parciales. Ni con mucho llegará al 10 % de los trabajadores al final del día los que hayan seguido la huelga.

Un tremendo fracaso que será vendido como un enorme triunfo por los convocantes, que se juegan mucho en este día, los privilegios que les concede la representación de los trabajadores. El espectáculo ha sido bochornoso en grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, donde los ciudadanos de forma espontánea se han manifestado contra las manadas de enfurecidos sindicalistas que imponían su caos, ante la condescendencia de las fuerzas de seguridad.

No se puede hacer una huelga general contra la libertad, nunca se había visto tanta contestación pública a una acción sindical de este calibre. La gente está harta de aguantar tanto al gobierno como a los sindicatos, que son los que al alimón han construido la crisis económica por su despilfarro, y hacen una ridícula huelga contra el poder económico que ellos han dirigido de forma inepta hasta llegar a la catástrofe en la que nos encontramos.

Posiblemente esta sea la última Huelga General en España, los sindicatos han perdido la escasa credibilidad pública que tenían al haber utilizado la violencia para imponerse con coacción y corción a la libertad de los ciudadanos. Es fascinante contemplar la farsa del Presidente que abjura de la violencia en cada oportunidad que tiene, permanecer callado antes los desmanes de los cachorros sindicales de su magnífica oclocracia.

Esta huelga general nos muestra dos cosas, los sindicatos de clase están heridos de muerte y el Gobierno no tiene donde esconderse ya en su errática trayectoria hacia la nada. Mientras tanto el PSOE, organizador del acto festivo y folclórico en la sombra, comprueba como su decadencia es imparable.

Biante de Priena

Una huelga general contra el paro y la crisis que ellos mismos han creado



Hagamos una reflexión con las neuronas que nos queden intactas tras el lavado de cerebro a que nos someten los luchadores sociales de clase VIP, en compañía del Gobierno comprensivo con los derechos de los huelguistas y no los de los trabajadores, y los propagandistas de pesebre público.

Acabo de escuchar por la radio que la huelga nos puede salir, dependiendo del éxito, por 4.200 millones de euros, que pasarán a engrosar los miles de millones de euros de la deuda española. Así que al final lo de siempre, usted y yo vamos a pagar la diversión de la aristocracia roja, como en las mejores épocas del Antiguo Régimen, el pueblo siervo pagaba los desmanes de la nobleza.

En la historia de la democracia española, jamás los sindicatos habían establecido una join venture como la que se ha dado desde hace seis años con los Gobiernos de Rodríguez Zapatero. Incluso a Cándido Méndez, algún periodista le concedió el título de ministro en la sombra del gobierno del PSOE, con Fernández Toxo de maletín. Unidad sindical de los agentes sociales, Gobierno dialogante y generoso (500 millones de euros a los sindicatos en el último año), un escenario magnífico para que de la reunión de todas las fuerzas de la izquierda española hubiera surgido la solución a todos nuestros problemas laborales y vitales, para siempre jamas. Pero no ha sido así, seguro que por culpa de la derecha, de Esperanza Aguirre, el capitalismo internacional y los Estados Unidos de Bush.

Ahora se acuerdan de hacer una huelga general, contra todo menos contra ellos. Producen risa. Dentro de poco los trabajadores, los parados y los pensionistas serán los responsables de los cinco millones de parados que vamos a tener en este país. Esto es ridículo y vuelve a mostrarnos que la lucha de clases es el mejor invento de la historia social para que sus defensores se repartan privilegios inmerecidos y todo el dinero público que bien les parezca, aunque sea dejando el pufo para los que vengan detrás.

Gobierna el PSOE al alimón con los sindicatos (y los empresarios de Díaz Ferrán) y se pierden tres millones de puestos de trabajo, se incrementa el déficit del Estado en más de 15 puntos desde que gobernaba Aznar, y la deuda española total está próxima al 400 % del PIB. La desconfianza de los españoles en la economía y la política gubernamentales nunca ha tenido unas cifras más elevadas, según el CIS y Zapatero solo es apoyado actualmente por el 19,3 % de los españoles, cifra con la que cualquier presidente decente tendría que someterse a una moción de confianza y cualquier oposición normal presentar una moción de censura, en su defecto el Presidente Zapatero se dedica a pactar los Presupuestos Generales del Estado con el PNV a costa de transferencias intransferibles y a establecer acuerdos con Montilla para vulnerar la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut por la puerta de atrás.

La cota del esperpento es magnífica una Huelga General contra lo que han hecho ellos mismos, Gobierno y Sindicatos, mientras gobernaban este país con la unión de acción conjunta sindical-gubernamental. Y hoy mismo escenificarán el gran circo de la aristocracia roja con payasos incluidos, hombres forzudos y fieras en los piquetes, malabaristas y trapecistas ante los micrófonos, mujeres barbudas y contorsionistas en los escenarios, hipnotizadores por doquier y procesiones de fieles para concluir la divertida fiesta que se han organizado para celebrar su apoteosis escénica, con muchas banderas coloradas y gritos de disconformidad. Seguro que organizan algún estropicio, para dejar huella. Y todo para que los seguidores de Belén Esteban comprendan su ineludible compromiso social. Paran un país para quitarse el sambenito de que han sido los autores de la catástrofe.

España es una jaula con grandes barrotes rojos y mucha mugre, en la que los aristócratas rojos nos han encerrado a los ciudadanos para sacarnos a pasear cuando haya elecciones. Y todavía habrá algún geta que dirá que el pueblo ha hablado, bajo la mordaza. Bien estaría que una concentración de parados y pensionistas les reclamara lo suyo a toda esta mafia de impresentables, que piensan seguir viviendo de los demás toda su vida, ellos cada día mejor y todos menos ellos, cada día peor.

Mañana quedamos en La Moncloa, campeones, luchadores de risa, fantasmas y sinvergüenzas, vamos a celebrar con Zapatero ante todos los espñoles el tremendo éxito de sus políticas sociales, venga valientes, no os arrugueis. Mala cosa es que los esquiroles de los intereses generales solo trabajen los días de huelga, además consentidos por el Gobierno, pero cobren todo el año.

Que magnífica paradoja, se hacen una huelga contra sí mismos y son los únicos que no se han enterado que los problemas que tenemos se los debemos a ellos, sindicatos, Gobierno y diversas cofradías del pesebre. A estos zampabollos les pasa como a los vampiros: no se reflejan en los espejos.

Biante de Priena

martes, 10 de junio de 2008

Primera víctima mortal en la huelga del transporte

El fallecido, Julio C. S., de unos 50 años, parado y con hijos, formaba parte de un piquete informativo a pie de carretera en Pinos Puente. El infortunado manifestante ha tratado de detener a una pequeña furgoneta de reparto para informarle de los motivos de la huelga. El conductor no se ha detenido, pero se ha visto forzado a reducir la velocidad. Entonces, el ahora fallecido se ha encaramado a la ventanilla del conductor.

El conductor siguió sin detenerse y arrastró al piquete, cuyo cuerpo impactó contra la mediana de cemento de la carretera y resultó arrollado por el vehículo de reparto, que se dio a la fuga. El piquete murió en el acto. La Guardia Civil ha parado el vehículo más adelante, en principio no se ha detenido, y el conductor de la furgoneta está detenido y pasará a disposición judicial. No está claro si el piloto huyó del lugar para evitar ser identificado por la Policía o por miedo a las represalias de los piquetes.

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...