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sábado, 17 de abril de 2010

Dan pena

Corrupción en España 2009

Corrupción en España 2003-2007

Estos conserjes aupados a ministros, a ellos y a ellas me refiero, por supuesto. En la historia de España que es extraordinariamente rica en personajes deleznables, arteros e infames, jamás se había contemplado espectáculo más abominable y espeluznante que el brindado por el Gobierno de José Luis y sus palmeros. Sólo pueden competir en opacidad intelectual y carencias, con la colección de impresentables que acompaña a ese prisionero de las ausencias que es Mariano Rajoy.

Sin embargo hay una pequeña diferencia entre aquellos que gobiernan y aquellos que ejercen la oposición, como nos recuerda Ralf Dahrendorf: “El gobierno requiere talentos distintos a los que exige el ejercicio de la oposición, incluso virtudes diferentes, una “ética de la responsabilidad” práctica en lugar de la pura “ética de la convicción”. En este país, ni Gobierno, ni oposición tienen ética de la responsabilidad, y en vez de talento, del que carecen la inmensa mayoría de los máximos representantes públicos españoles, apañan la figuración con una elegía al talante.

Muchos españoles, cada vez menos afortunadamente, viven en la ilusión democrática de sentirse representados por el Gobierno que detenta el poder en este país, nada más lejos de la realidad, porque la democracia se ha convertido en una coartada del poder para someter a los ciudadanos a servidumbre, volvemos a ser súbditos de un régimen opresor, represor, coercitivo, exactamente igual que en el franquismo.

A los pobres ilusos que piensan que en este país existe una democracia, nada más decirles que un Gobierno que trata de subvertir las reglas del juego es un Gobierno en rebeldía y una oposición que se enajena de su responsabilidad de controlar al Gobierno, por sus intereses exclusivamente electorales, es una oposición infame. La representación política en España está más devaluada que la peseta, que ya no existe. La única representación que existe en España es la de las oligarquías que regentan los partidos políticos, que se han convertido en auténticos proxenetas de esa hetairas que dicen representarnos denominados políticos.

La putrefacción institucional en España es inextinguible por sí misma, necesitamos un proceso de desintoxicación inmediato e inaplazable. La opinión pública responsable, la conciencia de los ciudadanos comprometidos con el futuro de su país, los funcionarios de carrera –no los enchufados por la puerta de atrás-, los jueces ecuánimes que son la inmensa mayoría, los medios de comunicación libres, y las diversas instituciones del Estado no contaminadas, deben establecer una alianza por la regeneración de la política en España.

La situación es tan penosa que sólo se resolverá cuando los políticos restituyan todo el daño que han hecho y paguen con su libertad por el irremediable destino funesto al que nos han arrojado. Hasta que no veamos a miembros del gobierno diputados y militantes de partidos, sindicatos y colectivos en la cárcel, este país no podrá seguir escribiendo las páginas de la historia que se merece. Es hora de que rindan cuentas ante los españoles todos los que han robado, estafado, mentido, y se han aprovechado de la ingenuidad y la ignorancia de los ciudadanos desde la política, con la política, en la política, por la política. Tenemos delincuentes en el partido que patrocina el Gobierno y en los partidos que le hacen oposición. Tenemos los delincuentes que nos merecemos por habernos callado y haber consentido que nos tomen el pelo. El pueblo no tiene la capacidad de gobernarse a sí mismo, pero si tiene la capacidad de expulsar del poder a los que lo administran en su propio interés y beneficio, gracias a la representación que les hemos concedido, tras haber sido embaucados por sus promesas que nunca se cumplieron, ni se cumplirán, ésto debe conducir a una rescisión de contrato.

Cualquier trabajador de este país, por muchos menos errores y disparates de los que ha cometido este Gobierno y esta oposición, habría perdido su puesto de trabajo. ¿Por qué tenemos que conformarnos con unos agentes contratados que nos están robando, mintiendo y asfixiando económicamente? Cómo decía Lord Acton, "los problemas de la democracia se resuelven con más democracia", seamos demócratas, ejerzamos nuestros derechos, expulsemos del poder a estos sinvergüenzas. ¿A qué esperamos?

Biante de Priena

jueves, 15 de abril de 2010

Nostalgia de Franco


Comenzaré diciendo que servidor siente tanta nostalgia de Franco como simpatía por José Luis, y los que saben lo que aprecio a ese egregio representante público que habita La Moncloa me comprenderán. Los demás, que hagan los deberes.

En fin, a lo que quiero referirme en esta ocasión es a la esperpéntica escenografía del elenco político, judicial y cultural de este país, que magnífico espectáculo contemplar a un fiscal que juró los Principios del Movimiento Nacional, despotricar contra la Sala Segunda del Supremo por aplicar el Estado de Derecho a un juez que ha dado más tumbos por la política que los calzoncillos de Don José Blanco. Y esos artefactos, perdón, artistas, a punto de encerrarse solidariamente a comer marisco mientras critican al pobre Fariñas por hacerle una huelga de hambre a esos "magníficos demócratas" que son los hermanos Castro, entre los que seguro que se cuenta Victor Manuel, que le hacía canciones de homenaje al dictador cuando era más joven. ¿No me digan que no es goyesco el cuadro?

En este país, la derecha padece neurosis obsesiva y un poquito de paranoia, pero la izquierda está desquiciada e histérica, y la influencia de la política española sobre los ciudadanos está resultando extremadamente perjudicial para su salud mental. A este paso nos llevan a la psicosis, de tanto promulgar sus delirios.

Pero lo que quería comentarles es lo que echa de menos la izquierda a Franco, que ya no le sirve ni el PP para encontrar fachas, a los que acusar de todos los males que han ocurrido, ocurren y ocurrirán. La izquierda de este país es tremendamente dependiente de la historia, muy soberbia y muy inculta, y tras los descomunales errores que ha cometido, no puede asumir la responsabilidad de haber metido la pata y habernos conducido a la peor crisis económica y la mayor cifra de desempleados de la historia de España.

Los de la ceja, los defensores de la alegría sienten nostalgia de Franco, ¿por qué no existirá Franco para seguir echándole la culpa de lo que ocurre y justificar así seguir viviendo del chollo?. Están desquiciados, no funciona nada, ni las estrategias, ni la propaganda, ni la tensión, ya no saben que hacer, cualquier día se presentan en el Valle de los Caídos y descubren que la tumba de Franco se ha convertido en cenotafio y que en realidad el dictador sigue dirigiendo el país desde la sombra, por eso todo lo que hace José Luis fracasa. La culpa será entonces de Franco, vivo o muerto, da igual, siempre será culpable de lo que haya hecho (y lo que haya dejado de hacer), porque la izquierda no permitirá que se pase página al franquismo que es su gallina de los huevos de oro, aunque hayan pasado mil años.

La culpa de lo que ocurre no puede ser de José Luis que es mucho más infalible que el Papa cristiano, sobretodo desde que se encontró con Obama en el encuentro interplanetario de aquel desayuno, dónde fue saludado por el lider norteamericano, mientras nuestro Mr Bean particular babeaba como un foxterrier y repetía "jelou, jelou" con una enorme sonrisa. ¡País de tarugos y mendrugos!


Biante de Priena

Garzón secuestra el Estado de Derecho


Antes de que el agit-prop subvencionado de la izquierda embarulle más el asunto de las crónicas de Garzón, la cuestión que está sobre la mesa es que un juez ha prevaricado presuntamente y el Estado de Derecho representado por el juez Varela y la sala segunda del Tribunal Supremo ha decidido incoar expediente previo a su juicio.

Los indigentes intelectuales que se han apropiado de las subvenciones, la SGAE y de todos los contratos festivos de los ayuntamientos socialistas, se han constituido en Consejo General de Idiotas que dicen representar la cultura española, como si la cultura española fuera homogénea y representable, y reivindican la admonición del Estado de Derecho vigente en este país, considerándolo una secuela del franquismo, en una soflama revolucionaria, impresentable y desquiciada. ¿Pero qué coño de cultura pueden representar unos sectarios que defienden el régimen cubano como ejemplo de respeto a los Derechos Humanos?.

Los sindicatos han enviado 1000 manifestantes a una convocatoria de apoyo al juez Garzón (500 la UGT y 500 CCOO), el fiscal Villarejo ha deslegitimado a las más altas instancias jurídicas del Estado, atribuyéndoles en su difamación una pléyade de improperios que deberían considerarse motivo de querella, el rector por delegación del Gobierno de la Complutense, Berzosa, ha amparado y apoyado con su presencia el espectáculo en la primera Universidad española. El ministro Sebastián ha dicho otra tontería y Patxi López, el tontolari de turno, insta a los jueces a frenar la utilización perversa de la acusación popular. Incluso se ha realizado una inversión en procurar una idea deformada a la prensa internacional, para confundir las causas con los motivos, en la que posiblemente se haya participado desde el Gobierno. Algunas de las principales instituciones del Estado se han declarado en rebeldía, con el beneplácito del Gobierno. Esta situación extravagante no tiene precedentes en nuestra historia democrática.

No parece más que Garzón tiene tanta mierda que ocultar en sus archivos que toda la izquierda se ha apurado para brindarle su blindaje popular, no vaya a ser que tire de la manta, y nos acabemos enterando de quien era Mister X y quien está detrás del faisán que voló.

El Estado de Derecho está secuestrado en estos momentos en España por el juez Garzón, por eso los magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo han convocado a los medios de comunicación internacionales, para explicar con detalle lo que está ocurriendo, en un alarde de responsabilidad pública que debemos agradecerles.

Mientras tanto, el Tribunal Constitucional continúa en el ágape interminable, y su presidenta amenaza con hacer valer su voto de calidad para determinar la sentencia final sobre el Estatut de Cataluña, algo inconcebible, porque tal cosa pudo hacerla en el primer borrador y vamos camino del quinto. Algo así sería como invalidar la sentencia por motivos políticos y acusar a que los apoyen de prevaricación.

Pero sin duda, todo este espectáculo al que estamos asistiendo absortos la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles, nos muestra hasta que punto está politizada la justicia en este país, y como trata por todos los medios que se evite la inversa, es decir la criba judicial de la política en España, que de aplicarse de forma exhaustiva puede conducir a una situación extrema en el escenario público español, con jueces enfrentados a políticos y políticos a jueces, como en las mejores democracias de los países bolivarianos.

Quiero suponer que Garzón no ha sugerido al Gobierno su indulto a priori para guardar silencio y que el Gobierno no está agitando a la opinión pública contra el Estado de Derecho vigente en España, para procurarse una coartada por aclamación popular, porque de ser así, estaríamos asistiendo a una operación propia de la mafia siciliana, que convertiría las instituciones del Estado en un monumento nacional a la corrupción generalizada. Estamos asistiendo al apogeo y éxtasis del régimen de la ceja, la próxima etapa puede ser declarar la República Bolivariana por decreto ley y abolir la monarquía. ¿Qué no será capaz de hacer José Luis con tal de seguir en el poder?

Biante de Priena

martes, 13 de abril de 2010

Juan y Pedro

¿Quién es el personaje?: ¿Pedro o Juan?

Juan y Pedro tienen 32 años, estudiaron juntos en la escuela de su barrio, eran compañeros de pupitre, vivían en casas contiguas, se divertían jugando al futbol y persiguiendo a las chicas. Cuando abandonaron el colegio, Juan decidió hacer unos módulos de Formación Profesional en Soldadura, le costó mucho trabajo, pero los concluyó en tres años, ahora trabaja en una cooperativa con otros compañeros, y van resolviendo la crisis como pueden, es decir, echando más horas que un fraile en oraciones, para resistir la hecatombe. Pedro decidió seguir jugando al fútbol (una temporada jugó en tercera) y no seguir estudiando cuando abandonó el colegio, se dedicó a vivir la vida, que se acaba pronto; Pedro ha trabajado de forma intermitente en hostelería, obra pública, construcción, servicios municipales y otras muchas cosas, le gusta decir que sabe buscarse la vida.

Juan trabaja sesenta horas a la semana, Pedro no trabaja, lleva diez meses en el paro, cobrando el subsidio en forma de salario social, tras acabar las prestaciones de desempleo, lleva prácticamente toda su vida así; todos los días Pedro acude al bar de la esquina a tomarse unas cervezas con los amigos, a eso de las ocho de la tarde, mientras Juan sigue trabajando y no se lo puede permitir, Juan llega muy cansado a su casa, cena, ve un poco la tele y se va para la cama. Pedro sale los fines de semana con los amigos, está descansado para hacerlo, no tiene una relación estable, aunque hay una chica que le gusta, pero no se atreve a declararse, porque trabaja en el ayuntamiento de funcionaria, y Pedro piensa que no le hará mucho caso en su situación vital. Pedro sigue viviendo con sus padres, de los que está harto, y ellos, hartos de él. Juan aprovecha los fines de semana para estar con sus hijos y su mujer, y para descansar, hace tiempo que no sale por la noche.

Juan y Pedro hace tiempo que no se ven, la última vez que coincidieron, Pedro puso a parir a Juan porque se enteró de que no había votado en las últimas elecciones, consideraba que todos los políticos eran iguales, unos explotadores; Pedro, que sabía que la familia de Juan era de izquierdas de toda la vida, le dijo que como podía hacer eso, que no votar era favorecer a la derecha, a los ricos y a los auténticos explotadores. Juan dijo que pasaba de la política, a Pedro esto le pareció mal, porque él se lo pasa fenomenal en las manifas que se organizan, hay que comprometese socialmente, conoce mucha gente y se divierte con la peña, a veces incluso, si la pasma se pone chula, hay enfrentamientos y eso provoca un subidón de la hostia. Pedro le ha dicho a Juan que está viejo, que claro con los hijos, el trabajo estable y la mujer, ya no se puede vivir libremente, uno se esclaviza. En el fondo, Pedro envidia a Juan, y mucho, pero no se lo va a decir, para que luego le diga, como sus padres, que ¿qué es lo que piensa hacer con su vida?, para contestarles que lo que le dé la gana, que para eso es libre.

El próximo mes, Juan tiene que hacer la declaración de la renta, seguro que le sale a devolver, a ver si puede quitarse de encima el crédito del coche, porque con la letra del piso, a pesar de que él trabaja y su mujer también, es limpiadora en una oficina del Ministerio de Igualdad, llegan a fin de mes con muchas dificulatades. Hoy, Pedro ha acudido a la manifestación en defensa del juez Garzón, era uno de los 2.000 que lo puede contar, porque considera injusto que la Falange quiera acabar con la Memoria histórica, mientras Juan ha seguido trabajando, pensando que si ha prevaricado en sus decisiones, es justo que le juzguen como a cualquiera, no va a librarse por ser juez.

En las próximas elecciones Juan posiblemente no votará, ¿a quién va a votar?, si los del PSOE son los peores gestores que ha tenido este país, y los del PP, unos auténticos trileros. Pedro sí votará, lo hará por el PSOE como siempre, para que la derecha no llegue nunca al poder, porque es insolidaria y aplaude a los explotadores. José Luis nunca abandonará a los trabajadores como él, antes es capaz de hacer que Juan tenga que trabajar setenta horas a la semana, pero se lo tiene bien merecido, piensa Pedro, ¿qué quiere forrarse a costa de los demás?.

Biante de Priena

lunes, 12 de abril de 2010

La nación embaucada


"La propaganda es a una democracia lo que la coerción a un estado totalitario".
Noam Chomsky

Los políticos españoles cuentan entre sus numerosos defectos el de que no saben mentir, aunque mientan, el que mejor miente, por supuesto, es el que ocupa La Moncloa, famoso por su colección de mentiras, trolas, embustes, patrañas, y engaños. Miente con desparpajo y tranquilidad, creyéndose sus propias mentiras, incluso. Un día nos dice que no hay crisis y otro nos dice que sí la hay, un día nos dice que no negocia con ETA y otro que sí negocia. Vive de contarnos mentiras, y vive muy bien.

También viven de la mentira todos sus compañeros de partido, incluso ese prodigio de la estafa verbal que es Alfredo Rubalcaba, alias “el alquimista”, porque gracias a él nunca sabremos que ocurrió el 11-M, ni si el faisán alzó el vuelo con ayuda. Tampoco supimos lo del GAL, vamos no supimos quien era Mister X, que es como quedarnos en una película de Hitcoch sin los últimos cinco minutos.

Por supuesto, hay más mentirosos en el Gobierno y también en el Partido y los Sindicatos. Hay mentirosos profesionales, que cobran todos los meses por decirles a los trabajadores que están con lo suyo, otros nos cuentan que van a salvar el mundo y también cobran todos los meses, luego están el 20 % de funcionarios más que han pasado a cobrar del erario público en los últimos años, que también mienten lo que sea necesario por los favores recibidos. Cuantos funcionarios han ascendido por el artículo 14, el de la Constitución no, ese habla de la igualdad, el de lo que le dé la gana al que tiene el poder –hay que tener coña marinera bautizar el artículo constitucional que habla de la igualdad con el mismo número que el que popularmente se utiliza para hablar de los enchufes y recomendaciones-.

En la oposición mienten tanto o más que en el Gobierno, según épocas, Mariano Rajoy miente mal, no es que no sepa mentir, es que se queda callado cuando le preguntan que pasó con el Gürtell, y eso es como preguntarle a Roldán que pasó con el dinero y que responda que no tiene ni idea, canta demasiado.

A los políticos el primer examen que les hacen en los tribunales de elección de sus partidos es sobre su capacidad para mentir y que no se note demasiado, luego, si cumplen mínimos, les van entrenando, supongo que tendrán cursos pagados por el erario público, en los que les irán enseñando erística y falacias convencionales y extraordinarias.

También tenemos los equipos de propaganda organizada, los que se encargan de mover a las masas para un lado o para otro, esos magníficos discípulos de Goebbels que se dedican a inundar la red con dudas y contradicciones. Los asesores de imagen se denominan y su trabajo consiste en hacer del contratante un paladín de la atracción y la confianza. Ahí tienen ustedes a Don José Blanco, como ha mejorado desde que es ministro, ya no dice ni “conceto”, ni “defeto” y parece un lord del almirantazgo por su prosodia y fineza.

En fin, España se va a la mierda sin remedio, queridos lectores, nos quedan unos meses, no más de seis para que el FMI nos intervenga económicamente y posiblemente alcancemos los 5 millones de parados sin maquillaje, un déficit económico que superará el 15 % y un porvenir más negro que la tinta china. Con el PSOE o con el PP, da absolutamente igual, la cosa no lleva remedio ni con ellos, ni sin ellos. Estamos condenados al fracaso y la crispación consecuente con tirios o troyanos.

Vienen muy malos tiempos para España y los españoles, por favor, dejen de mentirse a sí mismos pensando que nunca llovió que no escampara, eso dijeron en también en la Atlántida.

Biante de Priena

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